LOS VOTOS DE BODHISATTVA

8 de Marzo de 2010

SHUJO MUHEN SEI GAN DO
Por numerosos que sean los seres, hago votos de salvarlos a todos.

BON-NO MUJIN SEI GAN DAN
Por numerosas que sean las ilusiones, hago votos por vencerlas a todas.

HO MON MURYO SEI GAN GAKU
Por numerosos que sean los Dharmas, hago votos de obtenerlos a todos.

BUTSU DO MUJO SEI GAN JO
Por perfecta que sea la Vía del Buda, hago el voto de realizarla.

Estos versos son los cuatro votos del Bodhisattva y son versos que repetimos todos los días en la ceremonia tras nuestra práctica de Zazen. En muchos Zendos estos versos se recitan en Japonés; por una parte porque en el sitio donde se practica así se hace, pero también porque a la comprensión de las palabras no le damos la atención que en la vida cotidiana se les darían. Esto porque en el Budismo alcanzar la verdadera comprensión es imposible sin la realización.

Una de las figuras centrales del Budismo Mahayana es la del Bodhisattva. Bodhisattva significa traducido al castellano: “aquel que es suficientemente valiente como para seguir el camino de Buda”. Buda significándose “despierto” o el “estado despierto”. Para seguir el camino del Buda no es necesario que un Bodhisattva tenga que haber despertado íntegramente, pero tiene que estar dispuesto a seguir la senda del Bodhisattva. En si categorías y conceptos intelectualmente comprensibles, pero al no tratarse el Budismo de un pensamiento nos preguntamos ¿en que consiste la senda del Bodhisattva concretamente? En la práctica y la realización de los seis Paramitas: la generosidad, la disciplina, la paciencia, la energía, la meditación y la sabiduría. Estos paramitas se manifiestan de manera inconsciente y natural en nuestra vida cotidiana y son el fruto de nuestra práctica de Zazen.

En si palabras claras, pero que requieren una comprensión que va mas allá del dualismo que nos acompaña en la vida cotidiana, donde juzgamos o diferenciamos entre el bien y el mal, izquierda y derecha o culpable e inocente y que en realidad no son mas que categorías y conceptos que se mueven dentro del mundo del pensamiento. Así la comprensión que va mas allá del dualismo surge directamente de la realización y puede ser directamente comprobada en todas las facetas de nuestra práctica, tanto corporal como espiritual: en la postura, en la manera como tocamos la campana, en la manera de intentar describir la realidad o a lo mas tardar en el comportamiento en casos de estrés extremo, cuando más se requiere nuestra presencia pero en nuestra mente la realidad choca con lo que pensamos que la realidad deberia ser.

Por esta razón en el Zen no le damos tanta importancia a la comprensión intelectual y anteponemos la realización. Hasta hay maestros que no le dan valor alguno a la comprensión intelectual y que ponen a prueba al discípulo en este sentido y cuando un discípulo afirma que ha comprendido algo, saben que o el discípulo no tiene una comprensión muy profunda o no esta siendo muy honesto o lo que es peor aun: incluso de Zazen esta intentando hacer una categoría.

Así, en el Budismo Zen cuando hablamos de un Bodhisattva, hablamos de alguien que incluso a olvidado la palabra práctica. Esto porque el Bodhisattva se hace uno con su práctica; porque simplemente la vive, por que ha comprendido algo que tal vez si merezca la pena ser comprendido: que si existe algo a lo que podamos llamar práctica esto no esta separado del paso que estamos dando en este mismo instante. Por esta misma razón el Bodhisattva no necesita querer ser bueno o compasivo, si no que aquí y ahora simplemente es. De lo que se trata es de un acto de dar y recibir que surge de manera espontánea y natural sin tener que recurrir a la moralidad o a la filosofía y que de esta forma trasciende cualquier categoría.

FELICIDAD Y SUFRIMIENTO

4 de Marzo de 2010

El agua en el mar ni aumenta ni disminuye, pero tenemos solo ojos para ver el alba de las olas. Así nos pasamos la vida entera - balanceados por las olas de la impermanencia – Kodo Sawaki

De acuerdo a la comprensión budista, cuando la compasión se manifiesta la felicidad del otro es también nuestra felicidad. Pero la compasión, al no tener un carácter dualista no se limita solo a la felicidad y así cuando la compasión se manifiesta también el sufrimiento del otro es nuestro propio sufrimiento. Por esta razón el Bodhisatva no se limita a observar desde una posición mejor a los que sufren, si no que se implica. Pero ¿cómo se implica el Bodhisattva?

Una pregunta con mas actualidad que nunca y que expone toda la madurez de un estudiante del Zen especialmente cuando nos vemos confrontados con el sufrimiento directamente: ¿Por que tanto sufrimiento? ¿Como ayudar? ¿Como actuar en situaciones concretas? Son preguntas que llegan del nada y que requieren una acción, una respuesta inmediata. Para dar un ejemplo concreto: nuestra reacción en cuanto al pánico, en cuanto al miedo masivo. El pánico es un estado de miedo extremo, que puede llegar a bloquear la atención o hasta incluso apagarla íntegramente poniendo en marcha nuestras reacciones de comportamiento mas básicas que son la huida, la lucha o quedarse paralizados. ¿Entonces, cómo Bodisattvas, como actuamos?

En el Sutra del diamante, el Buda enseña a Subuthi:

„ Cuando alguien dice, ‘¡Quiero seguir el Camino del Bodhisattva porque quiero salvar a todos los seres (…) y hago el voto de conducir a cada uno de los seres al Nirvana; y hasta que no estén todos allí seguros, no recogeré mi recompensa y entraré en el Nirvana.!’ entonces, Subbhuti, debes recordar como uno que ha tomado los votos, que incluso si tal incontable número de seres fueran liberados, en realidad ningún ser habría sido liberado. Un Bodhisattva no se aferra a la ilusión de una individualidad separada, una entidad egótica o una identificación personal. En realidad no hay “yo” que libere, ni “ellos” que sean liberados “

Así, podemos comprender que en realidad para ayudar verdaderamente lo primero que se requiere es claridad en el espíritu. Y claridad en el espíritu significa de acuerdo a las palabras del Buda, realizar el hecho que no hay una separación entre “yo” ni “ellos”. Y comprendemos de esta manera también que para ayudar en realidad se requiere sabiduría. Una sabiduría que va mas allá de nuestra imaginación sobre el bien y el mal y que puede ser comprobada en el mismo acto. Pero entonces cuando surge el pánico colectivo y llega sin darnos tiempo para prepararnos ¿que hacer?. La práctica del Budismo nos ofrece una propuesta concreta: colocar la mente en la posición correcta. ¿Qué significa esto? No dejarse sacar de balance por las emociones, por los pensamientos y ubicar la mente y el cuerpo. Ubicar la mente y el cuerpo significa volver a nuestra respiración natural, poner la atención sobre nuestra postura corporal, y de esta manera mantener la presencia en el aquí y ahora, pase lo que pase. En si una propuesta muy simple pero a la vez muy radical, porque cuando la experimentamos y nos comenzamos a dar cuenta que funciona, cambia nuestra vida completamente. Tal vez porque comprendemos que la mejor manera de ayudar es conservando un espiritu sereno, viendo las cosas como son y no dejandose corrumpir por las emociones.

En el budismo se dice que la verdadera compasión va mas allá del bien y el mal. Esto porque la compasión implica unidad. Unidad entre afuera y adentro, unidad entre yo y los demás, unidad entre el sufrimiento y la felicidad. Es así como comprendemos que el sufrimiento no es malo sino que es solo la otra cara de la felicidad y que la felicidad no es buena sino que la otra cara del sufrimiento. Donde esta comprensión aparece, lo que entendemos convencionalmente bajo sufrimiento o felicidad desaparece y la vida se manifiesta de instante en instante libremente y sin categorías. Así cuando toca ayudar simplemente lo hacemos, y lo hacemos con un espíritu claro, que a pesar del ir y venir de la tempestad conserva la certeza que detrás de las nubes de tempestad el cielo esta vasto y despejado. A esta forma de ayuda en el Budismo le llamamos compasión y es esta compasión la razón por la cual nos esforzamos diariamente.

COMPASIÓN

28 de Febrero de 2010

Brumas de invierno y de otoño, rocío, nubes, lluvias de primavera
son el verdadero kesa que reviste nuestro cuerpo - Yoka Gengaku

El amor tiene muchas formas. La compasión, el amor universal, es la mas elevada. La verdadera compasión hace que seamos uno con el espíritu del otro. Todas las existencias tienen al misma raíz que puede percibirse en la relación con el otro. La felicidad del otro se convierte en nuestra felicidad y nuestra felicidad en la del otro. Es el espíritu del Bodhisattva que vive en armonía con todo el mundo. No impone, se armoniza, pero interiormente da muestras de firmeza y de perseverancia. Sin esta fuerza interior la compasión no aporta verdadera ayuda. La compasión sin sabiduría es débil, la sabiduría sin compasión es peligrosa.

A un anciano maestro le gustaba pasearse por la noche por un pueblo cercano. Un día oyó unos profundos lamentos que venían de una casa. Entró suavemente y se dio cuenta de que el padre había muerto y de que la familia y los vecinos lloraban. Se sentó y lloró con ellos. Un anciano le vio y observó con sorpresa que el maestro lloraba:

„Creía que usted, al menos, estaba por encima de estas cosas.
- Es precisamente esto lo que me coloca por encima de ellas“ contesto el maestro con un suspiro.

Según: Bovay, Kaltenbach, De Smedt (1999): Zen. Práctica y enseñanza, historia y tradición, civilización y perspectivas. Barcelona.

JOSHU JUSHIN

24 de Febrero de 2010

Para resolver el gran problema de la vida y la muerte,
tenéis que concentraros en Zazen. Si después de tres, cinco, veinte o treinta años no podéis obtener la Vía, cortadme la cabeza y haced un orinal de mi cráneo - Joshu Jushin.

Joshu (Chaochou Ts´ung-shen) fue uno de los maestros más famosos en la historia del Zen. Dogen le llamaba „el viejo Buda“ y en varios capítulos del Shobogenzo hace referencia sobre el.

Un dia un discípulo le pregunto a Joshu:

¿Cual es la esencia del Zen?
-¿Has terminado de comer tu sopa de arroz?
-Si, maestro.
-Pues, !ve a lavar tu cuenco!

Las respuestas de Joshu siempre fueron muy cortas y siempre indicaban directamente hacia la verdad absoluta. El discípulo quería saber cual es la esencia del Zen para poder sostenerse en algo, para seguir un código de comportamiento claro, pero Jushu respondió: ve y lava tu cuenco.

¿Cual es la enseñanza de Joshu en este caso? El maestro le esta pidiendo a su discípulo que abandone el espíritu que escoge, el espíritu que toma y rechaza. Al hacer esto indica el maestro al punto esencial de nuestra práctica y que es valido para todo estudiante del Zen – da lo mismo cuantos años lleve de práctica.

¿Cuantos practicantes que ya llevan un tiempo practicando no dicen: „yo se lo que es el Zen” y comienzan a juzgar sobre lo que es correcto y lo que no? Pero en realidad decir que se sabe algo, pensarlo, es lo mismo que tomar la postura Zazen, mantenerse inmóvil en una especie de letargia mental y seguir las ilusiones, seguir la actividad karmica de nuestra vida cotidiana. Después por otra parte frecuentemente podemos escuchar decir tambien: “yo solo quiero hacer Zazen”. Pero al decir esto lamentablemente tambien nos estamos limitando a aceptar solo uno de los múltiples aspectos de Zazen. Porque tomar la postura de Zazen en nuestra practica significa estudiar el Budismo. No solo significa hacer Zazen, significa estudiar la Vía del Buda. Y estudiar la vía del Buda no significa seguir los propios pensamientos, seguir los propios sueños o alimentar los propios pensamientos, un Zazen tras otro, un sesshin tras otro - estudiar la Vía del Buda significa olvidarse de si mismo, dice el maestro Dogen en el Genjo Koan.

Pero las palabras de Joshu van incluso mas allá porque ¿que es lo que sucede cuando se abandona el espíritu que juzga y que rechaza? ¿Qué sucede cuando nos olvidamos de nosotros mismos?

El maestro Dogen responde:

„Olvidarnos de nosotros mismos es ser experimentado por los innumerables Dharmas.
El ser experimentado por los innumerables Dharmas es dejar caer nuestro propio cuerpo-y-mente, y el cuerpo-y-mente del mundo externo. Existe un estado en el que los trazos de la realización son olvidados y este manifiesta los trazos de la realización olvidada por mucho, mucho tiempo. Al principio, cuando la gente busca el Dharma, se encuentra muy alejada de los bordes del Dharma. Pero en cuanto el Dharma es transmitido auténticamente a nosotros, somos un ser humano en nuestro elemento original”.

Entonces, cuando nos olvidamos de nosotros mismos, de acuerdo a la comprensión del maestro Dogen, se nos hace posible armonizarnos con todo lo que nos rodea y hacemos de manera natural lo que debemos hacer y desistimos de manera inconsciente de lo que hay que desistir de hacer. Esto en un Templo Zen se realiza por ejemplo al simplemente seguir los sonidos: suena la campanilla – despertamos; suena madera: Zazen; suena el metal: comer. Siendo así: ¿que otra mejor respuesta podría haberle dado Joshu a su discípulo?

LA TRADUCCIÓN ZEN

20 de Febrero de 2010

Dentro de Hishiryo existe tanto el invierno como el verano. No te preguntes si uno es mejor o el otro peor. Observa las diez mil distincciones desde mas allá del pensar – Kodo Sawaki

Aprender a hablar es aprender a traducir. Esto lo decía Octavio Paz y recalcaba de esta manera la importancia de la traducción para la evolución de un idioma. Y efectivamente, repasando la historia de la transmisión del budismo, y partir de la práctica de traducción de escritos budistas, las palabras de Paz solo pueden ser confirmadas.

El Buda platicó y sus palabras fueron transmitidas primero en Sánscrit para después ser traducidas a los diferentes idiomas; en el caso del Zen, primero al Chino, y después al Japonés para estar llegando hoy en dia a los diferentes idiomas occidentales. De esta historia de la traducción budista se puede observar, como por una parte el budismo se ha ido divulgando y como por otra, tanto los textos originales como las traducciones han ido cambiando al ser expuestos a la traducción. Así, con ayuda de la traducción, el Zen se ha ido adaptando se manera continua a todas las circunstancias y países contribuyendo al constante desarrollo del idioma al que ha ido llegando. Pero la traducción en nuestra tradición no implica solamente un crecimiento a nivel lingüístico sino que también un proceso de crecimiento espiritual del traductor. El traductor muchas veces se ve obligado a interpretar e incluso a imaginar para acercar el significado de las palabras lo mas posible hacia el texto original. Y en este forcejeo con la otra lengua se ve obligado a ampliar y a profundizar la propia comprensión.

Para dar un ejemplo, muy recientemente pudimos experimentar este hecho de la siguiente manera:

En el capitulo 10 del GAKUDÔ - YÔJINSHÛ - Asentarse justo aquí mismo - del Maestro Dogen, el texto ingles habla de: “high spirited and low spirited” lo que en este blog hace dos jornadas hemos traducido con “los que dan mas y los que dan menos”. Osea que en realidad el traducir “high spirited and low spirited” al castellano nos puso ante un problema serio en cuanto a la traducción y comenzamos a preguntarnos sobre el sentido de las palabras para acercarnos lo mas posible al significado de las palabras en ingles. Comprobamos otras traducciones de otros idiomas y decidimos traducir este pasaje con “los que dan más y los que dan menos”. Así hemos podido experimentar que el traducir no es solamente una traducir de palabras de un idioma a otro sino que también un proceso interno. Porque, ¿cómo se podría expresar de otra manera “high spirited and low spirited” en castellano de una manera que concuerde con la comprensión budista? Así podemos observar que la traducción en nuestra practica nos enseña mucho sobre el Budismo en si. El traductor tiene una labor creadora donde muchas veces tiene que sobrepasar los limites interpretativos. Tal vez como el niño que también aprende un idioma al traducir las palabras a su propia comprensión y a partir de ahí comienza a comunicar con el exterior.

Ósea que la comprensión correcta es necesaria ¿pero se puede alcanzar esta solo por medio de las palabras? Es aquí donde hay que recordar que la traducción budista siempre ha estado acompañada por la transmisión de maestro a discípulo. Esto porque para traducir en el sentido budista, es necesario comprender. Por que la comprensión budista no requiere solo una comprensión intelectual si no que también y sobretodo una corporal. ¿Por qué? Porque comprender solo a nivel intelectual siempre será solo una descripción de la realidad y nunca la realidad misma.

Si queremos comprender en el sentido budista, el maestro Dogen habla en el Shobogenzo de la importancia de Hishiryo que durante Zazen aparece gracias a la inmovilidad del cuerpo y a la plena presencia en el aquí y ahora de la mente. Con Hishiryo el pasado, el presente y el futuro se transcienden. En castellano no existe una palabra unica que describa Hishiryo pero el significado de la palabra puede ser traducido por “conciencia original y universal antes del pensamiento”. A partir de hishiryo, la vida y el mundo se observan sin separación entre uno mismo y el mundo; entre uno y Buda.

Así, al intentar de explicar o traducir la palabra Hishiryo, rápidamente podemos comprender que en definitiva las palabras nunca alcanzaran la verdad absoluta pero como un mapa, la traducción puede ayudarnos, puede sernos un guía, hacia una interpretación integra y sin discriminación de la realidad. Así, para interpretar de manera correcta las enseñanzas budistas es necesario dar un paso mas. A la comprensión intelectual hay que sumarle la comprensión corporal y es ahí donde el tomar la postura de Zazen se hace imprescindible. Solo de esta manera realizamos las enseñanzas del Buda y comenzamos a aprendemos a interpretar nosotros mismos lo que la verdad absoluta nos dice sobre el mundo de los fenómenos y lo que los fenómenos nos dicen sobre la verdad absoluta.

UNGO DOYO

15 de Febrero de 2010


Jamás ha estado atado a nombres ni a formas.
¿Quién podría referirse a eso
como “trascendente” o como “relativo”? – Keizan Jokin

Ungo Doyo (Yün-chü Tao-ying), era discípulo de Tozan. Cierto día el maestro le preguntó:

-¿Cuál es tu nombre?
- Ungo Doyo.
- Dilo desde mas allá – inquirió entonces el patriarca.
- Si lo digo desde más allá – puntualizó Ungo, no podría decir que soy Ungo Doyo.
- Has respondido lo mismo que yo respondí – señalo entonces Tozan – cuando Yün-yen me formuló la misma pregunta.

Ungo solo practicaba Zazen sin preocuparse de nada mas. Se le consideraba el mas destacado de los discípulos de Tozan. El fue el que continuó el linaje. Un dia un monje le preguntó:

- ¿Qué debe querer alguien que practica Zazen?
- Aquello que nuestra conciencia no puede alcanzar, respondió
.

Después de Ungo el Zen vivió un periodo de aparente extinción, de recogimiento en si mismo, que corresponde a una época de proscripción del budismo en China, al final de la dinastía T´ang. Tras cinco generaciones de maestros de los que sabemos muy poco, el Zen toma nuevo impuso y vuelve a irradiar con el Maestro Fuyo Dokai.

Comentarios de Keizan Zenji:

Cuando Ungo Dojo entró en la habitación de Tozan, el maestro le preguntó: “Como te llamas”. Obviamente Tozan ya sabia su nombre, pero los encuentros entre maestro y discípulo no se basan en las circunstancias pasadas; por esto que le puso esta pregunta. Aunque se lo hubieran preguntado innumerables veces y de todas las formas posibles, su respuesta siempre habría sido la misma: Ungo Dojo. Tozan no negó esta capacidad pero quería saber si Ungo tenia o no la capacidad de ir mas allá de las barreras y de travesar las limitaciones, por esto por lo cual prosiguió: “Dilo desde mas allá”. El maestro, que ya había trascendido los seis sentidos y las siete conciencias, y que era como un perro de paja que hubiera olvidado su rostro, dijo: “Si lo digo desde más allá, no podré decir que soy Tao-ying”. Es extraordinariamente difícil alcanzar este dominio pero, cuando un estudiante no ha llegado a él, carece del poder para actuar y se ve confundido por las falsas visiones. Debido a que Ungo Dojo custodiaba ese reino cuidadosamente, ambos pudieron sostener este diálogo sobre la persona que carece de naturaleza budica. Por consiguiente, no hubo violación alguna de la enseñanza de Tozan. Cuando lleguéis a ser plenamente conscientes del despertar, seréis verdaderos monjes merecedores del kesa que han resuelto por completo lo único realmente importante.

10. ASENTARSE JUSTO AQUÍ MISMO

11 de Febrero de 2010

GAKUDÔ - YÔJINSHÛ / Maestro Dogen

Mi cabaña está en lo más profundo del bosque, cada año las malas hierbas crecen más recias. Sin noticias de los asuntos del mundo. A veces el canto lejano de un leñador. El sol brilla y remiendo mi ropa. Cuando sale la luna, leo poemas zen. No tengo nada que deciros, amigos míos, pero si queréis comprender, dejad de correr tras tantas cosas. Daigu Ryokan

Existen dos consideraciones que se deben tomar en cuenta al determinar como colocar el cuerpo y la mente. La primera es aprender con un maestro y escuchar la enseñanza. La otra es poner toda tu energía en Zazen. Si escuchas el Dharma, permítele a tu espíritu a que se desarrolle libremente. La práctica de Zazen emplea la práctica y la realización tan libremente como alguien cuando utiliza la mano derecha o la izquierda. Por eso para alcanzar la vía de Buda no deberías descartar ninguna de ellas. Si lo haces, nunca conseguirás apoyarte sobre la Vía del Buda.

Todo el mundo tiene un cuerpo espíritu. La habilidades varían entre el fuerte y el débil, entre los que dan mas y los que dan menos. En movimiento o en el silencio, deberías realizar lo que es Buda directamente sin ninguna otra cosa que no sea tu cuerpo y tu mente. Esto es aceptar la Vía. No intentes cambiar tu mente o tu cuerpo. Solo sigue la realización del otro (del verdadero maestro). A esto se le llama estar aquí o asentarse. Como solo sigues al otro (a tu maestro), estas libre de tus opiniones del pasado. Dado que te asientas justo aquí, no buscas otro nido.

Según: Heart of Zen, Practice without Gaining-mind. Publicado por Soto-shu Shumucho. traducción al ingles de Shohaku Okumura Roshi

MODA Y ZEN

7 de Febrero de 2010



El viejo mundo que yo detestaba
Es, de hecho, un mundo de magia y de encantamientos,
desde que, gracias al Zen,
me infunden el silencio en el que mora lo inagotable –
Henry Miller

Para alcanzar la emancipación en el sentido budista es imprescindible aprender a ver las cosas como son. Esto es algo que muchas veces no resulta nada fácil tomando en cuenta el efecto que tienen nuestros sentidos sobre nuestra percepción de la realidad. A partir de nuestros sentidos creamos asociaciones e imágenes que con el tiempo se van convirtiendo en conceptos fijos, ficciones y estereotipos. Para explicar este proceso de creación de la realidad, la moda es un fenómeno social ejemplar.

Ya el filosofo Frances Rousseau en sus exámenes sobre el consumo compulsivo identifico la moda como un resultado de la opinión publica. Es decir lo que nos marca o lo que nos inculca que prenda es valiosa o no, es la opinión publica. Esto, explica Rousseau, porque al seguir lo valores de la opinión publica es mas fácil integrarse a la sociedad. O sea que entre mas nos adaptamos a los valores de la mayoria mas aceptancia podemos esperar y por otra parte entre mas individualistas somos en cuanto a nuestros gustos, mas altas la posibilidades de vernos expuestos al rechazo social. De esta manera, guiados por un sistema de valores que rechaza o aprueba, nuestros sentidos aprenden inconscientemente a asociar lo que la mayoria aprueba como lo deseable y lo que rechaza como indeseable. Y aunque seamos individualistas, dado que la opinión publica es algo que toca a todo individuo de la sociedad, queramos o no, vallamos en conformidad con la sociedad o no, los conceptos de estetica de la mayoria siempre afectan nuestras vidas y ya desde muy temprana edad comenzamos a aprender a dar la talla. ¿Pero cual es el problema con esta adaptación al mundo social? Ninguno - si no nos apegamos a los conceptos e estereotipos que se van creado en nuestra conciencia. Y aquí nos damos cuenta que en realidad incluso la moda nos puede ayudar a practicar la atención, porque no oponerse a la diversidad significa aceptar los valores esticos de las minorías, a protegerlas y a la vez tambien - no rechazar los de la mayoría.

En nuestra práctica de habla de la importancia de conservar el espíritu de principiante. Esto tal vez porque el principiante siempre se encuentra en un estado de plena atención, es receptivo y no pretende ser un experto y por lo tanto no desea imponer valores a nadie. A partir de esta postura espiritual del principiante es cuando menos corremos el peligro de crear conceptos de moral que digan quien esta a la moda y quien no – quien es un Buda y quien no. Los expertos en el Zen dicen: ser un buda significa pensar con la cabeza de un Buda. ¿Pero que tiene que ver el pensar con un Buda? La realidad esta en la acción. Todo el mundo tiene la naturaleza budica y para realizarlo, solo hay que comportarse como un Buda.

En el Genjo Koan el maestro Dogen describe la comprensión budista de la realidad de manera poética de la siguiente forma:

Cuando todos los Dharmas son vistos como el Dharma del Buda, existe entonces ilusión y realización, hay práctica, hay vida y muerte, hay budas y seres comunes. Cuando los innumerables Dharmas no son del yo, no hay ilusión y no hay realización, ni budas ni seres comunes, ni vida ni muerte. La verdad del Buda originalmente transciende sobre la abundancia y escasez, y de esta manera existe la vía y la muerte, hay ilusión y realización, hay seres y budas. Y siendo así, el hecho es que la flores, aunque sean amadas, caen; y la maleza, aunque sea odiada, florece.

Con esto Dogen quiere decir que el Buda Dharma transciende tanto la perspectiva subjetivista donde el yo opina sobre el mundo, como la perspectiva objetivista que describe el mundo desde el punto de vista material a través de una tercera perspectiva. Esta nueva perspectiva se basa en la acción en el aquí y ahora que constituye el único lugar donde acontece nuestra vida realmente y que es el único lugar en el cual somos parte de la unidad.

Pero en el Genjo Koan el maestro Dogen va incluso mas aya y afirma:

Y siendo así, el hecho es que la flores, aunque sean amadas, caen; y la maleza, aunque sea odiada, florece.

Lo que significa que aunque la perspectiva de la unión entre el sujeto y el objeto exprese la verdad absoluta, solo se trata de una perspectiva y por lo tanto no sea la realidad misma.

HABLAR O CALLAR

3 de Febrero de 2010


Si alguien pregunta que es el verdadero Zen,
no hace falta que abráis la boca para explicarle
mostrad todos los aspectos de vuestra postura.
Entonces el viento de primavera soplara y hará
que se abra la maravillosa flor de ciruelo – Daichi Sokei.

Muchas veces en la vida cotidiana nos vemos enfrentados a la decisión de callar o hablar. Algunas veces optamos por seguir nuestro impulso y defender nuestros intereses y en otros cedemos y optamos por callar. En el Zen en un caso similar anteponemos el silencio. Tal vez porque a medida que nuestra práctica va madurando, también valores como libertad, la verdad y el individualismo vallan ganando otro enfoque. Pero aunque antepongamos el silencio al hablar, significa esto que no comunicamos?

El psicoanalista Erich Fromm, autor del libro Zen y psicoanálisis, busco de manera sistemática en cuantos ámbitos existe una correspondencia contradictoria entre el conciente y el inconsciente. Descubrió así que casi siempre cuando una persona afirma amar la libertad, inconscientemente se siente atrapada, cuando afirma ser muy honrada, inconscientemente miente o cuando proclama tener una creencia firme, en realidad este completamente ausente de creencia. Siendo así, queda claro que aunque optemos por callar nunca dejamos de comunicar y tal sea esta una buena explicación porque incluso ante situaciones conflictivas muchas veces optamos por el silencio. Pero tambien en nuestra decision en cuanto acaso permanecer en silencio nuestra practica de Zazen es de vital importancia. Es que es esta la que nos demuestra que la realidad que traspasa los conceptos , las opiniones y los sentidos, esta en  la accion. Al callarnos y simplemente sentarnos ya estamos expresando la verdad y si repetimos esta experiencia diariamente, sin duda alguna llegaremos a realizar integramente el Buda Dharma. Asi incluso en un caso de  injusticia podemos llegar a guardar silencio. Incluso aunque sea este silencio interpretado como una aprobacion ¿pero verdaderamente lo es? ¿o es que preferimos el silencio porque las palabras siempre serán solo una interpretación de solo un fragmento de la realidad? ¿Y la justicia? Dentro de lo posible, esta se la confiamos a Buda.

Desde Buda Shakyamuni, la vida de numerosos maestros ancestrales esta marcada por la decisión de callar o de hablar. Antes de comenzar a impartir el Dharma el Buda había decidido callar pero fue posteriormente convencido a impartir la enseñanza porque el Dharma no en algo que le pertenezca a una persona solo. También Bodhidharma decidió callar después de su famoso dialogo con el emperador Wu y solo la determinación de su discípulo Eka pudo convencerle a volver a impartir el Dharma. De forma parecida también Daikan Eno decidió hablar recién muchos anos después de que Daiman Konin le hubiese transmitido el Dharma.

En el Sutra del Plataforma, Hui-neng se refiere al hablar o callar de la siguiente manera:

Estimados oyentes, las dimensiones del espíritu son amplias y profundas y transcienden todo el universo; cuando se manifiesta todo es claro y luminoso, y todo es reconocido como la unidad con todo en todos los tiempos y en todos los lugares. Entonces el ir y venir ocurre libremente y el espíritu no se apega a nada. Así es.

Estimados oyentes, toda la sabiduría del Prajna nace del propio ser original y no llega desde afuera. No se hagan falsas ilusiones. Cuando el verdadero ser actúa naturalmente, esto es una verdad y la vez la verdad completa. A esto se le llama la acción del verdadero ser.

Las dimensiones del espíritu son una cosa importante. No caigan en caminos secundarios. Quien habla todo el día sobre el vacío y no lo realiza en el espíritu, es como un servidor que afirma ser rey, de lo que en definitiva nadie saca ningún beneficio. ¡Alguien así no es mi discípulo!

Por esta razón antes de hablar sobre el Dharma, es recomendable verificar la propia experiencia con los sutras y es imprescindible seguir las indicaciones de un verdadero maestro que verificara que la propia comprensión haya transcendido desde una comprensión personal hacia una comprensión universal.

IMÁGENES

30 de Enero de 2010

Tenemos que ir solos y andar solos siempre. Los que han alcanzado la meta pueden jugar en el camino del nirvana - Yoka Gengaku

La pintura y la fotografía son dos ramas del arte que a lo mismo que el Zen enfocan su atención especialmente en la realidad del aquí y ahora. Algunos pintores o fotógrafos explican frecuentemente que de lo que se trata en sus obras sea atrapar la esencia de la realidad. Algunos artistas hablan incluso del aura de la obra y así enfocan su esfuerzo en la búsqueda de la inspiración, del espíritu del instante y buscan algo especial, tal vez lo divino.

Efectivamente al principio de la historia de la fotografía, esta fue masivamente rechazada y se hablaba incluso de un instrumento diabólico por que se decía que pretendía ilustrar la obra divina. Aunque no mucho halla cambiado en cuanto las fobias colectivas, mucho a cambiado en cuanto a la libertad de expresión y la fotografía se demuestra ser muy valorada en cuanto al enfoque de la realidad y por su facilidad para divulgar el arte. Hoy en dia que nos encontramos en una sociedad en la cual los derechos humanos, la educación, la salud, el trabajo así como la protección del medioambiente y la vida en balance son los valores primordiales, el enfoque que se le da a la actividad artística también a cambiado. ¿Pero por que todo a cambiado, significa por eso que la esencia de la búsqueda artística tambien haya cambiado?

Si nos mantenemos en el ejemplo de la fotografía: ¿qué es lo que significa buscar lo especial, diferenciar entre lo bello y lo menos atractivo? ¿no es que la búsqueda se inicia a partir de una moral de estética determinada, que esta sujeta a una visión subjetiva de la realidad – y por lo tanto no sea mas que una de las posibles interpretaciónes de la realidad? A lo mas tardar aquí nos comienzan a entrar dudas porque nos damos cuenta que como es nuestra subjetividad el punto de partida, en realidad estamos buscando algo que se encuentra dentro de las limitaciones de nuestros acondicionamientos. Percibimos la realidad a través de nuestros sentidos, la interpretamos de una manera determinada y en el peor de los casos, intentamos de imponer una moral de estética a los demás. Así, no es sorpresa que muchas veces tengamos la sensación que por mas que busquemos e intentemos de encontrar el momento exacto, mas nos alejamos de el. ¿Pero como poder entonces ver las cosas desde una perspectiva mas amplia de lo que habitualmente diferencia entre lo que me parece atractivo y lo que no, de lo que me parece justo y de lo que no?

La respuesta esta en la acción misma – en el acto fotográfico. Al estar en plena presencia en lo que estamos realizando, en lo que estamos fotografiando, tenemos un acceso inconsciente y natural a lo que es la verdadera esencia de las cosas. Esto ocurre cuando lo fotografiado, la cámara y el artista se hacen uno. Cuando el objeto y el sujeto se hacen uno. A esto le podríamos llamar la verdadera esencia de este instante.

Pero hay también hay otro aspecto que frecuentemente se suele olvidar en cuanto a la actividad fotográfica: ¿que sucede con el publico? Es verdad, fotografiar pensando en que dicen demás restringe la espontaneidad artística, pero también hay que considerar ¿que valor tendría la fotografía sin un publico que la contemple? En cuanto al publico: es importante mencionar que si como publico no vamos mas aya de la observación, nos estamos limitando al consumo y en el peor de los casos al consumo disperso – que en el Budismo es equivalente a la verdadera muerte.

Shakyamuni Buda dijo: Todas las existencias tienen la naturaleza budica. La única razón por la cual esto no se reconoce es porque se encuentra tapada por las pasiones y la ignorancia.

De estas palabras sacamos la conclusión que cada uno de nosotros desde siempre ha sido un Buda así como todos los demás Budas, porque nuestra naturaleza
budica siempre a estado ahí – solo que siempre ha estado atrapada por nuestras pasiones y nuestra ignorancia.

Entonces a la liberación de la ignorancia y de las pasiones, es a lo que le llamamos una verdadera emancipación: al encuentro de nuestra existencia no limitada. Es ahí donde encontramos la verdadera fuente de creatividad y de originalidad que es la vida misma.

Pero ante todo hay que tener claro que el Budadharma significa no – yo. Y para realizar esta profunda emancipación, que una vez encontrada la podemos aplicar a todo lo que hacemos, sea la fotografía o cualquier otra actividad, es importante aclarar antes para quien practicamos realmente, porque en realidad ¿qué importancia tiene si practicamos solo para satisfacer nuestra necesidad personal? El Budadharma no puede ser limitado a una satisfacción personal, porque el Budadharma limitado a una sola persona no existe – por eso que se dice que cuando Buda Shakyamuni realizo la iluminación en realidad no fue el quien se ilumino – si no que todos los seres lo hicieron a la vez con el.

HUI-NENG

26 de Enero de 2010


El viento puro sopla eternamente

Después del de haberle traspasado el Dharma a Hui-neng (Daikan Eno), el quinto ancestro chino Ta-man Hung-Jen (Daiman Konin), ya no volvió a entrar en la sala para predicar el Dharma y cuando los monjes le preguntaron el motivo, respondió:

- Mi Vía a terminado
- ¿A quien has trasmitido el manto y el Dharma? Insistió uno de los presentes.
- Lo ha recibido alguien capaz (neng) respondió Hung-Jen

Los monjes recordaron entonces que “el nombre del descarillador de Lu es Neng (capaz)” pero cuando fueron a buscarle, había desaparecido. Entonces se dieron cuenta que el era quien había recibido el kesa y el Dharma y decidieron mandar en su busca a Hui-ming, un monje que había alcanzado la iluminación después de haber estado en el ejercito.

Cuando Hui-neng llegó a las montanas de Ta-yu se dijo: “Este manto simboliza la fe y no tiene nada que ver con la lucha” y luego lo escondió, junto al cuenco, en una roca, ocultándolo, bajo una capa de hierba.

Cuando Hui-ming, que había seguido los pasos del maestro, logró darle alcance no pudo, sin embargo, arrebatarle el manto, como pretendía. Luego dijo, temblando:

- No vengo por el manto sino por el Dharma.

Hui-neng salió entonces de su escondrijo y se sentó sobre la roca. Hui-ming se postró ante él y dijo:

- Muestrame por favor el fundamento del Dharma.
- No pienses en el bien ni pienses en el mal. ¿Cuál es, en este mismo instante, tu verdadero rostro original?
– replico el maestro.

Al escuchar estas palabras, Hui-ming despertó.

-¿Hay algún significado secreto mas allá de las palabras que acabas de pronunciar? – pregunto entonces Hui Ming.
- Lo que has oído no es ningún secreto. Si reflexionas descubrirás que el secreto esta dentro de ti- replicó – Hui-neng.
- Aunque vivía en Huang-mei todavía no había llegado a descubrir mi verdadero rostro. Pero, desde que he recibido tu enseñanza, soy como quien ha bebido agua y no duda de si esta caliente o fría. Ahora eres mi maestro
– dijo entonces Hui-ming.

Eno tuvo numerosos discípulos, entre los cuales están Seigen Gyoshi, Nangaku Ejo, Yoka Gengaku, Nan´yo Echu y Kataku Jinne que fueron sus sucesores. A partir de estos discípulos se crearon cinco escuelas y sus charlas fueron recopiladas en un texto que se conoce como el Sutra de la plataforma o el Sutra de Hui Neng. Seigen fue precursor del Zen Soto y Nangaku del Zen Rinzai, los principales linajes del Zen en la actualidad.

“La iluminación no es esencialmente un árbol
Ni tampoco hay espejo alguno que resplandezca.
Desde el mismo comienzo no existe nada.
¿donde podría, pues, acumularse el polvo?”

¿Qué es lo que expresó Hui – Neng con su verso?
Seria erróneo pensar que no se puede acumular el polvo porque no existe nada. El vacío no es simplemente un nada nihilista, si no que la esencia real de todo fenómeno. Todo en su verdadera esencia es vacío y solo porque todo es la expresión del vacío no queda nada donde el polvo podría acumularse.

Shakyamuni Buda expresó esta verdad de la siguiente manera:

Todas las existencias tienen la naturaleza budica. La única razon por la cual esto no se reconoce es porque se encuentra tapada por las pasiones y la ignorancia.

Según: Bovay, Kaltenbach, De Smedt (1999): Zen. Práctica y enseñanza, historia y tradición, civilización y perspectivas. Barcelona.
Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Cronicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

ENO

22 de Enero de 2010

Golpead el mortero,
Su estruendoso sonido
Retumba mas allá del tiempo y del espacio.
Tamizad las nubes
Hasta que aparezca la luna plateada
y la noche sea profunda y clara. - Keizan Jokin

Daikan Eno (638 – 713) que perdió a su padre cuando era muy joven, creció en la pobreza. Ganaba su sustento y el de su madre vendiendo leña en el mercado. Un dia, cuando llevaba leña a un cliente, oyó a un monje que recitaba el Sutra del Diamante. Al oír: „cuando el espíritu no permanece en nada, el verdadero espíritu aparece“, despertó y en ese mismo instante decidió hacerse monje. Sin tardar, fue al templo del Maestro Konin. Durante su primer encuentro con el quinto patriarca, este , tras preguntarle de donde venia y que quería, le dijo:

„un bárbaro del sur no puede convertirse en buda“
Eno contestó:
„La gente del sur y la del norte pueden ser diferentes, pero en la naturaleza de buda no hay ni sur ni norte“.

Konin quedó impresionado por la profundidad de aquel joven medirional. Pero, al ser principiante y totalmente analfabeto, no pudo recibir la ordenación de monje y se convirtió en ayudante de cocina. Un día Konin reunió a todos sus discípulos y para poner a prueba a su comprensión de la enseñanza, les pidió que la expresaran en un poema. Se sentían incapaces y le dejaron la tarea al monje Jinshu que gozaba de gran estima entre los discípulos. Eminente erudito, se le consideraba el primer discípulo. Por la noche, Jinshu escribió su poema en la pared del templo:

„El cuerpo es el árbol de la iluminación,
la mente el espejo resplandeciente.
Trata de mantenerlo siempre limpio
y no permitas que el polvo se acumule en el”.

Jinshu consideraba que practicando todos los días se terminaba por obtener el satori, y pensaba que el Zen era un proceso gradual realizado paso a paso.
Eno miró el poema y pidió a un monje que se lo leyera:

- Es un gran poema! Jinshu sin duda se convertirá en el sucesor de nuestro maestro, dijo el monje.
-Realmente es excelente declaro Eno a cabo de un rato-, pero todavía no es perfecto.
-¡No digas tonterías! ¿Que sabrá un estupido como tu? – exclamo entonces el monje.
-¿No me crees? Replico Eno - Entonces compondré mi propio poema- un comentario que despertó la hilaridad del monje.

Aquella misma noche el maestro pidió a un joven monje que le acompañara y transcribiera su propio poema a continuación del de Shen-hsiu:

“La iluminación no es esencialmente un árbol
Ni tampoco hay espejo alguno que resplandezca.
Desde el mismo comienzo no existe nada.
¿donde podría, pues, acumularse el polvo?”

Cuando, a la mañana siguiente, los monjes leyeron el poema lo ensalzaron en voz alta diciendo: „Verdaderamente, este es el poema de un Bodhisattva vivo“, pero el patriarca, reconociendo la autoria de Eno lo borró diciendo: „El autor de este poema todavía no ha llegado a ver su rostro original“, tras lo cual los monjes se olvidaron pronto de el. Aquella misma noche, sin embargo, el patriarca se dirigió en secreto al cobertizo en el que Eno seguía descascarillando arroz y le dijo:

- ¿Esta preparado ya el arroz blanco?
- Ya esta listo pero aun tengo que tamizarlo – respondió Eno.

Luego, en la habitación del maestro, dijo Konin:
El único motivo por el que los budas aparecen en el mundo es el de beneficiar a los seres según sus capacidades. De ese modo, cuestiones tales como los diez estadios, los tres vehículos y la iluminación súbita y gradual desvienen enseñanzas. Además, el Buda transmitió la verdad insuperable, extraordinariamente sutil, profundísima y perfectamente maravillosa del Tesoro del Ojo del Verdadero Dharma a su principal discípulo, el venerable Mahakasyapa. Posteriormente, esa verdad ha sido transmitida interrumpidamente de patriarca en patriarca a lo largo de veintiocho generaciones hasta llegar a Bodhidharma. A mi finalmente me llegó transmitida desde el gran maestro Eka. Hoy te entrego a ti el tesoro del Dharma y el manto que me fueron transmitidos. Debes cuidar bien de él y no permitir que el Dharma perezca.

El maestro entonces, se arrodillo y recibió el manto y el Dharma. Luego preguntó:

- Acabo de recibir del Dharma pero ¿a quien deberé transmitírselo cuando llegue el momento?
- Hace mucho tiempo – respondió el patriarca- cundo Bodhidharma arribo a nuestro país, la gente carecía de fe y el transmitió el manto como muestra de que había obtenido el Dharma. Pero ahora esta fe a madurado, el manto se convertirá en objeto de disputa y deberás consérvalo contigo y no entregárselo a nadie. Será mejor que desaparezcas y te escondas. Espera a que lleguen tiempos mejores antes de empezara a impartir tu enseñanza. Se dice que la vida de quien ha recibido el manto pende de un hilo.

Comentarios de Keizan Zenji:

“Como el agua que se vierte de un recipiente a otro sin derramar una sola gota, cuando tuvo lugar la transmisión Konin preguntó: ¿Esta preparado ya el arroz blanco?. Esos granos de arroz son la maravillosa semilla que nos permitirá convertirnos en reyes del Dharma, el verdadero alimento de los sabios y de la gente ordinaria que germinará y crecerá sin necesidad de escardar la tierra ahí donde caiga. Una vez descascarillado y limpio, el arroz ya no se pudre. Sin embargo, el arroz todavía no esta sin tamizar. Pero, cuando ha sido ya tamizado, impregna el interior y el exterior, lo superior y lo inferior. Cuando el mortero fue golpeado tres veces, los granos de arroz saltaron espontáneamente del mortero poniendo de manifiesto el funcionamiento de la Mente. Después de ser tamizado tres veces tuvo lugar la transmisión del espíritu del patriarca. A partir del instante en que el mortero fue golpeado, la noche no se ha iluminado ni el dia de la transmisión se ha oscurecido.
Parece que el maestro acarreaba leña de Ling-an y descarrillo arroz en Lu. En los viejos tiempos deambulaba por las montañas ganándose la vida con su hacha. Aunque todavía no había aprendido las enseñanzas budistas ni había iluminado su mente, el simple hecho de escuchar la frase de las escrituras referida al desarrollo de una mente sin apoyo le condujo a descarrillar arroz en el mortero de un humilde molino. Aunque el maestro nunca había practicado Zen, profundizo en el Dharma y, trabajando diligentemente durante ocho meses, llegó a experimentar el despertar de manera natural, iluminando así la mente que no mora en parte alguna. En mitad de la noche tuvo lugar la transmisión del linaje de los patriarcas. Aunque el logro del maestro no fue le resultado de muchos años de esfuerzo, es evidente que, durante un breve periodo de tiempo, realizo un esfuerzo supremo. No es posible, pues, medir los logros de los budas en términos de periodos de tiempo largos o cortos. ¿Cómo podríamos entender la transmisión de la Vía de patriarca en patriarca distinguiendo entre el pasado y el presente?

¿Cómo podéis memorizar descuidadamente una palabra o media frase y decir que ese es vuestro Dharma o vuestra Vía, como podéis aferraros a un fragmento del conocimiento y creer que esa es la Vía del Mahayana? Por mas poder que adquiráis, la vergüenza de nuestra familia todavía esta al descubierto. ¡No deberíais dedicaros a predicar el Dharma profiriendo palabras sin sentido y pretendiendo ser algo que no sois! Si realmente queréis alcanzar este reino deberíais dejar de malgastar en vano el día y la noche y no utilizar descuidadamente vuestras mente y vuestros cuerpos”.

Segun: Bovay, Kaltenbach, De Smedt (1999): Zen. Práctica y enseñanza, historia y tradición, civilización y perspectivas. Barcelona.
Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Cronicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

EMANCIPACIÓN

18 de Enero de 2010


Solo he comprendido que todos los seres humanos son originalmente Buda y que la vida y la muerte y nirvana son como el sueño de ayer - Engaku-kyo

¿Que tiene que ver el Zen con la emancipación? Si se entiende la emancipación como toda aquella acción que permite a una persona a acceder a un estado de autonomía, la emancipación es de lo que verdaderamente se trata en el Zen. En nuestra práctica la emancipación tiene un significado que va más aya de los condicionamientos karmicos, como el sexo, la pertenencia étnica, o circunstancias sociales, porque emanciparse significa harmonizarse con todo al abandonar aquí y ahora nuestras opiniones personales al entregarnos completamente a este mismo instante. Así la emancipación en el Budismo no es el producto de una lucha si no que del soltar. Si se utiliza lo que nos diferencia para justificar nuestra identidad nos alejamos de la Vía ¿o es que se puede alcanzar la paz por medio de la lucha? Al soltar nuestras convicciones, nuestros miedos y nuestras proyecciones mentales comprendemos el hecho de que de lo verdaderamente se trata en nuestra práctica es justamente la vuelta a la condición ilimitada de nuestra existencia que no se encuentra condicionada por nada - incluso ni por satori. De esta manera realizamos la verdadera emancipación, aquella que no conoce limites. ¿Pero como encontramos esta condición ilimitada? Al olvidarnos de nosotros mismos, haciéndonos uno con lo todo lo que nos rodea.

El maestro Kodo Sawaki aclara de la siguiente manera:
La ganancia mas grande que puedes conseguir para ti mismo, consiste en hacerte tuyo todo el universo. Cuando haz llegado a este punto todo se presentara como algo tuyo y hagas lo que hagas por ti mismo lo harás también por los demás. Esto significa que la ganancia propia es a la vez la ganancia mas grande para los demás. Y si por otra parte vives tu vida completamente para los demás sin pensar ni un poco solo en ti mismo, entonces obtienes la máxima ganancia también para ti mismo; el espíritu encuentra paz y nada mas te faltara en tu vida.

El espíritu Bodhi no significa: “Yo solo”. Significa: “Yo con todos los seres sufrientes”. Cuando pones solo un trozo de carbón ardiendo sobre la ceniza fría, el carbón se apaga. Pero si se juntan varios pedazos de carbón, entonces desataran un fuego. Así tu me ayudas a mi, así yo te ayudo a ti.

En cuanto a las relaciones entre pareja: ¡esto si es un tema importante! Si encuentras a alguien con quien puedes estar seguro que se pueden ayudar mutuamente sobre el camino espiritual, entonces no hay nada que se oponga a construir una relación y casarse. Pero como decía, tiene que ser una relación que les posibilita a ambos a seguirse desarrollando. Algunas veces nos parece como si significase una perdida, darle al otro algo; aunque en realidad signifique la felicidad mas grande para una persona si se puede entregar por otra. Hasta hoy siempre he pensado que el mundo esta para mi pero desde hoy quiero dar la vida por los demás: se este vuelco se trata.

Si es que en el lugar en el que te encuentras ahora das todo de ti, entonces no queda nada mas de ti. Si te entregas completamente a esta práctica reconocerás que al revés no existe ningún sitio en el que tu no estés. Si tu espíritu esta tan abierto y dispuesto como la tierra y el cielo, entonces te reconocerás a ti mismo - y en todas partes serás libre.

Suelta de una vez tu pequeño yo. Veras que tu cuerpo es tan grande como los tres mil mundos del gran cosmos! (Muso Kokushi). Si haz comprendido esto de una vez, cuando estés orinando en el baño comenzaras a pensar también en los que tienen que limpiar lo que haz dejado. Y cuando te bañes pensaras también en los que se bañaran después de ti. El que da, se pone en la situación de que recibe y el que recibe se pone en el lugar de quien da. Esto significa, cuando se habla de la luz que brilla en todas la direcciones: te encuentras a ti mismo por todos sitios, porque el cielo y la tierra son tu verdadero yo. Hablando concreto: debemos perder cuanto podamos. No debes tener éxito. Lo mejor es si te entregas bien escondido por los demás.

Frecuentemente digo, que Satori significa perder. Ganar significa perderse. El que gana en el juego o en la lotería, se perderá en la ilusión. ¿Por que quieren las personas siempre ganar y tener éxito? Si el mundo comprendiese que esto en realidad no es necesario, tendríamos paz en la tierra.
La enseñanza del Buda significa que el Buda se sacrifica por los seres sufrientes. Mira solo a Shakyamuni: nacido como príncipe, desistió al trono y se convirtió en mendigo. Lo mismo vale para Bodhidharma, también el se convirtió de príncipe en mendigo. Solo allí donde te sacrificas y pierdes, encontraras la enseñanza del Buda. Ahí donde hay algo que pueda ser ganado, no existe el Dharma.

Así se puede comprender que la verdadera emancipación esta en la propia realización. Y esta no es una cuestión de Koan o Shikantaza por que no existen múltiples verdades si no que solo una - la del verdadero ojo del tesoro del Dharma.

ARTE Y ZEN

14 de Enero de 2010

La captura fotografica del exacto instante en el cual el agua pintada de negro se transforma en sumi-ê - Shinichi Maruyama


Fotos del Blog: http://monjaisshin.wordpress.com

El maestro Daisetz Suzuki decía que el Zen es encontrar la fuerza autentica e ilimitada en la profundidades del ser y al obedecer a esa energía creadora, llegar a ser activo. Tal vez sea esta una explicación muy buena porque desde siempre el espíritu del Zen se ha encontrado expresado de la diferentes maneras artísticas. Y es que el arte y el Zen tienen muchos puntos en común y uno de ellos es que sin práctica no hay ni realización ni transmisión. En cuanto a la realización este aspecto queda en el arte muy claro: sin un tono que sea tocado no hay melodía, sin que el pincel toque la tela no hay pintura o sin que la greda sea trabajada no hay cuenco. Y en nuestra práctica también: sin que se tome la postura de Zazen el Zen no existe.

Algo parecido resulta también en cuanto a la transmisión. En la música por ejemplo sin que las notas se dejen sobre papel no es posible transmitir una obra. Y las similitudes del arte con el Zen van incluso van mas aya: en la historia de su transmisión y reproducción tanto el arte como el Zen han sido transmitidos a través de la relación maestro discípulo, que en los diferentes ramos artísticos se establecía como una especie de entrenamiento de los discípulos y que ayudaba a los maestros a divulgar sus obras.

Pero hoy en día encontramos otra similitud entre el arte y el Zen y que es tal vez la que mas conmueve a sus practicantes: la pregunta si se pierde la esencia, la originalidad o la autenticidad de una obra con la reproducción masiva o con los nuevos medios de comunicación, así como lo es por ejemplo internet.

Esta pregunta surge esencialmente por dos razones: la primera porque en el caso de la reproducción técnica y masiva tanto el arte como el Zen se mueven en dirección hacia el receptor. La radio por ejemplo lleva la música hasta el domicilio del oyente, que de manera original seria tocada en una sala de conciertos o en un lugar parecido. Por lo tanto se podría decir que el arte se degrada porque la calidad de recepción de quien escucha por la radio es inferior al de alguien que se encuentra en una sala de conciertos. Ademas se asume que alguien que escucha por la radio hace menos esfuerzo para poder escuchar la obra y por lo tanto tal vez por esa razón aprecie menos la obra. Y así cada artista se pregunta: ¿hasta que punto se puede transmitir la originalidad, la autenticidad de una obra al publico sin que este tenga un contacto real con ella?

En el Zen se dice que la acción es la realidad, las palabras solo una opinión. Para dar un ejemplo: el Mokugyo juega un papel esencial en nuestra práctica de recitación de los sutras. Por lo tanto el valor del Mukugyo consiste primero en el ser un instrumento para la práctica religiosa y mucho después (si es que) como un objeto estético. Si a este instrumento le sacamos una foto, a partir del punto de vista de nuestra practica el valor del Mukugyo real no es comparable con la fotografía que le retrata. ¿Pero por que comparar? ¿De donde sale la conclusión de que no se debería divulgar la fotografía del Mokugyo porque la fotografía nunca llegara a representar el valor real del Mokugyo? ¿No se trata mas bien solo de un paso mas dentro de un proceso de crecimiento? La historia demuestra que la divulgación masiva no significa una degradación del arte si se acepta como lo que es: solo un aspecto mas del arte. La reproducción masiva tiene sus propias características y una de ellas es de darle acceso a mas personas a siquiera percibir lo que podría ser la propia acción artística. Visto así el arte que se divulga por los medios de comunicación de consumo masivo, como por internet, puede contener también un mensaje emancipatorio y de liberación.

Muchos practicantes del Zen opinan que las imágenes o los conceptos con los cuales el ser humano describe el mundo no sirven para experimentar la realidad. Hasta cierto punto esto es verdad pero ¿no existe en el Dharma también una parte abstracta e espiritual? ¿como podría ser explicado el Dharma si no existiesen las palabras y las imágenes? El maestro Dogen acentúa en en Shobogenzo muchas veces que todo se trata de la unidad de lo concreto con lo abstracto. O sea que las interpretaciones que hacemos de la realidad, también son parte de la verdad. Así, ¿como se podría apreciar lo que es el arte, si no se tiene una noción clara de lo que es? Lo mismo vale también para el Zen, donde para tener una noción clara de lo que es la verdad, tanto el esfuerzo físico como el intelectual son necesarios. Por esta razón que el maestro Dogen dice que lo que es la verdad se aprende con el cuerpo y con el espíritu y cuando se separan estos dos métodos el uno del otro, solo se hace por razónes didácticas.

LA VÍA

10 de Enero de 2010

Obstruido por la Vía, clarificas la Vía aquí mismo. Obstruido por la iluminación te vuelves completamente tu mismo - Eihei Dogen

En el Gakudo -Yojinshu el maestro Dogen habla sobre no equivocarse en cuanto a la dirección en la Via, y hace hincapié en el estar obstruido por la Vía misma y no por el espíritu de ganancia, que busca la iluminación o que busca la recompensa. En si una enseñanza clara, pero ¿porque tantos estudiantes del Zen nos equivocamos al respecto? Tal vez porque lo que es la Vía se define en cada instante de nuevo y hasta que no hallamos aceptado profundamente el hecho que todo lo que tenemos es este instante, y solo este instante, siempre sentiremos que algo falta.

Un buen ejemplo en este sentido es la situación que todo practicante conoce en cuanto al sentimiento de sentirse dividido. Por una parte porque queremos seguir la Via lo mejor posible pero por otra parte tenemos nuestros compromisos familiares o sociales. Nos sentimos divididos porque sentimos que por causa de la vida cotidiana no nos podemos concentrar en la práctica o porque por causa de la práctica no podemos corresponder de la manera que corresponde a nuestros compromisos sociales. ¿A cuantos estudiantes Zen, estas situaciones no les han llevado a casos extremos, sea de abandono, de tristeza, melancolía o incluso agresividad?

En este sentido nuestra práctica de Shikantaza es nuestro verdadero maestro, porque al repetir constantemente la vuelta al instante presente, tarde o temprano siempre llega el momento en el que dejamos de luchar, en el que soltamos nuestras opiniones personales y en el que dejamos de ver el mundo desde una perspectiva dual. Es entonces cuando comprendemos que por que lo único que existe es este instante, la vida cotidiana y nuestra práctica son uno.

¿Que es la práctica de Shikantaza? El abandono constante del rechazo y del apego. Nuestras ilusiones son infinitas y eso no lo vamos a poder cambiar, pero tampoco no se trata de cambiar nada si no que de simplemente ser. ¿Cual es el principal mérito de nuestra práctica de Shikantaza? Si hay uno, simplemente el hecho de poder entregarse a cada instante. Es entonces cuando tomamos la postura de Buda e incluso nos convertimos en Zazen. Y es entonces cuando Zazen se expresa a través de nosotros. Es así como comprendemos, que en realidad este, “yo, mío, para mi”, no existen. Asi, ¿quien es quien para decir: “este Zazen es mío, este Dojo es mío, este comentario es mío” o para juzgar sobre otros, diciendo este es un Buda y este no lo es? Cuando practicamos Zazen, no es “yo” el que práctica, lo único que queda es una vasto universo y es solo este vasto universo el que práctica. A esto le llamamos volver a nuestra verdadera naturaleza - a nuestra naturaleza budica.

En nuestra práctica algunas veces se nos presentan incluso situaciones en las que tocamos fondo. Situaciones en las que solo dependemos de nuestra libertad ultima de decidir. Situaciones en las cuales no nos podemos esconder y se demuestra que es lo que verdaderamente nos hace practicar. Situaciones ademas que nos demuestran quienes queremos ser y quienes somos realmente. Es entonces cuando comprendemos que no podemos cambiar ni controlar lo que nos sucede - por que todo esta en permanente cambio y es interdependiente. Lo que si podemos hacer es aceptar esta condición de cambio permanente y entregarnos completamente a cada instante. De esta manera, aceptando la vida sin apego ni rechazo, comenzamos a conectar con quien verdaderamente somos, una persona libre en todo instante, y podemos vivir nuestra vida de manera plena apreciando todas sus expresiones como algo que no esta separado a nosotros.

Estar obstruido por la Vía significa ser uno con la Vía. Porque somos uno con la Vía no hay percepción sobre la iluminacion. El el Shobogenzo Bendowa el maestro Dogen aclara al respecto:

“Como sea, cosas así no alcanzan la percepción de alguien que se sienta porque ocurren dentro del silencio de samandhi sin fabricación y porque son la iluminación misma. Si la práctica y la iluminación estuviesen separadas, así como lo piensan las personas comunes, estas se percebirian la una a la otra. Aquello que se asocia con la percepción no puede ser la base de la iluminación, porque los sentimientos deludidos del ser humano no pueden alcanzar a realizar lo que es la iluminación”.

9. DEBERIAS PRACTICAR EN DIRECCIÓN HACIA LA VÍA

6 de Enero de 2010

GAKUDÔ - YÔJINSHÛ / Maestro Dogen

¿Quien decidió nacer?
¿Quien decidió nacer hombre o mujer?
¿Quien decidió nacer en este o aquel país?
¿Quien decidió nacer en esta o aquella familia? - Dosho Saikawa

Un estudiante del Zen que tiene determinación ante todo tiene que distinguir entre el camino correcto y el equivocado al emprender la Vía. Shakyamuni se sentó debajo del árbol bodhi, vio la estrella del amanecer e inmediatamente realizo el camino del vehículo supremo. El camino realizado por el Buda esta mucho mas aya del alcance de los shravakas o los pratyekabuddhas. El Buda realizo el camino por si mismo y transmitió su realización al próximo Buda sin interrupción hasta el día presente. Quien sea que obtenga esta realización no es otra cosa que un Buda.

Dirigirse en dirección hacia la Vía significa continuar aclarando la comprensión hasta alcázar completamente la Vía del Buda en toda su magnitud y comprender el escenario de esta Vía.
La Vía del Buda esta justo debajo de tus pies. Obstruido por la Vía, clarificas la Vía aquí mismo. Obstruido por la iluminación te vuelves completamente tu mismo. Por eso que aunque tengas una perfecta comprensión caes en la media iluminación. Esta es la manera de enfocar la dirección correcta sobre la Vía. Personas que hoy en día practican la Vía y que no han comprendido todavía buscan la recompensa que se puede ver. Tu mismo eres el responsable por cometer este error. Y serás como una persona que desprecia a su padre y sus tesoros y que camina por aquí y por aya en pobreza. Aunque solo seas el hijo de un millonario no estas consciente de esto y haz estado actuando como un pobre empleado por mucho tiempo. Esto se entiende por si solo.

Estudiantes de la Vía deberían desear estar obstruidos por la Vía. Estar obstruido por la Vía significa olvidar cualquier huella de iluminación. Los practicantes de la Vía en primer lugar tienen que tener fe en la Vía. Aquellos que tienen fe en la Vía del Buda tienen que creer que uno (el propio ser) esta dentro de la Vía desde el principio; que estas libre de deseos deludidos, caminos que suben y bajan, excesos o deficiencias o errores. Llegando a esta especie de fe, aclarando lo que es la Vía y practicando la Vía compromete la base para aprender la Vía. Hacemos esto sentandonos y cortando las raíces de la mente discriminatoria; al alejarnos de la comprensión intelectual. Esto es una manera apreciada para enseñar a principiantes. Después deja caer el cuerpo espíritu y suelta tanto la delusion como la iluminación. Esta es la segunda etapa. Verdaderamente lo mas difícil es encontrar a una persona que cree que su propio ser esta dentro de la Vía del Buda. Solo si crees que te encuentras dentro de la Vía, aclararas el escenario de la gran Vía y comprenderás el origen de la delusion y la iluminación. Intenta sentarte cortando la raíz de la mente discriminatoria. Ocho o nueve de diez serán capaces de ver inmediatamente la Vía.

Según: Heart of Zen, Practice without Gaining-mind. Publicado por Soto-shu Shumucho. traducción al ingles de Shohaku Okumura Roshi

YO, MÍO, PARA MI

2 de Enero de 2010


Quinientos monos están mirando el reflejo de la luna en el agua y piensan: “Que maravilla de fruto, tenemos que cogerlo” Juntos, desde el valle hasta el lago, se agarran de la mano para coger ese maravilloso fruto de la luna que se refleja en el agua y todos caen al agua - Nirvana Sutra

Un nuevo año comienza y nos proponemos nuevas metas: vivir mas conscientes, mantener un mejor balance entre nuestra práctica y la vida cotidiana, apreciar mejor nuestra vida o tal vez simplemente dejar de consumir tanta carne. En si nobles intenciones ¿pero son todos estos propositos algo más que una ilusión mas sutil que las demas? ¿no se encuentra detrás de estos propósitos la misma estructura de un comportamiento acondicionado por nuestra ambición que nos lleva corriendo de un anzuelo a otro? Seguramente, porque mientras que haya una separación entre alguien que se se propone algo y un objetivo, esto siempre será así. De esta manera se puede observar con claridad nuestra capacidad de crear una ilusión tras otra, también dentro de nuestra práctica.

En las diferentes tradiciones budistas existen diferentes maneras de afrontar las ilusiones, una de las principales causas del sufrimiento. En el Budismo Zen de la escuela Soto, las ilusiones constituyen la base para nuestra práctica. Por medio de la practica de Shikantaza - solo sentarse - comprendemos que todas nuestras ilusiones y deseos son en si mismos la verdad inmaculada. Por lo tanto nuestra práctica no consiste en cortar las ilusiones si no que enfocamos nuestro esfuerzo en lo que hacemos de ellas.

Al hacer de nuestras ilusiones la base para nuestra práctica, al hacernos uno con lo que nos provoca dificultades, pasamos diferentes procesos desde la desilusión hasta la duda, pero siempre hay algo que manifiesta la verdad inequívoca y a lo que siempre podemos volver: esto es la postura de nuestro cuerpo. De esta manera, a la medida que nuestra practica va madurando, crece la confianza porque tenemos la certeza de que toda duda se resuelve cuando simplemente nos entregamos completamente a nuestra postura. Es entonces cuando nos damos cuenta que no existe otra alternativa a simplemente sentarse en Zazen y podemos afrontar la ilusión mas grande, como lo es la del yo separado que afirma: yo, mío, para mi.

En el Fukanzazengi (ver sección Sutras de este blog) el maestro Dogen habla de un elemento central en nuestra practica: Hishiryo - el pensar sin pensar. A partír de Hishiryo la vida y el mundo se observan sin separación entre uno mismo y se crea la base para la acción correcta que no esta limitada por un yo condicionado si no que encuentra la verdadera libertad al hacerse uno con todo momento de nuestra vida. ¿Donde queda entonces un espacio para el rechazo o para el apego? ¿Donde queda un espacio para un propósito que se encuentra en el futuro y que esta separado de la vida en este instante? La acción correcta nace de nuestra ilusiones en el momento en el cual nos damos cuenta que se trata de una ilusión y al volver al instante presente, aquí y ahora, sin anadir nada mas.

En el capitulo Bendowa, del Shobogenzo, el maestro Dogen aclara porque Zazen es la forma mas directa de saltar dentro del espacio del Tathagata:

En el Dharma de Buda, la práctica y la iluminación son absolutamente lo mismo. Al ser esta la práctica de la iluminación, la búsqueda de la verdad de un principiante es todo el cuerpo del estado original de la iluminación. Es por esto que los maestros ancestrales enseñan, en las precauciones practicas que nos han traspasado, el no esperar ninguna iluminación aparte de la práctica. Y esto porque la practica en si corresponde al estado original de la iluminación. Al tratarse de la iluminación de la práctica, la práctica no tiene fin; al tratarse de la práctica de la iluminación, la práctica no tiene comienzo. Asi es como el Tathagata Shakyamuni y el venerable patriarca fundador Daikan, se sintieron atraídos e impulsados de igual manera por la práctica que existe en el estado de la iluminación. Los ejemplos de todos aquellos que permanecieron y mantuvieron el Dharma de Buda son así. La práctica que nunca está separada de la experiencia ya existe: habiendo recibido afortunadamente la transmisión directa de una parte de la sutil práctica nosotros que somos principiantes en búsqueda de la verdad, poseemos de manera directa, en el estado sin intención, una parte de la experiencia original. Recuerden, para evitar que contaminemos la experiencia que nunca está separada de la práctica, los patriarcas budista nos han enseñado en forma repetitiva, el no ser negligente en la practica.

¿PORQUE VINO BODHIDHARMA DESDE OCCIDENTE?

29 de Diciembre de 2009


El cedro y la naturaleza de Buda son como dos tonos de una misma melodía - Dogen

Uno de los koanes más famosos del Budismo Zen es el Koan en cual un monje le pregunta a Jushin Joshu:

¿Cual es la razón por la que Bodhidharma vino desde occidente?”
Joshu respondió:
“El cedro aquel en el jardín”.
El monje dijo:
“Maestro, no enseñe a una persona con una cosa”
El maestro respondió:
“No le estoy enseñando a una persona con una cosa”
El monje volvió a preguntar:
“¿Cual fue la intención de nuestro ancestro al venir desde occidente?”
El maestro volvió a responder:
“El cedro aquel en el jardín”.

En el capitulo Hakujushi – El cedro – del Shobogenzo, el maestro Dogen expone su comprensión sobre este Koan que ya muchos budistas han analizado e interpretado. Con su respuesta “El cedro aquel en el jardín” el maestro Joshu Jushin se refería simplemente a la verdad o al Dharma. El monje entendió la respuesta de tal manera como si el cedro fuese solo un objeto material y no espiritual, a traves del cual no se puede expresar la verdad absoluta y le pidió al maestro otra respuesta. Pero el maestro volvió a responder de la misma manera.

El maestro Dogen comenta este Koan de la siguiente forma:

La medula de este Koan que viene de Joshu, ha dejado a muchos estudiantes volverse el  cuerpo completo de un Buda. ¿Quien es aquí el maestro? Deberían reconocer en esta historia la siguiente verdad: porque el monje haya dicho: “Maestro, no enseñe a una persona con una cosa” el cedro no puede ser ni una cosa ni el yo de un ser humano. ¿Que maestro se dejaría reprimir por la imaginación de un maestro? Porque no se deja limitar, puede ser un verdadero yo. ¿Que yo se limitaría a sí mismo? Incluso en una limitación como tal, soy yo una persona.

Cuando Bodhidharma vino de occidente, el mundo de los fenómenos era sin duda su intención, por lo cual se debe cuestionar ¿que  cosa no era idéntica con la intención de Bodhidharma? Su intención al venir de occidente y su intención de utilizar las cosas no estaban en contradicción entre sí. Su intención tampoco era necesariamente transmitir el maravilloso espíritu del Nirvana, el verdadero tesoro del ojo del Dharma, porque su intención transcendía conceptos como espíritu, Buda o fenómenos. La pregunta: “Cual fue la intención de nuestro ancestro que vino de occidente” no significa solamente, que una pregunta haya sido puesta o que dos personas tengan la misma opinión. Justamente en el instante de una pregunta así, quien pregunta esta solo ¿y cuanto puede el realizar por si solo? Además podemos decir que con su pregunta no ha cometido ningún error y por eso comete un error tras  otro. Y por que comete un error tras otro puede reconocer un error como un error. ¿Como podría esto ser otra cosa que escuchar el silencio y el tocar el tono? Porque el espíritu que todo comprende está libre de rechazo y de afecto, se parece al cedro en el jardín.

Si el cedro no fuese una cosa, no podría ser un cedro. Pero aunque sea una cosa dijo Joshu:
“No le estoy enseñando a una persona con una cosa”, mientras que el monje decía:
“Maestro, no enseñe a una persona con una cosa”.

El cedro existe ahora y no es un viejo armario. Al no ser un viejo armario, no deja de extinguirse. Porque el cedro no ha dejado de extinguirse, me esfuerzo una y otra vez más. Porque mis esfuerzos son cada vez nuevos y frescos dijo Joshu: “No le estoy enseñando a una persona con una cosa”. ¿Que debería el entonces utilizar para enseñar a un ser humano? Podría ser que yo, Dogen, también sea así.

Una vez un monje le preguntó al gran maestro Joshu:
¿Tiene el cedro la naturaleza de Buda o no?
El gran maestro respondió:
“la tiene”
El monje preguntó:
“¿cuando se convertirá el cedro en un Buda?
El gran maestro dijo:
“El cedro espera al instante cuando caiga el espacio sobre la tierra”
El monje preguntó:
“¿Cuando caerá el espacio vacío sobre la tierra?”
El gran maestro respondió:
“El está esperando el instante en el cual el cedro se convierta en Buda”

APRECIAR LA VIDA

25 de Diciembre de 2009

 
Cuando el espíritu no permanece en nada, el verdadero espíritu aparece - Sutra del Diamante

Una sesshin es un tiempo intensivo de práctica en la cual cada acción es la continuación de Zazen. Durante este periodo básicamente nuestra práctica consiste en armonizarse con los demás, abandonando el egoísmo y haciendonos uno con los tres tesoros: Buda, Dharma y Sangha.

Frecuentemente, después de una sesshin, los maestros invitan a los estudiantes del Zen a  “apreciar la vida”. Dependiendo de nuestra comprension sobre las enseñanzas de Buda estas palabras pueden ser interpretadas de diferente manera. Por ejemplo podemos comprender la expresión “apreciar la vida” como un sentimiento de melancolía y gratitud en cuanto al tiempo compartido junto a toda la sangha durante el retiro. Pero también se pueden interpretar estas palabras como un llamamiento compasivo hacia el desapego. Esto último tal vez porque la mejor manera de apreciar la vida signifique  derivar la atención hacia este mismo instante - el único lugar y tiempo donde acontece nuestra vida. 

De esta manera, nos podemos dar cuenta que nuestra comprension sobre las enseñanzas del Buda va aumentando a medida que seguimos practicando pero a la vez comenzamos a ver cada vez mas claro lo imposible que es expresar la verdad absoluta solo por medio de las palabras. Para superar la confusión, para superar el dualismo, es por lo tanto  importante mantenernos siempre concentrados sobre el punto esencial del budismo: el balance. Dentro del verdadero balance no existe un antes o después, un arriba o abajo, un mejor o peor, porque todo tiene su sitio y está en permanente movimiento y en constante relación con todo lo demás. Así comprendemos que nuestra actividad es individual, pero también ilimitada. Y comprendemos así ademas que la confusión proviene realmente del hecho que no hemos aceptado aun quien verdaderamente somos y que nos estamos apegando a algo que realmente no esta aquí.

La actividad principal de la práctica de Shikantaza, consiste en el dejar pasar el ir y venir de los pensamientos y en la toma de la postura corporal correcta. Este es  el camino hacia el balance cual en el Zen del maestro Dogen nunca es rígido, sino que está siempre en movimiento. Asi, para apreciar verdaderamente la vida, la práctica de Zazen es imprescindible. Esto porque lo que el verdadero balance significa solo puede ser comprendido a través de la unidad del cuerpo y el espíritu.

En el capitulo Shinjin Gakudo (el aprendizaje de la verdad con el cuerpo y el espíritu) el maestro Dogen dice:

“Porque la verdad suprema no es otra cosa que la verdad suprema, le llamamos un sueño. Soñamos este sueño, lo explicamos y el sueño se realiza y nosotros mismos nos convertimos tambien en un sueño. Si no soñasemos este sueño este no podria realizarse y si este no pudiese realizarse no podriamos aspirar a realizarlo. Si este sueño no existiese, no habrian Budas, y si los Budas no lo soñasen no podrian jamas aparecer en el mundo para hacer girar la rueda del Dharma. Esta rueda del Dharma que enseña un sueño dentro de un sueño, es dada vuelta solo por Budas junto a otros Budas. Solo si existe un sueño dentro de un sueño existe la comunidad de los Budas y ancestros, que expresan la verdad suprema”.

El maestro del maestro Dogen, Tendo Nyojo, decia: “en la accion y en el permitir que las cosas ocurran, seguimos el flujo natural de la cosas, sea el sueño verdad o no” -  En cuanto al “apreciar la vida” estas palabras pueden ser intepretadas como un llamiento a incluso no perderse en los pensamientos sobre la vida y la muerte si no que vivir este instante como el unico lugar donde acontece nuestra vida.

VER LAS COSAS COMO SON

12 de Diciembre de 2009


Si nos somos nosotros mismos los que viven como un Buda ¿Quién? – Kodo Sawaki

La percepción equivocada de la realidad provoca muchas veces malentendidos. Estos malentendidos pueden conllevar a sufrimientos desde una leve distorsión la realidad, hasta situaciones de miedo atroz. En la dualidad, cuando existe la separación entre el bien y el mal, entre nosotros y los demás, entre feo y bello, es fácil caer en la confusión. Esto es así porque nuestra percepción de la realidad esta condicionada por la percepción selectiva de nuestro ego. Un ejemplo interesante es la palabra “burro”. Escuchamos la palabra y le adjudicamos nuestras asociaciones. Pero mientras que en español “burro” significa “asno” en italiano esta palabra significa “mantequilla”.
Así, la confusión, la interpretación distorsionada de la realidad, proviene desde nuestra perspectiva limitada y de nuestra incapacidad de ver la realidad en su contexto real e ilimitado. Por esto la necesidad urgente de despertar. ¿Por qué tanta confusión? ¿Por qué tanto alboroto, tanto ruido en nuestra cabeza? El poder de las ilusiones consiste en que nuestros deseos hagan que las situaciones ganan el control sobre nosotros – nos sacan de balance. El la vida cotidiana, en el trabajo, en la pareja, entre mas ambiciosos somos, mas vulnerables nos hacemos en cuanto a la distorsión de la realidad.

Uno de los muchos significados que se le adjudican a la palabra Dharma es enseñanza o la enseñanza verdadera, y esto implica la verdad así como el Buda y después los otros ancestros la realizaron y a posterior la enseñaron. A partir de esta comprensión, la percepción deludida de la realidad surge porque diferenciamos entre lo absoluto y el mundo de los fenómenos, de una manera subjetiva que poco tiene que ver con lo que verdaderamente es. ¿Qué es la verdad? La unidad de lo absoluto, que en el Maka Hannya Haramita Shingyo se describe con la palabra Sunyata, y la forma.
Los fenómenos son sunyata, sunyata es fenómeno. Esto significa que el mundo de los fenómenos es la manifestación de lo absoluto y lo absoluto es la esencia de todo fenómeno.

En el Gakudo-yojinshu el maestro Dogen pregunta: “¿Que es el cuerpo-espíritu? ¿Que es el Buda-Dharma? ¿Que es la manera secular de vivir? ¿Y por ultimo: que son las montañas, los ríos, la gran tierra, los seres humanos, los animales y las chozas?”
Para encontrar las respuestas a estas preguntas es necesario sentarse tranquilamente y observarse a si mismo. Al mirarnos a nosotros mismos nos damos cuenta que mirarse a si mismo significa mirar hacia todos los seres. Es así como podemos comprender que nosotros mismos somos uno de todos estos seres que están atrapados en la ignorancia. Por eso de lo que verdaderamente se trata en el Zen es de sentarse día tras día en Zazen y encontrar la Vía todos los días en todas las actividades de la vida cotidiana.

Anunciamos que nuevamente a llegado el momento de volver la mirada hacia el interior, de sentarse tranquilamente y observarse a si mismo. Retomaremos las actividades de este blog después del sesshin de Rohatsu que tendrá lugar en el templo Busshinji entre los días 13 y 21 de diciembre. Gassho.