UNA GRIETA


Todas las cosas,
Llevan una grieta en si.
Penetra la luz.

¡Gracias Mr. Trump! ¡Infinitas gracias! Gracias por recordarme que si he fracasado en el sentido neoliberal eso no significa que tenga que caer en una depresión. Al contrario. La sorpresa, la indignación y la rabia que he sentido me han estado demostrando que aun hay muchas grietas en mi comprensión. Y donde hay grietas por ahí entra la luz. Desilusionarse. Ya lo dice la palabra misma, significa dejar atrás una ilusión. Y dejar atrás una ilusión no necesariamente tiene que ser una derrota, tal vez sea incluso una oportunidad. Creo recordar que el verdadero crecimiento solo puede ser experimentado en estos espacios donde acontece el desengaño. Desde esta perspectiva me pregunto ¿no será que al competir y querer ganar he estado haciendo demasiados compromisos con la verdad? Súbitamente la rabia y la indignación comienzan a perder su poder sobre mi. Quizás diga Usted desde su manera de ver las cosas que me ya me iré conformando con mi derrota pero no, no es a eso a lo que me refiero aquí. Es que estoy comenzado a comprender la magnitud de mi error. Me estoy dando cuenta que la verdadera derrota sería seguir perdido en la ilusión. Comienzo a ver nuevamente todo aquello que había perdido de vista en esta carrera hacia el poder. Si, ya creo estar recuperando la noción. Creo verlo más claro, creo reconocer mi confusión. El enemigo claramente no es usted. El enemigo (si existiese) siempre ha estado en mi interior. En la actitud de mis propios pensamientos y es que de la fragmentación de la actividad mental no podría resultar otra cosa que aun más confusión. Ósea que la derrota solo sería una derrota si no aceptase el espacio que me ofrece la desilusión. Si rechazase revisar mis ideales y mis convicciones hasta el final. Hasta volver al origen de la unidad con su inmaculada integridad. Hasta volver a aquello que incluso Usted y yo tenemos en común que es el espacio que acontece antes de que surja cualquier distinción.

Jikan Leonard Cohen decía que en todas la cosas hay una gran grieta y que es por ahí por donde entra la luz. ¡Cuanta razón tenía! Si no fuese por estas grieta que ofrece la desilusión ¿como podría cuestionar a fondo lo que es la justicia, la democracia o la emancipación?, ¿cómo podría revisar si mi intensión es egoísta o si es por el bien de todos los demás? . Y es que ¿cuantas veces no demonizamos el egoísmo y fomentamos así aun más la dualidad? ¿Cuantas veces no exponemos el patriarcado con el verdadero mal y intentamos imponer un nuevo sistema por obligación, como si forzar no fuese uno de los elemenentos que caracterizan el sistema patriarcal? Ósea que no. No es hora de llorar lagrimas de cocodrilo o de pasar inmediatamente a la acción. No es hora de caer de una dependencia en otra. Más bien es hora de revisar nuestra comprensión sobre el progreso. ¿Qué significa verdaderamente progresar? ¿Luchar?, ¿Ganar? ¿Avanzar? ¿En que dirección queremos progresar? En lo que a mi me concierne, prefiero comprender el progreso como la sabiduría innata que llevamos todos en nuestro interior. Que se expresa por ejemplo cuando escuchamos y seguimos nuestro equilibrio cuando este nos esta diciendo cuanto debemos tomar. O cuando nos dice cuando realmente hay que actuar.

Dear Mr. Trump, sepa Usted que esta no es una declaración de amor. O por lo menos no una declaración de amor como Usted suele comprender el amor. Como algo que vale para unos y para otros no. Como algo que se puede imponer, que se puede comprar, heredar o como algo que se presta para excluir. Más bien es esta una declaración de compromiso con la verdad. De estar dispuesto a dejar una y otra vez la ilusión atrás y de estar dispuesto a nunca terminar de aprender la lección. De observar una y otra vez como se comportan los medios de comunicación hasta interiorizar el hecho que se comportan de la misma manera como en nosotros se forma una opinión. Observamos la realidad, la interpretamos a través de nuestros sentidos condicionamos y sostenemos saber que es. Esto vale tanto para nosotros como para los medios de comunicación. Pero la realidad del pensamiento nada tiene que ver con la realidad que verdaderamente es. La realidad del pensamiento es volátil, se deja fácilmente manipular. Algo que Usted lo ha demostrado a la perfección: solo a tenido que cuestionar la objetividad de los medios acusándoles de ser partidarios de la oposición y ya les a alterado su convicciones y su posición, lo que ha terminado premiando su agresividad. Pero mi compromiso a partir de ahora no será más con la astucia del poder. Estará dedicado a la realidad que verdaderamente es. La realidad donde el ganar y perder son solo nubes fugaces, expresiones del tiempo y su dualidad.

Estimado Sr. Trump, solo me queda reiterarle que he decidido que de ninguna manera actuare como Usted ha dicho que actuará. Creo que de actuar de dicha forma, eso si sería una derrota y no solo para mi. Sería admitir que la ignorancia, la rabia y la avidez se apoderen de mi y yo mismo me convierta en un vehiculo que fomenta el karma que tanto nos hace sufrir. Por el contrario lo que si deseo es expresar nuevamente mi compromiso con la atención social. Y tal vez se este preguntado ahora que me concierne a mi todo lo que ocurre allí, pero ya sabrá usted que lo que ocurre en cualquier parte de la tierra nos concierne a todos en toda dirección. Ya por esta razón he de seguir buscando sendas que permiten que la diversidad que se expresa en todas las formas siga floreciendo sobre el planeta azul. Así que nuevamente: muchas gracias Sr. Trump.
Gracias por hacerme comprender que la derrota solo sería una derrota si no aceptase revisar mis ideales y mis convicciones hasta el final. Gracias por ayudarme a trascender la más grande de las ilusiones. La ilusión de la separación.

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One Response to UNA GRIETA

  1. musgo de estrellas says:

    _/\_

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