BASHUMITTA

30 de Julio de 2010


¿Quien podría decir que es lo perfecto y que lo imperfecto?

El venerable Bashumitta, el séptimo patriarca, coloco un vaso de vino ante el venerable Mishaka, luego se postro ante el y volvió nuevamente a levantarse.

-¿Este vaso es tuyo o mío? – le preguntó entonces el venerable Mishaka.
Bashumitta se quedó entonces un momento pensativo.
- Si crees que es mío se trata de tu naturaleza esencial, pero si crees que es tuyo recibirás mi Dharma. – prosiguió Mishaka.

Al escuchar estas palabras, Bashumitta despertó inmediatamente a la naturaleza esencial no nacida.

Circumstancias

El maestro había nacido en el norte de India y pertenecía a la familia Bharadvaja. Nadie conocía su nombre y todo el mundo creía que estaba loco porque, aunque siempre vestía pulcramente, se dedicaba a vagabundear de un lado a otro del pueblo gimiendo y gritando con un vaso lleno de vino en la mano. Por aquella época, el venerable Mishaka estaba realizando una gira de enseñanzas por el norte de la india y, cuando recaló en una ciudad sobre cuyas murallas flotaba una nube dorada, se dirigió a sus seguidores y dijo:

- Esta es una prueba del poder del gran hombre a quien transmitiré mi Dharma.
- ¿Sabes lo que sostengo en mi mano? – le preguntó Bashumitta apenas Michaka hubo terminado de hablar.
- No es un vaso puro sino impuro – replicó Mishaka.
Bashumitta colocó el vaso de vino frente al venerable Mishaka y entonces experimento el despertar a la naturaleza esencial no nacida. Luego el vaso se esfumo en la nada.
- Esfuérzate en decirme tu nombre y te explicaré la causas de las vidas pasadas que te han conducido hasta mi – prosiguió el venerable Michaka.
Bashumitta replicó entonces con el siguiente poema:

A lo largo de incontables eones
Hasta el momento de mi nacimiento en esta tierra
El nombre de mi familia ha sido el de Bharadvaja
Y el mío propio Bashumitta.

Entonces Mishaka dijo:
- Mi maestro, el venerable Daitaka, contaba que, en cierta ocasión, mientras el Venerado por todo el mundo se hallaba viajando por el norte de India, dijo a Ananda: “Trescientos años después de mi muerte habitara en esta tierra un hombre santo apellidado Bharadvaja y cuyo nombre será el de Bashumitta que acabará convirtiéndose en el séptimo patriarca del linaje del Zen”. Esta es la predicción que hizo el Venerado sobre ti. Debes aprestarte, por tanto, a renunciar al hogar.

- Sé que en una vida anterior – respondió Bashumitta- obsequié al Tathagata con un sitial de diamante. En aquella ocasión el Buda me dijo: Durante el Eon Afortunado llegaras a convertirte en patriarca del linaje del Buda Shakyamuni.
Así fue como Bashumitta se convirtió en el séptimo patriarca.


Teisho de Keizan Zenji

Antes de encontrarse con el venerable Mishaka, Bashumitta llevaba consigo día y noche un vaso de vino sin abandonarlo un solo instante. Bien podríamos decir que, en realidad el vaso era un símbolo que representaba al mismo Bashumitta. Es por esto por lo que, al comienzo de nuestra historia, Bashumitta le preguntó al venenerable Mishaka si sabia lo que sostenía en la mano. Aunque lleguéis a daros cuenta de que la mente es la Vía y entendáis que el cuerpo es el Buda, vuestro recipiente todavía sigue siendo un vaso impuro; por mas que sepáis que existió en el pasado y que sigue existiendo en el presente y que comprendáis que es algo originalmente completo, seguirá siendo, no obstante, un recipiente impuro. ¿De que pasado y de que presente estamos hablando? ¿Cuál fue su origen y cual será su final? Es inevitable que ese tipo de imágenes enturbie su pureza. Cuando Bashumitta se percató de la superioridad de este principio, puso boca abajo el vaso ante Mishaka para simbolizar su conversión.

Mishaka, por su parte, se limitó a preguntar si el vaso era de Bashumitta o suyo. Su pregunta no tenia que ver con el pasado ni con el presente y, por consiguiente, tampoco tenia nada que ver con el ir o con el venir. Solo entonces puede uno formularse la pregunta de si el vaso es “propio” o “ajeno”. Cuando Bashumitta se detuvo a pensar en el asunto, Mishaka prosiguió diciendo: “si el recipiente me pertenece, entonces se trata de tu propia naturaleza esencial”, en cuyo caso, el recipiente no era de Mishaka. Luego añadió que si creía que el recipiente era de Bashumitta, le transmitiría su Dharma. Pero, en tal caso, el vaso tampoco pertenecía a Bashumitta. Así pues, como el recipiente no era ni de uno ni de otro, tampoco puede decirse que era un recipiente y, por tanto, se esfumó en la nada. Ciertamente esta historia carece de sentido para las personas de hoy en día. Por mas que practiquéis sin descanso y arribéis a un lugar al que no puedan acceder ni los budas ni los patriarcas, seguiréis siendo recipientes impuros que necesariamente enturbian la pureza. La persona realmente pura no trata de instalarse en la pureza y en ese mismo sentido, tampoco puede decirse que exista recipiente alguno. Los senderos del maestro y del discípulo se entrecruzan cuando no existe obstáculo alguno en el camino. Vosotros recibís mi Dharma porque esa es vuestra naturaleza esencial. En realidad, nadie puede daros nada ni tampoco podéis recibir nada de otra persona. Solo cuando lleguéis al fondo del asunto podréis hablar en términos de maestro y de discípulo. Entonces el discípulo se eleva por encima de la cabeza del maestro y este se ubica a los pies del discípulo. En ese momento no existe separación alguna y mal puede decirse que haya dos cosas diferentes ya que, cuando el recipiente ha desaparecido, resulta muy difícil seguir hablando de el.
Cuando alcancéis este dominio desaparecerán vuestro cuerpo y vuestra mente. Si ya resulta difícil hablar de existencias pasadas o presentes ¿cómo podríamos hablar de nacimiento o de muerte, de idas y de venidas? ¿Cómo podéis ser consciente de la piel, la carne, los huesos y la medula? Este es un dominio en el que el cielo se funde en una sola masa en la que no caben anverso ni reverso y en la que tampoco puede hablarse de interior o de exterior.

Poema

Hoy quisiera ilustrar esta historia agregando un humilde poema ¿Queréis escucharlo?

Al igual que, en esta gélida mañana,
El eco responde al tañido de la campana,
Jamás ha sido necesario una copa vacía.

LOS CINCO ELEMENTOS

26 de Julio de 2010


Todo el cosmos compenetrado por la naturaleza de Buda - Reiun Zenji

Alrededor de la enseñanza de los cinco elementos se ha desarrollado también en el Budismo una rica diversidad simbólica. Así lo demuestran entre otros también las Gorinto. Originalmente las gorintō provienen de las estupas, ósea que de los monumentos utilizados para marcar sitios budistas históricamente importantes o para guardar reliquias religiosas. Con el tiempo en Japón estas estupas fueron siendo cada vez mas utilizadas como piedras funerarias hasta que en la época Meiji casi todas la piedras funerarias estaban realizadas en el estilo Gorinto. Cada sección del a Gorinto tiene una forma diferente (gorin = “cinco anillos”) que simboliza los cinco elementos del Budismo. De arriba para abajo estos son:

KU - el vacío. La nada que forma todas las cosas.
FU - el viento. Elementos en estado gaseoso.
KA - el fuego. Elementos en un estado de liberación de energía.
SUI - el agua. Elementos en un estado fluido.
CHI - la tierra. Elementos en un estado sólido.

Según la enseñanza budista esotérica, todos los aspectos de la existencia material se han originado a partir de una misma fuente y pueden ser clasificados en una de estas cinco primarias manifestaciones de los elementos. Por lo tanto el universo entero consiste basicamente de estos cinco elementos. Estos no son estáticos, si no que como toda existencia están sujetos a la inpermanencia y a la transformación continua y mantienen una relación entre si de constante creación y destrucción de tal manera que toda la naturaleza y sus leyes se explican a través de esta relación. Así, los cinco elementos tierra, agua, fuego, viento y vacío y la relación entre los elementos investigan y explican los procesos dinámicos que ocurren entre toda existencia. También se explica a través de esta enseñanza el nacimiento, la transformación y la muerte de los fenómenos. La relación entre los elementos y los procesos de interdependencia entre los elementos son de gran importancia en la medicina tradicional china, en el Shiatsu el Feng Shui, el Taijiquan, Xingyiquan en el Qigong asÍ como en la Acupuntura.

La enseñanza Budista sobre los cinco elementos tiene paralelas innegables con los cinco elementos del Tao chino pero hay también fuentes que indican que se desarrolló directamente de la filosofía natural de la India. Lo que explica que en algunas escuelas del Budismo se dice que las cinco secciones de la estupa Gorin representan a los cinco Budas; El cubo esta asociado con Ashuku (Akshobhya) la esfera con Buda Amida (Amitabha), el triangulo con Hodo (Ratnasambhava) la semi esfera con Fukujoju (Amoghasiddhi) y la joya con Dainichi Nonin (Mahavairochana Buda).

MÁS ALLÁ

22 de Julio de 2010

Un Buda eterno dice,
A veces de pie en la cima más alta,
A veces avanzando por el fondo del océano más profundo.
A veces tres cabezas y ocho brazos
A veces el cuerpo dorado de dieciséis pies u ocho pies.
A veces una varilla o bastón ceremonial
A veces un pilar al aire libre o una lámpara de piedra.
A veces el tercer hijo de Chang o el cuarto hijo de Lee,
A veces la Tierra y el espacio – Eihei Dogen

¿Qué es lo que verdaderamente nos deja trascender las limitaciones de la dualidad de las palabras? En el Zen, la práctica de la atención, es la conclusión directa de nuestra comprensión de la ley de causa y efecto. Dado que no es posible corregir lo que hemos hecho en el pasado aunque lo lamentemos y nuestros sueños de futuro no pueden ser vividos hasta que no se hagan presente, le dedicamos a este instante toda nuestra atención.

Siendo así, la manera mas directa de expresar nuestra comprensión del Dharma es por medio de la práctica misma. Sea en Zazen, sea venerando a los antepasados o través de las diversas ceremonias de la tradición, ponemos en toda actividad de nuestra práctica toda nuestra atención y expresamos de esta manera de forma directa nuestra comprensión del Dharma.

Van aquí algunas Fotos de la práctica en el templo Busshinji de Sao Paulo:

Veneración de los antepasados

Celebraciones de homenaje póstumo – Canto Baika

Bendiciones

Sesshin y ceremonia de Shuso Hossenshiki

PALABRAS

18 de Julio de 2010

Déjame que hable también con tu silencio
Claro como la lámpara, simple como un anillo
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo – Pablo Neruda

Las metáforas en el mundo de las palabras representan la unión de lo material con lo invisible, de lo lógico con lo espiritual. Pero aunque las metáforas expresen unión los maestros del Dharma enseñan dando un paso más allá. ¿Pero donde se encuentra este más allá? ¿Cómo ir más allá de las palabras empleando palabras?

La misma expresión “mas allá” así como la empleamos en este contexto expone este problema de dualidad de las palabras: “más allá” puede ser comprendido como una expresión en el sentido de profundizar, o en el sentido de inspiración, o hasta en el sentido de otra dimensión de consciencia. Pero en el budismo la vida no trascurre de manera lineal desde un principio hasta un final y no existe otra cosa que no sea este instante. Así este „mas allá“ solo puede ser comprendido como un paso mas en dirección hacia la realización de nuestra existencia en este mismo instante. O con otras palabras este “mas allá” es como la experiencia que hace alguien que se sumerge en el océano y se da cuenta que lo único que existe es el océano. Nos hacemos uno con las aguas frías y saladas del océano y entonces lo único que existe es el océano. En este sentido “más allá” solo puede significar vivir plenamente el hecho de ser uno con el océano. Y vivir plenamente significaría por lo tanto sumergirse y actuar de acuerdo a lo que cada instante requiere. La pregunta que podríamos ponernos al llegar a este punto seria: ¿si la acción en este instante es todo lo que somos, de donde saber que esta bien y que esta mal?

El maestro Dogen habla de la confianza en la ley de causa y efecto. Y es que si observamos bien ¿cuántos de nosotros pueden decir que confían completamente en la ley de causa y efecto? ¿cuántos de nosotros no exigen y requieren reglas para seguir la Vía? Pero la única manera de realizar la Vía es realizando la unión en el aquí y ahora. Esta unión es lo que en este momento nos indica que debemos hacer y de que debemos desistir sin tener que apelar a la reflexión. Es así como la confianza se vuelve certeza.

En el capitulo Hotsu bodaishin – el despertar del espiritu Bodhi – el maestro Dogen dice:

Aquellos que no conocen el Buda Dharma y que no creen en el Buda Dharma, no creen en el principio de la instanstaneadad de la aparición y del desvanecimiento de las cosas. Quien cree en la cámara del tesoro del Tathagata del verdadero ojo del Dharma y cree en el maravilloso espíritu del Nirvana, cree también en el principio de la instantaneidad de la aparición y del desvanecimiento de todas las cosas. Ahora, que nos encontramos con las enseñanzas del Tathagata, sentimos que comprendemos claramente pero solo podemos percibir un tiempo corto de un tatksana (ciento veinte instantes) o tal vez mas largo, y así confiamos solo que esta enseñanza sea verdad. Nuestra incapacidad para clarificar todos los Dharmas que enseñó el Venerado por todo el mundo, es lo mismo que nuestra incapacidad de conocer la duracíon de un instante. Por eso los discípulos de Buda jamás deberian ser presumidos.

Con estas palabras el maestro Dogen acentúa que confiar en la ley de causa y efecto no es una elección. Cuando actuamos mal no se puede volver al pasado para corregir lo que hemos hecho aunque lo lamentemos y también nuestros sueños de futuro no pueden ser vividos hasta que no se hagan presente. Todo en este mundo aparece solo en este momento y padece inmediatamente en el siguiente. Darse cuenta de este hecho es estar sumergido en el océano y darse cuenta que lo único que existe es el océano. Y si verdaderamente tenemos la certeza de que todo lo que existe es el océano comprendemos verdaderamente las palabras del maestro Dogen cuando dice que decir que el Buda Dharma no existe es como estar en mitad del océano y decir que no hay agua en el océano.

METÁFORAS

14 de Julio de 2010

Cual es ella esencia del satori de Bodhidharma? Es el estado donde el que oye y los sonidos son solo uno.

“La noche pasada, a media noche, la luna entró por mi ventana”. Con estas palabras el maestro Joshu expresa la simple maravilla de la realidad en palabras. Una maravilla que en realidad no se limita a un acto especial sino que se expresa en todo acto de nuestra vida por mas simple que sea.

En el Budismo muchas veces escuchamos decir que hay que abandonar el mundo de las palabras para llegar a la comprensión donde lo relativo con lo absoluto se fusionan. ¿Pero por que se sugiere el abandono de las palabras? Tal vez no sea debido a la imposibilidad de expresar la realidad a través de las palabras si no por la manera como percibimos las palabras.

El la literatura y especialmente en la poesía existen diferentes maneras de liberar las palabras del mundo racional y conceptual mezclando lo lógico con imágenes. Esta fusión hace muchas veces posible superar lo que separa el mundo material de lo no material. Una forma literaria que se aplica para conseguirlo, son las metáforas.

Un niño le pregunta a su padre:
- ¿Papá que son las metáforas?
-Hijo no sabría explicártelo, mejor tomemos un ejemplo:
- ¿qué es un espejo?
- algo en lo que estamos otra vez, responde el niño.
- ¿Qué es una estrella?
- una luz muy lejana
- ¿Qué es un libro?
- Un atado de palabras
- ¿Qué es la luna?
- Una cosa grade y redonda en el cielo.
- Esas son metáforas.

Por lo tanto las metáforas no son solo ornamentos del idioma sino que la manera mas directa de acercarse a la verdad con palabras. Aun así, las palabras del maestro Jushin: “La noche pasada, a media noche, la luna entró por mi ventana” van incluso mas allá. Esto porque sus palabras apuntan a un hecho real abandonando así el mundo de los pensamientos.

En el Zen, muchos maestros incluso rechazan completamente el mundo de las palabras. Esto porque la esencia de la realidad la podemos encontrar en toda acción, en todo sonido y no solo al escuchar palabras. El maestro Jushin dice: “La noche pasada, a media noche, la luna entró por mi ventana” y nos preguntamos: ¿Qué es lo que se requiere para comprender el verdadero sentido de sus palabras? Tal vez lo único que se requiera verdaderamente es estar plenamente presentes en este instante habiendo abandonando cualquier estado de expectación. De esta manera inconscientemente y naturalmente nos hacemos uno con cada momento. Y al hacerlo, abandonamos tanto el rechazo como el apego sin tener que apelar a la conciencia o a cualquier concepto de moral. De esta manera apreciamos la vida en todas sus expresiones y de instante a instante, siguiendo el flujo de causa y condiciones y hacemos lo que tenemos que hacer en armonía con cada instante. Es así como la luna puede entrar por la ventana de cualquiera de nosotros.

COLECCÍON DE KOAN DEL MAESTRO DOGEN - TRES

10 de Julio de 2010


Es solo porque intentas comprenderlo porque te equivocas

En occidente por lo general se asocia con la escuela Rinzai la práctica de Koan y con la escuela Soto la práctica de Shikantaza – solo sentarse. En si una estimacíon correcta pero tal vez no del todo, porque así como en la escuela Rinzai también se toma la postura, también en la escuela Soto existen los Koans.

En este blog comenzaremos a publicar periódicamente algunos de estos Koans que pertenecen a la colección de 301 Koan de Dogen Zenji. Las explicaciones y comentarios son de Gudo Wafu Nishijima Roshi.

TRES

El maestro Joshu Jushin del distrito Jo le preguntó al maestro Nansen:
-¿Que sucede con una persona que ha reconocido la verdad de la existencia? ¿a dónde va?

El maestro Nansen respondió:
- Se mudará a la casa de un promotor del templo frente a la puerta del templo y se convertirá en un buey de agua castrado

Joshu Jushin respondió:
- Le agradezco al maestro por esta enseñanza que he recibido.

El maestro Nansen respondió:
- La noche pasada, a media noche, la luna entró por mi ventana.

Comentario

Este Koan comienza desde una perspectiva idealista con la pregunta del maestro Joshu sobre el comportamiento de una persona que ha realizado la verdad. Quizás tenia como muchos hoy en dia una visión idealista en cuanto a una de estas personas: “¿como se comportan los sabios, que viven en la realidad clara e inmaculada? ¿Que maravillas hacen? ¿Cómo expresan ellos la sabiduría perfecta?”

El maestro Nansen no debe haber tenido ninguna de estas maravillas. El tomó los pensamientos un poco abstractos de Joshu y los relacionó con su propia y especifica situación: el maestro Nansen se estaba poniendo viejo. Llevaba ya demasiado tiempo viviendo bajo las estrictas reglas del templo que tal vez ya le estaban siendo demasiado. ¿A dónde iría? A la casa de un promotor del templo en las cercanías, donde viviría como un “buey de agua castrado”, pacifica y tranquilamente, sin provocarle a nadie dificultad alguna. ¿A donde podría ir un ser humano que ha realizado la verdad? ¿Qué hace? Solo hace lo que la situación requiere.
Joshu expresó su gratitud por la enseñanza del maestro y el Koan cierra con la cuarta perspectiva de las cosas, la experiencia concreta de la realidad. El maestro Nansen expresa la simple maravilla de la realidad en palabras: La noche pasada, a media noche, la luna entró por mi ventana. Toda situación contiene la misma simple belleza.

REALIZACÍON

6 de Julio de 2010


Zazen es la autentica puerta al Dharma de Buda – Eihei Dogen

A diferencia de todas las otras definiciones de la libertad que conocemos en la vida cotidiana donde el individuo lucha por ser libre, la comprensión budista sobre la libertad es que desde siempre hemos sido libres. Solo que la libertad requiere realización. Una realización que implica superar el estado dual de la mente que nos hace creer que existe un yo separado a todas las otras existencias. Una realizacíon a la que se llega a través de la práctica diaria de Zazen que es donde comprendemos con cuerpo y mente que “tu” y “yo” son solo construcciones mentales. Interpretaciones de una realidad inmaculada en todo instante.

Según el Maestro Dogen es todo acto en este mismo instante la realidad y la verdad a la vez.
Sobre la realización de la no-separación, que en el Budismo equivale a la liberación, dice el maestro Dogen en el Shobogenzo Bendowa lo siguiente:

En este momento, todo en el Universo en las diez direcciones- el suelo la tierra, el césped y los árboles; las cercas, las murallas, las tejas y las piedras – lleva a cabo el trabajo de Buda. Las personas que reciben los beneficios producidos así por el viento y el agua, son ayudadas místicamente por la influencia magnifica e impensable de Buda, y revelan el estado inmediato de la realización. Todos los seres que reciben y utilizan esta agua y el fuego, esparcen la influencia de Buda en el estado original de la experiencia, de manera que aquellos que viven y conversan con ellos, también recíprocamente dotados con la ilimitada virtud de Buda. Al expandir y promover su actividad lejos y ampliamente, ellos impregnan el interior y exterior de todo el Universo con el ilimitado continuo, impensable e incalculable Dharma de Buda.
Sin embargo el estado no resulta opacado por las visiones de estos individuos, porque el estado en el silencio, sin actividad intencional, es una experiencia directa. Si dividimos la práctica y la experiencia en dos etapas, como en los pensamientos de la gente común, cada parte puede percibirse y entenderse de forma separada. Pero si la percepción y el entendimiento se mezclan, eso no corresponde al estado regular de la experiencia, porque el estado regular de la experiencia se encuentra mas allá de la emoción ilusoria. Aunque, en el silencio, la mente y el mundo externo entran juntos al estado de la experiencia y trascienden el estado de la realización, esos movimientos corresponden al estado de recibir y usar el yo. Por lo tanto, los movimientos de la mente y el mundo externo no mueven ni una sola molécula, ni perturban ni una sola forma, pero logran el vasto y gran trabajo de Buda y la profunda y magnifica influencia de Buda. El pasto, los árboles, el suelo y la tierra alcanzados por esta influencia guiadora irradian gran esplendor, y su predica del profundo y magnifico Dharma no tiene fin. El pasto, los arboles, las cercas y las paredes son capaces de predicar para todas las almas, tanto la gente comun como los santos, predican para el pasto, y, de manera inversa, todas las almas, tanto la gente comun como los santos, predican para el pasto, los árboles, las cercas y las paredes. Al mundo de la autoconciencia y al mundo de la contienda de los objetos externos, no les falta nada – ya están provistos de la forma concreta de la experiencia verdadera. El estado regular de la experiencia verdadera, cuando se ve activado, no permite ningún momento de ocio. Incluso si es solo un ser humano el que se sienta por un momento, Zazen entra así en una cooperación mística con todos los dharmas, y penetra completamente todos los tiempos; y por ende lleva a cabo, dentro del Universo ilimitado, el trabajo eterno de la influencia guiadora de Buda en el pasado, el futuro y el presente. Para todos es completamente la misma práctica y la misma experiencia. La práctica no esta relegada al solo hecho de sentarse; golpea el espacio y resuena, como el zumbido que continua antes y después de la campana. ¿Cómo podría limitarse la práctica a este lugar? Todas las cosas concretas poseen la práctica original como sus características esenciales; esto se encuentra más allá de la comprensión. Debemos recordar que, incluso si los incontables budas en las diez direcciones, tan numerosos como las arenas del Ganges, intentaran con toda su fuerza y todos su conocimiento búdico, calcular o comprender el merito de Zazen de una persona, no podrían siquiera acercarse.

LIBERTAD

2 de Julio de 2010


El oceano no conoce ni fronteras ni tiempo

¿Porque mantenemos tantas ideas diferentes sobre lo que es la libertad? Tal vez porque en nuestra cultura todo Ismo mantiene una idea fija o por lo menos una propuesta sobre lo que la libertad debería ser.

En nuestra cultura podemos observar que la historia de la palabra libertad es tan antigua como la historia de occidente. Mientras que para los antiguos griegos y romanos la libertad no era un bien que se le concedía a todos, si no que un privilegio para los estudiosos y la clase alta, la comprensión actual que tenemos sobre la libertad se vino estableciendo en los tiempos de la ilustración. Kant por ejemplo diferenciaba entre una libertad negativa y una libertad positiva. Como libertad negativa entendiéndose la libertad de algo como por ejemplo la libertad en cuanto a la opresión. Y como libertad positiva entendiéndose la libertad hacia algo, como por ejemplo la libertad que consiguen los individuos de una comunidad al esforzarse por un objetivo común. Un buen ejemplo en este sentido es la revolución francesa que ponía la libertad en primer lugar cuando proclamaba: libertad, igualdad, fraternidad.

Otras definiciones mas contemporáneas hablan de la libertad individual y diferencian entre la libertad interior y la libertad exterior. Mientras que bajo libertad exterior por lo general se entienda la libertad de expresión del individuo, la libertad interior es comprendida como un proceso en el cual el ser humano gana soberenidad sobre si mismo. Ganar soberenidad sobre si mismo significa en este contexto un estado en el cual el ser humano utiliza sus posibilidades para liberarse de sus condicionamientos como por ejemplo sus impulsos, sus expectativas, sus costumbres, sus convicciones de moral, sus patrones de comportamiento.

Sea como sea, libertad interior o libertad exterior, libertad hacia algo o libertad de algo, buscar la libertad en nuestra sociedad equivale a la búsqueda de un estado en el cual se puede vivir una vida independiente y autodeterminada. En si un ideal muy respetable y que todo individuo en nuestra sociedad firmaría, pero al cual en el Budismo al ser una práctica de unidad se le añade un elemento mas. Este elemento seria el de la no-separación. En nuestra práctica, cuando alguien se libera, en realidad todos los seres se liberan. O con otras palabras: no es posible liberarse verdaderamente sin que todos los otros seres no se hayan liberado también.

Muchos de nosotros cuando comienzan a practicar, lo hacen porque sufren. O sea que el punto de partida para muchos de los que practicamos el Budismo es el de liberarse del propio sufrimiento o liberarse del propio Karma. Algo que hasta cierto punto es posible, pero si seguimos la enseñanza del Buda comenzamos a comprender que lo que significa la liberación es mucho mas de lo que imaginábamos, que es mucho mas que un concepto que se refiera solo a nuestra persona porque comprende a todos los seres a la vez. Quizás sea este el punto en el cual muchos de nosotros se deciden a tomar los votos de Bodhisattva, central figura del Budismo Mahayana. Los votos de Bodhisattva dicen:

Por numerosos que sean los seres, hago votos de salvarlos a todos.
Por numerosas que sean las ilusiones, hago votos por vencerlas a todas.
Por numerosos que sean los Dharmas, hago votos de obtenerlos a todos.
Por perfecta que sea la Vía del Buda, hago el voto de realizarla.

Tomando los votos, como Bodhisattvas nos preguntamos ¿cómo salvar a todos los seres? ¿Cómo vencer todas las ilusiones? ¿Cómo obtener todos los Dharmas? ¿Cómo realizar la Vía del Buda?. Y nos damos cuenta que un cierto nivel de realización es necesario, y llegamos así a otra cara de la no-separación: solo puedo liberar a todos los seres si me libero a mi mismo.

Llegando a este punto nos damos cuenta que la práctica de atención es una necesidad. Practicamos la realidad de la no-separación tanto para los demás como para nosotros y practicamos en todos nuestros actos con la misma atención como si nos bañasemos en las aguas heladas y saladas del océano. Nos hacemos uno con sus aguas, nos sumergimos en ellas y tal vez comprendamos en aquel instante que el océano no conoce ni fronteras ni tiempo. Es entonces cuando comprendemos algo que verdaderamente nos sorprende: en todo lugar y desde hace todos los tiempos - siempre hemos sido libres.

TANKA SHIJUN

28 de Junio de 2010


¿Que es la mente fina, pura y brillante? Es las montañas, los rios y la Tierra, el sol, la luna y las estrellas

El patriarca numero cuarenta y seis fue el maestro Zen Tanka Shijun (Tan-hsia Tzu-ch´un).

-¿Cuál es el mensaje fundamental transmitido por todos los sabios desde la antigüedad? – preguntó, en cierta ocasión, Tanka Shijun a Fujo Dokai (Fu-jung Tao-k´ ai).

- Si lo denominas así no haces mas que echar polvo sobre la tradición de Tosu Gisei (Tóu-tzu I-ch ´ing) – replicó el patriarca.

Al escuchar estas palabras, Tanka ShiJun experimentó un profundo despertar.

El nombre del maestro era Tzu-ch´un, de la familia Chia, de Chien-chou. A la edad de diecinueve años abandonó el hogar y posteriormente alcanzo el despertar con Fujo Dokai. En un principio permaneció en el monte Hsüeh-feng trasladándose, mas tarde, al monte Tan-hsia.

Teisho

El mensaje fundamental transmitido por todos los sabios de la antigüedad ha cambiado de aspecto buda tras buda y patriarca tras patriarca. Pero, a pesar de todas estas aparentes diferencias, existe algo, no obstante, que siempre permanece igual, algo que no tiene anverso ni reverso, algo que carece de superior y de inferior, de exterior y de interior, algo que no es propio ni tampoco ajeno. Este principio esencial, al que se denomina la “vacuidad no vacía”, existe en todos los seres y constituye la autentica morada a la que todos debemos retornar.

Sin embargo, hay muchos practicantes que creen erróneamente que se trata de una entidad original inconcebible e inefable. Los antiguos consideraban que este tipo de personas no son budistas sino meros nihilistas que no podrán alcanzar la liberación por mas que trascurra una cantidad de eones tan inmensa como el numero de granos de arena que pueblan las riberas del Ganges. Por mas escrupulosa y cuidadosamente que tratéis deponer fin a todas las cosas sumándolas en el mas completo vacío, siempre quedará algo que no puede ser vaciado. Si realmente permanecierais atentos, aunque no fuera más que por un solo instante, lograríais atisbar y encontrar la forma de expresar “el mensaje fundamental transmitido por todos los sabios desde la antigüedad”.

Sin embargo Fujo Dokai puntualizó que “si lo denominas así no haces más que echar polvo sobre la tradición de Tosu Gisei, ya que ciertamente no existe frase ni sentencia alguna que pueda contener y trasmitir este dominio. El uso inadecuado de las palabras se parece a las huellas que dejan los pájaros sobre la nieve y “no existe rastro alguno en el que puedas ocultar tu cuerpo”. ¿Qué vestigios pueden quedar cuando cesa toda conciencia corporal y desaparecen la piel, la carne, los huesos y la medula? Cuando desaparezca toda huella y no quede el menor rastro entrareis en un dominio que, si bien es imperceptible para los demás y no puede ser expresado, si que puede, en cambio, ser transmitido de mente a mente. Esta es la condición que la tradición denomina “unión entre le dueño y el servidor” o “fusión entre lo absoluto y lo relativo”.

Responded brevemente: ¿cuál es, según vosotros, la forma que tiene este dominio?

El viento puro sopla y estremece la tierra una y otra vez ¿pero quien podría apresarlo entre sus manos y mostrártelo?

Según: Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

UNA PERLA BRILLANTE

24 de Junio de 2010


Todo el Universo en la diez direcciones es una perla brillante - Gensa

Uno de los puntos que mas caracterizan la postura de Zazen es el hecho que en nuestra práctica meditamos con los ojos abiertos. Mantenemos los ojos abiertos básicamente porque hacemos todo lo posible para ver las cosas como son. Pero como lo demuestra la actividad mental durante Zazen para ver las cosas como son se requiere práctica. Durante Zazen observamos que nuestros pensamientos poco tienen que ver con la realidad lo que nos hace concluir que interpretamos, juzgamos y decidimos pero sin tener certeza absoluta en cuanto a la verdad. Un hecho que podemos verificar cada vez que comenzamos nuestra práctica cuando los pensamientos van y vienen y estos pensamientos no coinciden con la realidad concreta del aquí y ahora. Y lo mismo sucede con la realidad social en la que vivimos. Nos preguntamos ¿por qué nos atrae tanto el concepto de libertad así como lo propone la cultura de eventos? Y al intentar de dar respuestas nos damos cuenta que mantenemos ideas confusas sobre la libertad. Pero entonces ¿por qué la propuesta que propone la cultura de eventos nos parece tan atractiva? No podemos responder con seguridad; tal vez simplemente porque la libertad así como la propone la cultura de eventos no nos exige compromiso alguno. Solo se no pide ponernos al día en cuanto al evento, que participemos, y ya estamos integrados. De esta manera, sin tener que comprometerse demasiado, la diversión es mas divertida aun. Así es como comenzamos a asociar los eventos con la diversión, y la diversión al ser una experiencia positiva con la felicidad y la libertad. Una libertad volátil y de corta duración pero que promete poder repetirse. Y esta promesa seduce dandonos alivio en cuanto a la vida cotidiana donde tenemos que esforzarnos y donde estamos enfrentados a problemas. Un alivio a nuestros problemas por el cual encantados estamos dispuestos a cambiar muchos aspectos de nuestras vidas para que la diversión se repita. Las circunstancias en las que vivimos, nuestro aspecto, nuestra conciencia – así todo se empieza a mover alrededor de la diversión.

La sociedad de eventos puede ser analizada mucho mas a fondo aun, pero dado que nuestra práctica es una práctica donde paramos la actividad karmica, si se nos pregunta porque meditamos con los ojos abiertos tal vez respondamos simplemente con otra pregunta: ¿cómo despertar y ver la verdad sin abrir los ojos? Si cerrásemos los ojos durante la meditación quizás estaríamos ignorando un aspecto de la realidad. Al mantener los ojos abiertos nuestro espíritu se ve obligado a ver la realidad presente y a mantenerse despierto en cuanto a la percepción sensorial. Y es que es la observación del proceso de construcción de la realidad a través de los sentidos lo que nos hace comprender lo que la realidad no es y el portal para la comprensíon de lo que la realidad verdaderamente es.

Durante Zazen muchas veces surgen preguntas como por ejemplo: aquí en este instante ¿qué hay delante o detrás de mi? ¿qué relevancia tiene el futuro si no aprecio este instante? O tal vez ¿hasta que punto estoy apreciando este instante si me dejo llevar por mis pensamientos? Tal vez comprendamos de esta manera que en nuestra práctica no se trata de eliminar la ilusión antes de despertar si no que en ver las cosas como verdaderamente son.

En el capitulo “Una perla brillante” del Shobogenzo, el maestro Dogen expone la comprensión de la realidad y la manera de enseñar desde el punto de vista de una persona que ha realizado la verdad. Para esto utiliza la expresión del maestro Gensa: “Todo el Universo en la diez direcciones es una perla brillante”:

Después de que (Gensa) hubo alcanzado finalmente la verdad, él enseñó con palabras a la gente, que todo el Universo en las diez direcciones, es una perla brillante. Un día un monje le pregunta, “He escuchado las palabras del Maestro que dicen que todo el Universo en las diez direcciones es una perla brillante. ¿Cómo debe un estudiante entender eso? El Maestro dice, “Todo el Universo en la diez direcciones es una perla brillante ¿qué importa como entenderlo?” Otro día el Maestro le hace la pregunta al monje otra vez, “Todo el Universo en a diez direcciones es una perla brillante. ¿Cómo entiendes eso?”. El monje dice, “Todo el Universo en las diez direcciones es una perla brillante. ¿Qué importa cómo entenderlo?” El Maestro dice, “Veo que estás esforzándote por entrar en la cueva del demonio en una montaña negra”

La presente expresión “Todo el Universo en las diez direcciones es una perla brillante” se origina con Gensa. El punto es que todo el Universo en las diez direcciones no es vasto ni grande, no es pobre ni pequeño, cuadrado o redondo, concentrado o rígido, como tampoco esta en un estado de actividad vigorosa, y no es revelado en perfecta claridad. Puesto que se encuentra absolutamente mas allá del vivir-y-morir, del ir-y-venir, es vivir-y-morir, ir-y-venir. Y ya que es así, el pasado se ha ido de este lugar y el presente viene de este lugar, Cuando estamos en búsqueda de lo supremo, ¿quién puede verlo completamente como momentos separados? Y, ¿quién puede verlo completamente como mementos separados? Y, ¿quién puede retenerlo para examinarlo como un estado de quietud total? “La totalidad de las diez direcciones” describe el incesante proceso de búsqueda de las cosas para realizarlas dentro del yo, y de búsqueda del yo para realizarlo en algo. El surgimiento de la emoción y las distinciones del intelecto, que describimos como separación, son ellas mismas tan verdaderas como girar la cabeza y cambiar la expresión facial, o desarrollar cosas y lanzarse uno mismo al momento. Puesto que buscamos el yo para convertirlo en algo, la totalidad de las diez direcciones se encuentra en el estado incesante. Y ya que la totalidad de las diez direcciones es un hecho antes del momento, a veces se desborda mas allá de nuestra habilidad reguladora que es el pivote del momento. “La perla única” aun no es famosa, pero es una expresión de la verdad. Será reconocida célebremente. “La perla única” pasa directamente a través de los diez mil anos; el pasado eterno no ha terminado, pero el presente eterno ha llegado. El cuerpo existe ahora y la mente existe ahora. Incluso así, (todo el Universo) es una perla brillante. No es pasto y árboles aquel y allí, no es montañas y ríos en todos los puntos de la brújula; Es una perla brillante. “¿Cómo ha de entenderlo el estudiante?” Aunque parezca que el monje esta jugando con su intelecto condicionado al hablar estas palabras, ellas son la clara manifestación de la Gran Actividad, que es precisamente la Gran Norma en si. Si continuamos mas allá, nos debiera ser extremadamente obvio que 30 centímetros de agua corresponden a una ola de 30 centímetros; en otras palabras, 91 centímetros de la perla son 91 centímetros de esplendor. Para manifestar esta expresión de la verdad, Gensa dice, “Todo el Universo en la diez direcciones es una perla brillante”. ¿Qué importa como entenderlo? Esta expresión es la expresión de la verdad por la cual el buda sucede al buda, el patriarca sucede al patriarca, y Gensa sucede a Gensa.

DIVERSÍON

20 de Junio de 2010



Si mantenéis los puños cerrados, solo conseguiréis unos granos de arena. Pero si abrís las mano, conseguiréis toda la arena del desierto – Dogen Kigen

Cuanto nos gusta entretenernos, cuanto nos encanta que nos entretengan, pero profundizando sobre la sociedad de eventos observamos que cuando la cultura de masas nos invita a ser libres, lo hace para reforzar un yo que se crea a través de los sentidos. Y como los sentidos están expuestos al condicionamiento, la libertad a la que se nos invita ser participes, significa fortificar aun mas el condicionamiento. Así, nos guste o no, la libertad en la sociedad de eventos es una libertad condicionada y por lo tanto se opone al flujo natural de las cosas.

En el Zen si se espera una diversión, una distracción que no tenga que ver con este instante, seguro que nos desilusionamos pero a la vez es importante recalcar que no es importante si cometemos errores o si tenemos la razón. En nuestra práctica no se trata de hacer de una persona normal un Buda porque en definitiva la ilusión y el Satori viven juntos en este mismo instante y sin ningún problema. De esta manera se crea un espacio en el que se hace posible que la actividad mental se sosiegue. Y cuando la actividad mental se sosiega es posible comprender nuestro comportamiento mecanizado y modificar lo que crea sufrimiento si es necesario. Un comportamiento muchas veces igual de mecanizado como aquel de nuestro trabajo donde debemos ser productivos para cumplir con lo que se espera de nosotros. Un comportamiento que si observamos bien lo podemos encontrar no solo en el trabajo si no que tambien en el tiempo libre y que nos hace pensar que la mejor manera de apreciar la vida es divirtiéndonos.

En nuestra práctica, muchas veces después de tomar la postura y después de poner nuestra atención sobre la respiración, cuando nos hemos armonizado con el lugar de nuestra práctica nos preguntemos: ¿Por qué meditar? ¿Qué hago aquí?. Preguntas de gran relevancia y que requieren que nos tomemos un tiempo antes de responder. Porque ¿qué si respondemos: “para ser mejor persona” o “para ayudar a los demás” o tal vez “para relajarme”? Respuestas obvias si consideramos todos los textos sobre el Zen que hablan sobre los beneficios de la meditación para la salud corporal y mental. Textos que muchas veces comparan el espíritu ilimitado de alguien que practica sin objetivo con aquel de alguien que practica con un espíritu egoísta y que dicen por ejemplo, que aquel que tiene un espíritu egoísta, tiene un espíritu ansioso, que anda demasiado rápido o demasiado lento y que cuando habla, dice algo sobre otro lugares y se molesta con el sitio donde esta. Que dicen que quien tiene un espíritu ansioso quiere estar siempre en otro lugar; tal vez mucho mas arriba y que cuando llega arriba sigue igual de desconforme como antes porque el único momento y el único lugar que existe es el aquí y ahora. Muchos mas ejemplos se pueden dar, pero volvamos a la experiencia de nuestra práctica de Shikantaza, de solo sentarse y cuestionémonos: ¿si estamos practicando para convertirnos en mejor persona, hasta que punto podemos hablar de una práctica sin objetivo?

De esta manera podemos observar que aunque hemos callado, aunque intentemos armonizarnos con el lugar de práctica, el comportamiento mecanizado que creíamos haber dejado detrás de nosotros, nos acompaña incluso durante Zazen. Por lo tanto nos preguntamos ¿es verdaderamente el marketing de la industria de consumo, lo que nos crea nuestra ansiedad? ¿es el trabajo el que provoca el comportamiento mecanizado? ¿O será tal vez nuestra propia mente la que percibe selectivamente lo que quiere ver? Preguntas que para responder requieren una comprensión tanto corporal como espiritual. Preguntas que nos hacen comprender que practicar no es una elección si no que una necesidad. Porque mientras no comprendamos profundamente, mientras mantengamos una sola meta, mientras tengamos el mas mínimo prejuicio o el mas pequeño pensamiento, estaremos lejos del verdadero Zazen. Aquel Zazen que nos enseña que la verdadera pureza es algo que esta mas allá de las contradicciones entre la pureza y la impureza y que se realiza cuando dejamos de agregar a este instante cualquier cosa.

En el capitulo Senjo – lavarse y purificarse – del Shobogenzo, el maestro Dogen dice:

El agua no siempre es originalmente pura o impura. El cuerpo no siempre es originalmente puro o impuro. Todos los Dharmas también son así. El agua nunca es consciente o no consciente, el cuerpo nunca es consciente o no consciente y todos los dharmas también son así. La predica del Honorado del Mundo, es así. A la vez, lavar no es usar el agua para limpiar el cuerpo; mas bien, cuando mantenemos y confiamos en el Dharma del Buda de acuerdo con el Dharma del Buda tenemos este tipo de comportamiento y lo llamamos “lavado”. Es recibir la transmisión autentica de un cuerpo-y-mente del Patriarca Budista de manera inmediata; es ver y oír una frase del Patriarca Budista de forma intima; y es retener y permanecer en un estado de esplendor del patriarca Budista de manera clara. En resumen, es realizar incontables e ilimitadas virtudes. Precisamente en el momento en que dignificamos el cuerpo-y-mente con el entrenamiento, la eterna práctica original se realiza completa e integramente. De esta manera, el cuerpo-y-mente del entrenamiento se manifiesta en el estado original.

EVENTOS

16 de Junio de 2010

Sin tirar de la soga y hacer sonar la campana de la práctica, tu vida seguirá estando marcada por la insatisfacción – Kodo Sawaki

Desde hace ya varias décadas que la industria de consumo masivo viene utilizando mensajes de libertad para cumplir sus objetivos. !Vive la vida!, !Hazlo! !Toma tu vida en tus manos! son de los slogans que frecuentemente podemos escuchar y leer. Frases que en el pasado se pronunciaban en un contexto de movilización social y que nos demuestran la fuerza integradora de la cultura de masas que siempre a sabido asimilar lo nuevo para renovarse y así fortificarse. Mensajes que hoy en día a primera vista expresan el derecho del individuo a la libertad de vivir su individualidad y que sugieren que la mejor manera de hacerlo es expresando nuestras inquietudes y emociones. Y para vivir las inquietudes y las emociones ¿que mejor que llevar un estilo de vida original? Y por supuesto que lo que es la originalidad se define individualmente. Nos preguntamos ¿será solo una coincidencia que la originalidad se defina solo individualmente?

Como en el Budismo sabemos que las coincidencias no existen si no que todo se rige en función a la ley de causa y efecto miramos un poco mas a fondo. Y lo que observamos es que dependiendo del estrato social o de la educación que se tiene, unos buscan la libertad en la cultura, otros en la trivialidades de la televisión y otros en el suspenso de la aventura. Mientras que los motivos de los primeros se pueden encontrar en la búsqueda de la perfección, los otros tal vez se vean motivados por sus ansias de armonía y los últimos tal vez simplemente por su narcismo. Mientras que unos buscan la contemplación, los otros buscan la comodidad mientras que los últimos requieren acción. Pero todos tienen un motivo en común: La diversión. Lo que se nos sugiere a través de los mensajes de libertad de la industria de consumo es que la diversión, definámosla como queramos, es el verdadero sentido de nuestras vidas. ¿Para que vivimos? Para divertirnos, para disfrutar. Ese es el mensaje principal y de esta manera se crea una ansiedad individual y colectiva de hacer de toda actividad una diversión, un evento.

Llegando a este punto esta claro que varias preguntas surgen. Por ejemplo: ¿hasta que punto se puede sosegar la ansiedad de diversión a través de la diversión? o ¿de esta manera el sufrimiento y la decepción no están ya programadas? O tal vez ¿que substancia tienen estas emociones que tanto deseamos satisfacer?

Preguntas, respuestas y dudas que cuando llegamos a un templo Zen o a un lugar de práctica procuramos parar. Paramos esta actividad karmica a través del silencio y nos armonizamos con las actividades del lugar de la práctica simplemente siguiendo las instrucciones. Así, si dejamos detrás de nosotros toda opinión propia, tal vez podamos descubrir las enseñanzas detrás de toda actividad en un lugar de práctica. Pues en el Zen toda actividad contiene tanto un lado espiritual como un lado material. Y toda actividad sigue un orden determinado que se basa en primer lugar en nuestra confianza en el orden cósmico.

Un buen ejemplo tal vez por su simpleza y poca espectacularidad es el simple hecho de lavarse y limpiarse. Una actividad a la cual en nuestra práctica le damos toda nuestra atención al ser el espíritu y el cuerpo una unidad. Así, el lavarse, limpiarse o raparse el cabello no tienen solo un carácter de higiene personal si no que a la vez realizan la pureza. Una pureza a la cual en el Budismo se le da gran importancia y que no significa que se tenga que limpiar algo que antes estaba sucio o manchado ni tampoco que se tenga que embellecer algo, si no que simplemente volver al estado original y natural de todo lo que existe.

De esta manera podemos comprender que las enseñanzas y actividades en un templo Zen no se basan en conceptos idealistas o abstractos pero tampoco son enseñanzas que se puedan comprender en su magnitud con la conciencia y los sentidos de alguien que no practica. Sin la práctica de Zazen todas las enseñanzas del Buda son como el retrato de una campana dispuesta a sonar. Hay que tener claro que si no se tira de la soga de la práctica la campana no sonara.

Por otra parte ¿que sucede cuando la campana de la práctica suena? En ese mismo instante, con todas nuestras ilusiones hemos dejado de soñar. Estemos en Zazen o en la vida cotidiana, al hacer que la campana suene hemos realizado el hecho que la ilusión y el despertar viven solo aquí en este instante como unidad. Nos preguntamos entonces ¿cuántas otras cosas maravillosas me he estado perdiendo en mi ansia por correr detrás de mis expectativas? Y tal vez respondamos: da lo mismo, de no haber sido así, ahora no podría estar aquí haciendo que la campana suene.

DUDAS

12 de Junio de 2010


La vigilancia conduce a la inmortalidad; la falta de vigilancia conduce a la muerte. Los que permanecen vigilantes no mueren; los que no están atentos, ya han muerto - Dhammapada

“No asentéis vuestra comprensión en los libros ni tratéis de discernir lo espiritual basándoos en el conocimiento ordinario“ dice Keizan Zenji en su Teisho sobre la transmisión del Dharma del maestro Ubakikuta al maestro Daitaka. Una enseñanza que todos los maestros de nuestra tradición repiten una y otra vez porque ¿de que serviría una enseñanza sobre la no-dualidad sin que esta sea realizada con el cuerpo-y-espíritu?
Y como toda explicación del Dharma que se limita a la descripción, siempre estará describiendo una situación donde la relación entre el observador y lo observado perdura y por lo tanto también la dualidad perdura, dudamos.

Y las dudas en el Zen son de gran importancia y no necesariamente vemos estas dudas en oposición a una práctica honesta y entregada. Es mas: las dudas son el punto de partida para nuestra práctica. Especialmente al principio es importante cuestionarse todo: cuestionamos toda enseñanza, cuestionamos incluso toda palabra aunque lleve esta mas de dos mil años cursando y se le atribuya al mismísimo Buda. Y de esta manera cuestionamos también todo lo escrito en un Blog sobre el Budismo como este. Y es que a través de esta duda de lo que creemos exterior a nosotros, comenzamos a dudar también de nuestras opiniones, nuestros prejuicios. De esta manera son las dudas lo que nos conduce tal vez a cuestionarnos? ¿de donde vienen mis convicciones? o tal vez ¿qué soy yo si dejo de sostener cualquier convicción? Y mas allá: ¿quién es el que esta preguntando?

Así es de vital importancia cuestionarse sobre todo, encontrar nuestras propias respuestas pero también tenemos que tener claro que llega un punto en la práctica en el cual es necesario abandonar las dudas para dar un verdadero paso adelante. Porque si optamos por emprender la Vía del Buda tenemos que tener algo bien presente: si no hemos realizado la Vía aun, toda duda o toda respuesta que tengamos en cuanto al Dharma, siempre será solo una opinión. Y más allá ¿no es una opinión solo una manifestación del Karma? Todos decimos: creo en esto o en lo otro, deberíamos hacer esto o lo otro; esto esta bien, esto esta mal - ¿pero no son todas estas afirmaciones productos de nuestra recepción selectiva, aquella que nos hace pensar que tenemos elección? Si esto fuese así, si no hemos realizado la Vía aun, todas nuestras opiniones e interpretaciones sobre el Dharma, no serian más que Karma que fomenta la actividad karmica – y por lo tanto se oponen a la verdadera paz. Se oponen a la unión. En este sentido nos preguntamos ¿Qué mejor manera de fomentar la paz que desistiendo?. Desistiendo a tener la razón, desistiendo a vencer, desistiendo a ser el mejor, desistiendo al poder. Tal vez nos sorprenda cuando observemos que al desistir se abre un espacio nuevo. Un espacio en el cual es posible armonizarse con todo. ¿Y que sucede cuando nos armonizamos con todo? Tal vez podamos encontrar la paz suficiente en nuestro cuerpo-y-espíritu para hallar respuestas a preguntas como: ¿Qué es el aquí y ahora? ¿Qué es este instante?

Así, si después de haber encontrado respuestas a algunas dudas lo que queremos es practicar Shikantaza, por que comprendemos que a este instante no hay opción – debemos tener claro que es imprescindible seguir las instrucciones de un maestro de nuestra tradición. Esto ya por la simple razón de que en nuestra escuela del Zen Soto, la escuela fundada por los maestros Eihei Dogen y Keizan Jokin, toda enseñanza tiene un significado muy concreto. Por ejemplo a la pregunta ¿Qué es el aquí y ahora? el maestro Dogen en el Shobogenzo le dedica un capitulo completo que contiene centrales enseñanzas de nuestra práctica. En el capitulo “El espíritu de aquí y ahora es Buda” el maestro Dogen enseña tanto lo que según la comprensión budista el espíritu de Buda es así como lo que no es:

El Maestro Echu, Maestro Nacional Daisho, del gran Reino de Tang, le pregunta a un monje: - ¿De que dirección has venido?
El monje dice: - He venido del sur.
El Maestro dice: - ¿Que buenos consejeros hay en el sur?
El monje dice: - Los buenos consejeros son muy numerosos
El Maestro dice: ¿Cómo enseñan ellos a la gente?
El monje dice: Los buenos consejeros de ese distrito enseñan a los estudiantes de forma directa que la mente aquí y ahora es buda. Buda significa la conciencia en si. Ahora ustedes están totalmente dotados de la esencia del ver, escuchar, el conocimiento y el reconocimiento. Esta esencia es capaz de levantar las cejas y parpadear, de ir y venir y de moverse y actuar. Penetra el cuerpo de manera tal, que cuando toca la cabeza, la cabeza lo sabe, y cuando algo toca el pie, el pie lo sabe. Por lo tanto, se le llama “la inteligencia verdadera que penetra todo”. Aparte de esta no hay buda en absoluto. Este cuerpo debe aparecer y desaparecer, pero la esencia mental nunca ha aparecido o desaparecido desde el pasado ilimitado. La aparición y desaparición del cuerpo es como un dragón que cambia sus huesos, una serpiente cambiando su piel, o una persona cambiándose de una casa vieja. Este cuerpo es inconstante; la esencia es constante. Lo que enseñan en el sur es así en gran parte.

El Maestro dice: Si es así, ellos no son distintos del no-budista Senika. El dijo “en nuestro cuerpo hay una esencia espiritual única. Esta esencia puede reconocer el dolor y la irritación. Cuando el cuerpo decae el espíritu se va; al igual que cuando una casa se esta quemando, el dueño de casa se va. La casa es inconstante; el dueño de casa es constante”. Cuando examino a la gente de esta manera, ellos no reconocen lo falso de lo verdadero. ¿Cómo pueden decidir que es lo correcto? Cuando me encontraba en mis viajes, a menudo encontré este tipo de personas. Últimamente, son muy populares. Ellos reúnen grupos de trescientas o quinientas personas y, con ojos mirando al cielo, dicen: Esa es la enseñanza fundamental del sur”. Ellos toman el Sutra de la Plataforma y lo cambian, lo mezclan con historias folclóricas y borran su significado sagrado. Ellos engañan y perturban a los estudiantes nuevos. ¿Cómo podría llamarse la de ellos la enseñanza hablada? Que doloroso resulta que nuestra religión es esté perdiendo. Si el ver, oír, conocer y reconocer puedan ser igualados con la naturaleza del Buda, Vimalakirti no hubiese dicho, “El Dharma trasciende el ver, oír, conocer y reconocer. Cuando usamos el ver, oír, conocer y reconocer, es solo el ver, oír, conocer, reconocer; no es la búsqueda del Dharma.

Al final de este importante Capitulo el maestro Dogen aclara lo que quiere decir la expresión “la mente aquí y ahora es buda” de acuerdo a la comprensión de nuestra tradición:

La mente como montanas, ríos y la Tierra no son nada mas que montañas, ríos y la Tierra. No hay olas adicionales u oleaje, ni viento ni humo. La mente como el sol, la luna y las estrellas no es nada mas que el sol, la luna y las estrellas. No hay neblina o bruma. La mente como vivir-y-morir, ir-y-venir no es nada mas que vivir-y-morir, ir-y-venir. No hay ilusión o realización adicional. La mente como cercas, paredes, tejas y piedras de río no es nada mas que cercas, paredes, tejas y piedras de río. No hay barro o agua adicional. La mente como los cuatro elementos y los cinco agregados no es nada mas que cuatro elementos y cinco agragados. No hay caballo o mono adicional. La mente como una silla o un báculo no es nada mas que una silla y un báculo. No hay bambú o madera adicional. Puesto que es esto es así, la mente aquí y ahora es buda es la mente aquí y ahora es buda no contaminado. Los budas son budas no contaminados. Así, la mente aquí y ahora es los budas en si, quienes establecen la voluntad, hacen el entrenamiento, realizan el bodhi y experimentan el nirvana. Si nunca hemos establecido la voluntad, hecho el entrenamiento, realizado el bodhi y experimentado el nirvana, entonces el estado no e la mente aquí y ahora es buda. Si establecemos la voluntad y tenemos práctica-y-experiencia en innumerables kalpas, esto es la mente aquí y ahora es buda. Si establecemos el deseo y tenemos práctica-y- experiencia en un instante de conciencia, esto es la mente aquí y ahora es buda. Si establecemos la voluntad y tenemos práctica-y-experiencia dentro de medio puño, eso es la mente aquí y ahora es buda. Por el contrario, al decir que el hacer el entrenamiento para llegar a ser buda por largos kalpas, no es la mente aquí y ahora es buda, quiere decir que nunca hemos visto, conocido y aprendido la mente aquí y ahora es buda. Quiere decir que nunca se ha encontrado un verdadero maestro que proclame la mente aquí y ahora es buda. El termino “budas” se refiere al Buda Shakyamuni. El Buda Shakyamuni es precisamente la mente aquí y ahora es buda. Cuando todos los budas del pasado, presente y futuro llegan a ser buda, inevitablemente se vuelven el Buda Shakyamuni, es decir, la mente aquí y ahora es buda.

DAITAKA

8 de Junio de 2010

Cuando alcances lo esencial
Comprenderás claramente
Lo que has encontrado.
Lun-pien todavía posee sutilezas que no ha revelado a nadie
- Keizan Jokin

En cierta ocasión, Daitaka, el quinto patriarca, dijo:

-Quien abandona el hogar para convertirse en monje es un Yo sin yo, un yo que nada posee. La Mente original carece de principio y de final. Esa es la Vía eterna. También todos los budas son eternos. La Mente carece de forma y su esencia permanece inmutable.

-Debes alcanzar el despertar completo y actualizarlo con tu propia mente – puntualizó entonces Ubakikuta.

Al escuchar esto, Daitaka experimentó el gran despertar.

Teisho de Keizan Zenji:

Esta renuncia al hogar nos revela al Yo carente de yo, un Yo, por tanto, que no puede ser definido en terminos de cuerpo ni de mente. El yo carente de yo es la Vía eterna que carece de principio y de final. Por consiguiente, no pertenece a los budas ni tampoco a los seres y !cuánto menos a los cuatro grandes elementos, los cinco agregados, los tres mundos o los seis destinos del renacimiento! Aunque vemos, oímos y percibimos, la mente carece de forma, no viene ni va y tampoco se mueve ni permanece inmóvil. Pero ese conocimiento no es mas que una mera comprensión intelectual. Daitaka solo había alcanzado este tipo de comprensión, por esto por que Ubakikuta le indico que todavía debía actualizar su propia Mente y experimentar el gran despertar, un despertar equiparable al cuño imperial que se estampa en las mercancía y garantiza la calidad de un producto apto para el consumo y que no esta destinado al uso oficial. Eso mismo es lo que sucede cuando se entrecruzan los caminos del maestro y el discípulo. Por mas que entendáis los principios y alcancéis el gran despertar. Si esto no ocurre- aunque solo sea una vez – seréis personas con una estéril comprensión intelectual que jamás han penetrado en la Mente esencial. ¿Cómo pretendéis escapar de las ataduras del yo y del otro si todavía no os habéis desprendido de la imágenes pueriles sobre el Buda y el Dharma?

Poco importa, si no lográis atisbar el despertar, que os aferréis a las palabras pronunciadas por el Buda durante cuarenta y nueve años o que sigáis al pie de la letra la enseñanza de los tres o de los cinco vehículos, porque difícilmente llegareis entonces a ser monjes merecedores del Kesa. Por mas que podáis explicar mil sutras y los diez mil comentarios, contemplar el rostro de los budas, hacer que tiemble la tierra y que lluevan flores del cielo, seguiréis permaneciendo todavía en el estado de ratón de biblioteca y muy alejados, por tanto, del verdadero monje merecedor del Kesa.

No debéis tratar de comprender pues, por ejemplo, que los tres mundos son solo Mente” que “todas las cosas son reales” que “todo ser posee la naturaleza budica” o que es “absolutamente vacío e inmutable”. Si afirmáis que “todas las cosas son reales” todavía os estaréis moviendo en el mundo de las categorías; si decís que “todo es vacío” incurriréis en la visión errónea del nihilismo; si sostenéis que “todo ser posee la naturaleza de Buda” estaréis afirmando la existencia de una naturaleza espiritual distinta a la naturaleza ordinaria y si, por ultimo, declaráis que “solo existe la Mente” no haréis mas que obstaculizar vuestra propia comprensión. Quien busca la respuesta definitiva en los mil Sutras o en los diez mil comentarios esta lamentablemente tratando de huir de su propio padre. La sagradas enseñas solo serán vuestras cuando descubráis vuestro propio cofre y dejéis que salga a la luz el tesoro de los sutras que mora en vuestra propia Mente.

Mientras no lo hagáis así, los budas y los patriarcas serán vuestros enemigos. Alguien ha dicho: ¿Qué perverso demonio te obliga a renunciar al hogar? ¿Qué malvado diablo te lleva a vagabundear de aquí para allá como un monje sin techo? Tanto si respondes como si no lo haces te matare a bastonazos”. Como ya hemos dicho anteriormente uno no debe renunciar al hogar buscando el beneficio de la mente o del cuerpo. Este es el motivo por el cual Daitaka, que no comprendía esto, era todavía indigno de llevar el Kesa. Solo cuando Ubakikuta se lo señaló pudo llegar a experimentar por vez primera el gran despertar y fue capaz de actualizar la esencia de la Mente.
Gentes de bien, debéis esmeraros en practicar la Vía. No asentéis vuestra comprensión en los libros ni tratéis de discernir lo espiritual basándoos en el conocimiento ordinario. Dejad de establecer diferencias entre el cielo y la tierra, entre lo sagrado y lo mundano, entre le karma personal y el karma colectivo. Entonces no tendréis dificultad alguna para moveros hacia el pasado o hacia el futuro ni existirá tampoco la menor diferencia entre acceder a vuestro antojo al estado iluminado o salir de el para servir a todos los seres. Todas esas diferencias son meros garabatos esbozados en el vacío o estelas en la mar. Contemplad directamente el rostro del Buda, experimentad plenamente el despertar y la naturaleza de vuestra Mente original. De este modo, al igual que una calabaza se encuentra enredada entre su propios tallos y el halo rodea una resplandeciente joya, uno comprende la existencia de la Morada Interna en la que habitan los Buda y los patriarcas y recala en ella por vez primera.

Según: Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

LA DIALÉCTICA

4 de Junio de 2010

Cuando los pájaros vuelan por el cielo, como quiera que vuelen, no existe fin para el cielo - Eihei Dogen

Nuestra practica de Shikantaza es una práctica de equilibrio. El equilibrio entre la tensión y la relajación, el equilibrio del cuerpo-y-espíritu. Y este equilibrio se encuentra a través de un movimiento que surge de diferentes direcciones. Una de estas direcciones es la actitud correcta de la atención. Para esto derivamos la atención mental hacia todos los puntos de la postura: la respiración, la postura corporal y la atención del espíritu en el aquí y ahora. Otro movimiento es el de soltar. Soltamos los prejuicios, las opiniones, los miedos, las categorías, hasta que soltamos hasta la ultima categoría que es aquella sobre la postura correcta. Justamente en ese momento nos abandonamos completamente a la postura. Nos hacemos uno con todo y podemos seguir el orden cósmico – podemos seguir el Dharma - y realizamos a la vez la verdadera libertad.

De esta manera en el Zen todas las enseñanzas surgen de Zazen. Y estas enseñanzas reflejan el mismo movimiento de unidad que se manifiesta durante nuestra práctica. Un movimiento que desde el pensamiento discursivo, racional y lógico al que estamos acostumbrados en la vida cotidiana muchas veces nos parece contradictorio. Para explicar porque en nuestra practica enfocamos tanto en abandonar el pensamiento discursivo, hablemos sobre las limitaciones de este esta forma del pensamiento en cuanto a la descripción de la realidad. Para esto tomemos como ejemplo la dialéctica. Uno de los métodos mas utilizados en los últimos dos siglos para describir la realidad social e individual.

Por lo general en el proceso dialéctico se utilizan las contradicciones para crear una síntesis. Por ejemplo se podría decir: donde por una parte esta la tensión y por otra parte la relajación en el punto exacto entre la tensión y la relajación encontramos el equilibrio.

Ósea que hablamos de un método, una receta, bastante eficaz para encontrar soluciones a la dualidad. ¿Pero es esto verdaderamente así? Comprobémoslo preguntándonos: ¿mantienen las soluciones que hemos encontrado a través de la dialéctica su validez también bajo circunstancias cambiantes? Nos entran las primeras dudas. Dudas porque las soluciones, la enseñazas receta, tendrían que mantener su validez incluso en situaciones completamente diferentes. Pero como el tiempo no existe como constante fija sino que representa la suma de los instantes que vivimos, donde cada instante es lo único que tenemos, las soluciones surgen siempre relacionadas solo a este tiempo espacio. Por eso decimos en el Zen que las recetas no existen.

Y al las dudas que ya teníamos se le pueden sumar otras que valen para cualquier descripción teórica de la realidad: cualquier descripción de la realidad siempre reflejara una situación donde un observador reflexiona sobre la realidad, donde un observador intenta de crear un guía para encontrar su camino dentro de la realidad. ¿Pero es esto posible si el observador no se hace uno con lo observado? Pregunta que nos acaba de convencer que la descripción de la realidad que se consigue a través de la dialéctica es solo una realidad descriptiva, una guía, pero no la realidad misma. ¿O de que serviría la frase de nuestro ejemplo, sin tomar la postura para experimentar el equilibrio nosotros mismos? Todo se mantendría en la ficción descriptiva. Así si en discurso dialéctico decimos: “donde por una parte esta la tensión y por otra parte la relajación en el punto exacto entre la tensión y la relajación encontramos el equilibrio” – estamos describiendo una situación, pero la relación entre el observador y lo observado perdura y por lo tanto la dualidad también.

Así muchas veces para alguien que no enfoca su vida desde la práctica de la meditación, la actitud de un practicante del Zen puede parecer contradictoria. Pero tal vez sea solo el pensamiento discursivo el que haga que se perciba el Zen como contradictorio. Para dar un ejemplo al respecto, en los últimos dos posts de este blog, en el post “ISMOS” decimos que lo mas importante es abandonar el pensamiento discursivo y soltar todas las categorías, incluso aquella de no querer hacer categorías. Así todo un post mas tarde, en “SENTARSE CON TODAS LAS ILUSIONES” afirmamos que llega un momento en el cual debemos tomar posición, en el cual debemos actuar. A primera vista afirmaciones contradictorias, pero que vistas dentro de su propio contexto de lugar y tiempo, no están en contradicción alguna sino que representan diferentes aspectos de una y la misma actividad. La actividad del despertar. Una actividad que sobrepasa las limitaciones de las contradicciones, del bien y el mal, lo lógico y lo ilógico, lo mortal y lo inmortal.

Sobre este despertar el maestro Dogen dice en el capitulo Bendowa del Shobogenzo lo siguiente:

Si un ser humano, incluso por un solo momento, manifiesta la postura del Buda en las tres formas de conducta, mientras esa persona se sienta derecha en samadhi, el mundo entero del Dharma asume la postura del Dharma y todo el espacio se vuelve el estado de realización.

La practica aumenta así el goce del Dharma, que corresponde al estado original de los budas tathagatas, y renueva el esplendor de su realización de la verdad. Incluso, a lo largo de los mundos del Dharma en la diez direcciones, los seres comunes de los tres estados y los seis estados todos se vuelven claros y puros en cuerpo y mente de manera inmediata; ellos experimentan el estado de gran liberación, y aparecen sus características originales. Luego, todos los Dharmas experimentan y comprenden la verdadera realización y las innumerables cosas ponen en practica su cuerpo búdico; en un instante, trascienden totalmente los limites de la experiencia y la comprensión; se sientan derechos como reyes del árbol Bodhi, en un momento, giran la gran rueda del Dharma, la que se encuentra en el inigualable estado de equilibrio, y establecen el estado ultimo, sin adorno y profundo de prajna. Estos estados equilibrados y verdaderos de la realización también funcionan de otra manera, siguiendo vías de cooperación intima y mística, de manera que esta persona que se sienta en Zazen resueltamente se libera del cuerpo y la mente, elimina innumerables opiniones y pensamientos impuros acumulados del pasado, y así experimenta y entiende el Dharma natural y puro del Buda. A través de cada una de la infinitesimales e innumerables moradas de la verdad de los budas tathagatas, el practicante promueve el trabajo del Buda y difunde su influencia lejos y ampliamente por sobre aquellos que tienen las cualidades ascendentes del Buda, elevando de esta manera intensamente el verdadero estado ascendente de Buda. En este momento, todo el Universo en las diez direcciones – el suelo, la tierra, el césped y los árboles; las cercas, las murallas, la tejas y las piedras – lleva a cabo el trabajo de Buda.

SENTARSE CON TODAS LAS ILUSIONES

31 de Mayo de 2010

Es solo tu ego por el cual estas sufriendo. Verdadera felicidad es cuando tu ego ya no se pone por delante

Es importante mencionar que todas las enseñanzas en el Zen están relacionadas al aquí y ahora, y este espacio tiempo no es un lugar metafísico si no que el aquí y ahora real, el de cada instante en la vida cotidiana. La vida cotidiana donde muchas veces nos topamos con situaciones donde nuestras mas profundas convicciones chocan con la realidad. Nos topamos por ejemplo con situaciones donde nos toca demostrar con claridad nuestra postura en cuanto a la lucha y la discusión. Por ejemplo en una situación donde se interpreta nuestro movimiento en dirección hacia la unidad por la debilidad y se nos critica, se nos quiere envolver en discusiones, se nos acusa de algo. ¿Como reaccionamos?¿No hacemos nada porque de reaccionar estariamos creando categorias y division? ¿o optamos por tomar posición? Por manifestarnos a través de un Ismo y decir por ejemplo:

- Si, soy budista.
- Si, creo en Buda, Dharma, Sangha.
- Si, te respeto. Y respetame tu tambien porque o si no, no habrá comprensión.

Si optamos por actuar en ese mismo instante nos damos cuenta que hemos dado un verdadero paso adelante. ¿Porque? porque suceden varias cosas muy importantes a la vez: en primer lugar abandonamos incluso la categoría de no hacer categorías. Por otra parte en ese mismo instante realizamos completamente la Vía porque actuamos completamente en sintonía con este instante. Y a través de este hecho reconocemos otra cosa que ademas le da un verdadero vuelco a nuestra práctica: que absolutamente todas nuestras ilusiones son en realidad el inmaculado Dharma.

En el Zazen Yojinki el maestro Keizan enseña: En Ku no hay ni ignorancia ni el fin de la ignorancia. Esto significa que la ignorancia y el fin de la ignorancia no son entidades separadas si no que el doble significado de un principio común. La dualidad se provoca solo debido a nuestra limitada comprensión. Durante Zazen sin rechazar las ilusiones por medio de la voluntad, sino que derivando nuestra atención hacia el balance, las ilusiones por si solas pierden su fuerza Karmica y trascienden hacia la unidad. Siendo así el Satori, la iluminación, esta directamente relacionada a las ilusiones. Y las ilusiones son por lo tanto una condición irrevocable para el Satori.

En la ilusión, el ser humano se encuentra siempre desconforme. Pero el sentirse desconforme causa la búsqueda. De un error al otro, de un Ismo al otro, la búsqueda se convierte en nuestra única orientación. Y tal vez concluyamos al final de esta búsqueda: solo existe este instante y este instante es eterno.

En un Sutra se cuenta la historia de un Brahman que buscaba enfrentarse con el Buda criticándole. Buda Shakyamuni le escucho con paciencia sin responderle hasta que este acabara para después dirigirse al Brahman y preguntarle:

- ¿Haz terminado Brahman? dime, ¿haz tenido alguna vez huéspedes en tu casa?
- Por supuesto respondió el Brahman
- Y les ofreces entonces te y galletas?
- Si claro.
- Y que haces cuando los visitantes rechazan lo que les ofreces?
- Me da lo mismo, dijo el Brahman. Si el huésped no las quiere me las como yo.
Entonces el Buda respondió:

- Brahman, hoy me haz invitado a un pastel de criticas. Yo no lo he aceptado. Te ruego por lo tanto que te lo comas tu mismo. Si hubiese dado una respuesta, esto hubiese significado que estaría aceptando comer de tu pastel. Pero no lo hago. Es todo para ti. Por lo tanto llévatelo contigo.

ISMOS

27 de Mayo de 2010


Solo si te olvidas de ti mismo llegaras al final de las ilusiones - Kodo Sawaki

Romanticismo, Modernismo, Capitalismo, Socialismo, Neoliberalismo, Hinduismo, Cristianismo, Budismo. La historia del ser moderno es una historia del desbalance, una historia de polaridad y una historia de los extremismos, una historia de los Ismos. Mientras que el romanticismo lleva ya mas de dos cientos años apostando por la vivencia de los sentidos, los que creen en el progreso siguen creyendo en las leyes de la lógica, en la productividad y en el desarrollo tecnológico. ¿Y a donde ha conducido todo esto? Hay numerosos ensayos políticos y filosóficos al respecto que tratan este tema detalladamente. Pero a partir de nuestra practica de Zazen ¿qué observamos?

Tal vez en primer lugar la constante creación de categorías: opinamos, juzgamos, comentamos. Nada ni nadie se salva de nuestra permanente construcción de categorías. Hasta de lo que creemos que es lo mas puro, lo mas sagrado, nuestra práctica, queremos hacer una categoría. Porque si observamos bien, si soltamos hasta nuestras mas profundas opiniones, nos podemos dar cuenta que incluso de nuestra práctica estamos queriendo hacer una categoría. ¿O que es lo que estamos haciendo si no, si decimos esto es sagrado y esto no, esto es puro y esto otro no? y más allá ¿que es lo sagrado, que es lo puro, si no una categoría? Así tanto en el Budismo, el Hinduismo, el Cristianismo o cualquier otra creencia, entre mas creemos, más estamos dispuestos a luchar por los Ismos. Así, sin darnos cuenta, hasta de nuestra práctica de unidad queremos hacer una categoría por la cual creemos que tenemos que luchar. Sobretodo en el Budismo frecuentemente podemos escuchar: “esta es la autentica práctica y esta no la es”. Pero volvamos a nuestra mente de principiante: ¿que tiene que ver la lucha con nuestra práctica religiosa? ¿Al luchar no estaremos queriendo hacer una categoría de lo que no conoce categoría?

De esta manera nos podemos dar cuenta que constantemente nos movemos de un extremo al otro, del romanticismo, al modernismo y del modernismo al consumismo – De un Ismo al otro. Nos enredamos así cada vez mas en el Karma y creamos Karma. Herimos y nos hieren y cada uno se aleja de los principios tan puros que creía tener.

¿Como parar? A partir de nuestra práctica de Shikantaza sabemos: Aquí y ahora, abandonando el pensamiento discursivo. Volviendo la atención a la realidad ilimitada del cuerpo-espíritu. Desde Zazen, desde la práctica de solo sentarse, sabemos que lo mas importante es abandonar las opiniones, abandonar las categorías, abandonar los Ismos. De esta forma durante nuestra práctica nos damos cuenta que el canto de un pájaro no es mejor que el ladrido de un perro, o tal vez que el olor de una flor no es mejor que el olor de un basurero. Son solo diferentes aspectos de una y la misma realidad. Y así tal vez mas que uno de nosotros llegue a la conclusión que la separación es solo una ilusión creada justamente por nuestra mente discriminativa. Porque, si dejamos de añadir cualquier cosa a nuestra práctica, si llegamos a preguntarnos ¿quien es el que crea las categorías? tal vez concluyamos: las categorías son una creación mental por lo tanto no hay nada sagrado. ¿Y que significa este “no hay nada sagrado”? Tal vez que todo sea sagrado.

El maestro Dogen enseña en el Genjo Koan sobre la realización con el cuerpo-y-espíritu lo siguiente:

Cuando el Dharma no ha satisfecho aun el cuerpo-y-mente, nos sentimos repletos con el Dharma. Cuando el Dharma llena el cuerpo-y-mente sentimos que falta un lado. Por ejemplo, al navegar más allá de las montanas y hacia el océano, cuando miramos alrededor en las cuatro direcciones, el océano sólo aparece como redondo; no parece tener ninguna otra forma en absoluto. Sin embargo, este gran océano no es redondo y no es cuadrado. Otras cualidades del océano son incontables: para los peces es como un palacio y para los dioses es como una hilera de perlas. Pero tan lejos como nuestros ojos puedan ver, parece ser redondo. Tal como lo es para el océano, así lo es para los innumerables Dharmas. Dentro el polvo y fuera del margen, los innumerables Dharmas incluyen numerosas situaciones, pero vemos y entendemos solo tanto como nuestros ojos del aprendizaje en la práctica son capaces de alcanzar. Si deseamos escuchar como los innumerables Dharmas son naturalmente, debemos recordar que aparte de su apariencia de forma cuadrada o redonda, las cualidades de los océanos y las cualidades de las montañas son numerosas e infinitas; y que hay mundos en las cuatro direcciones. No solo la periferia es así: tenemos que recordar que el presente inmediato y una simple gota de agua también son así.

Cuando los peses se mueven por el agua, como quiera que se muevan, no existe fin para el agua. Cuando los pájaros vuelan por el cielo, como quiera que vuelen, no existe fin para el cielo. Al mismo tiempo, los peces y los pájaros, desde la antigüedad, nunca han dejado el agua o el cielo.

TRASCENDER CATEGORÍAS

23 de Mayo de 2010



No te quedes mirando la luna que la luna resplandece por si misma

El romanticismo es hoy en día uno de los valores más importantes y que más venden en la sociedad moderna de consumo. Este fenómeno social esta tan incrustado en nuestra cultura que muchas veces incluso podemos llegar a creer que se trata de una información genética que hemos heredado de nuestros antepasados.

Pero mirando hacia la historia de la sociedad moderna nos entran las dudas en cuanto a la esencia de este fenómeno social dado que nos encontramos con que el romanticismo surgió como una reacción a otro proceso social. Y es que según la historia, el romanticismo nació como reacción al afán del ser humano hacia el control a través de la lógica y de la ciencia. Y dado que este afán por el control racional y la creencia en el progreso tecnológico desde hace ya varios siglos sigue perdurando, nos preguntamos ¿no será el romanticismo entonces simplemente una reacción que nace de la ansiedad del ser moderno por tener que reprimir sus sentimientos ante el orden social? Y es que el ser moderno sigue estando lejos de establecer un balance entre lo emocional y lo racional , entre lo espiritual y la ciencia, entre si y la naturaleza. Tal vez sea solo esta situación de desbalance lo que tanta melancolía y añoranza le hace sentir al ser moderno y lo que le lleva a buscar refugio en el romanticismo. Pues el romanticismo ofrece una perspectiva. Una opción concreta que propaga que la libertad individual se encuentra en la expresión y vivencia de los sentimientos. Algo que por otra parte la sociedad de consumo perfectamente sabe utilizar. Porque donde se asocia la libertad con la intensidad con la que vivimos nuestra sensaciones, el mensaje de venta mas importante es: entre mas entretenimiento y mas placer - mas libres y felices seremos.

Otra característica del romanticismo que pone en duda su condición de valor inamovible en nuestra vida es el hecho de que al propagar que la verdad se encuentra mas allá de la lógica, el romanticismo se posiciona en contradicción a las ciencias naturales. ¿Pero es esto verdaderamente así? Más dudas. Dudamos porque nuestra práctica de Shikantaza nos demuestra que lo que a partir de la dualidad se presenta como polos opuestos, a partir de la unidad en realidad no sean más que dos caras de una y la misma cosa. Y más allá, la práctica de solo sentarse nos indica que el verdadero balance no se encuentra al buscar refugio en el otro extremo si no que simplemente al abandonar cualquier categoría y al entregarse completamente a la postura. Por lo tanto no se trata de escoger entre esto y lo otro, entre lo lógico y lo sensorial, si no que únicamente en dejar de añadir cualquier cosa. En nuestra práctica mientras no exista una entrega al cien por cien con cuerpo y espíritu, mientras exista la mas minima diferenciación entre el observador y lo observado, estaremos intentando limitar lo ilimitado.

En el Budismo por lo tanto no se trata de escoger una Vía entre lo racional-y-lógico y lo emotivo-y-sensorial. El Dharma en el Budismo se basa en los hechos en el aquí y ahora - más allá de cualquier categoría. Simplemente nos sentamos con todas nuestras ilusiones en Zazen. Porque pensándolo bien ¿que otra forma mas directa podría haber para expresar la verdad que trasciende cualquier categoría que tomar la postura de Zazen?

Sobre el proceso de transcendencia de las categorías, el maestro Dogen profundiza en el Genjo Koan de la siguiente manera:

Cuando usamos todo el cuerpo-mente para mirar las formas, y cuando usamos todo el cuerpo-y-mente para escuchar los sonidos, incluso a pesar de que los estamos percibiendo de manera directa, no es como el reflejo de una imagen en un espejo, no es como el agua y la luna. Mientras experimentamos un lado, somos ciegos para el otro.

Aprender la verdad de Buda es aprendernos a nosotros mismos. Aprendernos a nosotros mismos es olvidarnos de nosotros mismos. Olvidarnos de nosotros mismos es ser experimentado por los innumerables Dharmas. El ser experimentado por los innumerables Dharmas es dejar caer nuestro propio cuerpo-y-mente, y el cuerpo-y-mente del mundo externo. Existe un estado en el que los trazos de la realización son olvidados; y este manifiesta los trazos de la realización olvidada por mucho, mucho tiempo.

Al principio, cuando la gente busca el Dharma, se encuentra muy alejada de los bordes del Dharma. Pero en cuanto el Dharma es transmitido auténticamente a nosotros, somos un ser humano en nuestro elemento original. Cuando un hombre está navegando en un bote y mueve sus ojos hacia la costa, él cree erróneamente que la costa esta en movimiento. Si mantiene los ojos fijos en el bote, el sabe que es el bote el que avanza. De forma similar, cuando intentamos entender los innumerables dharmas en base a suposiciones confusas acerca del cuerpo y la mente, interpretamos en forma equivocada que nuestra propia mente o nuestra propia esencia puede ser permanente. Si nos familiarizamos con la acción y regresamos a este lugar especifico, la verdad es evidente en el sentido de que los innumerables dharmas no son el yo. La madera se vuelve ceniza; nunca puede volver a ser madera. Sin embargo, no debemos asumir el punto de vista que la ceniza es su futuro y la madera su pasado. Debemos recordar que la madera permanece en el lugar de la madera en el Dharma. Tiene un pasado y tiene su futuro. A pesar de que tenga un pasado y un futuro, el pasado y el futuro están interrumpidos. La ceniza existe en el lugar de la ceniza en el Dharma. Tiene un pasado y tiene un futuro. La madera, después de volverse ceniza, no vuelve a ser madera otra vez. Igualmente, los seres humanos, después de la muerte no viven nuevamente. A la vez, es una costumbre establecida en el Dharma del Buda, el no decir que la vida se vuelve muerte. Es por eso que hablamos de la no aparición. Y es la predica del Buda establecida en el giro de la rueda del Dharma que la muerte no se vuelve vida. Es por esto que hablamos de la no desaparición. La vida es una situación instantánea, y la muerte también es una situación instantánea. Por ejemplo, es lo mismo con el invierno y la primavera. No pensamos que el invierno se vuelve primavera, y no decimos que la primavera se vuelve verano.

SESSHIN DE INVIERNO

19 de Mayo de 2010

Desde el 05 hasta el 09 de Julio tendrá lugar el sesshin de invierno en el templo Busshinji de Sao Paulo. Este será dirijido por Dosho Saikawa Roshi.

A los interesados en participar se les invita a tomar contacto con la secretaria del Templo Bushinji.
Los datos de contacto son:

Comunidade Budista Soto Zenshu da América do Sul
Templo Busshinji

Rua São Joaquim, 285 - Liberdade - São Paulo CEP 01508-001
Tel.(11) 3208-4515/3208-4345
Fax.(11) 3208-0418

¿Que es un sesshin?

Desde la época del Buda Shakyamuni, las sesshin son el corazón del Zen. Se trata de un periodo consagrado a la práctica intensiva de Zazen. Sesshin quiere decir entrar en contacto con el verdadero espíritu, volverse intimo con uno mismo, con el cuerpo y con el espíritu, abandonar el egoísmo y armonizarse con los demás. La acción de todos los Budas se hace realidad no sólo a través de Zazen, sino también en todo movimiento, en cada una de las acciones de la vida cotidiana. Durante una sesshin, cuya duración va de uno a varios días, cada acción es la continuación de zazen. Esta práctica guia todas las actividades de las que es la fuente. El consiste en concentrarse en cada acción con intensidad, en vivir plenamente el presente. Al participar en las sesshin, la práctica del Zen puede llevarse a cabo en la vida de todos los días. Al concentrase en cada instante, nuestra vida forma una linea armoniosa. El Zen es la enseñanza de la eternidad y la eternidad no es otra cosa que la sucesión de instantes.

EL ROMANTICISMO Y EL ZEN

15 de Mayo de 2010

Mientras exista el yo, existirán el cielo y el infierno. Sin mí, ni el cielo ni el infierno existen – Kodo Sawaki

Frecuentemente solemos pensar que las ilusiones tienen mas que ver con la ficción que con nuestra vida normal en la cual trabajamos y nos esforzamos. Solemos asociar las ilusiones con hadas, monstruos o maravillas ¿pero se dejan limitar las ilusiones solo a la ficción? Para cuestionarnos sobre este tema tomemos unos de los valores a cuales más importancia le damos en nuestra vida: el amor romántico.

“Te quiero”, “Te amo”, frases que nos gusta decir o escuchar.  Palabras de emoción, en las cuales encontramos reflejadas todas nuestras esperanzas, todo nuestro temor. Palabras que expresan sentimientos y que a la vez inducen determinados significados y que transportan imágenes, categorías y conceptos que frecuentemente podemos encontrar reflejadas perfectamente en la literatura y en el cine. Desde “Romeo y Julieta”, “La cenicienta” hasta “Mujer bonita” el amor romántico se nos es presentado como un sentimiento natural, una predisposición que llevamos dentro de nosotros y que incluso puede llegar a ser mas fuerte que nosotros,  y que así nos invita a creer en el “verdadero” amor sin el cual la vida carece de sentido y que algún día tendrá que llegar fomentando así la creencia en el destino; aquel destino  donde todo esfuerzo encuentra su recompensa en forma de un final feliz…

Pero como toda ilusión también estas imágenes se desvanecen y a lo más tardar cuando se sufren las primeras desilusiones nos cuestionamos: ¿que hay más allá de los sueños románticos? o ¿que sucede con aquellos que no creen en la omnipotencia de los sentimientos y que por lo tanto desconfían del romanticismo? ¿Caen estos tal vez en una especie de vacío sentimental?

El escritor alemán Goethe decía que el romanticismo, debido a la exageración de lo sentimental, se opone al balance de la lógica con lo espiritual. Y también desde nuestra práctica de Shikantaza, cuestionamos el sentimiento romántico. Al estudiar con cuerpo y espíritu la naturaleza de los cinco agregados, al reconocer la ausencia de substancia de los sentimientos y de la conciencia nos preguntamos: ¿Quién es el que dice “te quiero”?. En nuestra práctica de “solo sentarse” el “yo” y el “tu” son como el observador y lo observado: recién cuando dejamos de diferenciar entre nosotros y la otra persona es cuando nos hacemos uno con nuestra práctica – uno con el universo entero. Así, a partir de esta experiencia nos preguntamos: cuando nos enamoramos ¿nos enamoramos de una persona, o de una proyección de nuestros deseos? y mas allá: ¿no es el sentimiento de amor romántico en realidad una limitación de lo ilimitado?

El maestro Kodo Sawaki aclara en este sentido:

El portal del Dharma de la gran felicidad y serenidad significa no buscar el objeto de la creencia. No busques al otro lado. Si buscas al otro lado, te distancias de esta realidad.

La creencia de la que hablo, es la creencia en el principio eterno, la eterna verdad. Esta creencia consiste en abandonar las imaginaciones humanas.

¿Como es posible, que en los tiempos de Shakyamuni hasta un idiota o una prostituta despertaban a la Vía? Esto se debe simplemente a que abandonaron todos sus pensamientos dudosos. No eran ni estudiosos ni tenían mucha sabiduría ni habían escuchado muchas predicas  sobre el Dharma.  Simplemente no tenían duda alguna. Era la fuerza de su fe lo que les conducio al despertar.