NUEVO ABAD DE LA ESCUELA SOTO

25 de Enero de 2012


Fukuyama Taiho Zenji, Abad Principal de Daihonzan Eiheiji, nombrado Abad Principal de Sotoshu.

Con el término de Egawa Shinzan Zenji (Abad Principal de Daihonzan Sojiji) como Abad Principal de Sotoshu terminando el 21 de enero de 2012, el Abad Principal de Daihonzan Eiheiji, Fukuyama Taiho Zenji, fue nombrado Abad Principal de Sotoshu el 22 de enero de 2012.

El Abad Principal de Sotoshu es una posición que es alternativamente en manos de los abades principales de Daihonzan Eiheiji y Sojiji Daihonzan cada dos años. Esta es la segunda vez que Fukuyama Zenji ha sido nombrado Abad Principal, después de su anterior período de enero 2008 a enero de 2010.

Más informacion ver aquí

HOON SESSHIN

19 de Enero de 2012


¿Que es un sesshin?

Desde la época del Buda Shakyamuni, las sesshin son el corazón del Zen. Se trata de un periodo consagrado a la práctica intensiva de Zazen. Sesshin quiere decir entrar en contacto con el verdadero espíritu, volverse intimo con uno mismo, con el cuerpo y con el espíritu, abandonar el egoísmo y armonizarse con los demás. La acción de todos los Budas se hace realidad no sólo a través de Zazen, sino también en todo movimiento, en cada una de las acciones de la vida cotidiana. Durante una sesshin, cuya duración va de uno a varios días, cada acción es la continuación de zazen. Esta práctica guia todas las actividades de las que es la fuente. El consiste en concentrarse en cada acción con intensidad, en vivir plenamente el presente. Al participar en las sesshin, la práctica del Zen puede llevarse a cabo en la vida de todos los días. Al concentrase en cada instante, nuestra vida forma una linea armoniosa. El Zen es la enseñanza de la eternidad y la eternidad no es otra cosa que la sucesión de instantes.

A los interesados en participar a un sesshin se les invita a tomar directamente contacto con el templo Busshinji de Sao Paulo. Los datos de contacto se encuentran aquì:

CUANDO LA LUNA ACLARA LA LUNA

2 de Enero de 2012


Hojas que caen
Flores que se abren
En las diez direcciones
Eterno movimiento universal

Ir y venir
Vida y muerte
Son el pulso de la vida
Cuando la luna aclara la luna.

!Feliz año 2012!
Celebramos la llegada del nuevo año deseándole a todo el mundo bienestar salud y paz. Le damos la bienvenida al año nuevo de la misma manera como celebramos todo instante. Todo instante que en todo instante, en todas sus facetas, es, aquí y ahora, la vida misma.

Según una sabiduría del Feng Shui lo antiguo se aparta para cumplir otra función y darle espacio a lo nuevo. Así como el año antiguo se va cuando el nuevo llega. Tal como la exhalación sigue a la inhalación. Todo unido por un gran movimiento que podemos ver con claridad cuando observamos la impermanencia. Soltando todo aquello que nos impide ver de manera fresca la realidad. Soltando todo aquello que nos hace pensar que en el pasado hubo un instante mejor que este mismo momento. Soltando todo aquello que nos hace pensar que en el futuro habrá un instante mejor o peor que este mismo instante aquí y ahora.

Según el maestro Dogen, uno de los pilares básicos de nuestra práctica es la observación de la impermanencia. En el Shobogenzo Zuimonki, (1) Eihei Dogen relata la siguiente historia de un monje, discípulo de un tal maestro Zen:

“Un monje idolatraba una estatua de oro y las reliquias del Buda. Incluso en la habitación de estar quemaba incienso constantemente, se postraba permanentemente y hacia ofrendas. Un día el maestro le dijo al monje: “las imágenes y las reliquias del Buda, que tu tanto honoras, con el tiempo te dañaran.” El monje no estaba convencido. El maestro continuo: ¡Este es el actuar del demonio Papiya. Bota esas cosas inmediatamente! El monje se marchaba enfadado cuando el maestro dijo tras el: “Abre el frasco y mira lo que hay dentro”. A pesar de su enfado el monje abrió el frasco. Dentro había una serpiente venenosa enrollada. Mi opinión en cuanto a esta historia es que hay que honorar las reliquias y las imágenes de Buda, dado que son la forma del Tathagata, que se nos ha sido heredada. De todas maneras seria erróneo pensar que podéis alcanzar el despertar, honrándolas. Dicha comprensión llevara a que los demonios y las serpientes tomen posesión de vosotros”.

Tal vez sea la culebra en el frasco una metáfora para el mundo de las palabras del cual provienen las categorías, los prejuicios y los ideales. Tal vez quiera decir esta historia que la realidad no puede ser trascendida a través de la palabras. Que las palabras son parte de la realidad pero que las palabras son también parte del mundo de las categorías y de los pensamientos.

En el mismo capitulo del Shobogenzo Zuimonki el maestro Dogen dice: “Ser un hijo de Buda, significa seguir sus enseñanzas y alcanzar la budeidad directamente. Por esta razón debemos dedicarnos a seguir las enseñanzas y otorgarle toda nuestra fuerza a la practica de la Vía. La verdadera práctica, aquella que coincide con la doctrina, no es otra cosa que Shikantaza y es la medula de la vida en este monasterio. Considerad esto profundamente.”

En el sentido de las enseñanzas del maestro Dogen y en armonía con esa antigua sabiduría del Feng Shui, también en este blog hemos tomado la decisión de darle paso a lo nuevo. En el año 2012 reduciremos la actividad de este blog, publicando exclusivamente noticias sobre la práctica. Esperamos de esta manera incentivar a nuestr@s lector@s a hacer lo mismo: a participar activamente en los diferentes centros de práctica y sobretodo a practicar Shikantaza – solo sentarse. Aportemos todos de esta manera a que la unión que todo compenetra se manifieste en todos los seres.

(1) Shobogenzo Zuimonki – Ehei Dogen – Traducción del japonés de Shohaku Okumura Roshi.

CUANDO UNA FLOR ABRE SUS PÉTALOS

4 de Diciembre de 2011

Cuando una flor abre sus pétalos,
No la mires con ojos de ayer,
No admires su luz.
No distingas su sombra.

Cuando una flor abre sus pétalos,
El vasto universo vacío es la flor.
Ella se refleja en tus ojos.
Pero el reflejo no es la flor.

Aunque el constante cambio, sea la única y fundamental esencia de toda existencia, según el Koan del post anterior, existe un sitio donde no existe cambio. En este sitio la realidad va más allá del mundo material que observamos y que categorizamos. Va más allá del ir y venir. Es la realidad que comprende tanto la ilusión como el despertar. La realidad que no separa entre la forma y el vacío. La realidad que no distingue entre práctica y la vida cotidiana y que por lo tanto no la abandonamos jamás. Tal vez fue entonces la realización de esta inmaculada realidad, lo que llevó al maestro Sozan a abandonar el templo del maestro Tozan, convencido de que el estado de balance se mantendría.

Tal vez aclaren las siguientes palabras (1) del maestro Dogen, lo ocurrido:

“Cuando los budas-tathagatas al recibir la transmisión de uno a uno del esplendido Dharma en forma directa, experimentan el estado supremo de la bodhi, ellos poseen un método sutil que es supremo y que carece de intención. La razón por la que este método se transmite solo de buda a buda, sin desviación, es que el samadhi de recibir y usar el yo es su norma. Para poder deleitarnos con este samadhi, la práctica de Zazen en la postura de sentarse erguido, se ha establecido como la autentica vía. Este Dharma se encuentra presente en cada ser humano en abundancia, pero si no lo practicamos, no se manifiesta y si no lo experimentamos, no puede realizarse.

Cuando soltamos, ya ha llenado las manos; ¿cómo podría definirse como uno o muchos? Cuando hablamos, llena la boca; no tiene restricción alguna en ninguna dirección. Cuando los budas permanecen y se mantienen constantemente en este estado, no dejan reconocimientos y percepciones en aspectos separados (de la realidad); y cuando los seres vivientes funcionan eternamente en este estado, los aspectos (de la realidad) no se les aparecen en reconocimientos y percepciones separados. El esfuerzo de buscar la verdad que ahora enseñó, vuelve real la miríada de dharmas en la experiencia; promulga la unidad de la realidad en la vía de la liberación. E aquel momento en que se disuelven las barreras y se logra la liberación, ¿cómo podría este párrafo ser relevante?”

(1) Eihei Dogen: Shobogenzo, Bendowa.

Nota: anunciamos que por motivo del Sesshin de Rohatsu que acontece en estas semanas, retomaremos las actividades de este blog en enero del 2012

COLECCIÓN DE KOAN DEL MAESTRO DOGEN – TREINTA

27 de Noviembre de 2011

El maestro Sozan Honjaku del distrito Bu abandonaba al maestro Tozan, quien le preguntó:
- ¿A dónde vas?

El maestro Sozan respondió:
- Voy a ir a un sitio donde no hay cambio

El maestro Tozan preguntó:
- Un lugar en el cual no existe el cambio ¿cómo puedes ir a ahí?

El maestro Sozan respondió:
- Aunque valla a ese sitio, este no cambia.

Comentario

El maestro Sozan quería dejar el templo del maestro Tozan. Cuando este le preguntó, a donde quería ir, Sozan respondió que el quería ir al sitio donde no existe el cambio – una expresión para el estado de balance o de iluminación.

El maestro Tozan veía su templo como un lugar adecuado por lo cual le preguntó a Sozan, como es que es posible ir a un sitio en el cual no hay cambio.
El maestro Sozan respondió: „Aunque valla a ese sitio, este no cambia”. Finalmente son el ir y venir solo diferentes aspectos de la realidad. El maestro Sozan estaba seguro, que el estado de balance se mantendría, independientemente a si se quedaba en el templo del maestro Sozan o no.

La pregunta del maestro Tozan: „Un lugar en el cual no existe el cambio - ¿cómo puedes ir a ahí?” también se puede comprender en el sentido de que, si o porque es necesario cambiar algo si ya vivimos en la realidad. Es un hecho que vivimos siempre en la realidad; de eso no hay escapatoria. Como seres humanos tenemos la maravillosa capacidad de perdernos en pensamientos o en fantasías. Entonces nos quejamos de nuestro sufrimiento y luchamos por volver a la realidad. Pero en todos estos esfuerzos no abandonamos jamás la realidad. Perderse, pensamientos, fantasías y las quejas – todo esto comprende la realidad. Y el ejercicio no es un método para tener acceso a la realidad, si no que es más bien su expresión.

El hecho que vivimos siempre en la realidad, no nos disculpa en relación a las necesidades de la vida cotidiana. La vida cotidiana el la mas alta realidad aunque nuestra percepción de esta este distorsionada. Podemos ir y venir, tal como la vida lo requiere, pero la realidad no la abandonamos jamás.

Según: Shinji Shobogenzo - Colección de 301 Koan de Dogen Zenji. Traducción del japonés, comentarios y explicaciones de Gudo Wafu Nishijima Roshi.

ROHATSU SESSHIN 2011

21 de Noviembre de 2011

¿Qué es un sueño? ¿Qué es la realidad? Preguntas que, especialmente durante un retiro de práctica intensiva como lo es un Rohatsu sesshin, surgen con frecuencia. Retiros que al concluir nos enseñan que, sea el sueño real o no, lo más importante es seguir el curso natural de las cosas. Es que al seguir el curso natural de las cosas, de manera natural se extingue la visión que diferencia entre la ilusión y el despertar. Es esta la visión a la que se refiere el Maestro Keizan durante su Teisho sobre la transmisión del Dharma del Maestro Kumorata (1) cuando habla de la importancia de “adquirir conocimiento sobre vidas anteriores”.

Cuando la vida nos parece ser un sueño o cuando la vida nos parece ser la realidad, sin tener claridad sobre que significa “adquirir conocimiento sobre vidas anteriores” distinguimos entre la ilusión y el despertar. Cuando existen la ilusión y el despertar existen en nuestras vidas también el amor, la pasion tanto como la crueldad. Solemos tomar entonces posición y juzgar. O tal vez simplemente nos preguntarnos ¿por qué caen justamente las personas amables y compasivas mientras que las malvadas triunfan y consiguen el bienestar? Solemos sacar entonces la errónea conclusión que no existe la ley de causa y efecto, que no existe el Karma y pensamos que la felicidad y la infelicidad dependen de la suerte. Pero “adquirir conocimiento sobre vidas anteriores” significa tambien tener la certeza que a travez de los tres tiempos, la ley de causa y efecto existe sin discrepancia alguna y los que cometen la injusticia, caen y los que cometen justicia, se levantan.

Así, independiente a que la realidad nos parezca un sueño o nos parezca real, es importante “adquirir el conocimiento sobre las vidas anteriores”. Para ello tal vez solo se deba dejar de distinguir entre el bien y en el mal. Manteniendo la atención en este instante, superamos todas las distinciones y arrancamos de raíz la ignorancia del pasado, presente y futuro y arrancamos con ello no solo la raíz del karma si no que también tanto sus semillas como sus frutos. Cuando dejamos de distinguir entre el bien y el mal, la naturaleza de Buda es la Mente vacía y resplandeciente que es a la vez es la inmensa e ilimitada realidad.

Concluyendo entonces, ¿qué es un sueño y que es la realidad? En el capitulo Muchu setsumu del Shobogenzo el maestro Dogen, responde a esta pregunta de la siguiente manera:

Porque la suprema verdad no es otra cosa que la suprema verdad, le llamamos un sueño. Soñamos este sueño, lo explicamos, el sueño se hace realidad y nosotros mismos somos este sueño. Si no soñásemos este sueno, este no podría realizarse y si este no se pudiese realizarse, nosotros no lo podríamos soñar. Si no existiese este sueño, no habrían Budas y si los Budas no lo soñasen jamás podrían aparecer en el mundo para darle vueltas a la maravillosa rueda del Dharma. A esta rueda del Dharma, que enseña un sueño en un sueño, solo le dan vueltas los Budas juntos a otros Budas. Solo cuando se enseña un sueño en un sueño, existe la asamblea de los Budas y patriarcas que proclaman la suprema verdad. Además, cuando el cuerpo de los Budas sigue desarrollándose, los Budas seguramente siguen enseñando un sueño dentro de un sueño. En este sueño solo existe el respeto y la dignidad de los Budas juntos a otros Budas. Ellos no están fijados en su cabeza o en sus ojos, ni en la medula ni en el cerebro, ni en el cuerpo ni en la carne, ni en sus manos ni en sus pies. Porque no están fijados en nada, viven en completa unidad con los objetos. A esto le llamamos lo profundo en lo profundo, lo maravilloso en lo maravilloso y la realización en la realización. Le llamamos también „ponerle una cabeza a una cabeza“. Es sin duda los actos y los hechos de los Budas y patriarcas. Cuando los seres humanos comprenden la expresión de mas arriba (de manera convencional) piensan solo en que, la cabeza debe ser la corona del cuerpo humano. Jamás se imaginan la cabeza como la corona de todo el universo. ¿Como podrían entonces imaginarse la cabeza como las millares de cosas claras y concretas? Pues no conocen la cabeza tal y como es. (2)

(1) Keizan Jokin - Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz): Traducción: Francis Dojun Cook. 2006. Barcelona.
(2) Shobogenzo, Muchu setsumu - Eihei Dogen

SEXO, AMOR Y ZEN

15 de Noviembre de 2011

Debo confesar que hay muchos días en los cuales la vida me parece ser un sueño. Un sueño fugaz en cual el presente es una estación entre el pasado y el porvenir. Un paradero de esperanza en espera por la felicidad.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño, sobretodo me llaman la atención los pensamientos centrados en mi opinión individual. Constantemente estoy juzgando, valorando, opinando o quejándome de que algo no esta del todo bien. Y esto especialmente si se trata de temas como el amor, la pasión o el día de San Valentín. Por lo general para el día de San Valentín digo: “!No me gusta este día!”. O tal vez diga: “El día de San Valentín en si me gusta, pero no aquello que se hace de el. ¡Todos esos corazones por ahí!. ¡Corazones de plástico, corazones de chocolate y hasta corazones de metal. En todos los colores, en todos los tamaños, con y sin gusto!”. Tal vez sea esta la razón porque para el día de San Valentín frecuentemente el sueño se convierta en pesadilla para mi y porque siempre tenga la sensación que este año el día de los enamorados se festeja como en ninguna ocasión anterior. Y es que lo que más me molesta de todo esto, no es que se celebre el amor, sino la imagen que se vende cual propaga que el amor es igual a la pasión.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño, me molesta el ideal que hace del amor una pasión. Porque además debo confesar que nunca me han interesado las ideologías. Incluso ni el Budismo si se entendiese este solo como un Ismo. La única y real razón que me han conducido a la vía del Buda, siempre ha sido la inmaculada realidad. Lo que hago ahora, en este instante, con mi cuerpo y mente, cuando como, cuando pienso y cuando amo. Solo eso.

¿Que es la inmaculada realidad? me pregunto algunas veces en mi sueño. ¿Es la inmaculada realidad la actividad mental? ¿Será esta tal vez una tela infinita de pensamientos o más bien un océano de conceptos e imágenes, donde las palabras siguen a las emociones, como las olas agitadas por el viento? Como el océano. Eso se escucha bien. Suena a frescura, a libertad, a infinito y cubre así hasta mis mas profundos anhelos. De todas maneras mejor que una tela. Una tela no puede ser igual a la libertad, ya que tal como lo aprendí en mi niñez las telas son tejidas por las arañas y eso nada puede tener que ver con la libertad. Observo mis pensamientos y me doy cuenta que así como vemos la realidad es una cuestión de la perspectiva que tomamos con nuestra actividad mental. Sea bello o feo, bueno o nefasto, los pensamientos son algo que hasta cierto punto puedo guiar. Aun así, sigue habiendo una pregunta abierta detrás del telón: si mis pensamientos son tan libres como creo que lo son ¿por qué dependen estos de una perspectiva?. Esta conclusión me hace dudar ya que noto que sigue habiendo un ideal romántico ahí detrás y sobretodo hay ahí un sujeto que no deja de separar entre si y el mundo que cree ser exterior.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño, cuando digo “no me gusta el día de San Valentín” me encuentro con la voz de Buda que me dice: “mientras digas “me gusta el día de los enamorados” o “no me gusta el día de San Valentín”, siempre te estarás alejando de lo que es la verdadera realidad”. Paro. Sigo esta enseñanza y me doy cuanta que el hecho que no me guste el día de los enamorados se debe a una experiencia hecha en el pasado y esta experiencia hecha en el pasado me esta impidiendo ver el ahora tal y como es. Así es como decido soltar el pasado y hago un esfuerzo proponiendome comprarle a mi pareja para el próximo día de San Valentín un enorme corazón rojo y un ramo de flores además. Que sorpresa me llevo cuando en el mismo instante que tomo la decisión, reconozco que en la inmaculada realidad, las ilusiones y los apegos son las olas del mar.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño me confío a las enseñanzas de Buda. Y observo. Y llego a la conclusión que en el Budismo la pasión y la espiritualidad no se contradicen entre si. La pasión y la sexualidad no son ni buenas ni malas sino que instintos naturales de nuestra especie. No podemos negarles ni podemos deshacernos de ellos y es más: si queremos seguir el Dharma seria error hacerlo. ¿Será esta la razón por la cual en el Budismo Zen tantos sacerdotes viven casados o porque hay completa abertura en cuanto a la homosexualidad? No lo se. Tal vez sea lo más importante vivir en aquel lugar que trasciende el tiempo. Ahí donde el hombre y la mujer no se pierden en el amor o en la pasión. Ahí donde la flor del loto abre sus pétalos y florece sin que le importe nuestra admiracíon.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño existen en la Vía del Buda los preceptos. Recomendaciones como aquellas que dicen “no practicar una mala sexualidad”. ¿Pero que significa una “mala” sexualidad? ¿Se refiere la palabra “mala” al posible sufrimiento que uno le puede provocar a otros o a si mismo?. ¿O se refiere la palabra “mala” a la actitud mental con la que llevamos acabo toda actividad? Porque practicamos plena presencia en cualquier actividad como lo es también la sexualidad, cuando el objeto y el sujeto son uno, tenemos un acceso natural a la verdadera esencia de la realidad. ¿Verdad?.

En días en los cuales la vida me parece ser un sueño también hay momentos en los cuales vivo de instante a instante. Momentos en los cuales todo instante es una gota en el infinito océano de la vida que es una gota a la vez. En momentos como estos, en los cuales todo instante es una gota del océano de la vida, algunas veces tengo la certidumbre que mis ilusiones son el océano de la inmaculada realidad. Por un momento veo entonces en medio del sueño la realidad. Y veo que sin el sueño no existe la realidad. En momentos como estos la pasión y el amor son uno y se les llama compasión.

Foto: A.Hollinek

KUMORATA

9 de Noviembre de 2011


En vidas pasadas se despojó de un cuerpo tras otro
Y hoy finalmente ha encontrado a su Viejo Compañero

El venerable Kumorata fue el decimonoveno patriarca. En cierta ocasión, Kayashata se dirigió a el del siguiente modo:

- Hace mucho tiempo, el Venerado por todo el mundo predijo: „Cien años después de mi muerte nacerá en Tokhara un gran ser que heredará y promoverá la enseñanza profunda“. Afortunado tu, que me has encontrado.

Al escuchar esto, el maestro adquirió pleno conocimiento de sus vidas anteriores.

Circunstancias

El maestro había nacido en Tokhara y pertenecía a la casta de los brahmines. Hace mucho tiempo, cuando era un ser celestial que moraba en el cielo llamado Parnirmita-vasavartin (el sexto cielo de la esfera del deseo), vio el collar de piedras preciosas de un bodhisattva y sintió apego por el. Como resultado de ese apego descendió de esa esfera celestial y renació en el cielo denominado Trayastrimsas (el segundo cielo de la esfera del deseo). Allí escuchó a Indra predicar el Sutra de la perfección de la sabiduría y pudo darse cuenta de su superioridad. Por eso por lo que ascendió al reino celestial de los Brahmadevas (ubicado en la esfera de la forma). El maestro era muy inteligente y fue capaz de predicar los fundamentos del Dharma. De este modo, los seres celestiales le hicieron el honor de convertirlo en su maestro y, cuando llegó el momento en que debía ocupar su rango de patriarca, descendió de los reinos celestiales y renacío en Tokhara.

El decimoctavo patriarca, por su parte, se hallaba impartiendo la enseñanza cuando llegó a Tokhara. Una vez allí, percibió un clima extraño en torno de la casa de un brahmin y se dispuso a entrar en ella. Entonces apareció Kumorata y le preguntó:

- ¿Quiénes son tus seguidores?
- ¿Son los seguidores del Buda – replicó el venerable.

Cuando Kumorata escuchó este nombre cerró la puerta invadido por el temor. El venerable esperó un poco y luego llamó a la puerta.

- No hay nadie en casa – respondió Kumorata
- ¿Quién dice “nadie”? – replicó el venerable.

Cuando Kumorata escuchó esto se percató de que su interlocutor debía de ser una persona extraordinaria, de modo que abrió la puerta con prontitud y se postró ante él. En aquel momento tuvo lugar el episodio que hemos relatado anteriormente en el que Kumorata cobró conciencia de sus vidas anteriores.

Teisho

Debéis reflexionar atentamente sobre esta historia ya que, aunque lograseis aclarar los nombres y palabras y la idas y venidas del nacimiento y la muerte de la Persona Verdadera, si no acertáis a entender el hecho de que vuestra naturaleza intrínseca es vacía, brillante, maravillosa e inmensa, jamás llegareis a entender cual es la Mente que los budas tratan de transmitir. Por consiguiente Kumorata se sintió maravillado al ver a los bodhisattvas emitiendo luz y, como todavía no se había desprendido de los tres venenos del apego, el rechazo y la ignorancia, cuando contemplo las treinta y dos marcas mayores y las ochenta y cuatro menores del cuerpo de los budas, se despertaron en el sentimientos de apego. Si retrocedemos al pasado de Kumorata recordaremos que el maestro cayó desde la morada celestial del Trayastrimas debido al apego. No obstante, a causa de los meritos acumulados en vidas anteriores, cuando escuchó a Indra exponer el Dharma ascendió al reino de los bramaderas y finalmente renació en Tokhara. Así pues, los meritos acumulados por Kumorata en el pasado se vieron recompensados por su encuentro con el decimoctavo patriarca y el conocimiento de sus vidas anteriores.
Quizás alguien pueda pensar que, cuando hablamos del “conocimiento de las vidas anteriores”, nos estamos refiriendo al conocimiento del pasado o del futuro en el sentido usual de esos términos. ¿Pero que valor podría tener tal cosa? Si únicamente os percataseis de que la naturaleza original e inmutable del Yo no es ni santa ni ordinaria, ignorante ni iluminada, llegareis a comprender que todas las enseñanzas y todos los principios nacen en la Mente. Es por esto por lo que, tanto la ilusión de los seres ordinarios como la iluminación de los budas, mora en la pulgada cuadrada de vuestra mente y no pertenece en absoluto a los sentidos, a sus objetos, a la mente y pertenece en absoluto a los sentidos, a sus objetos, a la mente o a su dominio. ¿Cómo podríais, llegados a este punto, hablar en términos de “pasado”, de “presente”, de “budas” o de “seres ordinarios”? No existe nada, en última instancia, que empañe vuestra visión, ni mota de polvo que manche vuestras manos. La Mente vacía y resplandeciente es inmensa e ilimitada, es el Tathagata eterno y perfecto que mora idéntico todos los seres sensibles, que están iluminados desde siempre. De este modo, cuando hay comprensión nada aumenta cuando no la hay nada mengua. „Adquirir el conocimiento de las vidas anteriores“ significa pues, llegar entender que esto ha sido así desde siempre.

Si no llegáis a penetrar en este domino os veréis constantemente desasosegados por todo tipo de sentimientos relativos a la ilusión y al despertar. Entonces os dejareis arrastrar por los signos del pasado y del futuro, no comprenderéis, en sumo, que existe un Yo varadero ni tampoco aclarareis el hecho de que en la Mente esencial, no puede haber confusión alguna. De este modo obligareis a que los budas se tomen la molestia de aparecer en este mundo y habréis sido la causa de que el patriarca Bodhidharma viniera de Occidente desde hace ya mucho tiempo. Este, y no otro, es el autentico significado de la aparición del Buda en nuestro mundo y la intención original del viaje efectuado por Bodhidharma desde Occidente. Debéis, pues, ser muy cuidadosos y llegar a entender que la Mente original es profundamente inteligente, carece de error, es resplandeciente y no puede ser ocultada. Así pues, el sentido de la frase „adquirir el conocimiento de las vidas anteriores“ consiste en entender la naturaleza de esta resplandeciente luminosidad original.


Poema

Hoy también tengo unas humildes palabras con las que quisiera ahondar un poco más este principio. ¿Os gustaría escucharlas?

En vidas pasadas se despojó de un cuerpo tras otro
Y hoy finalmente ha encontrado a su Viejo Compañero.

Keizan Jokin - Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz): Traducción: Francis Dojun Cook. 2006. Barcelona.

EL ETERNO ESPEJO

3 de Noviembre de 2011

En medio de la noche,
Un rayo aclara el paisaje.
Todo lo refleja el eterno espejo.
Las nubes al antojo del viento,
El bosque ni mas ni menos espeso.
La hoja que sigue cayendo.

¿Qué es la actividad que ningún buda jamás a dejado de hacer? ¿Cuál es la mente que todos los budas han conservado y transmitido desde Shakyamuni hasta hoy? Tal vez se le pueda llamar el eterno espejo. El eterno espejo al cual también se le ha llamado el ojo de la verdad. Aquel ojo que solo esta limitado por la verdad.

Cuando el Daikan Eno, maestro de Nangaku, servia en el templo del maestro Konin, Eno le pidió a otro monje que escribiera el siguiente poema sobre una pared:

En el estado de bodhi originalmente no existe ningún árbol,
Tampoco necesita el claro espejo un pedestal
Originalmente no tenemos cosa alguna
¿Donde podrían el polvo y la suciedad existir?

Este poema llevó a que el maestro Konin le transmitiera el Dharma a Eno que se convirtió así en el sexto patriarca ancestral.

Este poema de Eno ha tenido mucha influencia en el Zen y hay muchas interpretaciones en cuanto a su comprensión. Pero independientemente al significado que le queramos dar a sus palabras, claro esta que aunque „no hay espejo alguno que resplandezca, aunque desde el comienzo no exista nada y aunque no hay nada donde podría acumularse el polvo“ con estos versos el maestro Eno nos esta mostrando el eterno espejo mismo.

Por esta razón el maestro Dogen afirma que en todo el universo no hay un grano de polvo que no fuese el eterno y redondo espejo mismo comentando los versos de Eno de la siguiente manera (1):

La gente en el mundo llama al Patriarca fundador Daikan, “El Buda eterno”. El Maestro Zen Engo dice, “Yo inclino mi cabeza al piso ante Sokei”, el verdadero Buda eterno”. Entonces, recuerden las palabras con las que el Patriarca fundador Daikan expone el espejo: “Originalmente no tenemos cosa alguna, ¿En que lugar podría existir el polvo y la suciedad?” “El claro espejo no necesita un pedestal“ esto contiene la sangre vital; debemos esforzarnos por comprenderlo. Todas las cosas en el estado claro-claro son el claro espejo en si, entonces decimos, “cuando llega una cabeza clara, una cabeza clara bastará”. Ya que el claro espejo está más allá de cualquier lugar, no posee ningún lugar. Incluso, a través del Universo en las diez direcciones, ¿queda alguna partícula de polvo que no sea el espejo? En el espejo mismo, ¿queda alguna partícula de polvo que no sea el espejo? Debemos recordar que todo el Universo no es tierras de polvo, y así es el rostro del espejo eterno.

(1) Shobogenzo, Kokyo - Eihei Dogen

PUREZA

28 de Octubre de 2011

¿Qué es lo que tienen el verano, el otoño y el invierno en común?
¿Qué es lo que une al fuego con la tierra el viento y el mar?
¿Qué es lo que crea la armonía entre el ying y el yang?

La hoja es árbol, es tierra, es agua, es raíz.
La hoja siendo la buena hoja que es.
Guarda el misterio en silencio,
Nunca dejando,
De soltar.
De caer.

En nuestra práctica muchas veces nos encontramos con la moral o la ética. Normas y conceptos morales que reflejan en un contexto social lo que esta bien y lo que esta mal, lo que es puro y lo que es impuro.

Mientras que para unos lo puro es aquello que es útil para uno y para toda la comunidad para otros es puro todo aquello que hace feliz. Para otros de nosotros la pureza puede ser aquello que creemos que es la más profunda verdad como cuando decimos: La esencia espiritual de todos los fenómenos y su correspondiente expresión material son uno y a la vez difieren entre si.

Llegando a este punto, cuando intentamos de explicar lo que es la pureza, lo que nos podemos preguntar es: ¿no será que estamos haciendo de lo puro un ideal? Tal vez sea así ¿pero no seria prematuro concluir por eso que lo impuro es el ideal?. Eso seria así como separar entre la ilusión y el despertar.

Muchas veces solemos pensar que las imágenes y los conceptos que hacemos de la realidad no sirven para describir la más inmediata realidad, lo que hasta cierto grado es verdad, aunque solemos olvidar que si no fuese por las explicaciones, las imágenes y las palabras ¿cómo podríamos llegar a comprender la verdad? ¿No son las imágenes que nos hacemos de la realidad y las palabras que empleamos para expresar lo que creemos que es la realidad, parte de la realidad? Y más allá: ¿No son nuestros sueños, nuestros apegos, los ideales que fabricamos, parte de la realidad?. Tal vez no de una pista, el hecho que el maestro Eno emplea palabras enseñar la inmaculada realidad.

Eno dice: “No-Manchar” es justamente, lo que todos los Budas conservan. Tu eres así. Yo también soy así y muchos antepasados del Dharma también son así.

Tal vez signifiquen estas palabras que aunque no exista nada puro o impuro, aunque las palabras sean parte de la realidad, hay algo que en el Budismo le llamamos pureza. Pero más allá de ser un ideal tal vez sea esta pureza el estado original que existe en todo ser, donde no existe distinción entre el despertar y la ilusión. Si esto fuese así el “No-manchar” seria nada más que la actividad misma que ningún buda jamás a dejado de hacer.

COLECCIÓN DE KOAN DEL MAESTRO DOGEN – PARTE II, UNO

22 de Octubre de 2011


El maestro Nangaku fue discípulo del sexto maestro ancestral Daikan Eno. Este le preguntó:
- ¿De donde vienes?

El maestro Nangaku le respondió:
- Vengo del maestro Ankoku de la montaña Su.

El sexto patriarca dijo:
- Algo inimaginable ha llegado así.

A esto el maestro Nangaku no pudo responder nada. A posterior estuvo a los servicios del sexto maestro ancestral por ocho años. Al final consiguió comprender las palabras y dijo:

- Ejo ha comprendido. Cuando llegue por primera vez aquí, el maestro me recibió con las palabras: “Algo inimaginable ha llegado así”.

El antepasado del Dharma le preguntó: ¿Cómo comprendes tu estas palabras?

El maestro Nangaku respondió:
- Querer expresar algo con las palabras no alcanza la medula.

El antepasado del Dharma volvió a preguntar: ¿todavía estudias lo que es la práctica y la realización o no?

El maestro Nangaku respondió: No es así que la práctica y la realización no existan. Pero cuando el espíritu esta manchado, no se puede alcanzar.

El antepasado del Dharma dijo: Este “No-Manchar” es justamente, lo que todos los Budas conservan. Tu eres así. Yo también soy así y muchos antepasados del Dharma también son así.

Comentario:

Cuando el maestro Nangaku llegó al templo del sexto maestro ancestral, este le dijo: “Algo inimaginable a llegado así”. Las circunstancias de la llegada de Nangaku al templo correspondían a la totalidad de la realidad que es indescriptible con palabras. Estas no eran ni más ni menos que la realidad misma.

El maestro Nangaku no lo comprendió, y se quedo durante ocho años junto al maestro Daikan. Transcurriendo este lapso de tiempo creyó haber comprendido las palabras que el maestro Daikan había pronunciado a su llegada. Respondiendo a la pregunta del maestro Daikan a que comprensión ha llegado, el maestro Nangaku dijo que es difícil si no imposible comprender la realidad a través de alguna explicación. El antepasado del Dharma le volvió a preguntar: “¿todavía estudias lo que es la práctica y la realización o no?”. Práctica significa practica de Zazen. La realización, también muchas veces denominada Satori o Iluminación, simplemente significa reconocer la realidad – ser participe de la realidad. Demasiadas veces piensan los seres humanos, que la práctica y la realización están separadas una del otro. Piensan que Zazen es el medio o el ejercicio a través del cual se alcanza a lo que se le llama realización o iluminación.

El maestro Nangaku rechazo ensuciar las circunstancias verdaderas y separar los dos elementos uno del otro. El sentarse en Zazen ocurre completa e íntegramente en la realidad: entonces ahí no hay ni mas ni menos que la inmaculada realidad.

Según: Shinji Shobogenzo - Colección de 301 Koan de Dogen Zenji. Traducción del japonés, comentarios y explicaciones de Gudo Wafu Nishijima Roshi.

NAMBEI SESSHIN

16 de Octubre de 2011

El templo Busshinji de São Paulo realizará entre el 31 de octubre y el 04 de noviembre el Nambei Sesshin – retiro de entrenamiento para monjes de America del Sur.

El templo Busshinji dispone de 30 plazas para acomodación que serán puestas a disposición de acuerdo al orden con cual se hacen efectivas las inscripciones.

A los interesados solicitamos enviar la siguiente información por email a la siguiente
dirección de email:

busshinji_sp@hotmail.co.jp


Nombre :
Email:

Tel.
Cel.
Restricciones Alimenticias:
Nombre Búdico:
Maestro:
Fecha de ordenación:
Templo o Dojo:
Número de veces que ha participado a un Sesshin en el Templo Busshinji de São Paulo:

Reglas Fundamentales:


0 – El Sesshin Nambei esta previsto para monjes o toda persona que considera seriamente
hacerse monje.
1 - El Nambei Sesshin comienza el día 31 de Octubre a las 12H y acaba el dia 04 de noviembre a las 10.30H;

2 - El valor es de R$ 350,00 (Tres cientos cincuenta reales);

3 - Los inscritos deben ingresar a las 10 Horas del día 31 de Octubre del 2011;

4 – Después del ingreso, la permanencia es obligatoria hasta el dia y la hora prevista para el egreso.
5 - En caso de desistir después de la inscripción y no absolver integramente el sesshin el valor no será devuelto.
6 – No hay posibilidad de participación intercalada durante la sesshin.

7 - Convidamos a todos los practicantes a participar al sesshin. Pero descartamos aquellos que no hayan entrenado zazen suficientemente.

8 – Es obligatorio mantener el silencio durante el Sesshin, inclusive en los momentos de otras actividades.

9 – No esta permitido utilizar el teléfono incluyendo los celulares (En caso de extrema necesidad el templo acogerá las llamadas y se encargara de establecer la conexión).

10 – El alimento ofrecido durante el sesshin que es fresco y vegetariano debe ser aceptado por todos sin discriminación.

11 - Durante el periodo de Sesshin no será permitido salir de las instalaciones siguiendo asuntos personales.

12 - Recomendamos el uso de ropa oscura y cómoda.

13 – El templo no dispone de ropa de cama. Por tanto recomendamos traer sabanas y frazada (las temperaturas acostumbran caer bastante por la noche). Recomendamos también para el uso personal, toallas, un par de sandalias, productos de higiene personal y otros de su necesidad.

14 – Con excepción del día 03 de julio las actividades comenzaran a las 5h45 y terminaran a las 19h30;

15 – El despertar será a las 5h30 y el dormir a las 22h00.

LA MENTE II

10 de Octubre de 2011


El eterno y redondo espejo dice:
- La hoja anda siempre desnuda por ahí.
¿Será porque la hoja solo sigue su corazón?

El eterno y redondo espejo dice:
- A la hoja no le gustan los vestidos,
¿Será porque estos le impiden volar?

La hoja se mueve con el viento.
La hoja no conoce elección.
Y así es libre.
Cuando viene.
Cuando cae.
Cuando se va.

En la mente de Shakyamuni no existe confusión. La existencia significa constante transformación. Nacimos, crecemos y morimos y lo que un día comenzó en otro tendrá que concluir para volver a ser con otra forma la misma esencia de la cual surgió. Llegamos al mundo desnudos y cuando morimos nada nos acompaña. ¿Entonces, que es lo que nos impide descubrir lo que verdaderamente está en nuestro interior? Tal vez nuestra mente.

Vemos hasta la más profunda verdad, vemos las formaciones mentales y su repercusión en nuestra salud. Vemos los procesos sociales y sus consecuencias para el mundo en el que vivimos. Comprendemos tanto lo que significa pasarse la vida corriendo detrás de un momento mejor como la contradicción del progreso que caracteriza nuestra sociedad. Una contradicción que se expresa cuando observamos la diferencia que existe entre los valores éticos y morales que proclaman la igualdad, la libertad y la fraternidad por un lado y por otro lado el verdadero comportamiento de la economía global. Una economía que se orienta en los resultados y donde se premia al más competitivo, al más rápido y que promueve así el egoísmo y la avidez, en vez de fomentar lo que nos une, la solidaridad y la cooperación. Siendo así ¿de que nos sorprende el hecho de que a pesar de todos lo valores humanitarios y solidarios que se promueven en nuestra sociedad, las estructuras familiares cada vez se desintegran más o que la diferencia entre ricos y pobres es cada vez sea mas abismal, sin hablar del deterioro que provoca nuestra especie en el medio ambiente, la naturaleza y el mundo animal? Y así como vemos estas contradicciones y vemos unas cuantas más.

Nuestra conciencia se amplia pensamos. Concluimos que todo es una cuestión de ética o de moral y seguimos afirmando que en futuro las cosas Irán mejor (o peor) y separamos así entre este momento y uno posterior suponiendo que en cuanto a este instante hay una elección. Pero en la mente esencial no hay elección. No hay elección alguna en la mente de Shakyamuni, porque en la mente que trasciende el bien y el mal, no existe ni el futuro, ni el pasado ni el presente – solo existe el ser. Y es entonces cuando hasta el eterno y redondo espejo se calla y deja de comentar.

LA MENTE

4 de Octubre de 2011

¿Qué es el tiempo?
¿Es la primavera? ¿Es el invierno?
¿Es el ave que vuela según su instinto?
La montaña calla como el eterno pasado.
Tal vez sea el tiempo una nube pasajera,
que ante el infinito cielo azul,
baila al antojo del viento.

¿Que es la mente? Desde lo absoluto, respuestas a preguntas como estas aparecen con más claridad. Un enfoque necesario dado que desde que Shakyamuni Buda alcanzará el despertar aun no podemos decir concretamente que es la mente. Estudiamos nuestro cuerpo, nuestro cerebro, estudiamos la actividad mental y aun así desde más de 2500 años nada ha cambiado en nuestro comportamiento real. Por lo menos así lo demuestra la relación que llevamos con el tiempo.

Y es que muchas veces cuando observamos el cambio continuo del mundo en el que vivimos tenemos la impresión que todo esta cambiando cada vez mas rápido. Una sensación que algunas veces nos llega a hacer pensar que estamos perdiendo el control, que la vida nos acerca y por más que intentemos de buscar soluciones nos encontramos atrapados en una malla de líos que jamás hemos querido tener. Es así como muchas veces, intentando de hacer lo mejor de nuestras vidas nos encontramos con las ideologías. Todo tipo de ideologías, sea en forma de creencias, folisofias, religiones, o sea más concreto como un nuevo trabajo o un nuevo amor. Luchamos por lo que creemos, lo defendemos, algunas veces hasta el final, hasta que algo nos hace parar.

Un paradero obligatorio que muchas esta acompañado por la decepción pero también por la reflexión. Reflexión sobre lo sucedido pero también sobre un nuevo comenzar. Descubrimos tal vez que más sustentabilidad nos hubiese venido bien. Y desarrollamos nuevos códigos de conducta, una nueva moral, una ideología tal vez, sin comprender la contradicción que significa intentar hacer de la sustentabilidad una receta o una obligación. Y es que toda ideología tiene algo que cubre lo que se alberga en nuestro interior. Algunas veces intuimos que debe haber algo más y aun así, a pesar de todas los momentos amargos que hemos tenido que pasar, a pesar de todos los reveses y toda desilusión, a la más minima oportunidad cambiamos de bandera nuevamente y otra vez comenzamos a correr. Antes de habernos dado a nosotros mismos una oportunidad de exhalar profundamente y permitir que lo que esta en nuestro interior se pueda expresar. De esta manera, siguiendo una tras otra vez el mismo patrón de conducta, seguimos hasta que nos cansamos. Hasta que llegamos a un estado de fatiga que muchas veces no se limita al cansancio emocional afectando también nuestro estado físico corporal. Algo que en ultima instancia puede llegar a expresarse por medio de depresiones o agresividad. ¿A quien le sorprenden así las fobias colectivas o las nuevas enfermedades mentales como el síndrome de cansancio del que nuevamente se suele hablar en nuestra sociedad? Sean estas enfermedades ficticias o no, la verdad es que vivimos pendientes del teléfono, de los mensajes, del email, en constante ansia por estar siempre disponibles y por no desperdiciar ninguna oportunidad.

¿Qué es la mente? Tal vez sea oportuno ser mas concretos aun y nos preguntamos: ¿será el tiempo el que pasa rápido o será nuestra mente la que crea esta rapidez? Pregunta que deja claramente expuesto: todo nace en nuestra mente. Una conclusión que nuestro intelecto puede comprender, pero que solemos olvidar fácilmente cuando estamos expuestos al estrés o cuando aparece una expectativa en cuanto a una vida mejor.

En el Teisho que el maestro Keizan le dedica a la transmisión del Dharma al maestro Kayashata, Keizan Zenji dice:

“Observad cuidadosamente y poned fin a vuestra propia confusión y entonces seréis capaces de experimentar esto por vez primera. Si no llegáis a aclararlo os veréis obligados a arrastrar inútilmente con vosotros el fardo del cuerpo y de la mente durante las veinticuatro horas del día y como ocurre cuando lleváis una pesada carga sobre vuestra espalda, el cuerpo y la mente jamás llegaran a descansar. Sin embargo, cuando abandonéis el cuerpo y la mente, vuestra mente quedará vacía y silenciosa y podréis gozar de una vida más sosegada. Si no lo hacéis y seguís incapaces de aclara y expresar el tañido de la Mente del que nos habla esta historia, no entenderéis la aparición de todos los budas ni la iluminación de todos los seres”.

¿Por qué aparecen todos los budas? Tal vez sea una de las causas porque vivimos nuestra vida con prisas. Porque solemos pensar que en otro lugar y en otro instante hay algo que sea mejor. Distinguimos entre este instante y uno anterior o uno posterior de la misma manera como distinguimos entre seres con o sin iluminación. En la mente de Shakyamuni, que no esta separada a la nuestra, no existe ni prisa, ni rapidez, ni cualquier otra confusión.

KAYASHATA

27 de Septiembre de 2011


Silenciosa y tranquila, la Mente tañe
y resuena de diez mil formas diferentes:
Sogyanandai, Kayashata, el viento y las campanas - Keizan Jokin

El decimoctavo patriarca fue el venerable Kayashata , asistente del venerable Sogyanandai. En cierta ocasión, Kayashata estaba escuchando el sonido que el viento arrancaba de las campanas de bronce del templo cuando el venerable Sogyanandai le preguntó:

-¿Son las campanas las que tañen o acaso es el viento el que lo hace?
- No son las campanas ni tampoco es el viento. Es mi Mente la que suena – respondió Kayashata
-¿Y que es la Mente? – insistió el venerable
- El viento y las campanas en silencio – replicó Kayashata
- ¡Excelente, excelente! ¿Quién si no tú podría ser mi sucesor en la Vía? – concluyó entonces el venerable.

Circunstancias

El maestro había nacido en Magadha y pertenecía a la familia de Udraramaputra. Su padre era “Bóveda Celestial” y su madre “Plenamente Virtuosa”. Cierta vez, su madre soñó con un gran espíritu que sostenía un espejo redondo y, después de ese sueño, quedo embarazada. A los siete días nació Kayashata, cuyo cuerpo resplandecía como el lapislázuli y aunque no se le lavo, permaneció naturalmente limpio y perfumado. Después de nacer apareció un espejo redondo que seguía al maestro por doquier. Al niño le gustaban los lugares tranquilos y no se preocupaba por los asuntos mundanos. El espejo redondo permanecía frente a su rostro cuando estaba sentado y en el se reflejaban todas las cuestiones relativas a los budas. Era más brillante que la misma mente iluminada por la enseñanza sagrada. El espejo seguía a Kayashata dondequiera que fuese y en el se reflejaba la forma del muchacho. Así pues, caminara o permaneciese sentado, el espejo siempre se hallaba junto a el y, cuando se acostaba, se mantenía sobre su cama como si se tratara de un dosel celestial.
En cierta ocasión, Sogyanandai estaba viajando y predicando la enseñanza cuando recaló en Magadha. De repente se levantó un viento que refrescó amablemente el cuerpo y la mente de los presentes. Nadie entendía lo que estaba ocurriendo y el venerable Sogyanandai dijo entonces: “Este es el viento de la virtud de la Vía. Un sabio acaba de renunciar al mundo y quiere consagrarse a perpetuar la luz de los patriarcas”. Luego utilizó sus poderes espirituales para reunir a la asamblea de monjes y llevarla volando por encima de valles y montañas. Al cabo de un rato se posaron en la falda de una montaña y Sogyanandai dijo: “En la cima de esta montaña hay una nube púrpura, como una cúpula, bajo la cual vive un sabio”. Subieron entonces a lo alto de la montaña hasta llegar a una choza de la que salió un joven escoltado por un espejo redondo que se aproximó al venerable.

- ¿Qué edad tienes? Le preguntó el venerable
- Cien años – respondió el joven.
- ¿Pareces muy joven. Cómo puedes tener cien años de edad? – insistió Sogyanandai
- Ignoro la razón. Solo sé que tengo cien años – replicó Kayashata
-¿Eres acaso un buda? – preguntó nuevamente el venerable.
- El Buda dijo que es mejor vivir un solo día comprendiendo la actividad de los budas que vivir cien años ignorándola – contestó Kayashata.
- ¿Qué es lo que sostienes en la mano? – preguntó entonces el venerable, al lo cual el joven replicó:

El gran espejo redondo de todos los budas,
Un espejo inmaculado tanto por dentro como por fuera.
Todos pueden verlo por igual
Porque el ojo de sus mentes es idéntico.

Cuando sus padres escucharon eso le dejaron partir y entonces el maestro renunció al hogar. Luego el venerable le acompañó a su lugar de procedencia y, cuando acabó de hacerle entrega de todos los preceptos, le impuso el nombre de Kayashata.
En cierta ocasión, Kayashata escuchó el sonido que el viento arrancaba de las campanas del monasterio y, tras el episodio que hemos relatado en la exposición del caso, Sogyanandai acabó transmitiéndole el Tesoro del Dharma. Luego se convirtió en el decimoctavo patriarca. Cuando finalmente el joven abandonó su hogar, el espejo redondo se desvaneció súbitamente.

Teisho

Al igual que ocurre con ese espejo redondo inmaculado por dentro y por fuera, el ojo de nuestra mente es idéntico en todos nosotros. Desde el mismo momento en que nació, le joven Kayashata siempre se había mostrado interesado por las cuestiones relativas a los budas, sin dejarse atrapar por los asuntos mundanos. En el espejo resplandeciente podía ver cosas relativas a los budas del pasado y del presente. Pero aunque supiera que el ojo de la mente es igual en todos nosotros, todavía no comprendía, sin embargo, la actividad de los budas. Es por esto por lo que dijo que tenia cien años de edad, porque, para quien llega a entender –aunque sea un solo día – la actividad de los budas, cien años e innumerables vidas son lo mismo.
Apenas lo comprendió, el joven renuncio a su espejo. Comprender este punto no es tarea ni sencilla ni rápida. ¿Pero que es lo que pude faltar cuando uno llega finalmente a comprender el gran espejo redondo de todos los budas? Esta no es todavía la verdad definitiva. ¿Qué significa que “todos puedan verlo”? ¿Qué “es inmaculado por dentro y por fuera”? ¿”A que “manchas” se refiere? ¿Cuál es “el ojo de la mente” y que es eso que es “idéntico” en todos? ¿No perdió acaso también Kayashata , cuando renuncio al espejo redondo, su piel y su carne? Aunque percibiera la ausencia de diferencia de los ojos de la mente y se diera cuenta de que todos son idénticos, no había aclarado por completo su Yo y su visión, por tanto, todavía era dualista.
Tened, pues, cuidado, de no caer en el dominio de la forma. Prestad atención, desembarazaos prontamente de toda idea sobre las consecuencias karmicas que determinan vuestro cuerpo y vuestro entorno, y entonces acabareis comprendiendo la inasibilidad del Yo. Si no llegais a penetrar en este domino no sereis sino seres sensibles sujetos, por tanto, a las consecuencias karmicas e incapaces de entender la actividad de los budas. Es por esto por lo que Kayashata se arrepintió, renuncio a su hogar y recibió todos los preceptos. Más tarde permaneció durante muchos años sirviendo a Sogyanandai.
En cierta ocasión, Kayashata escuchó el sonido que viento arrancaba de las campanas de bronce del templo y, cuando el venerable Sogyanandai le preguntó: “?Son las campanas las que tañen o acaso el viento el que lo hace?” tuvo lugar el episodio que hemos relatado en el apartado anterior.
Debemos interpretar cuidadosamente esta historia porque aunque el venerable Sogyanandai no viera campanas ni percibiese viento alguno, todavía trataba de mostrar lo que es la Mente. Es por esto por lo que preguntó: “¿Son las campanas las que tañen o es acaso el viento el que lo hace?”
¿Qué es la Mente? Es imposible entender esta cuestión mediante las campanas del viento. Estas no eran campanas ordinarias, sino el tipo del campanas – llamadas reitaku – que, aquellos tiempos, se colocaban en las esquinas de los pasillos en las torres y en otros lugares de los templos de Nara y que servían para distinguirlos del resto de las casa del pueblo. Al comienzo de la época en la que la capital se traslado a Kyoto (en 797), las campanas seguían colgadas de los templos, pero esa es una tradición que hoy en día ha caído ya en el olvido. En la India sin embargo, este tipo de campanas cumplía con una función concreta. Este koan tuvo lugar cuando sonaban las campanas de viento. El maestro replico diciendo: “No son las campanas ni tampoco es el viento, sino que es mi Mente la que tañe”. Desde la época de Kayashata hasta el sexto patriarca Zen chino, Hui-neng, ha pasado mucho tiempo y, sin embargo, Hui-Neng dijo: “El viento no se mueve, la bandera no se mueve, es tu Mente la que lo hace”. Cuando entréis completamente en este dominio no estableceréis diferencia alguna entre los tres tiempos. Entonces existirá una continuidad absoluta entre la realización del pasado y la del presente, vuestra visión ordinaria dejará de establecer discriminaciones y comprenderéis por vez primera que “no es el viento el que se tañe ni tampoco son las campanas las que lo hacen”. Para saber lo que es esa Mente deberéis llegar al comprender que “es mi Mente la que tañe”. La forma de este tañido se eleva por encima de las montañas mas elevadas y desciende hasta el mismo fondo del océano. El frondoso florecimiento de los árboles y de la hierba y la luminosidad de vuestros ojos son aspectos diferentes del tañido de la misma Mente. No creáis, por tanto, que hay sonido alguno, porque todo sonido es el tañido de la Mente. No hay momento alguno en que la Mente no esté tañendo. Pero no hay eco ni sonido alguno que pueda escucharse con los oídos porque el oído también tañe y, al mismo tiempo, permanece en silencio.
Cuando miréis así no veréis ninguna de la miríada de las cosas. Las montañas carecen de forma, el océano carece de forma y no existe cosa alguna que posea forma. Es como estar soñando en un barco que navega por el océano, hendir las olas con el remo y descubrir la resistencia que ofrecen. Sin embargo, no hay bote en el que desplazarse ni profundidad alguna en la que hundirse. ¿Cómo podría haber montañas ni océanos? ¿Quién puede estar flotando en el bote? Así son las cosas. Aunque existan ojos, no hay sonido alguno y, aunque existan oídos, no hay visión. Tampoco debéis decir que los seis sentidos se asientan en uno. Debéis abandonar toda identificación con los seis sentidos, porque los sentidos permanecen en silencio. No hay seis sentidos que apresar ni seis objetos que abandonar. Los seis sentidos y sus objetos se abandonan juntos y la Mente y sus objetos se olvidan al mismo tiempo. Si observáis atentamente, no existen sentidos, objetos ni Mente que deban ser abandonados y olvidados. De hecho, permanecer en silencio no es cuestión de hacer esto o lo contrario, del hacer algo interno o algo externo.
Cuando alcancéis este dominio, recibiréis y conservareis el Tesoro del Dharma de todos los budas y alcanzareis también el mismo rango que los patriarcas del Buda. Pero poco importa, si no alcanzáis este dominio, que comprendáis que las diez mil cosas no están confundidas porque, en tal caso, seguiréis diferenciando entre el yo y los demás, y acabareis separando una cosa de otra. ¿Y como podréis, si establecéis distinciones, llegar a fundiros con los patriarcas del Buda? Esto es como establecer limites en el cielo. ¿Acaso creéis que es posible poner puertas en el cielo? Sois vosotros mismos quienes erigís los obstáculos. ¿Dónde están, cuando se anulan todas las fronteras, el interior y el exterior? ¿Dónde acaba, cuando alcanzáis ese reino, el Viejo Maestro Shakyamuni, y donde empezáis vosotros? Todos somos la Mente Única y no hay distinción alguna entre los rostros del Buda y las formas ordinarias. En este mismo instante os transformareis en patriarcas del Buda al igual que el agua deviene ola. Por más olas que lo surquen, el caudal del océano no aumenta ni mengua. Permaneced, pues, atentos, hasta llegar a alcanzar este dominio.

Independientemente de los eones pasados en que hayáis erigido fronteras y con independencia también de los eones futuros en que sigáis erigiéndolas y fragmentando el tiempo en pasado, presente y futuro, solo existe, Eón tras Eón, la Mente Única. Para entender esta naturaleza intrínseca y resplandeciente no debéis atribularos a poseer un cuerpo ni por establecer distinciones entre el movimiento o la quietud. Este dominio no puede ser conocido mediante el cuerpo o la mente, ni puede ser distinguido mediante el movimiento o la quietud. Observad cuidadosamente y poned fin a vuestra propia confusión y entonces seréis capaces de experimentar esto por vez primera. Si no llegáis a aclararlo os veréis obligados a arrastrar inútilmente el fardo del cuerpo y de la mente durante las veinticuatro horas del día y, como ocurre cuando lleváis una pesada carga sobre vuestra espalda, el cuerpo y la mente jamás llegaran a descansar. Sin embargo, cuando abandonéis el cuerpo y la mente, vuestra mente quedará vacía y silenciosa y podréis gozar de una vida mas sosegada. Si no lo hacéis y seguís incapaces de aclarar el tañido de la Mente del que nos habla esta historia, no entenderéis la aparición de todos los budas ni la iluminación de todos los seres

Poema

Tengo unas sencillas palabras para expresar el tañido de la Mente: ¿Queréis escucharlas?

Silenciosa y tranquila, la Mente tañe
Y resuena de diez mil formas diferentes:
Sogyanandai, Kayashata, el viento y las campanas.

Keizan Jokin - Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz): Traducción: Francis Dojun Cook. 2006. Barcelona.

EL VIENTO

21 de Septiembre de 2011


El viento puro sopla por doquier

¿Cuantas veces no sucede que porque hay algo que nuestra conciencia no sabe clasificar, porque hay algo que no encaja en nuestro esquema mental, rechazamos?. Pero es que hay cosas que hasta al corazón se le escapan y que los ojos de un buda no comentan ¿Cómo podrían estas no estar lejanas a la comprensión?

Tal vez porque el viento no conoce dirección. Porque cuando el viento es puro, es puro porque no tiene nombre ni conoce hogar. El viento no distingue entre océano o mar, acariciando así toda existencia por igual al pasar. El viento no escoge entre esto o aquello, no distingue entre MI ni FA y por eso sabe hacer cantar todas las hojas por igual. Y así cantan los ríos, canta la montaña, canta el mar. Así canta todo ser. Cuando el viento puro sopla no hay ni árboles pequeños ni árboles grandes porque todo el valle recita la misma oración. Entonces: ¿Es que se mueven las ramas solo, o es que las hojas, cuando las roza el viento, cantan una canción? Si no lo ves, tal vez será porque el mundo es aun muy reciente. Quedan muchas cosas que carecen de nombre aun.

LA REALIDAD

16 de Septiembre de 2011


Todos los Dharmas ni nacen ni padecen - Buda Shakyamuni

¿Que es la realidad? El idioma corporal nos puede dar valiosas pistas sobre la realidad al momento de comunicar. Así lo demuestra la respuesta del maestro Hotetsu a la pregunta del monje “¿cual es la verdad de que no existe lugar que el aire no pueda alcanzar?”. El maestro responde sin utilizar palabras, utilizando su abanico. Un hecho concreto que le permitió al monje salir del mundo conceptual y expresarse a través de una acción directa, postrándose frente al maestro.
Ósea que a través de los hechos concretos acedemos a la realidad. Pero una vez más: ¿qué es la realidad? ¿Es la realidad solo lo que nuestra conciencia percibe como existente? Los órganos sensoriales, ojos, orejas, nariz, boca, lengua y piel informan nuestro cerebro sobre los acontecimientos alrededor de nosotros y nuestro cerebro de acuerdo a experiencias pasadas da los comandos motoricos correspondientes al cuerpo. ¿Pero es la realidad solo aquello que esta al alcance de nuestra percepción sensorial? Una pregunta que ha acompañado toda la historia de la humanidad.

Y es que si solo existiese lo que nuestra conciencia percibe como existente, esto significaría que fuera del pensamiento humano nada existe; que la conciencia determina el ser. ¿Pero es lo que percibimos todo lo que existe? ¿No es que porque vivimos que somos capaces de percibir el mundo? Dudas. Dudas sobre la realidad en la que vivimos, aunque seamos en todo instante esa misma realidad. Dudas que siempre estarán ahí mientras exista una separación entre la persona que reflexiona sobre la realidad y la realidad misma. Dudas que invitan a la creación de categorías y de oposiciones como entre el sujeto que analiza y el objeto que es analizado. Dudas que reducen la realidad de estar vivos y de compartir esta vida con todos los seres en unión a una opinión. A nuestra opinión personal; a nuestro “yo”.

En la realidad budista, las cosas existen pero no existen, aun así existen aunque carecen de identidad propia. En primer instante miramos la realidad desde el punto de vista del sujeto que analiza el mundo en el que vive y creamos categorías como ilusión y despertar, felicidad y sufrimiento, vida y muerte. Creamos así un mapa mental que no es la realidad misma. Podríamos decir entonces que el mundo se compone de materia y hechos objetivo ¿Pero en realidad no depende la existencia del mundo también de un sujeto, que la percibe e identifica? razón por la cual en el budismo la única realidad que existe es la vida tal y como se presenta en el instante presente basándose en los hechos en el aquí y ahora, traspasando así las contradicciones entre el sujeto y el objeto. Aquí y ahora somos parte de una ininterrumpida unidad, a la cual llamamos verdad o Dharma. La acción es el punto donde el yo (como sujeto) y el mundo (como objeto) se encuentran. Pero aunque el Buda Dharma tenga esta perspectiva real pragmática, es esta tercera perspectiva también solo una explicación sobre lo que es la verdad. La verdad se expresa en todo instante, independiente a nuestros pensamientos, a nuestros deseos o a nuestras creencias – trascendiendo así todo concepto, incluso aquellos como la felicidad y el sufrimiento o como la vida y la muerte. En el Genjo Koan el maestro Dogen expresa la realidad de la siguiente manera (1):

“Cuando todos los dharmas son vistos como el Dharma del Buda, existe entonces ilusion y realización, hay práctica, hay vida y muerte, hay budas y seres comunes. Cuando los innumerables dharmas no son del yo, no hay ilusión y no hay realización, ni budas ni seres comunes, ni vida ni muerte. La verdad del Buda originalmente trasciende sobre la abundancia y escasez, y de esta manera existe la vida y la muerte, hay ilusión y realización, hay seres y budas. Y siendo así, el hecho es que las flores, aunque sean amadas, caen; y la maleza, aunque sea odiada, florece”.

(1) Shobogenzo, Genjo Koan - Eihei Dogen

EL IDIOMA DEL CUERPO

9 de Septiembre de 2011

La verdad del Buda originalmente trasciende sobre la abundancia y la escasez, y de esta manera existe la vida y la muerte, hay ilusión y realización, hay seres y budas. Y siendo así, el hecho es que las flores, aunque sean amadas, caen; y la maleza aunque sea odiada, florece – Eihei Dogen

El idioma del cuerpo no conoce fronteras. No conoce genero, ni requiere ser políticamente correcto. El idioma del cuerpo no conoce confesion. El idioma corporal no requiere dar ninguna explicación por que en realidad no sabe mentir. Siendo así el idioma del cuerpo es más claro que cualquier palabra y más rapido que cualquier pensamiento. Algo que nos lleva a preguntarnos: ¿de donde saca nuestro cuerpo tanta libertad al comunicar? Tal vez del simple hecho que el lenguaje corporal no requiere ningún concepto ni se atiene a la conciencia o a la moral a la hora de comunicar. Solo se requiere estudiar las reacciones faciales en cuanto a los sentimientos y rápidamente nos daremos cuenta que la expresión de un rostro puede ir mucho más aya que cualquier concepto sobre el bien y el mal.

Y el lenguaje cultural que se expresa en las reacciones corporales o faciales en cuanto a nuestros sentimientos funciona independientemente al ámbito cultural del cual proviene una persona. Esto porque el efecto que tienen nuestros pensamientos sobre la expresión de nuestras caras o la mímica con la cual reaccionamos en cuanto a determinados sentimientos es en una persona que vive en Japón similar a una que vive en Chile, Brasil o Europa. Cuando estamos tristes los labios indican hacia abajo, cuando estamos contentos los labios indican hacia arriba y esto ocurre en todo el mundo, en todo país, independientemente al sexo, la edad o proveniencia étnica. Cuando estamos contentos u algo nos sorprende nuestros ojos brillan, el rostro se aclara y sonreimos, reacciones que como se decía anteriormente sobrepasan cualquier frontera. Y el análisis del idioma facial o corporal puede ir incluso mucho más allá, dado que si se analiza la congruencia entre el idioma corporal y el idioma hablado a la hora de comunicar muchas veces se pueden detectar contradicciones. Contradicciones que indican que consciente u inconcientemente lo que estamos intentando de decir no corresponde con lo que sentimos de verdad. Tal vez por esta razón sea que tanto políticos como actores le presten tanta atención al idioma corporal.

Al regresar de China a Japón, se le preguntó al maestro Dogen, que es lo traía de China. Cual era su enseñanza (1). Entonces Dogen respondió:

„No he visitado muchos monasterios. Siguiendo al maestro Nyojo solo he podido comprobar que los ojos se encuentran en posición horizontal y la nariz en posición vertical. Ahora nadie más me puede vacilar. Vuelvo con la manos vacías”.

¿Qué significa esto concretamente? Tal vez se podrían interpretar estas palabras de la siguiente manera: Volviendo una y otra vez a la condición original del cuerpo mente, volviendo con nuestra atención a nuestra postura corporal durante zazen, volviendo a tomar conciencia sobre nuestra respiración, en todo instante realizamos la unidad del cuerpo con la mente. La unidad que nos indica que todo esta en su sitio, que todo esta bien así como es y que a la vez todo esta sujeto a la transformación. Es así como nos damos cuenta que la realización es el estado de ambigüedad en si. Razón por la cual la unidad no tiene comienzo así como la práctica no tiene fin. Algo que el Buda lo expresa con las palabras “Todos los Dharmas ni nacen ni padecen”.

En el Shobogenzo Genjo Koan el maestro Dogen cuenta la siguiente historia:

El Maestro Zen Hotetsu de la montaña Mayoku-san está usando un abanico. Un monje se acerca y le pregunta, „La naturaleza del aire es estar presente por siempre, y no existe lugar que no pueda ser alcanzado por el aire. Entonces ¿por qué el Maestro usa un abanico?”.
El Maestro dice, “Solo has entendido que la naturaleza del aire es estar presente por siempre, pero aun no conoces la verdad de que no existe lugar que el aire no pueda alcanzar”.

El monje dice, “¿Cuál es la verdad de que no existe lugar que el aire no pueda alcanzar?”.
Ante esto, el Maestro solo continua usando el abanico. El monje hace postraciones. La verdadera experiencia del Dharma del Buda, el vigoroso camino de la transmisión autentica, es así. Alguien que dice que ya que el aire esta siempre presente, no necesitamos un abanico, o que incluso al no usar un abanico, aun podemos sentir el aire, con conoce la presencia eterna, y no conoce la naturaleza del aire. Ya que la naturaleza del aire es estar presente por siempre, el comportamiento de los budistas ha hecho que la Tierra se manifieste como oro y ha sazonado el Largo Río con requesones y suero.


(1) Eihei Koroku, Eihei Dogen, Traduccion de Taigen Dan Leighton & Shohaku Okumura
(2) Shobogenzo – Genjo Koan, Eihei Dogen

ANGO

30 de Mayo de 2011


Ango – el retiro de verano, es simplemente otro nombre para los Budas y ancestros. Desde el principio hasta el final no es otra cosa que los Budas y ancestros mismos - Eihei Dogen

En el Zen La palabra Ango, que significa algo así como “mantenerse en tranquilidad” se refiere a una antigua tradición que viene del tiempo de Buda. Durante la época del Monsum, la época lluviosa en la India que perdura desde Junio hasta comienzo de septiembre, el Buda se refugiaba año tras año junto a la Sangha para dedicarse a un intenso entrenamiento de Zazen. Esta tradición llegó junto con el Zen a China, donde fue transmitida de generación en generación, hasta que el maestro Dogen se encontrase con ella para introducirla más tarde también en Japón. La importancia del retiro de verano para el Zen del maestro Dogen queda documentada en el capitulo Ango del Shobogenzo del cual se encuentra más abajo un fragmento traducido (1).

Respetando esta tradición y con motivo de la participación al Ango de verano, anunciamos que retomaremos la actividad de este Blog nuevamente a principios de Septiembre. Hasta entonces, en Gassho, Meiyo.


“El hecho, que el entrenamiento de verano utilice por una parte la fuerte actividad de la tierra y por otra parte valla mucho más allá de la actividad de la tierra, tiene su origen en la India y se basa en la tradición budista. Aun así el retiro de verano no ha venido ni de otro país ni de otro tiempo ni tiene su origen en este lugar o en este tiempo ahora. Cuando comprendéis el origen del retiro de verano, llegan los noventa días súbitamente y cundo buscáis el origen del entrenamiento de verano, llegan los noventa días inmediatamente. Tanto personas ordinarias como santos han hecho de estos noventa días lo más intimo y la fuente de sus vidas. Aun así sobrepasan los noventa días el ámbito de lo profano y lo santo, porque están más allá del pensamiento que discrimina y del pensamiento que no-discrimina ni tampoco se limitan al ámbito del pensar o del no-pensar.

“El honorado por todo el mundo acababa de predicar delante de una asamblea. En este tiempo tenia el deseo de iniciar la práctica de verano de noventa días. Le dijo a Ananda: “he enseñado el Dharma sin cesar a los grandes discípulos, a lo seres celestiales y los seres humanos de los cuatro grupos, pero ellos ni valoran ni honran mi enseñanza. Ahora me retirare en los aposentos de Indra para sentarme los noventa días del verano. Si alguien viniese y te pidiese escuchar el Dharma, Ananda, deberías enseñar en mi lugar lo siguiente: “Todos los Dharmas ni nacen ni padecen”. Después de decir esto, cerró la habitación y se sentó”.

Desde esa época han pasado dos mil ciento noventa y cuatro años. Muchos seguidores del Buda que no han llegado hasta su interior, han interpretado el hecho de que Buda se encerrase en Magadha en los aposentos de Indra como una prueba de su enseñanza sin palabras. Y aun hoy en día malentienden muchos grupos la intención del Buda. Ellos opinan que el Buda se retiró del mundo para sentarse todo el verano porque no veía su enseñanza por medio de las palabras como su verdadera enseñanza sino que solo como un medio inteligente para enseñar. También dicen que la verdad más alta no puede ser enseñada por medio de las palabras y que solo aparece cuando toda actividad del espíritu a desaparecido. Por eso debería ser el no-hablar y el no-pensar la más alta verdad. Tener palabras y pensamientos, dicen ellos, no tiene nada que ver con la verdad. Esa fue la razón porque el Buda se encerró durante los noventa días de la práctica de verano y se retiró de los seres humanos.

Pero la opinión de esta gente ofende la intención del honorado por todo el mundo. Cuando alguien sostiene que el abandono de las palabras y la aniquilación de la actividad espiritual es la verdad, entonces deberían ser también todas las acciones sociales o económicas el abandonó de las palabras y la aniquilación de la actividad espiritual. Por que para estas personas significa “abandonar las palabras” abandonar todas las palabras y el “abandono de la actividad espiritual” el abandono de toda actividad espiritual. Además esta historia no estaba destinada para idolatrar el estado de la ausencia de las palabras. Un cuerpo trascendido por el Dharma espera olvidado de si mismo a través del fango y el agua de la vida cotidiana. Jamás se esconde en enseñar el Dharma para liberar a las personas y tampoco le esquiva darle vueltas a la rueda del Dharma y liberar todas las cosas de este mundo. Cuado aquellos que se denominan seguidores del Buda sostienen que los noventa días de la práctica de verano demuestra su enseñanza sin palabras, les quiero decir, que deberían venir y devolverme el dinero por los noventa días del entrenamiento de verano.

Buda se volvió hacia Ananda y le pidió enseñar en su lugar. El dijo: “te pido enseñar en mi lugar lo siguiente: Todos los Dharmas ni aparecen ni desaparecen”. No deberíais dejar desapercibido este gesto del Buda. Brevemente, ¿cómo seria posible no enseñar, no hablar o no enseñar en los aposentos cerrados de un retiro de verano? Suponiendo que Ananda se hubiese dirigido al Buda en ese instante con las siguientes palabras: “¿Cómo debo enseñar que todos los Dharmas ni aparecen ni desaparecen?. Aunque le enseñe esto a los seres humanos ¿cómo debo hacerlo? Seguro que después de esta pregunta hubiese escuchado la enseñanza del venerado por todo el mundo. Por lo general es el comportamiento de un Buda en este mismo instante en si la más profunda verdad y es la verdad de la ausencia de un sentido y ambas verdades enseñan el Dharma y dan vuelta a la rueda del Dharma. No deberías interpretarlas como la prueba de su enseñanza sin palabras. Si veis el comportamiento del Buda como su enseñanza sin palabras, seria lo mimos como el sable de tres pies de Ryusen, el así llamado “Salto del dragón” que fue colgado en una pared de un hogar como si fuese un útil para bordar (2).

Por eso son los noventa días del retiro de verano el interminable darle vuelta a la rueda del Dharma y los Budas eternos y los ancestros mismos. En la historia de más arriba se dice: “El Buda tenia el deseo de comenzar la práctica de verano de noventa días”. Deberíais saber entonces que la práctica a la que no le podéis esquivar es la práctica de noventa días del retiro de verano. Si le esquiváis, estáis fuera de la Vía del Buda. Cuando vivía el Buda practicaba estos noventa días del retiro de verano en el cielo de los treinta y tres dioses y algunas veces junto con los quinientos monjes en un lugar tranquilo de Grdhrakuta. En los cinco países de la India, sin determinar un lugar concreto, los monjes se retiraban durante el Monsum y practicaban el sentarse en el silencio cuando llegaba el tiempo para el retiro de verano de noventa días. Los Budas y los que les siguien en el presente practican el entrenamiento de verano y le ven como su tarea más importante. El entrenamiento de verano es la Vía más alta de la práctica y de la realización de la realidad.”

(1) Shobogenzo - Ango, Eihei Dogen
(2) Un hombre que se llamaba To-in una vez estaba pescando cuando sacó un objeto del que creyó que se trataba de un barquito para bordar. Lo llevó a casa y lo colgó en la pared. Un día, durante una tormenta muy intensa dicho barco para bordar se transformó en un dragón y subió al cielo, porque en realidad se trataba de un valioso sable, que se llamaba “salto del dragón”.

COLECCIÓN DE KOAN DEL MAESTRO DOGEN – OCHENTAYCUATRO

25 de Mayo de 2011


Un día decía el maestro Ungan a la asamblea:
- En una familia hay un niño que a toda pregunta tiene una respuesta explicatoria.
El maestro Tozan preguntó:
- ¿Hay libros en esa casa?
El maestro Ungan respondió:
-No hay libros allí, no hay ni siquiera un signo.
El maestro Tozan dijo:
- ¿Cómo es posible que el niño haya acumulado tanto conocimiento?
El maestro Ungan respondió:
-El no ha dormido ni de día ni de noche.
El maestro Tozan respondió:
- Si le preguntamos sobre la verdad ¿puede responder?
El maestro Ungan dijo:
- Aunque supiese como expresar la verdad, el jamás la pronunciaría.

Comentario

Nuestro estado natural algunas veces suele ser comparado con aquel de un niño. Ambos se caracterizan por su espontaneidad, su intuición y la simpleza de su comportamiento. No hay nada, que con ese estado infantil no pudiese ser expresado. Este estado no tiene nada que ver con los conocimientos que provienen de libros.

El maestro Ungan explico que no hay ni un signo en la casa del niño. ¿Cómo puede entonces haber adquirido toda su sabiduría? El niño no dormía ni de día ni de noche, dijo el maestro Ungan, con lo que se refería a la practica continua y entregada. Aunque el niño tenga respuesta a todo, no dice nada en cuanto a la verdad. La razón consiste en que todo lo que se pudiese decir jamás alcanzaría la verdad y seria engañoso. El ninho expresa la verdad justamente a través de su existencia, porque jamás esta separado de ella.

Según: Shinji Shobogenzo - Colección de 301 Koan de Dogen Zenji. Traducción del japonés, comentarios y explicaciones de Gudo Wafu Nishijima Roshi.