CAMPO DE VERANO

13 de Mayo de 2012

Todas las cosas en el universo no son otra cosa que la naturaleza de Buda. Entonces ¿por que comparas?

El campo de verano se aproxima. En muchos templos de Japón, Europa y Norte America comienzan las preparaciones para el periodo de practica intensiva que en la época de Buda Shakyamuni se realizaba durante el periodo del Monsum. Un periodo de práctica que nos permite profundizar sobre los diferentes aspectos de nuestra practica. Aspectos como lo son el silencio, las palabras, como lo es el sufrimiento, y como lo es el dirigir la vista hacia el interior. Una practica que a través de la experiencia de la unión, nos enseña a ver también las necesidades de los demás y que nos dice por ejemplo que lo que para unos es el verano para otros es invierno, y que nos demuestra con claridad que es imposible ser dueños de la verdad. Ni aunque pensemos que sea por el bien, nada justifica la discriminación. Una practica que tal vez nos conduzca a la conclusión que solo podemos ver lo que nuestra conciencia nos permite ver y la conciencia crece según el estudio de la práctica. Una conciencia que se mueve en las diez direcciones y a través del pasado, el presente y el futuro y que tiene un nombre y este es Vacuidad.

Así nuestra práctica nos dice que tal vez solo sea necesario aceptar el verano como verano y el invierno como invierno tal y como son. Sin cualquier comparación. Como un pez. Un pez que nada bajo el reflejo de la luna sobre el mar, sin distinguir entre luz y oscuridad. Un pez que es uno con el redondo mar y que llega en un instante y se va así como llegó.

Va aqui una historia sobre la transmision del Dharma del maestro Funnyomita al maestro Hannyatara, maestro de Bodhidharma y que cuenta sobre la conciencia de los tres tiempos.

Hannyatara (1)

El vigesimoseptimo patriarca fue el venerable Hannyatara.
- ¿Recuerdas tu pasado? – le preguntó, en cierta ocasión Funnyomita, el vigésimo patriarca.
- Recuerdo haber estado con el maestro hace eones – respondió Hannyatara, cuando exponías la enseñanza de la gran sabiduría (maha-prajna) y yo recitaba el mas profundo de los sutras. Es muy probable que nuestro encuentro actual tenga que ver con aquella remota causa.

Circunstancias

Prajnatara había nacido en el este de la India, una región gobernada por Dridha, un rey no budista que seguía las enseñanzas de un asceta llamado Dirghanakha. Cuando el venerable Funnyomita se adentró en sus dominios, el rey y el asceta vieron que el cielo y la tierra se cubrían con una niebla blanca.
-¿Qué significa este augurio? – pregunto el rey.
- No es un buen augurio. Es el siglo que presagia la llegada de un demonio – respondió entonces Dirghanakha, que sabia de la llegada del venerable y temía perder el favor del rey. Luego el asceta reunió a todos sus seguidores y, dirigiéndose a ellos, dijo:
- Funnyomita esta a punto de entrar en la ciudad. ¿Quién puede impedirlo?
- Conocemos varios sortilegios que nos permiten mover los cielos y la tierra y penetrar en el fuego y el agua. ¿Qué podríamos temer? – respondió un discípulo.
Cuando el venerable llego a la ciudad lo primero que vio fue una oscura bruma rezumando de los muros del palacio. Entonces pensó: “parece que tendré algunas dificultades”. Luego visitó directamente al rey, quien le preguntó:
- ¿A que ha venido el maestro?
- A liberar a todos los seres sensibles – replico el venerable
-¿Y como lo haces? – preguntó de nuevo el rey.
- Transmitiendo a cada una la enseñanza que necesita – respondió el venerable.
Al escuchar esto, el asceta no pudo reprimir su rabia y, haciendo recurso de sus artes mágicas, se transformó en una montaña que se colocó por encima de la cabeza del venerable. El venerable señaló entonces hacia la montaña y esta se traslado a la cabeza de los discípulos de Dirghanakha. Los seguidores, aterrados, apelaron entonces a la compasión del venerable quien, complaciéndose de su ignorancia y su ilusión señalo de nuevo hacia la montaña y la hizo desaparecer. Mas tarde instruyo al rey en los rudimentos del Dharma y le introdujo en la verdadera enseñanza.
En cierta ocasión, Funnyomita dijo al rey: “En este reino vive un hombre sabio que será mi sucesor”. En aquella época vivía en esta ciudad un joven brahmin de veinte años de edad que era huérfano desde su niñez e ignoraba hasta su mismo nombre. Le llamaba a si mismo Keyura, y todo el mundo le conocía como “el joven Keyura”. El muchacho pasaba el tiempo mendigando comida por los pueblos y era como el bodhistatva Sadaparibhuta (“el que nunca ofende”). Cuando la gente le preguntaba: “¿Por qué andas tan deprisa?” el respondía: “¿Por qué andáis vosotros tan despacio?” Y, si le preguntaban por el nombre de su familia, replicaba enigmáticamente: “El mismo que el de la vuestra”.
El rey y el venerable se hallaban paseando por la ciudad montados en el mismo carruaje cuando vieron al joven Keyura inclinar su cabeza en actitud de reverencia. Fue entonces cuando el venerable le preguntó: “¿Recuerdas tu pasado?” , y el joven replicó: “Es muy probable que nuestro encuentro actual tenga que ver con una antigua causa”.
En aquel momento el venerable dijo al rey: “Este joven es el bodhisattva Mahasthamaprapta. Este sabio tendrá dos discípulos, uno de ellos enseñara en el sur de la India, mientras el otro lo hará en China. Dentro de cuatro o cinco años quiero regresar a este lugar”. Finalmente, como resultado de las causas acumuladas en el pasado, el venerable impuso al joven el nombre de Prajnatara (jap: Hannyatara)

Teisho

Podemos afirmar que los patriarcas que transmitieron el sello de la Mente de Buda y los sabios que aclararon el dominio de la Mente – ya fueran hartas o bodhisattvas – eran Tathagatas eternamente perfectos y completos que no carecían de nada porque, independientemente de que parecieran principiantes o veteranos, todos ellos lograron transformar – aunque solo fuese un instante – el movimiento de sus mentes y desvelar, de este modo, su verdadero rostro original. Todos ellos eran, pues, idénticos al Tathagata y se hallaban fundidos con los venerables. En tal caso no puede afirmarse que algo aparezca o desaparezca ni tampoco puede hablarse de clases o divisiones especiales. Ver el presente es contemplar la eternidad y contemplar la eternidad es ver el presente. Todos ellos han nacido con nosotros y, del mismo modo, permanecemos juntos sin que exista la menor separación. En ningún momento, por tanto, puede decirse que no permanezcamos fundidos. Cuando alcancéis ese dominio no habrá pasado, presente ni futuro, ni tampoco facultades, objetos ni conciencias sensoriales. Según se ha dicho, la sucesión del Dharma y la realización trascienden los tres tiempos e impregnan el pasado y el presente. La aguja de oro y el hilo resplandeciente ya están enhebrados. ¿Quién es, pues, el “otro”, y quien el “yo”? En realidad no existe hilo ni tampoco existe agua. En ese dominio alcanzáis vuestro propio sitial y lo compartís con los demás.
En la exposición del caso hemos señalado que Prajnatara dijo: “el maestro exponía la enseñanza de la gran sabiduría (maha-prajna), mientras yo recitaba el más profundo de los sutras”. Si la forma – o cualquier otro agregado – es pura, también lo es, sin diferencia ni distinción alguna, la sabiduría inherente. Los seres sensibles son la misma naturaleza budica y la naturaleza budica es igual a todos los seres sensibles. El Dharma del Buda no es algo que provenga del exterior o que alguien pueda transmitir. Aunque podamos establecer distinciones, no existe, en ultima instancia, diferencia alguna. De este modo, al igual que ocurrió con Bashiashita, los meritos acumulados en vidas anteriores determinaron que el maestro fuese llamado “El que conduce a la otra orilla del prajna” Si no es posible separar el pasado del presente ¿Cómo podrían ser diferentes la vacuidad y la existencia? Un antiguo dijo: “Si lo comprendes plenamente y te conviertes en una persona sin problemas, ¿por qué habría de importarte que la substancia y la función sean idénticas o diferentes?
Cuando entendáis que la vacuidad es la sustancia de las diez mil cosas no habrá velo ni obstáculo alguno que enturbie vuestra visión. Cuando os deis cuenta de que las diez mil cosas son la función de la vacuidad, no existirá la menor diferencia. Es en este punto precisamente donde tiene lugar la transmisión del Dharma de maestro a discípulo. Si consideráis que el sello de aprobación de los patriarcas del Buda puede asumir formas muy distintas, todavía estaréis estableciendo discriminaciones. Aun comprendiendo que maestro y discípulo no son dos personas diferentes, seréis como aquel que, llevando un tablón sobre el hombro, solo puede ver uno de sus lados. Si observáis atenta y decididamente, os daréis cuenta de que la garza blanca que se halla de pie sobre la nieve no tiene el mismo color que esta, y que los mismo ocurre con el resplandor de la luna y las flores blancas que adorna los juncos. Quizás de este modo podáis recoger la nieve en un cuenco de plata y ocultar una garza en el resplandor de la luna.

Poema

Me gustaría decir unas pocas palabra para aclarar esta historia. ¿Quiere la gran asamblea escucharlas?

La luna llena que se refleja en el fondo de la charca
brilla, en realidad, en lo alto del cielo.
El agua del océano que inunda los cielos
es diáfana y pura
y, por mas que intentéis acumularla o medirla,
seguirá siendo inconmensurable.

(1) Según: Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

COMO UN PEZ

28 de Abril de 2012


Cuando los peces se mueven por el agua, como quiera que se muevan, no existe fin para el agua - Eihei Dogen

Dado que algunas veces la unica noticia que hay es que no hay nada nuevo que contar, va aqui un pequeño relato que tiene que ver con nuestra práctica del Zen:

Toda existencia es sufrimiento. El origen del sufrimiento es el deseo. El sufrimiento puede extinguirse, extinguiendo su causa. Para extinguir la causa del sufrimiento, debemos seguir el Noble camino óctuple.

Palabras de infinita profundidad. Palabras que demuestran en el mismo instante en el que las leemos, que el mundo de las palabras no es la más profunda realidad. Palabras que enseñan que toda lagrima, cada flor y hasta todo pez guardan en si el universo entero.

Esta ha sido siempre mi primera impresión al cuestionarme sobre la relación que hay entre la práctica de la meditación y la vida cotidiana. Tal vez de manera parecida a cuando me pregunto porque me siento extraño aquí donde estoy. Un pensamiento, un sentimiento, un dolor, para el cual jamás he encontrado las palabras adecuadas, a pesar de todos los intentos, a pesar de toda reflexión, a pesar de todo consejo, y que siempre se ha mantenido ahí. “Ahí donde estoy ahora en este instante, ahí es donde está mi hogar” es lo que una y otra vez me he vuelto y vuelto a repetir. Pero la melancolía sobre la perdida siempre ha sido mas grande que yo y se ha quedado ahí. El sentimiento de sentirse separado siempre a condicionado mis acciones y mis pensamientos y con ello todas mis relaciones con el mundo exterior. Somos todos Uno he escuchado una y otra vez cuando mas difícil lo creía ser. Seguro, todos somos parte de la Unidad, pero también es verdad que somos diferentes a la vez. ¿Con que palabras podría explicar que la emigración tiene muchas caras oscuras que no se ven?

Impenetrables caras de una depresión. No siempre es fácil ver luz en la oscuridad. No es solo la perdida del lugar natal lo que pesa, sino que también la nueva situación. Percepción selectiva o lo que sea, la fobia colectiva duele igual. Alguien muestra con el dedo y dice “pero si no sabe ni hablar bien” o “ese nos quita los puestos de trabajo”, y de inmediato comenzamos a juzgar. Que lamentable es ver entonces lo receptivos que somos en cuanto a la manipulación. Basta con que alguien diga : ¡ese fue! ¡hizo mal! y todos dirigimos la mirada hacia allá. Y todo esto bajo la manto de la libertad, la igualdad y la fraternidad. No hay palabras que puedan describir como se siente de verdad algo así.

O ¿que significa estar en prisión? ¿Qué significa estar marginado en los derechos humanos mas elementales y contra la propia voluntad? Tal vez un recluto nos podría confirmar que no hay palabras para describir algo así. Mas allá de la pregunta acaso el castigo es la justicia para los injustos; mas allá de la pregunta quien pueda decir ser justa o justo; lo que siente al estar en prisión se solo se comprenderá cuando uno mismo lo este. Tal vez solo de esta manera se comprenderá que en prisión no hay espacio para la reflexión, porque la prisión siempre será un espacio de violencia. Ser prisionero es algo concreto, es un hecho, donde lo exterior corresponde a lo interior. Y porque lo exterior corresponde a lo interior, dicen las prisiones mucho sobre nuestra sociedad. Tal vez por eso que en prisión se deprecie tanto la palabra “libertad”.

¿Y que decir de alguien que esta por morir? ¿Qué podrían decir los parientes? Podríamos decir que es el circulo de la vida, que sin la muerte la vida no existe. Podríamos decir que en la impermanencia se encuentra lo inmortal y aun así: ¿cómo podrían aliviar palabras el dolor?

Así, especialmente cuando nuestro anhelo es consolar, comprendemos con claridad: las palabras no pueden alcanzar la realidad. Como un mapa nos enseñan el camino ¿pero a donde lleva este sendero? ¿hasta el horizonte de nuestra conciencia o hay un más allá? Pausa. Un momento de silencio es suficiente. Sin que la acción sea dirigida por la voluntad, solo existe la acción.

De esta manera, indirectamente, me enseñan las palabras humildad. De verdad que solo hace falta un instante y toda hoja, toda gota en el océano, todo animal, toda palabra, así como el sentirse ajeno en algún lugar, o el imaginarse ser libre, nos dicen lo que es la realidad. Si, también la imaginación, porque sin la imaginación tal vez jamás hubiese dado el primer paso.

Es verdad, son los momentos en los que vivo de instante a instante, los que me demuestran que todas las cosas relatan la verdad. Así como un ave canta que es un ave, porque tiene alas y porque puede volar en el cielo claro y azul. Así como un pez mudo cuenta que un pez sabe nadar porque es un pez y que un pez nunca se lo piensa para nadar. Así las infinitas cosas también nos cuentan sus misterios. Secretos como por ejemplo que el océano es redondo, que el viento es puro y sin fin y que el color de las montañas es azul.

Entonces cuando vemos los fenómenos mas allá de nuestra imaginación, podemos ver la verdadera cara de la realidad. Estos instantes de encuentro con la realidad tal y como es son como un espejo que pareciese preguntar: ¡¿qué te haz imaginado? ¿Quién crees que eres? ¿Cómo se te ocurre juzgar sobre alguien aunque solo sea sobre ti mismo? No hay nada por lo que valga la pena matar. No hay nada por lo que valga la pena morir. Deja caer las armas, y deja ya de luchar. Da el primer paso, siéntate sobre un cojín y mira tu interior. Respira, exhala y disfruta el estar vivo!. Detrás de las nubes el cielo es eternamente sereno y azul.

En momentos como estos, vuelve a mi la serenidad. Una paz de donde nace la conclusión:

Un pez no es un pez porque se percibe como pez. Un pez no es un pez porque sabe nadar. Un pez no se pregunta acaso esta vivo o muerto o acaso es un pez. Un pez vive y muere como un pez y por eso es un pez.

HANA-MATSURI

11 de Abril de 2012


Si quieres descubrir el cielo
Deberás dejar de ocultarlo.
El cielo es vacío, sereno y resplandeciente - Keizan Jokin

En el octavo día del cuarto mes según el calendario lunar, se festeja en los diferentes templos budistas el nacimiento del Buda. Un evento de importancia para toda la comunidad dado que al no existir la separacion entre el Buda y la comunidad, cuando se festeja el nacimiento del Buda se festeja también el nacimiento de la comunidad.

Muy importantes en esta ceremonia son las flores con las cuales se adorna la estatua del Buda, por lo cual bajo Hana-Matsuri se entiende tambien como la „fiesta de las flores“.

La no-separación es tema también en la siguiente historia que cuenta el maestro Keizan en el Denkoroku sobre la transmisión del Dharma del maestro Kakurokuna al maestro - Aryasimha (Shishibodai):

Caso
El venerable Shishiboday, vigesimocuarto patriarca, preguntó en cierta ocasión al Kakurokuna:
- Si quiero encontrar la Vía, ¿Que debo hacer?
- Si de verdad quieres encontrar la Vía no deberías preocuparte por nada en absoluto – respondió Kakurokuna.
- ¿Pero si no me preocupo por nada ¿quién llevara a cabo las actividades del Buda? insistió Shishiboday.
- Si albergas algún tipo de preocupación no cosecharas ningún merito. Las escrituras del Buda consiste realmente en no hacer nada. Las escrituras dicen que los meritos que cosechamos no son realmente nuestros – respondió Kakurokuna.
Al escuchar estas palabras Shishiboday alcanzó la sabiduría de todos los budas.

Circunstancias
El maestro había nacido en el centro de la India, pertenecía a la casta de los brahmines y era un gran conocedor de las enseñanzas budistas. En cierta ocasión visitó a Kakurokuna y sostuvo con el dialogo que hemos mencionado en la exposición del caso y, apenas escucho las palabras “no deberías preocuparte por nada en absoluto”, accedió súbitamente a la sabiduría de todos los budas.
-¿Cuál es la forma del aire? – pregunto Kakurokuna, señalando hacia el nordeste.
- Cuando contemplo el aire me parece un arco iris blanco con cinco líneas negras que penetra en los cielos y en la tierra – fue la respuesta de Shishiboday.
- ¿Y eso que significa? – pregunto nuevamente Kakurokuna.
- Lo ignoro – respondió Shishiboday
- Cincuenta años después de mi muerte- prosiguió Kakurokuna – te veras implicado en una serie de altercados que tendrán lugar en el norte de la India. No es posible alterar el curso de los acontecimientos pero, en el futuro, tu custodiaras, transmitirás y enseñaras el tesoro del Dharma.
Poco después de escuchar esta profecía, el maestro se dirigió a enseñar a la región de Kubha, en donde se encontró con su sucesor, Bashashita, y le dijo: “Mi maestro predijo que, en un lejano futuro, me vería implicado en una serie de problemas. También afirmo que no podré eludir esas dificultades y que debería permanecer en este lugar. Tu recibirás mi Vía y deberás difundirla por otros países”. De este modo Shisiboday transmitió a Bashashita el Kesa y el Dharma.
En aquella época el rey de Kubha despertó un profundo anhelo por le Dharma del Buda y tomo refugio en el, aunque, no obstante, todavía se hallaba identificado con las cuestiones mundanas. En su reino vivian dos maestros no budistas, llamados Mamokuta y Torakusha que estudiaban las artes de la ilusión y conspiraban para organizar una rebelión. En cierta ocasión robaron las ropas de varios monjes y, disfrazándose con ellas, penetraron subrepentinamente en el palacio pensando que, si eran descubiertos, las culpas recaerían sobre los budistas. El complot fracasó y el rey, enojado, se dijo: “¿Por qué me veo envuelto en estos problemas si he tomado refugio en los Tres Tesoros?”.
Entonces decreto la destrucción de todos los monasterios budistas y desterró al exilio a todos los monjes. Luego, desenvainando la espada, se dirigió al venerable Shishiboday y le preguntó:
- ¿El maestro ha percibido la vacuidad de los agregados?
- Si, y he percibido la vacuidad de los agregados – respondió Shishiboday.
- ¿Has abandonado ya la vida y la muerte? Pregunto nuevamente el rey
- Si, he abandonado la vida y la muerte – contestó el venerable.
- Si has abandonado la vida y la muerte debes entregarme entonces tu cabeza – concluyo el rey.
- ¿Cómo podría darte mi cabeza si este cuerpo ya no me pertenece?
Entonces, con un tajo certero de su espada, el rey decapito al venerable y de la herida brotó un liquido lechoso, mientras el brazo derecho del rey se vio desgajado y cayó al suelo. Siete días después el rey murio. Este fue el principio y el fin del maestro.

Teisho
Cuando el venerable Kakurokuna y el Maestro Shishiboday se encontraron por vez primera, este ultimo le preguntó: “Quiero encontrar la Vía ¿qué debo hacer?”, a lo que Kakurokuna respondió: “Si de verdad quieres encontrar la Vía no deberías preocuparte por nada en absoluto”.
¿cómo podéis pensar que la Vía tiene algo que ver con vuestros propios intereses? Morís aquí y nacéis allí, aspiráis a la Vía y la buscáis por doquier pero, mientras no renunciéis a vuestra mente, seguiréis sin encontrarla. Para ser merecedor de la sabiduría del Buda no solo tenéis que abandonar las cuatro visiones erróneas y los tres venenos, sino que también debéis renunciar a los tres cuerpos y a las cuatro clases de sabiduría. Cuando vaguéis libremente por este camino os resultará tan difícil permanecer en el mundo de los seres ordinarios como venerar a los budas, porque entonces habréis transcendido realmente los limites entre la sabiduría y la ignorancia y os habréis despojado de todo tipo de consideraciones en torno a la diferencia y la igualdad. Llegar al profundo dominio de lo sutil resulta difícil hasta para los mismo patriarcas del Buda ya que, en ese reino, ellos mismos llegan a desaparecer. Alcanzar este dominio constituye, pues, el verdadero significado de la práctica del Dharma.
Poco importará que hagáis llover flores del cielo y sacudáis cimientos de tierra, por mas que habléis de la naturaleza de la Mente y discutáis acerca de la naturaleza de lo sutil y de lo profundo porque, mientras no alcancéis ese dominio, no os habréis acercado ni un ápice a la verdadera Vía. Debéis, pues, llegar a vivir desde ese lugar profundo y aclarar este punto del mismo modo que lo han hecho las sucesivas generaciones de patriarcas.

Poema

Aquí tengo unas pocas palabras que pueden aclarar algo más este principio. ¿Os gustaría escucharlas?

Si quieres descubrir el cielo
Deberás dejar de ocultarlo.
El cielo es vacío, sereno y resplandeciente.

(1) Según: Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

O-HIGAN

23 de Marzo de 2012


Una elevada cumbre y un abismo blanco
En el que se precipita la nieve que cae de las nubes
Su pureza diluye los detalles
Y contrasta con el azul del cielo - Keizan Jokin.

Para el comienzo de la primavera así como para el comienzo del otoño en Japón se festeja Hijan. Durante estas fiestas de O-Higan se conmemora principalmente a los antepasados. Las personas visitan los templos y las tumbas de familiares para consolar sus espíritus y para recordarse a si mismos de valorar la vida que tenemos. Se preparan flores y velas, incienso y algunos alimentos favoritos de los difuntos. Se Barren las zonas alrededor de las tumbas y se limpian las lápidas.

Higan viene de palabra paramita que en sanscrito significa “perfección” (1). Según la más amplia tradición Mahayana el bodhisattava que aspira alcanzar la iluminación en beneficio de todos los seres sensibles, camina desde esta orilla hacia la otra orilla mediante la práctica de los seis paramitas: el dar o generosidad (dana), la disciplina o el cumplimiento de los preceptos (sila), la paciencia, tolerancia o entereza (kshanti), el esfuerzo en la práctica (virya), la meditación (dhyana) y la sabiduría (prajna). Siendo así la palabra Higan se deriva de una metáfora que dice que la meta de la práctica es cruzar el río desde esta orilla de la ignorancia (el mundo del nacimiento y la muerte) a la otra orilla del despertar (el mundo del nirvana). Una metáfora que tal vez de espacio a varias interpretaciones dado que aunque se diferencie entre samsara y nirvana esto no implica automáticamente que samsara se encuentre separado del nirvana. Tal vez sea esta la razón por la cual el maestro Dogen no diferencie entre Zazen y la iluminación. Tal vez porque durante Zazen las cosas simplemente son como son. Sin distinción. Sin separación.

Aprovechamos al oportunidad para conmemorar a uno de los antepasados de nuestra tradición, el maestro Haklenayasas – Kakurokuna (2):

Caso
El venerable Haklenayasas (Kakurokuna) fue el vigesimotercer patriarca. En cierta ocasión, el venerable Manorhita (Manurata) dijo:

- Disfruto del insuperable gran tesoro del Dharma. Debes escucharlo, asimilarlo y enseñarlo en el futuro.

Al escuchar esto Kakurokuna experimentó el despertar.

Circunstancias
El maestro había nacido en Tokhara y pertenecía a la casta de los brahmines. Sus padres se llamaban “Mil Victorias” y “Luz Dorada”. Cierto día, su madre imploró ante el sagrado estandarte de los mil budas solicitando tener un hijo y soñó con un joven dios sentado en la cima del monte Sumeru que portaba un anillo de oro y le decía “he llegado”. Al despertar comprobó que había quedado embarazada. A la edad de siete anos, el niño viajó a una población cercana donde presencio los absurdos sacrificios a que se entregaban sus habitante y entrando en el templo, empezó a gritarles: „Por que engañáis a la gente profetizándoles calamidades o fortuna? El daño que causáis es realmente espantoso“. Apenas acabo de hablar, el templo se derrumbo. A partir de aquel momento la gente empezó a llamarle el „joven santo“. Cuando cumplió los veintidós años de edad renuncio al hogar y a los treinta se encontró con Manurata. El maestro es conocido con el nombre de „Haklena“ (un termino compuesto de la palabra sánscrita „Lena“ y de la china „Ha“, que significa grulla), puesto que siempre andaba escoltado por una bandada de grullas.
Fueron muchos los milagros que jalonaron el comienzo de su relación con Manurata. Quisiera hablar de todos ellos, pero me limitare a citar tan solo uno.
¿Por qué me sigue esta bandada de grullas? –preguntó, en cierta ocasión Kakurokuna al venerable Manurata.
- En el pasado, durante el cuarto Eón, fuiste monje. Cierto dia te dispusiste a visitar el palacio de los Nagas y tus quinientos discípulos quisieron acompañarte, pero ni uno solo de ellos era realmente merecedor de las maravillosas ofrendas de los Nagas. Entonces un grupo de discípulos dijo: “Cuando el maestro predica el Dharma siempre dice que quien se muestra imparcial con respecto al alimento también lo es con todo lo demás. Ahora bien, como no podemos acompañarte, es muy probable que esto no sea mas que una estupidez”. Es por esto por lo que te viste obligado a ser acompañado por todo el grupo. Y aunque renaciste como ser humano y convertiste muchas regiones, la virtud de los quinientos integrantes de aquel grupo era tan pobre que renacieron como pájaros. Son ellos quienes hoy te siguen en forma de bandada de grullas apelando a tu gran benevolencia – respondió Manura
- ¿Cómo podría liberarlos? – preguntó nuevamente Kakurokuna.
- Disfruto del insuperable gran tesoro del Dharma. Debes escucharlo, asimilarlo y enseñarlo en el futuro.
Al escuchar esto el maestro experimentó el despertar.

Teisho
Basándonos en el principio de ecuanimidad con respeto al alimento y a las cosas, no existe, pues, diferencia alguna entre las personas santas y las personas ordinarias. Sin embargo, este principio nos enseña que, aunque el maestro y sus discípulos fueron invitados al palacio de los Nagas, aquellos carecían de la virtud necesaria y no eran merecedores de las ofrendas, de modo que acabaron convirtiéndose en grullas. Esta historia advierte a los estudiantes que, cuando predicamos, no debemos establecer distinciones, y lo mismo se aplica a la alimentación. No obstante, hay personas que pueden asimilar las limosnas de los devotos, y otros, en cambio, que pueden ser dañados por ellas de manera que, en determinadas ocasiones, parece que pueden establecerse diferencias. La razón estriba en que, tanto si veis cosas como si veis alimentos, aunque consideréis iguales y comprendáis que son idénticos, existe una distinción en la visión de las cosas y de los alimentos pero, de ese modo, no lográis escapar de la visión dualista. Consecuentemente, al estar engañados con los pensamientos relativos a la comida y al maestro. Es por esto por lo que debéis comprender que no habían llegado a realizar el principio de ecuanimidad con respecto a las cosas y que, sencillamente, permanecían atados a los nombres y a las formas.
¿Qué puede pues, según el “insuperable gran Dharma” del que estamos hablando, ser llamado “alimento” y que puede ser llamado “cosa”? ¿Qué es lo “santo” y que lo “ordinario”? No es algo que pueda ser alcanzado con las formas ni con sus sombras. Hasta resulta difícil designarlo como la naturaleza de la Mente. Este Dharma no puede ser recibido de los budas ni de los patriarcas, y tampoco puede ser transmitido a los hijos o a sus padres; no es nada, en fin, que pueda ser llamado “yo” ni “otro”. ¿De donde proceden, entonces, términos tales como “alimento” o “cosa”? Cuanto menos, entonces, podría haber un palacio al que fueran invitados los monjes que pudieran convertirse en pájaros! Si meditáis, por tanto, con esmero y observáis atentamente, lo primero que entenderéis es que la pureza, la inmensidad y el extraordinario resplandor de la naturaleza original de vuestra propia Mente. Si sabéis mantenerla, purificarla y madurarla, acabareis comprendiendo la existencia de la luz que trasmiten los patriarcas budistas y llegareis a ella por vez primera.
Sin embargo, por mas que lograseis aclarar el significado de vuestra propia naturaleza original y vuestra liberación fuera equiparable a la de los patriarcas, todavía deberíais escuchar, aceptar y trasmitir el insuperable tesoro del Dharma. Si no se trata del principio de la naturaleza original, mucho menos tendrá que ver con el dominio de la visión y al audición, ya que trasciende con mucho las circunstancias pasadas y recientes, y jamás se ha visto limitado por distinciones tales como budas y seres ordinarios. Es por esto por lo que no podemos afirmar que quien alcanza este dominio se convierte en un “buda” y tampoco podemos decir que se trate de un “ser ordinario”. Es como aquella persona que no tiene asignado un sitio en la sala de meditación y que, por tanto, puede sentarse en cualquier lugar. No podréis encontrar su sombra ni hallar su paradero por más que lo busquéis. ¿Qué es, entonces, “la naturaleza de la Mente” cuando os adentráis en ese dominio? ¿Qué es el “despertar”? Si uno vomita, vosotros hacéis lo mismo y, si alguien defeca, lo mismo ocurre con vosotros. En ese momento sois una gran persona que ha puesto fin a todo pensamiento y a todo calculo. Pero, si no llegáis a ese domino, seguiréis siendo personas engañadas y, a la postre, seres ordinarios atrapados en la rueda del renacimiento. Examinad, por tanto, atentamente esta cuestión y tratad de responsabilizaros del tesoro insuperable del Dharma, ya que, solo entonces, el cuerpo del gran maestro Shakyamuni mantendrá todo su calor. No os identifiquéis con nombres tales como “buda” o “seres ordinarios”, y no os dejéis enredar por las formas. Si queréis estudiar y practicar la Vía deberéis saber distinguir lo que es real y verdadero.

Poema

Tengo unas pocas palabras relativas a este principio. ¿Os gustaría escucharlas?

Una elevada cumbre y un abismo blanco
En el que se precipita la nieve que cae de las nubes
Su pureza diluye los detalles
Y contrasta con el azul del cielo.

(1) ver más: aquí
(2) Según: Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

REALIZING GENJO KOAN

11 de Marzo de 2012

Presentación del libro „Realizing Genjo Koan“

El Shōbōgenzō (”Tesoro del verdadero ojo del dharma) de Dōgen Zenji (1200-1253) es una obra maestra no solamente de la literatura espiritual japonesa sino que también de la filosofía mundial. Dentro de esta obra el capitulo Genjo Koan representa la llave en cuanto a la comprensión de las enseñanzas de Dōgen.

Estando lleno de paradojas, metáforas y construcciones inusuales del lenguaje y aunque sea reconocido como uno de los trabajos religiosos mas importantes del mundo, el Shobogenzo también es considerado ser extremadamente difícil de penetrar, exigiéndole al lector considerable concentración y perseverancia. Aunque Dōgen de detalladas explicaciones sobre las paradojas, el no necesariamente las intenta de explicar de una manera que satisfaga el intelecto. Por ejemplo, en Sansui-kyō, el Sutra de las montanas y aguas, Dōgen escribe:

Un buda anciano decía “ las montañas son montañas, las aguas son aguas“. Estas palabras no significan que las montañas son montañas; ellas significan que las montañas son montañas.

En „Realizing Genjō Kōan“ el maestro Okumura nos entrega la llave para descodificar gran parte de estas enseñanzas de Dōgen. Shohaku Okumura, monje Zen japonés, recibió la transmisión del Dharma de Kōshō Uchiyama Rōshi en 1975 y en 1976 estableció el Pioneer Valley Zendo in Massachusetts. Okumura Rōshi que ha escrito extendidamente sobre Dōgen ha sido tambien el director del centro internacional del budismo Soto Zen desde 1997 hasta el 2010. Okumura es también es editor del simposio „El Zen de Dōgen y su relevancia para nuestros tiempos“ de la universidad de Stanford. Hoy en dia enseña y vive junto a su familia en Bloomington, IN, EEUU.

Según críticos, con „Realizing Genjo Koan“ Shohaku Okumura Roshi ha hecho un trabajo remarcable aclarando la comprensión de Dōgen a toda persona interesada en el budismo Zen. Comienza dando una introducción breve a lo que fue la vida de Dōgen para dar el en el capitulo 2, explicaciones sobre la palabra “genjōkōan”. Comenzando desde los caracteres chinos „kanji“ e explicando como se construye la palabra genjōkōan, concluye con que genjōkōan significa „responder a la cuestión sobre la verdadera realidad a través de la practica de nuestra actividad cotidiana“.

Este meticuloso análisis es típico para el resto del libro. Toda sección, algunas veces toda frase, es tomada aparte y estudiada en detalle, revelándonos así no solamente las intenciones de Dōgen en muchas partes del texto, sino que dándonos de esta manera también una introducción a la manera de pensar de Dogen.

Por ejemplo una de las expresiones mas famosas de los escritos de Dogen: “dejar caer cuerpo y espíritu“. Okumura Roshi enfoca la atención a la expresión japonesa, shinjin-datsuraku, y, tal y como lo hizo ya anteriormente con la palabra genjōkōan, la toma aparte para estudiar los caracteres que constituyen la frase. A posterior mira hacia lo que la expresión significa desde el punto de vista de la practica del Zen. Una explicación tan detallada de esta frase clave de Dogen es de gran ayuda a la hora de comprender.

Okumura Roshi no es solo un experto en Dogen, si no que también un maestro reconocido de la tradición Soto Zen, por lo cual tanto novicios como practicantes laicos pueden sacar mucho provecho al leer este libro. Próximamente el libro será publicado también en español.

50 AÑOS SAN FRANCISCO ZEN CENTER

25 de Febrero de 2012


La gran mente lo experimenta todo dentro de si misma - Shunryu Suzuki Roshi

Con eventos especiales y diferentes ceremonias el San Francisco Zen Center estará celebrando a lo largo de todo el año 2012 el cincuenta aniversario de su fundación.

Muchos de los practicantes que se han estrenado en el San Francisco Zen Center, han vuelto a sus comunidades locales como profesores o como practicantes legos o monjes. Artistas de todas las disciplinas se han inspirado por la estética y las enseñanzas del Zen. También en ámbitos como el cultivo orgánico, la jardinería, la comida vegetariana, la arquitectura o el diseño, el Zen a tenido mucha influencia. Más información ver aquí

Las ceremonias y celebraciones en nuestra tradición tienen un sentido profundo. Son la expresión material del mundo espiritual. Como dos caras de una misma moneda. Esta relación entre lo espiritual y su manifestación, entre lo exterior y lo interior, entre adentro y afuera, es también tema en la siguiente historia sobre la transmisión del Dharma del maestro Bashubanzu al maestro Manura:

MANURA

Caso
¿Qué es el bodhi de todos los budas? – preguntó Manura, el vigesimosegundo patriarca a Bashubanzu.
- Es la naturaleza original de la Mente – respondió Bashubanzu.
- ¿Y cual es la naturaleza original de la Mente? – inquirió Manura de nuevo.
- Es la vacuidad de las seis bases sensoriales, de los seis objetos y de los seis tipos de conciencia – replicó el venerable.
Al escuchar esto Manura experimentó el despertar.

Circunstancias
El padre de Manura se llamaba el “Soberano Eterno de Nadi”. A la edad de treinta años, el maestro se encontró con Bashubanzu que, a la sazón, había recalado en Nadi, mientras se hallaba de viaje impartiendo enseñanzas. El Soberano Eterno tenia dos hijos, llamados Makara y Manura.
-¿En que se diferencian las costumbres de Rajagriha y las nuestras? – preguntó el rey a Bashubanzu.
- En esa tierra hubo tres budas mientras que, en tu reino, solo hay dos maestros que sean capaces de convertir y guiar a los seres – respondió Bashubanzu.
- ¿De quienes se trata? – insistió entonces el rey.
- El Buda predijo que, durante le segundo periodo de quinientos años de duración del Dharma, un ser de gran poder espiritual renunciaría al hogar y alcanzaría el rango de patriarca. Ese ser es Manura, el segundo hijo de vuestra majestad y, por mas escasos que sean mis meritos, me atrevería a afirmar que yo soy el otro maestro citado en la profecía – respondió Bashubanzu.
- En tal caso permitiré que mi hijo nos abandone y se convierta en monje – dijo entonces el rey.
- ¡Excelente! – concluyo el venerable - . Veo que el rey respeta las intenciones del Tathagata.
Entonces Bashubanzu transmitió a Manura los preceptos completos de la ordenación y, a partir de aquel momento se dedico a servir a Bashubanzu. En cierta ocasión, Manura le preguntó: “¿Que es el Bodhi de todos los budas?”, a lo que el venerable respondió: “Es la naturaleza original de la Mente”

Teisho

Esta es la primera pregunta que debemos formular en el estudio de la Vía. Bodhi significa Vía; preguntar, por tanto, “¿Qué es el bodhi de todos los budas?” significa, en realidad, preguntar “?Cual es la Vía?”. Hoy en día, las mentes de las personas suelen hallarse en blanco y sus preguntas sobre el Dharma están mal formuladas. Carecen de mente de principiante y, por eso por lo, cuando tropiezan con un maestro no aciertan en formular adecuadamente sus preguntas y aunque, en ocasiones alberguen pensamientos sinceros sobre la Vía, estos no suelen responder a la realidad. La primera pregunta, pues, que deberíamos formularnos es ¿Qué es el Buda? Y la siguiente debería ser ¿Cuál es la Vía del Buda? Como hemos indicado en la exposición del caso, cuando Manura formulo esta pregunta, Bashubanzu respondió: “es la naturaleza original de la Mente”. La aspiración de Manura era autentica y no había en su cabeza, el menor rastro de pensamientos. Por tanto, cuando preguntó: “Cual es la naturaleza original de la Mente?”, la respuesta fue “es la vacuidad de la seis bases sensoriales, de los seis objetos y de los seis tipos de conciencia” y, en aquel mismo instante, el maestro Manura alcanzó el despertar.
El termino “Buda” se refiere, pues, a la naturaleza original de la Mente. Esa naturaleza original – la Vía suprema – es, en esencia, incognoscible e invisible. Pero en la Mente no hay forma ni punto de vista y, por tanto, tampoco hay Buda ni Vía. Todo eso no son mas que nombres. El Buda no es algo que tengamos que conocer, la Vía no es algo que deba ser cultivado y la Mente tampoco puede convertirse en objeto de comprensión. En el reino de la Mente no hay objetos ni tampoco conciencia sensorial. La conciencia no puede fijarse en ningún lugar, por esto por lo que se afirma que “es la vacuidad de las seis bases sensoriales, de los seis objetos y de los seis tipos de conciencia”. No os refiráis, por tanto, a este domino en términos de mente o de sus objetos, y tampoco consideréis que se trata de un conocimiento consciente. Cunado alcancéis este domino, los budas no mostraran ninguna forma concreta y la maravillosa Vía no tendrá que ser cultivada y mantenida. Pero aunque la visión, la audición y la comprensión ordinarias no pueden localizarse en ninguna parte, las formas, los sonidos y los movimientos si que pueden ser establecidos. Es por esto por lo que el maestro San-p´ing I-chung dijo:

Ver y oír no es ver ni oír
Y, por tanto, no hay forma ni sonido
Que se desplieguen ante ti.
Si realmente entiende que no existe nada en absoluto
¿para que discriminar o dejar de discriminar
entre substancia y función?

No penséis que el sonido tiene que ver con la escala musical ni que las formas sean azules, amarillas, rojas o blancas. No creáis que la visión se halla condicionada por el brillo del ojo. No penséis que la audición se asienta en su fundamento sensorial. Debéis comprender, en suma, que el ojo no se opone a las formas y, que el oído no tiene nada que ver con los sonidos. Si afirmáis que el ojo se halla condicionado por las formas o que el oído se opone a los sonido, entonces no podría haber claridad en los sonidos y habría oscuridad en el ojo. Si afirmáis que los sentidos se oponen a algo o que sostienen algo ¿cómo podría, entonces, el sonido penetrar en el oído o como podría el ojo percibir las formas? Si no se pareciese al cielo fundiéndose con el cielo o al agua mezclándose con el agua, no podrirá haber audición ni visión alguna. Así es como el ojo se mezcla con las formas y el oído se funde completamente con los sonidos. No existe separación alguna entre ellos, están completamente unidos y no hay nada que permanezca fuera.
Es por esto por lo que el gran estruendo que hace retumbar el cielo y la tierra puede penetra a través de la pequeña pulgada cuadrada del oído. ¿No es acaso lo inmenso igual que lo pequeño? Iluminamos la totalidad de la tierra con pequeña pulgada cuadrada del ojo. ¿No es acaso lo diminuto igual a lo grande? ¿Acaso no es el ojo forma y el oído sonido? Cuando entendáis esto os daréis cuanta de que la Mente es ilimitada y carece de fronteras. Por tanto, el verdadero ojo no aprehende y las formas no pueden ser separadas. ¿Acaso no están vacías todas esta subdivisiones de las bases, los objetos y las conciencias sensoriales? Por tanto, cuando lleguéis, a este domino podréis hablar de sonidos, de ojos, de conciencia, de que esto “es así” o de que “no es así”. No existe la mas insignificante partícula que proceda del exterior ni tampoco existe la mas minima separación. Cuando habláis del sonido, las distinciones existentes entre el sonido y lo que decimos tienen lugar dentro del mismo sonido. Cuando habláis de las formas, las distinciones entre el perceptor y lo percibido también tienen lugar dentro de las misma formas. En modo alguno se hallan fuera de nosotros.
Si no estáis versados en esta verdad podéis llegar a la conclusión de que los sonidos y las formas están vacíos y de que son cosas falsas e irreales. Pero debéis deshaceros de este pensamiento. Quizás penséis que “La Mente original es eterna e inmutable”, pero esto seria sencillamente absurdo porque ¿qué es lo que uno puede cambiar o no cambiar en esta situación? ¿Qué es lo real y que lo irreal? Si no aclaráis completamente este asunto no solo seréis unos completos ignorantes en todo lo que concierne los sonidos y las formas, sino que también o equivocareis al ver y al escuchar, y consecuentemente creeréis que, por el mero hecho de mirar hacia otro lado, dejareis de ver o que, por el mero hecho de taparos los oídos, dejareis de oír. Pero esto no es mas que ataros con cuerdas inexistentes o sumiros en agujeros ilusorios. En tal caso será muy difícil escapar a las pasiones y las ilusiones. En cambio, si practicáis, con esmero y lográis escapar este domino, bajareis hasta el fondo y subiréis hasta la misma cúspide sin tropezar con obstrucción alguna.

Poema

Aquí tengo unas pocas palabras que tratan de expresa algo sobre esta historia. ¿Os gustaría escucharlas?

El espíritu de sunyata no reside
En el interior o en el exterior.
Vista, oído, formas y sonidos
Están completamente vacíos.

Según: Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

EL DESPERTAR ZEN

14 de Febrero de 2012

Presentación de la nueva publicación del monje budista Zen, Denshō Quintero. El libro “El despertar Zen, el camino de un monje colombiano”, se publica bajo el sello INTERMEDIO del Editorial Planeta.

Para más información ver: www.sotozencolombia.org

EL AÑO DEL DRAGÓN

4 de Febrero de 2012

Según los astrónomos, el año del dragón comienza el 04 de febrero a las 08:08 del 2012. El calendario tradicional chino en el cual todo año esta caracterizado por un animal, los meses tienen 29 o 30 días, por lo cual el año tiene 12 meses lunares con 354 días.

Dice una antigua leyenda que antes de que el Buda abandonara el mundo para entrar al Nirvana, llamó a todos los animales para dirigirse a ellos. El nombre de los años lo fue dando de acuerdo a los animales que venían llegando: la rata, el búfalo, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la cabra, el mono, el gallo, el perro y el cerdo. No hay un año del gato – según dice la historia, el gato fue engañado por la rata, procurando así que el gato no asistiese a la reunión. Desde entonces que cada animal impregna con su carácter el respectivo año.

El dragón es un animal poderoso que vive en las aguas de donde saca toda su fuerza. Para el dragón todo el universo es fuego, tierra, agua, viento y vacuidad y todo esto existe solo en este instante. El dragón emplea en todo instante toda su fuerza y vive así en las diez direcciones y a través de los tres tiempos, la vida eterna. El 2012, al estar bajo el signo del dragón, muestra ser un año prometedor.

Va aquí la historia de un dragón de nuestra tradición:

BASHUBANZU (1)

El venerable Bashubanzu fue el vigesimoprimer patriarca. En cierta ocasión, Shayata, el vigésimo patriarca, dijo:

- No busco la Vía y, sin embargo, no estoy confundido. No venero a los budas y, sin embargo, no soy vanidoso. No medito durante largos periodos de tiempo y, sin embargo, no soy perezoso. Como más de una vez al día y, sin embargo, no siento apego por la comida. Nunca me conformo con nada y, sin embargo, no soy codicioso. Cuando la mente no busca nada, todo se transforma en la Vía.

Al escuchar estas palabras Bashubanzu despertó a la gran sabiduría inmaculada.

Caso
El maestro había nacido en Rajagriha y el nombre de su familia era Vaisakha. Su padre se llamaba “Dosel Luminoso” y su madre “Ornamento Principal”. Aunque la familia era rica, no tenia hijos y sus padres, deseando descendencia, rezaban ante la estupa del Buda. Una noche, la madre tuvo un sueño en el que bebía de dos recipientes de joyas – uno brillante y el otro oscuro – y quedó encinta. Una semana después apareció en la casa un arhat llamado “Asamblea del Sabio”. Dosel Luminoso se postró ante él y, cuando Ornamento Principal hizo lo mismo, el arhat se levantó al tiempo que decía:

- Me postro ante este gran ser que es el mismo cuerpo del Dharma.
Dosel Luminoso, que no entendía la razón de aquella muestra de respeto por parte del arhat, tomo entonces una joya y se ofreció para ponerle a prueba. El arhat aceptó el presente sin hacer gesto alguno de agradecimiento.

- Soy el dueño de esta casa y no te dignas prestar atención a mi muestra de respeto. ¿Cuál es la virtud especial de mi esposa ante la cual el venerable se pone en pie? – inquirió entonces Dosel Luminoso.

- He aceptado tus respetos y la joya que me has ofrecido – respondió el arhat – solo para proporcionarte buena suerte. Tu esposa lleva en su matriz un sabio que, cuando nazca, será una luminaria resplandeciente de sabiduría para todo el mundo. Es por esto por lo por lo que me he puesto en pie y no porque sienta hacia las mujeres una predilección especial. Tu esposa – prosiguió el arhat – tendrá dos hijos, uno se llamara Bashubanzu y el otro Suni (que significa “Urraca”). El primero de ellos es al que venero. Hace ya mucho tiempo, cuando el Tathagata se hallaba practicando la Vía en las montañas del Himalaya, una urraca construyo su nido sobre su cabeza. Luego, cuando el Buda alcanzó la iluminación, la urraca renació como el rey de Nadi. Entonces fue cuando el Buda predijo que “durante el segundo periodo de quinientos años del Dharma, un sabio renacería en la familia Vaisakha en Rajagriha y seria el hermano gemelo de un santo”. Hoy esta predicción se ha hecho realidad.

Un mes más tarde nacieron ambos niños. Cuando el venerable Bashubanzu cumplió los quince años de edad se postró ante el arhat Kodo y renuncio al hogar, tomando los preceptos de manos de un bodhisattva llamado Vipaka. En aquel tiempo, el vigésimo patriarca, el venerable Shayata, estaba impartiendo enseñanzas sobre la iluminación súbita cuando llego a Rajagriha. En aquel lugar había un grupo de estudiantes budistas muy versados en los debates que seguían a Bashubanzu (que significa “práctica total”). Este comía una sola vez al día y jamás se acostaba para descansar, día y noche reverenciaba al Buda y era puro, carecía de deseos y se había ganado la confianza de toda la asamblea.

El venerable Shayata quiso liberar a Bashubanzu y, dirigiéndose a todo el grupo, dijo:
- Bashubanzu es un verdadero asceta que cultiva la pureza pero ¿acaso eso le permite alcanzar la Vía del Buda?
- ¿Por qué no podría hacerlo? – replicó el grupo. Nuestro maestro es muy diligente.
- Vuestro maestro está muy alejado de la Vía. Por más que practicase le ascetismo durante eones enteros, sólo lograría profundizar en las raíces de la falsedad y la vanidad – respondió a su vez, el venerable.
- ¿Cómo se atreve el venerable a calumniar así a nuestro maestro? – contesto a coro la asamblea.
- No busco la Vía y, sin embargo, no estoy confundido – respondió Shayata. No venero a los budas y, sin embargo, no soy vanidoso. No medito durante largos periodos de tiempo y, sin embargo, no soy perezoso. Como más de una vez al día y, sin embargo, no siento apego por la comida. Nunca me conformo con nada y, sin embargo, no soy codicioso. Cuando la mente no busca nada, todo se transforma en la Vía.
Bashubanzu despertó entonces a la sabiduría incontaminada, se sintió enormemente dichoso y presentó sus respetos a Shayata. Luego Shayata se dirigió de nuevo a la asamblea y dijo:
- ¿Entendéis lo que os he dicho? Si me he atrevido a hablaros de este modo ha sido para destacar la importancia de la mente que busca la Vía. Si tocáis con demasiada fuerza la cuerda de un instrumento, esta acabará rompiéndose. Por consiguiente, mi único objeto al menospreciar las prácticas ascéticas ha sido el de que Bashubanzu permanezca en la morada de la paz y la felicidad y llegue a penetrar en el domino de la sabiduría de todos los budas.

Teisho
Esta historia encierra un gran secreto sobre el aprendizaje de la Vía. ¿Por qué? Pensar en convertirse en un buda o en alcanzar la Vía y creer que, para ello, es necesario comer una vez al día, llevar una vida pura, meditar durante largos periodos de tiempo, no acostarse jamás, venerar al Buda, recitar las escrituras y acumular méritos, es como esperar que lluevan flores del cielo o cavar agujeros en el aire. De ese modo jamás alcanzareis la iluminación, por más que os esmeréis durante eones enteros en ese tipo de disciplinas. La Vía, en realidad, consiste en no desear nada. El mero hecho de aspirar a conocer lo que es justo se convierte en si mismo en la raíz del deseo, complacer en largas meditaciones constituye un serio apego al cuerpo y si pretendéis comer una sola vez al día acabareis obsesionados con la comida. Del mismo modo, tratar de venerar al Buda y recitar las escrituras es igual que echarse flores a los ojos. Todas esas prácticas carecen de sentido y ninguna de ellas tiene nada que ver con vuestra autentica naturaleza original. Si creéis que la Vía se reduce a permanecer sentado meditando durante mucho tiempo, los nueve meses que estuvisteis en el vientre de vuestra madre también deben formar parte de la Vía. ¿Para que, pues, esforzaros hoy en día? Si la Vía consistiera en comer una sola vez al día ¿qué ocurriría si cayéramos enfermos y nos viésemos obligados a comer? ¿Acaso dejaríamos entonces de estar en la Vía? Esta pretensión es manifiestamente ridícula.
Lo mismo ocurre con las reglas monásticas y con la conducta adecuada de los patriarcas del Buda. No os aferréis, pues, a los extremos ni tampoco os identifiquéis con lo que os parece correcto. Pero si os limitáis a rechazar el flujo y el reflujo del nacimiento y de la muerte y buscáis el Dhamra en las cosas externas tampoco pondréis fin al interminable proceso de muerte y renacimiento que tiene lugar desde el origen sin principio de los tiempos. ¿Cómo pensáis que podéis alcanzar la Vía? Buscar la Vía porque uno se ha ya preocupado por estas cuestiones es una actitud completamente equivocada. ¿Qué Buda es el que necesita alcanzar el despertar? Que seres sensibles permanecen presos en la ilusión? No existe una sola persona que se halle sumida en la ilusión ni nadie que necesite alcanzar el despertar. Afirmar, por tanto, que la ignorancia se transforma en despertar y que las personas ignorantes se convierten en sabias son solo palabras de quien todavía no han alcanzado el despertar. ¿Que persona ordinaria necesita alcanzar el despertar? ¿De que ilusión debéis despertar? Chia-shan dijo:

En realidad, no hay nada que pueda ser llamado despertar.
El despertar solo vuelve mas ignorante a la gente.
Extiendo las piernas y me dispongo a dormir;
No hay en ello ni acierto ni error.
Esta, ciertamente, es la esencia de la Vía.

Pero, por mas que las cosas sean así, los principiantes y quienes acometen la práctica de la Vía a edad muy avanzada deben esmerarse en practicar hasta alcanzar el domino de la paz y la tranquilidad ya que, en caso contrario, podrán verse fácilmente confundidos por las palabras de los demás. Si tratáis de vislumbrar este domino elevando vuestra mirada externa podríais ser engañados por cualquier buda demoniaco. Por mas que escuchéis hoy esta enseñanza y lleguéis a entender que no hay nada que pueda ser obtenido, habrá maestros que os digan que hay algo que lograr y budas demoniacos que traten de convenceros de que debéis emprender algún tipo de práctica. Pero de ese modo solo os inquietareis y confundiréis. Hoy habéis recibido la verdadera enseñanza del Buda. Practicad, pues, con esmero hasta alcanzar la esfera de la paz y la tranquilidad. Quien alcanza este dominio se asemeja a quien ha comido hasta el hartazgo y no se interesa mas por el asunto, par mas que escuche de algún banquete principesco. Se dice que “los manjares exquisitos no llaman la atención de quien esta ahíto” y, por el mismo motivo, los antiguos afirmaron que “una vez que caes enfermo lo único que debe importarte es recuperarte prontamente”.
Cuando entendáis esto os daréis cuenta de que vuestra mente original no distingue entre los budas y los seres ordinarios. ¿Cómo es posible, entonces, rechazar la ilusión y tratar de alcanzar el despertar? Desde que el patriarca Bodhidharma saliera de la India para ayudar a que la gente alcanzase la visión directa e su autentica naturaleza, los maestros Zen jamás han hablado de tener o carecer de sabiduría o de enseñazas antiguas o modernas. Lo único que debéis hacer, por tanto, es sentaros erguidos y permanecer en silencio contemplando vuestra autentica naturaleza. En ello precisamente reside la gran enseñanza sobre la paz y la felicidad. Desde hace innumerables eones pensáis que la confusión consiste en no estar confundidos. No os preocupéis estérilmente por la escarcha que se posa sobre la ventanas de los demás y aprestaos a custodiar vuestro propio tesoro. Keizan, vuestro mejor amigo, os ha encontrado. No esperéis a iluminaros en el futuro, sacudíos internamente y dirigid vuestra mirada hacia la pulgada cuadrada de vuestra propia mente. Buscad ahí y en ningún otro sitio. Cuando lo hagáis así se revelaran ante vosotros cientos de miles de enseñanzas y de asuntos relativos a los budas que colmaran los cielos y la tierra. Es muy importante que no busquéis la Vía externamente, porque la Vía no es más que la confianza en vuestro propio Yo.

Durante incontables eones habéis estado vagabundeando de un lado a otros sin alejaros del Yo ni un solo instante. Si ignoráis, por tanto, su existencia, seréis como aquella persona que, ese a llevar algo entre sus manos, lo busca incesantemente por todas partes. Esto, por mas confuso que pueda parecer, no es mas que el olvido del Yo. No dudéis, ni por un instante, de que esa es la maravillosa Vía de los budas y la transmisión de los patriarcas. Cuando alcancéis ese domino jamás volveréis a dudar de las palabras de los monjes mas viejos del mundo. En la exposición del caso hemos dicho que “al escuchar estas palabras, el maestro despertó a la gran sabiduría inmaculada”. Si queréis gozar de este tipo de sabiduría únicamente tenéis que confiar en el Yo y, si queréis confiar en el Yo, deberéis comprender que el es el Único. No tratéis por tanto, de despojaros siquiera de una mota de polvo, porque no hay absolutamente nada que obtener y, en consecuencia, tampoco hay que fomentar esperanza alguna de despertar a la sabiduría inmaculada.

Poema
Hoy, como es habitual, tengo unas humildes palabra para ilustrar esta historia. ¿Os gustaría escucharlas?

El viento sopla en el cielo abierto,
Las nubes brotan de las grutas de las montañas.
Las preocupaciones por la Vía
Y los asuntos mundanos carecen de toda importancia.

(1) Keizan Jokin - Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz): Traducción: Francis Dojun Cook. 2006. Barcelona.

NUEVO ABAD DE LA ESCUELA SOTO

25 de Enero de 2012


Fukuyama Taiho Zenji, Abad Principal de Daihonzan Eiheiji, nombrado Abad Principal de Sotoshu.

Con el término de Egawa Shinzan Zenji (Abad Principal de Daihonzan Sojiji) como Abad Principal de Sotoshu terminando el 21 de enero de 2012, el Abad Principal de Daihonzan Eiheiji, Fukuyama Taiho Zenji, fue nombrado Abad Principal de Sotoshu el 22 de enero de 2012.

El Abad Principal de Sotoshu es una posición que es alternativamente en manos de los abades principales de Daihonzan Eiheiji y Sojiji Daihonzan cada dos años. Esta es la segunda vez que Fukuyama Zenji ha sido nombrado Abad Principal, después de su anterior período de enero 2008 a enero de 2010.

Más informacion ver aquí

HOON SESSHIN

19 de Enero de 2012


¿Que es un sesshin?

Desde la época del Buda Shakyamuni, las sesshin son el corazón del Zen. Se trata de un periodo consagrado a la práctica intensiva de Zazen. Sesshin quiere decir entrar en contacto con el verdadero espíritu, volverse intimo con uno mismo, con el cuerpo y con el espíritu, abandonar el egoísmo y armonizarse con los demás. La acción de todos los Budas se hace realidad no sólo a través de Zazen, sino también en todo movimiento, en cada una de las acciones de la vida cotidiana. Durante una sesshin, cuya duración va de uno a varios días, cada acción es la continuación de zazen. Esta práctica guia todas las actividades de las que es la fuente. El consiste en concentrarse en cada acción con intensidad, en vivir plenamente el presente. Al participar en las sesshin, la práctica del Zen puede llevarse a cabo en la vida de todos los días. Al concentrase en cada instante, nuestra vida forma una linea armoniosa. El Zen es la enseñanza de la eternidad y la eternidad no es otra cosa que la sucesión de instantes.

A los interesados en participar a un sesshin se les invita a tomar directamente contacto con el templo Busshinji de Sao Paulo. Los datos de contacto se encuentran aquì:

CUANDO LA LUNA ACLARA LA LUNA

2 de Enero de 2012


Hojas que caen
Flores que se abren
En las diez direcciones
Eterno movimiento universal

Ir y venir
Vida y muerte
Son el pulso de la vida
Cuando la luna aclara la luna.

!Feliz año 2012!
Celebramos la llegada del nuevo año deseándole a todo el mundo bienestar salud y paz. Le damos la bienvenida al año nuevo de la misma manera como celebramos todo instante. Todo instante que en todo instante, en todas sus facetas, es, aquí y ahora, la vida misma.

Según una sabiduría del Feng Shui lo antiguo se aparta para cumplir otra función y darle espacio a lo nuevo. Así como el año antiguo se va cuando el nuevo llega. Tal como la exhalación sigue a la inhalación. Todo unido por un gran movimiento que podemos ver con claridad cuando observamos la impermanencia. Soltando todo aquello que nos impide ver de manera fresca la realidad. Soltando todo aquello que nos hace pensar que en el pasado hubo un instante mejor que este mismo momento. Soltando todo aquello que nos hace pensar que en el futuro habrá un instante mejor o peor que este mismo instante aquí y ahora.

Según el maestro Dogen, uno de los pilares básicos de nuestra práctica es la observación de la impermanencia. En el Shobogenzo Zuimonki, (1) Eihei Dogen relata la siguiente historia de un monje, discípulo de un tal maestro Zen:

“Un monje idolatraba una estatua de oro y las reliquias del Buda. Incluso en la habitación de estar quemaba incienso constantemente, se postraba permanentemente y hacia ofrendas. Un día el maestro le dijo al monje: “las imágenes y las reliquias del Buda, que tu tanto honoras, con el tiempo te dañaran.” El monje no estaba convencido. El maestro continuo: ¡Este es el actuar del demonio Papiya. Bota esas cosas inmediatamente! El monje se marchaba enfadado cuando el maestro dijo tras el: “Abre el frasco y mira lo que hay dentro”. A pesar de su enfado el monje abrió el frasco. Dentro había una serpiente venenosa enrollada. Mi opinión en cuanto a esta historia es que hay que honorar las reliquias y las imágenes de Buda, dado que son la forma del Tathagata, que se nos ha sido heredada. De todas maneras seria erróneo pensar que podéis alcanzar el despertar, honrándolas. Dicha comprensión llevara a que los demonios y las serpientes tomen posesión de vosotros”.

Tal vez sea la culebra en el frasco una metáfora para el mundo de las palabras del cual provienen las categorías, los prejuicios y los ideales. Tal vez quiera decir esta historia que la realidad no puede ser trascendida a través de la palabras. Que las palabras son parte de la realidad pero que las palabras son también parte del mundo de las categorías y de los pensamientos.

En el mismo capitulo del Shobogenzo Zuimonki el maestro Dogen dice: “Ser un hijo de Buda, significa seguir sus enseñanzas y alcanzar la budeidad directamente. Por esta razón debemos dedicarnos a seguir las enseñanzas y otorgarle toda nuestra fuerza a la practica de la Vía. La verdadera práctica, aquella que coincide con la doctrina, no es otra cosa que Shikantaza y es la medula de la vida en este monasterio. Considerad esto profundamente.”

En el sentido de las enseñanzas del maestro Dogen y en armonía con esa antigua sabiduría del Feng Shui, también en este blog hemos tomado la decisión de darle paso a lo nuevo. En el año 2012 reduciremos la actividad de este blog, publicando exclusivamente noticias sobre la práctica. Esperamos de esta manera incentivar a nuestr@s lector@s a hacer lo mismo: a participar activamente en los diferentes centros de práctica y sobretodo a practicar Shikantaza – solo sentarse. Aportemos todos de esta manera a que la unión que todo compenetra se manifieste en todos los seres.

(1) Shobogenzo Zuimonki – Ehei Dogen – Traducción del japonés de Shohaku Okumura Roshi.

CUANDO UNA FLOR ABRE SUS PÉTALOS

4 de Diciembre de 2011

Cuando una flor abre sus pétalos,
No la mires con ojos de ayer,
No admires su luz.
No distingas su sombra.

Cuando una flor abre sus pétalos,
El vasto universo vacío es la flor.
Ella se refleja en tus ojos.
Pero el reflejo no es la flor.

Aunque el constante cambio, sea la única y fundamental esencia de toda existencia, según el Koan del post anterior, existe un sitio donde no existe cambio. En este sitio la realidad va más allá del mundo material que observamos y que categorizamos. Va más allá del ir y venir. Es la realidad que comprende tanto la ilusión como el despertar. La realidad que no separa entre la forma y el vacío. La realidad que no distingue entre práctica y la vida cotidiana y que por lo tanto no la abandonamos jamás. Tal vez fue entonces la realización de esta inmaculada realidad, lo que llevó al maestro Sozan a abandonar el templo del maestro Tozan, convencido de que el estado de balance se mantendría.

Tal vez aclaren las siguientes palabras (1) del maestro Dogen, lo ocurrido:

“Cuando los budas-tathagatas al recibir la transmisión de uno a uno del esplendido Dharma en forma directa, experimentan el estado supremo de la bodhi, ellos poseen un método sutil que es supremo y que carece de intención. La razón por la que este método se transmite solo de buda a buda, sin desviación, es que el samadhi de recibir y usar el yo es su norma. Para poder deleitarnos con este samadhi, la práctica de Zazen en la postura de sentarse erguido, se ha establecido como la autentica vía. Este Dharma se encuentra presente en cada ser humano en abundancia, pero si no lo practicamos, no se manifiesta y si no lo experimentamos, no puede realizarse.

Cuando soltamos, ya ha llenado las manos; ¿cómo podría definirse como uno o muchos? Cuando hablamos, llena la boca; no tiene restricción alguna en ninguna dirección. Cuando los budas permanecen y se mantienen constantemente en este estado, no dejan reconocimientos y percepciones en aspectos separados (de la realidad); y cuando los seres vivientes funcionan eternamente en este estado, los aspectos (de la realidad) no se les aparecen en reconocimientos y percepciones separados. El esfuerzo de buscar la verdad que ahora enseñó, vuelve real la miríada de dharmas en la experiencia; promulga la unidad de la realidad en la vía de la liberación. E aquel momento en que se disuelven las barreras y se logra la liberación, ¿cómo podría este párrafo ser relevante?”

(1) Eihei Dogen: Shobogenzo, Bendowa.

Nota: anunciamos que por motivo del Sesshin de Rohatsu que acontece en estas semanas, retomaremos las actividades de este blog en enero del 2012

COLECCIÓN DE KOAN DEL MAESTRO DOGEN – TREINTA

27 de Noviembre de 2011

El maestro Sozan Honjaku del distrito Bu abandonaba al maestro Tozan, quien le preguntó:
- ¿A dónde vas?

El maestro Sozan respondió:
- Voy a ir a un sitio donde no hay cambio

El maestro Tozan preguntó:
- Un lugar en el cual no existe el cambio ¿cómo puedes ir a ahí?

El maestro Sozan respondió:
- Aunque valla a ese sitio, este no cambia.

Comentario

El maestro Sozan quería dejar el templo del maestro Tozan. Cuando este le preguntó, a donde quería ir, Sozan respondió que el quería ir al sitio donde no existe el cambio – una expresión para el estado de balance o de iluminación.

El maestro Tozan veía su templo como un lugar adecuado por lo cual le preguntó a Sozan, como es que es posible ir a un sitio en el cual no hay cambio.
El maestro Sozan respondió: „Aunque valla a ese sitio, este no cambia”. Finalmente son el ir y venir solo diferentes aspectos de la realidad. El maestro Sozan estaba seguro, que el estado de balance se mantendría, independientemente a si se quedaba en el templo del maestro Sozan o no.

La pregunta del maestro Tozan: „Un lugar en el cual no existe el cambio - ¿cómo puedes ir a ahí?” también se puede comprender en el sentido de que, si o porque es necesario cambiar algo si ya vivimos en la realidad. Es un hecho que vivimos siempre en la realidad; de eso no hay escapatoria. Como seres humanos tenemos la maravillosa capacidad de perdernos en pensamientos o en fantasías. Entonces nos quejamos de nuestro sufrimiento y luchamos por volver a la realidad. Pero en todos estos esfuerzos no abandonamos jamás la realidad. Perderse, pensamientos, fantasías y las quejas – todo esto comprende la realidad. Y el ejercicio no es un método para tener acceso a la realidad, si no que es más bien su expresión.

El hecho que vivimos siempre en la realidad, no nos disculpa en relación a las necesidades de la vida cotidiana. La vida cotidiana el la mas alta realidad aunque nuestra percepción de esta este distorsionada. Podemos ir y venir, tal como la vida lo requiere, pero la realidad no la abandonamos jamás.

Según: Shinji Shobogenzo - Colección de 301 Koan de Dogen Zenji. Traducción del japonés, comentarios y explicaciones de Gudo Wafu Nishijima Roshi.

ROHATSU SESSHIN 2011

21 de Noviembre de 2011

¿Qué es un sueño? ¿Qué es la realidad? Preguntas que, especialmente durante un retiro de práctica intensiva como lo es un Rohatsu sesshin, surgen con frecuencia. Retiros que al concluir nos enseñan que, sea el sueño real o no, lo más importante es seguir el curso natural de las cosas. Es que al seguir el curso natural de las cosas, de manera natural se extingue la visión que diferencia entre la ilusión y el despertar. Es esta la visión a la que se refiere el Maestro Keizan durante su Teisho sobre la transmisión del Dharma del Maestro Kumorata (1) cuando habla de la importancia de “adquirir conocimiento sobre vidas anteriores”.

Cuando la vida nos parece ser un sueño o cuando la vida nos parece ser la realidad, sin tener claridad sobre que significa “adquirir conocimiento sobre vidas anteriores” distinguimos entre la ilusión y el despertar. Cuando existen la ilusión y el despertar existen en nuestras vidas también el amor, la pasion tanto como la crueldad. Solemos tomar entonces posición y juzgar. O tal vez simplemente nos preguntarnos ¿por qué caen justamente las personas amables y compasivas mientras que las malvadas triunfan y consiguen el bienestar? Solemos sacar entonces la errónea conclusión que no existe la ley de causa y efecto, que no existe el Karma y pensamos que la felicidad y la infelicidad dependen de la suerte. Pero “adquirir conocimiento sobre vidas anteriores” significa tambien tener la certeza que a travez de los tres tiempos, la ley de causa y efecto existe sin discrepancia alguna y los que cometen la injusticia, caen y los que cometen justicia, se levantan.

Así, independiente a que la realidad nos parezca un sueño o nos parezca real, es importante “adquirir el conocimiento sobre las vidas anteriores”. Para ello tal vez solo se deba dejar de distinguir entre el bien y en el mal. Manteniendo la atención en este instante, superamos todas las distinciones y arrancamos de raíz la ignorancia del pasado, presente y futuro y arrancamos con ello no solo la raíz del karma si no que también tanto sus semillas como sus frutos. Cuando dejamos de distinguir entre el bien y el mal, la naturaleza de Buda es la Mente vacía y resplandeciente que es a la vez es la inmensa e ilimitada realidad.

Concluyendo entonces, ¿qué es un sueño y que es la realidad? En el capitulo Muchu setsumu del Shobogenzo el maestro Dogen, responde a esta pregunta de la siguiente manera:

Porque la suprema verdad no es otra cosa que la suprema verdad, le llamamos un sueño. Soñamos este sueño, lo explicamos, el sueño se hace realidad y nosotros mismos somos este sueño. Si no soñásemos este sueno, este no podría realizarse y si este no se pudiese realizarse, nosotros no lo podríamos soñar. Si no existiese este sueño, no habrían Budas y si los Budas no lo soñasen jamás podrían aparecer en el mundo para darle vueltas a la maravillosa rueda del Dharma. A esta rueda del Dharma, que enseña un sueño en un sueño, solo le dan vueltas los Budas juntos a otros Budas. Solo cuando se enseña un sueño en un sueño, existe la asamblea de los Budas y patriarcas que proclaman la suprema verdad. Además, cuando el cuerpo de los Budas sigue desarrollándose, los Budas seguramente siguen enseñando un sueño dentro de un sueño. En este sueño solo existe el respeto y la dignidad de los Budas juntos a otros Budas. Ellos no están fijados en su cabeza o en sus ojos, ni en la medula ni en el cerebro, ni en el cuerpo ni en la carne, ni en sus manos ni en sus pies. Porque no están fijados en nada, viven en completa unidad con los objetos. A esto le llamamos lo profundo en lo profundo, lo maravilloso en lo maravilloso y la realización en la realización. Le llamamos también „ponerle una cabeza a una cabeza“. Es sin duda los actos y los hechos de los Budas y patriarcas. Cuando los seres humanos comprenden la expresión de mas arriba (de manera convencional) piensan solo en que, la cabeza debe ser la corona del cuerpo humano. Jamás se imaginan la cabeza como la corona de todo el universo. ¿Como podrían entonces imaginarse la cabeza como las millares de cosas claras y concretas? Pues no conocen la cabeza tal y como es. (2)

(1) Keizan Jokin - Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz): Traducción: Francis Dojun Cook. 2006. Barcelona.
(2) Shobogenzo, Muchu setsumu - Eihei Dogen

SEXO, AMOR Y ZEN

15 de Noviembre de 2011

Debo confesar que hay muchos días en los cuales la vida me parece ser un sueño. Un sueño fugaz en cual el presente es una estación entre el pasado y el porvenir. Un paradero de esperanza en espera por la felicidad.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño, sobretodo me llaman la atención los pensamientos centrados en mi opinión individual. Constantemente estoy juzgando, valorando, opinando o quejándome de que algo no esta del todo bien. Y esto especialmente si se trata de temas como el amor, la pasión o el día de San Valentín. Por lo general para el día de San Valentín digo: “!No me gusta este día!”. O tal vez diga: “El día de San Valentín en si me gusta, pero no aquello que se hace de el. ¡Todos esos corazones por ahí!. ¡Corazones de plástico, corazones de chocolate y hasta corazones de metal. En todos los colores, en todos los tamaños, con y sin gusto!”. Tal vez sea esta la razón porque para el día de San Valentín frecuentemente el sueño se convierta en pesadilla para mi y porque siempre tenga la sensación que este año el día de los enamorados se festeja como en ninguna ocasión anterior. Y es que lo que más me molesta de todo esto, no es que se celebre el amor, sino la imagen que se vende cual propaga que el amor es igual a la pasión.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño, me molesta el ideal que hace del amor una pasión. Porque además debo confesar que nunca me han interesado las ideologías. Incluso ni el Budismo si se entendiese este solo como un Ismo. La única y real razón que me han conducido a la vía del Buda, siempre ha sido la inmaculada realidad. Lo que hago ahora, en este instante, con mi cuerpo y mente, cuando como, cuando pienso y cuando amo. Solo eso.

¿Que es la inmaculada realidad? me pregunto algunas veces en mi sueño. ¿Es la inmaculada realidad la actividad mental? ¿Será esta tal vez una tela infinita de pensamientos o más bien un océano de conceptos e imágenes, donde las palabras siguen a las emociones, como las olas agitadas por el viento? Como el océano. Eso se escucha bien. Suena a frescura, a libertad, a infinito y cubre así hasta mis mas profundos anhelos. De todas maneras mejor que una tela. Una tela no puede ser igual a la libertad, ya que tal como lo aprendí en mi niñez las telas son tejidas por las arañas y eso nada puede tener que ver con la libertad. Observo mis pensamientos y me doy cuenta que así como vemos la realidad es una cuestión de la perspectiva que tomamos con nuestra actividad mental. Sea bello o feo, bueno o nefasto, los pensamientos son algo que hasta cierto punto puedo guiar. Aun así, sigue habiendo una pregunta abierta detrás del telón: si mis pensamientos son tan libres como creo que lo son ¿por qué dependen estos de una perspectiva?. Esta conclusión me hace dudar ya que noto que sigue habiendo un ideal romántico ahí detrás y sobretodo hay ahí un sujeto que no deja de separar entre si y el mundo que cree ser exterior.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño, cuando digo “no me gusta el día de San Valentín” me encuentro con la voz de Buda que me dice: “mientras digas “me gusta el día de los enamorados” o “no me gusta el día de San Valentín”, siempre te estarás alejando de lo que es la verdadera realidad”. Paro. Sigo esta enseñanza y me doy cuanta que el hecho que no me guste el día de los enamorados se debe a una experiencia hecha en el pasado y esta experiencia hecha en el pasado me esta impidiendo ver el ahora tal y como es. Así es como decido soltar el pasado y hago un esfuerzo proponiendome comprarle a mi pareja para el próximo día de San Valentín un enorme corazón rojo y un ramo de flores además. Que sorpresa me llevo cuando en el mismo instante que tomo la decisión, reconozco que en la inmaculada realidad, las ilusiones y los apegos son las olas del mar.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño me confío a las enseñanzas de Buda. Y observo. Y llego a la conclusión que en el Budismo la pasión y la espiritualidad no se contradicen entre si. La pasión y la sexualidad no son ni buenas ni malas sino que instintos naturales de nuestra especie. No podemos negarles ni podemos deshacernos de ellos y es más: si queremos seguir el Dharma seria error hacerlo. ¿Será esta la razón por la cual en el Budismo Zen tantos sacerdotes viven casados o porque hay completa abertura en cuanto a la homosexualidad? No lo se. Tal vez sea lo más importante vivir en aquel lugar que trasciende el tiempo. Ahí donde el hombre y la mujer no se pierden en el amor o en la pasión. Ahí donde la flor del loto abre sus pétalos y florece sin que le importe nuestra admiracíon.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño existen en la Vía del Buda los preceptos. Recomendaciones como aquellas que dicen “no practicar una mala sexualidad”. ¿Pero que significa una “mala” sexualidad? ¿Se refiere la palabra “mala” al posible sufrimiento que uno le puede provocar a otros o a si mismo?. ¿O se refiere la palabra “mala” a la actitud mental con la que llevamos acabo toda actividad? Porque practicamos plena presencia en cualquier actividad como lo es también la sexualidad, cuando el objeto y el sujeto son uno, tenemos un acceso natural a la verdadera esencia de la realidad. ¿Verdad?.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño también hay momentos en los cuales vivo de instante a instante. Momentos en los cuales todo instante es una gota en el infinito océano de la vida que es una gota a la vez. En momentos como estos, en los cuales todo instante es una gota del océano de la vida, algunas veces tengo la certidumbre que mis ilusiones son el océano de la inmaculada realidad. Por un momento veo entonces en medio del sueño la realidad. Y veo que sin el sueño no existe la realidad. En momentos como estos la pasión y el amor son uno y se les llama compasión.

Foto: A.Hollinek

KUMORATA

9 de Noviembre de 2011


En vidas pasadas se despojó de un cuerpo tras otro
Y hoy finalmente ha encontrado a su Viejo Compañero

El venerable Kumorata fue el decimonoveno patriarca. En cierta ocasión, Kayashata se dirigió a el del siguiente modo:

- Hace mucho tiempo, el Venerado por todo el mundo predijo: „Cien años después de mi muerte nacerá en Tokhara un gran ser que heredará y promoverá la enseñanza profunda“. Afortunado tu, que me has encontrado.

Al escuchar esto, el maestro adquirió pleno conocimiento de sus vidas anteriores.

Circunstancias

El maestro había nacido en Tokhara y pertenecía a la casta de los brahmines. Hace mucho tiempo, cuando era un ser celestial que moraba en el cielo llamado Parnirmita-vasavartin (el sexto cielo de la esfera del deseo), vio el collar de piedras preciosas de un bodhisattva y sintió apego por el. Como resultado de ese apego descendió de esa esfera celestial y renació en el cielo denominado Trayastrimsas (el segundo cielo de la esfera del deseo). Allí escuchó a Indra predicar el Sutra de la perfección de la sabiduría y pudo darse cuenta de su superioridad. Por eso por lo que ascendió al reino celestial de los Brahmadevas (ubicado en la esfera de la forma). El maestro era muy inteligente y fue capaz de predicar los fundamentos del Dharma. De este modo, los seres celestiales le hicieron el honor de convertirlo en su maestro y, cuando llegó el momento en que debía ocupar su rango de patriarca, descendió de los reinos celestiales y renacío en Tokhara.

El decimoctavo patriarca, por su parte, se hallaba impartiendo la enseñanza cuando llegó a Tokhara. Una vez allí, percibió un clima extraño en torno de la casa de un brahmin y se dispuso a entrar en ella. Entonces apareció Kumorata y le preguntó:

- ¿Quiénes son tus seguidores?
- ¿Son los seguidores del Buda – replicó el venerable.

Cuando Kumorata escuchó este nombre cerró la puerta invadido por el temor. El venerable esperó un poco y luego llamó a la puerta.

- No hay nadie en casa – respondió Kumorata
- ¿Quién dice “nadie”? – replicó el venerable.

Cuando Kumorata escuchó esto se percató de que su interlocutor debía de ser una persona extraordinaria, de modo que abrió la puerta con prontitud y se postró ante él. En aquel momento tuvo lugar el episodio que hemos relatado anteriormente en el que Kumorata cobró conciencia de sus vidas anteriores.

Teisho

Debéis reflexionar atentamente sobre esta historia ya que, aunque lograseis aclarar los nombres y palabras y la idas y venidas del nacimiento y la muerte de la Persona Verdadera, si no acertáis a entender el hecho de que vuestra naturaleza intrínseca es vacía, brillante, maravillosa e inmensa, jamás llegareis a entender cual es la Mente que los budas tratan de transmitir. Por consiguiente Kumorata se sintió maravillado al ver a los bodhisattvas emitiendo luz y, como todavía no se había desprendido de los tres venenos del apego, el rechazo y la ignorancia, cuando contemplo las treinta y dos marcas mayores y las ochenta y cuatro menores del cuerpo de los budas, se despertaron en el sentimientos de apego. Si retrocedemos al pasado de Kumorata recordaremos que el maestro cayó desde la morada celestial del Trayastrimas debido al apego. No obstante, a causa de los meritos acumulados en vidas anteriores, cuando escuchó a Indra exponer el Dharma ascendió al reino de los bramaderas y finalmente renació en Tokhara. Así pues, los meritos acumulados por Kumorata en el pasado se vieron recompensados por su encuentro con el decimoctavo patriarca y el conocimiento de sus vidas anteriores.
Quizás alguien pueda pensar que, cuando hablamos del “conocimiento de las vidas anteriores”, nos estamos refiriendo al conocimiento del pasado o del futuro en el sentido usual de esos términos. ¿Pero que valor podría tener tal cosa? Si únicamente os percataseis de que la naturaleza original e inmutable del Yo no es ni santa ni ordinaria, ignorante ni iluminada, llegareis a comprender que todas las enseñanzas y todos los principios nacen en la Mente. Es por esto por lo que, tanto la ilusión de los seres ordinarios como la iluminación de los budas, mora en la pulgada cuadrada de vuestra mente y no pertenece en absoluto a los sentidos, a sus objetos, a la mente y pertenece en absoluto a los sentidos, a sus objetos, a la mente o a su dominio. ¿Cómo podríais, llegados a este punto, hablar en términos de “pasado”, de “presente”, de “budas” o de “seres ordinarios”? No existe nada, en última instancia, que empañe vuestra visión, ni mota de polvo que manche vuestras manos. La Mente vacía y resplandeciente es inmensa e ilimitada, es el Tathagata eterno y perfecto que mora idéntico todos los seres sensibles, que están iluminados desde siempre. De este modo, cuando hay comprensión nada aumenta cuando no la hay nada mengua. „Adquirir el conocimiento de las vidas anteriores“ significa pues, llegar entender que esto ha sido así desde siempre.

Si no llegáis a penetrar en este domino os veréis constantemente desasosegados por todo tipo de sentimientos relativos a la ilusión y al despertar. Entonces os dejareis arrastrar por los signos del pasado y del futuro, no comprenderéis, en sumo, que existe un Yo varadero ni tampoco aclarareis el hecho de que en la Mente esencial, no puede haber confusión alguna. De este modo obligareis a que los budas se tomen la molestia de aparecer en este mundo y habréis sido la causa de que el patriarca Bodhidharma viniera de Occidente desde hace ya mucho tiempo. Este, y no otro, es el autentico significado de la aparición del Buda en nuestro mundo y la intención original del viaje efectuado por Bodhidharma desde Occidente. Debéis, pues, ser muy cuidadosos y llegar a entender que la Mente original es profundamente inteligente, carece de error, es resplandeciente y no puede ser ocultada. Así pues, el sentido de la frase „adquirir el conocimiento de las vidas anteriores“ consiste en entender la naturaleza de esta resplandeciente luminosidad original.


Poema

Hoy también tengo unas humildes palabras con las que quisiera ahondar un poco más este principio. ¿Os gustaría escucharlas?

En vidas pasadas se despojó de un cuerpo tras otro
Y hoy finalmente ha encontrado a su Viejo Compañero.

Keizan Jokin - Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz): Traducción: Francis Dojun Cook. 2006. Barcelona.

EL ETERNO ESPEJO

3 de Noviembre de 2011

En medio de la noche,
Un rayo aclara el paisaje.
Todo lo refleja el eterno espejo.
Las nubes al antojo del viento,
El bosque ni mas ni menos espeso.
La hoja que sigue cayendo.

¿Qué es la actividad que ningún buda jamás a dejado de hacer? ¿Cuál es la mente que todos los budas han conservado y transmitido desde Shakyamuni hasta hoy? Tal vez se le pueda llamar el eterno espejo. El eterno espejo al cual también se le ha llamado el ojo de la verdad. Aquel ojo que solo esta limitado por la verdad.

Cuando el Daikan Eno, maestro de Nangaku, servia en el templo del maestro Konin, Eno le pidió a otro monje que escribiera el siguiente poema sobre una pared:

En el estado de bodhi originalmente no existe ningún árbol,
Tampoco necesita el claro espejo un pedestal
Originalmente no tenemos cosa alguna
¿Donde podrían el polvo y la suciedad existir?

Este poema llevó a que el maestro Konin le transmitiera el Dharma a Eno que se convirtió así en el sexto patriarca ancestral.

Este poema de Eno ha tenido mucha influencia en el Zen y hay muchas interpretaciones en cuanto a su comprensión. Pero independientemente al significado que le queramos dar a sus palabras, claro esta que aunque „no hay espejo alguno que resplandezca, aunque desde el comienzo no exista nada y aunque no hay nada donde podría acumularse el polvo“ con estos versos el maestro Eno nos esta mostrando el eterno espejo mismo.

Por esta razón el maestro Dogen afirma que en todo el universo no hay un grano de polvo que no fuese el eterno y redondo espejo mismo comentando los versos de Eno de la siguiente manera (1):

La gente en el mundo llama al Patriarca fundador Daikan, “El Buda eterno”. El Maestro Zen Engo dice, “Yo inclino mi cabeza al piso ante Sokei”, el verdadero Buda eterno”. Entonces, recuerden las palabras con las que el Patriarca fundador Daikan expone el espejo: “Originalmente no tenemos cosa alguna, ¿En que lugar podría existir el polvo y la suciedad?” “El claro espejo no necesita un pedestal“ esto contiene la sangre vital; debemos esforzarnos por comprenderlo. Todas las cosas en el estado claro-claro son el claro espejo en si, entonces decimos, “cuando llega una cabeza clara, una cabeza clara bastará”. Ya que el claro espejo está más allá de cualquier lugar, no posee ningún lugar. Incluso, a través del Universo en las diez direcciones, ¿queda alguna partícula de polvo que no sea el espejo? En el espejo mismo, ¿queda alguna partícula de polvo que no sea el espejo? Debemos recordar que todo el Universo no es tierras de polvo, y así es el rostro del espejo eterno.

(1) Shobogenzo, Kokyo - Eihei Dogen

PUREZA

28 de Octubre de 2011

¿Qué es lo que tienen el verano, el otoño y el invierno en común?
¿Qué es lo que une al fuego con la tierra el viento y el mar?
¿Qué es lo que crea la armonía entre el ying y el yang?

La hoja es árbol, es tierra, es agua, es raíz.
La hoja siendo la buena hoja que es.
Guarda el misterio en silencio,
Nunca dejando,
De soltar.
De caer.

En nuestra práctica muchas veces nos encontramos con la moral o la ética. Normas y conceptos morales que reflejan en un contexto social lo que esta bien y lo que esta mal, lo que es puro y lo que es impuro.

Mientras que para unos lo puro es aquello que es útil para uno y para toda la comunidad para otros es puro todo aquello que hace feliz. Para otros de nosotros la pureza puede ser aquello que creemos que es la más profunda verdad como cuando decimos: La esencia espiritual de todos los fenómenos y su correspondiente expresión material son uno y a la vez difieren entre si.

Llegando a este punto, cuando intentamos de explicar lo que es la pureza, lo que nos podemos preguntar es: ¿no será que estamos haciendo de lo puro un ideal? Tal vez sea así ¿pero no seria prematuro concluir por eso que lo impuro es el ideal?. Eso seria así como separar entre la ilusión y el despertar.

Muchas veces solemos pensar que las imágenes y los conceptos que hacemos de la realidad no sirven para describir la más inmediata realidad, lo que hasta cierto grado es verdad, aunque solemos olvidar que si no fuese por las explicaciones, las imágenes y las palabras ¿cómo podríamos llegar a comprender la verdad? ¿No son las imágenes que nos hacemos de la realidad y las palabras que empleamos para expresar lo que creemos que es la realidad, parte de la realidad? Y más allá: ¿No son nuestros sueños, nuestros apegos, los ideales que fabricamos, parte de la realidad?. Tal vez no de una pista, el hecho que el maestro Eno emplea palabras enseñar la inmaculada realidad.

Eno dice: “No-Manchar” es justamente, lo que todos los Budas conservan. Tu eres así. Yo también soy así y muchos antepasados del Dharma también son así.

Tal vez signifiquen estas palabras que aunque no exista nada puro o impuro, aunque las palabras sean parte de la realidad, hay algo que en el Budismo le llamamos pureza. Pero más allá de ser un ideal tal vez sea esta pureza el estado original que existe en todo ser, donde no existe distinción entre el despertar y la ilusión. Si esto fuese así el “No-manchar” seria nada más que la actividad misma que ningún buda jamás a dejado de hacer.

COLECCIÓN DE KOAN DEL MAESTRO DOGEN – PARTE II, UNO

22 de Octubre de 2011


El maestro Nangaku fue discípulo del sexto maestro ancestral Daikan Eno. Este le preguntó:
- ¿De donde vienes?

El maestro Nangaku le respondió:
- Vengo del maestro Ankoku de la montaña Su.

El sexto patriarca dijo:
- Algo inimaginable ha llegado así.

A esto el maestro Nangaku no pudo responder nada. A posterior estuvo a los servicios del sexto maestro ancestral por ocho años. Al final consiguió comprender las palabras y dijo:

- Ejo ha comprendido. Cuando llegue por primera vez aquí, el maestro me recibió con las palabras: “Algo inimaginable ha llegado así”.

El antepasado del Dharma le preguntó: ¿Cómo comprendes tu estas palabras?

El maestro Nangaku respondió:
- Querer expresar algo con las palabras no alcanza la medula.

El antepasado del Dharma volvió a preguntar: ¿todavía estudias lo que es la práctica y la realización o no?

El maestro Nangaku respondió: No es así que la práctica y la realización no existan. Pero cuando el espíritu esta manchado, no se puede alcanzar.

El antepasado del Dharma dijo: Este “No-Manchar” es justamente, lo que todos los Budas conservan. Tu eres así. Yo también soy así y muchos antepasados del Dharma también son así.

Comentario:

Cuando el maestro Nangaku llegó al templo del sexto maestro ancestral, este le dijo: “Algo inimaginable a llegado así”. Las circunstancias de la llegada de Nangaku al templo correspondían a la totalidad de la realidad que es indescriptible con palabras. Estas no eran ni más ni menos que la realidad misma.

El maestro Nangaku no lo comprendió, y se quedo durante ocho años junto al maestro Daikan. Transcurriendo este lapso de tiempo creyó haber comprendido las palabras que el maestro Daikan había pronunciado a su llegada. Respondiendo a la pregunta del maestro Daikan a que comprensión ha llegado, el maestro Nangaku dijo que es difícil si no imposible comprender la realidad a través de alguna explicación. El antepasado del Dharma le volvió a preguntar: “¿todavía estudias lo que es la práctica y la realización o no?”. Práctica significa practica de Zazen. La realización, también muchas veces denominada Satori o Iluminación, simplemente significa reconocer la realidad – ser participe de la realidad. Demasiadas veces piensan los seres humanos, que la práctica y la realización están separadas una del otro. Piensan que Zazen es el medio o el ejercicio a través del cual se alcanza a lo que se le llama realización o iluminación.

El maestro Nangaku rechazo ensuciar las circunstancias verdaderas y separar los dos elementos uno del otro. El sentarse en Zazen ocurre completa e íntegramente en la realidad: entonces ahí no hay ni mas ni menos que la inmaculada realidad.

Según: Shinji Shobogenzo - Colección de 301 Koan de Dogen Zenji. Traducción del japonés, comentarios y explicaciones de Gudo Wafu Nishijima Roshi.

NAMBEI SESSHIN

16 de Octubre de 2011

El templo Busshinji de São Paulo realizará entre el 31 de octubre y el 04 de noviembre el Nambei Sesshin – retiro de entrenamiento para monjes de America del Sur.

El templo Busshinji dispone de 30 plazas para acomodación que serán puestas a disposición de acuerdo al orden con cual se hacen efectivas las inscripciones.

A los interesados solicitamos enviar la siguiente información por email a la siguiente
dirección de email:

busshinji_sp@hotmail.co.jp


Nombre :
Email:

Tel.
Cel.
Restricciones Alimenticias:
Nombre Búdico:
Maestro:
Fecha de ordenación:
Templo o Dojo:
Número de veces que ha participado a un Sesshin en el Templo Busshinji de São Paulo:

Reglas Fundamentales:


0 – El Sesshin Nambei esta previsto para monjes o toda persona que considera seriamente
hacerse monje.
1 - El Nambei Sesshin comienza el día 31 de Octubre a las 12H y acaba el dia 04 de noviembre a las 10.30H;

2 - El valor es de R$ 350,00 (Tres cientos cincuenta reales);

3 - Los inscritos deben ingresar a las 10 Horas del día 31 de Octubre del 2011;

4 – Después del ingreso, la permanencia es obligatoria hasta el dia y la hora prevista para el egreso.
5 - En caso de desistir después de la inscripción y no absolver integramente el sesshin el valor no será devuelto.
6 – No hay posibilidad de participación intercalada durante la sesshin.

7 - Convidamos a todos los practicantes a participar al sesshin. Pero descartamos aquellos que no hayan entrenado zazen suficientemente.

8 – Es obligatorio mantener el silencio durante el Sesshin, inclusive en los momentos de otras actividades.

9 – No esta permitido utilizar el teléfono incluyendo los celulares (En caso de extrema necesidad el templo acogerá las llamadas y se encargara de establecer la conexión).

10 – El alimento ofrecido durante el sesshin que es fresco y vegetariano debe ser aceptado por todos sin discriminación.

11 - Durante el periodo de Sesshin no será permitido salir de las instalaciones siguiendo asuntos personales.

12 - Recomendamos el uso de ropa oscura y cómoda.

13 – El templo no dispone de ropa de cama. Por tanto recomendamos traer sabanas y frazada (las temperaturas acostumbran caer bastante por la noche). Recomendamos también para el uso personal, toallas, un par de sandalias, productos de higiene personal y otros de su necesidad.

14 – Con excepción del día 03 de julio las actividades comenzaran a las 5h45 y terminaran a las 19h30;

15 – El despertar será a las 5h30 y el dormir a las 22h00.