VEINTIDÓS

El rostro ciego,
solo otra cara es.
Del rostro claro.
Cuando el maestro Fuke (1) del distrito Chin entraba en una ciudad solía tocar una campana y decir:
– Cuando aparece el espíritu claro, lo dejo ser claro.
Cuando llega un espíritu ciego, lo dejo ser ciego.
Cuando el viento llega de todas las direcciones,
Desde cuatro u ocho direcciones,
Lo dejo ser un remolino.
Y si llega a aparecer el espacio,
Le golpearé una y otra … Leer Más






Si el cielo

