DUDAS

12 de Junio de 2010


La vigilancia conduce a la inmortalidad; la falta de vigilancia conduce a la muerte. Los que permanecen vigilantes no mueren; los que no están atentos, ya han muerto - Dhammapada

“No asentéis vuestra comprensión en los libros ni tratéis de discernir lo espiritual basándoos en el conocimiento ordinario“ dice Keizan Zenji en su Teisho sobre la transmisión del Dharma del maestro Ubakikuta al maestro Daitaka. Una enseñanza que todos los maestros de nuestra tradición repiten una y otra vez porque ¿de que serviría una enseñanza sobre la no-dualidad sin que esta sea realizada con el cuerpo-y-espíritu?
Y como toda explicación del Dharma que se limita a la descripción, siempre estará describiendo una situación donde la relación entre el observador y lo observado perdura y por lo tanto también la dualidad perdura, dudamos.

Y las dudas en el Zen son de gran importancia y no necesariamente vemos estas dudas en oposición a una práctica honesta y entregada. Es mas: las dudas son el punto de partida para nuestra práctica. Especialmente al principio es importante cuestionarse todo: cuestionamos toda enseñanza, cuestionamos incluso toda palabra aunque lleve esta mas de dos mil años cursando y se le atribuya al mismísimo Buda. Y de esta manera cuestionamos también todo lo escrito en un Blog sobre el Budismo como este. Y es que a través de esta duda de lo que creemos exterior a nosotros, comenzamos a dudar también de nuestras opiniones, nuestros prejuicios. De esta manera son las dudas lo que nos conduce tal vez a cuestionarnos? ¿de donde vienen mis convicciones? o tal vez ¿qué soy yo si dejo de sostener cualquier convicción? Y mas allá: ¿quién es el que esta preguntando?

Así es de vital importancia cuestionarse sobre todo, encontrar nuestras propias respuestas pero también tenemos que tener claro que llega un punto en la práctica en el cual es necesario abandonar las dudas para dar un verdadero paso adelante. Porque si optamos por emprender la Vía del Buda tenemos que tener algo bien presente: si no hemos realizado la Vía aun, toda duda o toda respuesta que tengamos en cuanto al Dharma, siempre será solo una opinión. Y más allá ¿no es una opinión solo una manifestación del Karma? Todos decimos: creo en esto o en lo otro, deberíamos hacer esto o lo otro; esto esta bien, esto esta mal - ¿pero no son todas estas afirmaciones productos de nuestra recepción selectiva, aquella que nos hace pensar que tenemos elección? Si esto fuese así, si no hemos realizado la Vía aun, todas nuestras opiniones e interpretaciones sobre el Dharma, no serian más que Karma que fomenta la actividad karmica – y por lo tanto se oponen a la verdadera paz. Se oponen a la unión. En este sentido nos preguntamos ¿Qué mejor manera de fomentar la paz que desistiendo?. Desistiendo a tener la razón, desistiendo a vencer, desistiendo a ser el mejor, desistiendo al poder. Tal vez nos sorprenda cuando observemos que al desistir se abre un espacio nuevo. Un espacio en el cual es posible armonizarse con todo. ¿Y que sucede cuando nos armonizamos con todo? Tal vez podamos encontrar la paz suficiente en nuestro cuerpo-y-espíritu para hallar respuestas a preguntas como: ¿Qué es el aquí y ahora? ¿Qué es este instante?

Así, si después de haber encontrado respuestas a algunas dudas lo que queremos es practicar Shikantaza, por que comprendemos que a este instante no hay opción – debemos tener claro que es imprescindible seguir las instrucciones de un maestro de nuestra tradición. Esto ya por la simple razón de que en nuestra escuela del Zen Soto, la escuela fundada por los maestros Eihei Dogen y Keizan Jokin, toda enseñanza tiene un significado muy concreto. Por ejemplo a la pregunta ¿Qué es el aquí y ahora? el maestro Dogen en el Shobogenzo le dedica un capitulo completo que contiene centrales enseñanzas de nuestra práctica. En el capitulo “El espíritu de aquí y ahora es Buda” el maestro Dogen enseña tanto lo que según la comprensión budista el espíritu de Buda es así como lo que no es:

El Maestro Echu, Maestro Nacional Daisho, del gran Reino de Tang, le pregunta a un monje: - ¿De que dirección has venido?
El monje dice: - He venido del sur.
El Maestro dice: - ¿Que buenos consejeros hay en el sur?
El monje dice: - Los buenos consejeros son muy numerosos
El Maestro dice: ¿Cómo enseñan ellos a la gente?
El monje dice: Los buenos consejeros de ese distrito enseñan a los estudiantes de forma directa que la mente aquí y ahora es buda. Buda significa la conciencia en si. Ahora ustedes están totalmente dotados de la esencia del ver, escuchar, el conocimiento y el reconocimiento. Esta esencia es capaz de levantar las cejas y parpadear, de ir y venir y de moverse y actuar. Penetra el cuerpo de manera tal, que cuando toca la cabeza, la cabeza lo sabe, y cuando algo toca el pie, el pie lo sabe. Por lo tanto, se le llama “la inteligencia verdadera que penetra todo”. Aparte de esta no hay buda en absoluto. Este cuerpo debe aparecer y desaparecer, pero la esencia mental nunca ha aparecido o desaparecido desde el pasado ilimitado. La aparición y desaparición del cuerpo es como un dragón que cambia sus huesos, una serpiente cambiando su piel, o una persona cambiándose de una casa vieja. Este cuerpo es inconstante; la esencia es constante. Lo que enseñan en el sur es así en gran parte.

El Maestro dice: Si es así, ellos no son distintos del no-budista Senika. El dijo “en nuestro cuerpo hay una esencia espiritual única. Esta esencia puede reconocer el dolor y la irritación. Cuando el cuerpo decae el espíritu se va; al igual que cuando una casa se esta quemando, el dueño de casa se va. La casa es inconstante; el dueño de casa es constante”. Cuando examino a la gente de esta manera, ellos no reconocen lo falso de lo verdadero. ¿Cómo pueden decidir que es lo correcto? Cuando me encontraba en mis viajes, a menudo encontré este tipo de personas. Últimamente, son muy populares. Ellos reúnen grupos de trescientas o quinientas personas y, con ojos mirando al cielo, dicen: Esa es la enseñanza fundamental del sur”. Ellos toman el Sutra de la Plataforma y lo cambian, lo mezclan con historias folclóricas y borran su significado sagrado. Ellos engañan y perturban a los estudiantes nuevos. ¿Cómo podría llamarse la de ellos la enseñanza hablada? Que doloroso resulta que nuestra religión es esté perdiendo. Si el ver, oír, conocer y reconocer puedan ser igualados con la naturaleza del Buda, Vimalakirti no hubiese dicho, “El Dharma trasciende el ver, oír, conocer y reconocer. Cuando usamos el ver, oír, conocer y reconocer, es solo el ver, oír, conocer, reconocer; no es la búsqueda del Dharma.

Al final de este importante Capitulo el maestro Dogen aclara lo que quiere decir la expresión “la mente aquí y ahora es buda” de acuerdo a la comprensión de nuestra tradición:

La mente como montanas, ríos y la Tierra no son nada mas que montañas, ríos y la Tierra. No hay olas adicionales u oleaje, ni viento ni humo. La mente como el sol, la luna y las estrellas no es nada mas que el sol, la luna y las estrellas. No hay neblina o bruma. La mente como vivir-y-morir, ir-y-venir no es nada mas que vivir-y-morir, ir-y-venir. No hay ilusión o realización adicional. La mente como cercas, paredes, tejas y piedras de río no es nada mas que cercas, paredes, tejas y piedras de río. No hay barro o agua adicional. La mente como los cuatro elementos y los cinco agregados no es nada mas que cuatro elementos y cinco agragados. No hay caballo o mono adicional. La mente como una silla o un báculo no es nada mas que una silla y un báculo. No hay bambú o madera adicional. Puesto que es esto es así, la mente aquí y ahora es buda es la mente aquí y ahora es buda no contaminado. Los budas son budas no contaminados. Así, la mente aquí y ahora es los budas en si, quienes establecen la voluntad, hacen el entrenamiento, realizan el bodhi y experimentan el nirvana. Si nunca hemos establecido la voluntad, hecho el entrenamiento, realizado el bodhi y experimentado el nirvana, entonces el estado no e la mente aquí y ahora es buda. Si establecemos la voluntad y tenemos práctica-y-experiencia en innumerables kalpas, esto es la mente aquí y ahora es buda. Si establecemos el deseo y tenemos práctica-y- experiencia en un instante de conciencia, esto es la mente aquí y ahora es buda. Si establecemos la voluntad y tenemos práctica-y-experiencia dentro de medio puño, eso es la mente aquí y ahora es buda. Por el contrario, al decir que el hacer el entrenamiento para llegar a ser buda por largos kalpas, no es la mente aquí y ahora es buda, quiere decir que nunca hemos visto, conocido y aprendido la mente aquí y ahora es buda. Quiere decir que nunca se ha encontrado un verdadero maestro que proclame la mente aquí y ahora es buda. El termino “budas” se refiere al Buda Shakyamuni. El Buda Shakyamuni es precisamente la mente aquí y ahora es buda. Cuando todos los budas del pasado, presente y futuro llegan a ser buda, inevitablemente se vuelven el Buda Shakyamuni, es decir, la mente aquí y ahora es buda.

DAITAKA

8 de Junio de 2010

Cuando alcances lo esencial
Comprenderás claramente
Lo que has encontrado.
Lun-pien todavía posee sutilezas que no ha revelado a nadie
- Keizan Jokin

En cierta ocasión, Daitaka, el quinto patriarca, dijo:

-Quien abandona el hogar para convertirse en monje es un Yo sin yo, un yo que nada posee. La Mente original carece de principio y de final. Esa es la Vía eterna. También todos los budas son eternos. La Mente carece de forma y su esencia permanece inmutable.

-Debes alcanzar el despertar completo y actualizarlo con tu propia mente – puntualizó entonces Ubakikuta.

Al escuchar esto, Daitaka experimentó el gran despertar.

Teisho de Keizan Zenji:

Esta renuncia al hogar nos revela al Yo carente de yo, un Yo, por tanto, que no puede ser definido en terminos de cuerpo ni de mente. El yo carente de yo es la Vía eterna que carece de principio y de final. Por consiguiente, no pertenece a los budas ni tampoco a los seres y !cuánto menos a los cuatro grandes elementos, los cinco agregados, los tres mundos o los seis destinos del renacimiento! Aunque vemos, oímos y percibimos, la mente carece de forma, no viene ni va y tampoco se mueve ni permanece inmóvil. Pero ese conocimiento no es mas que una mera comprensión intelectual. Daitaka solo había alcanzado este tipo de comprensión, por esto por que Ubakikuta le indico que todavía debía actualizar su propia Mente y experimentar el gran despertar, un despertar equiparable al cuño imperial que se estampa en las mercancía y garantiza la calidad de un producto apto para el consumo y que no esta destinado al uso oficial. Eso mismo es lo que sucede cuando se entrecruzan los caminos del maestro y el discípulo. Por mas que entendáis los principios y alcancéis el gran despertar. Si esto no ocurre- aunque solo sea una vez – seréis personas con una estéril comprensión intelectual que jamás han penetrado en la Mente esencial. ¿Cómo pretendéis escapar de las ataduras del yo y del otro si todavía no os habéis desprendido de la imágenes pueriles sobre el Buda y el Dharma?

Poco importa, si no lográis atisbar el despertar, que os aferréis a las palabras pronunciadas por el Buda durante cuarenta y nueve años o que sigáis al pie de la letra la enseñanza de los tres o de los cinco vehículos, porque difícilmente llegareis entonces a ser monjes merecedores del Kesa. Por mas que podáis explicar mil sutras y los diez mil comentarios, contemplar el rostro de los budas, hacer que tiemble la tierra y que lluevan flores del cielo, seguiréis permaneciendo todavía en el estado de ratón de biblioteca y muy alejados, por tanto, del verdadero monje merecedor del Kesa.

No debéis tratar de comprender pues, por ejemplo, que los tres mundos son solo Mente” que “todas las cosas son reales” que “todo ser posee la naturaleza budica” o que es “absolutamente vacío e inmutable”. Si afirmáis que “todas las cosas son reales” todavía os estaréis moviendo en el mundo de las categorías; si decís que “todo es vacío” incurriréis en la visión errónea del nihilismo; si sostenéis que “todo ser posee la naturaleza de Buda” estaréis afirmando la existencia de una naturaleza espiritual distinta a la naturaleza ordinaria y si, por ultimo, declaráis que “solo existe la Mente” no haréis mas que obstaculizar vuestra propia comprensión. Quien busca la respuesta definitiva en los mil Sutras o en los diez mil comentarios esta lamentablemente tratando de huir de su propio padre. La sagradas enseñas solo serán vuestras cuando descubráis vuestro propio cofre y dejéis que salga a la luz el tesoro de los sutras que mora en vuestra propia Mente.

Mientras no lo hagáis así, los budas y los patriarcas serán vuestros enemigos. Alguien ha dicho: ¿Qué perverso demonio te obliga a renunciar al hogar? ¿Qué malvado diablo te lleva a vagabundear de aquí para allá como un monje sin techo? Tanto si respondes como si no lo haces te matare a bastonazos”. Como ya hemos dicho anteriormente uno no debe renunciar al hogar buscando el beneficio de la mente o del cuerpo. Este es el motivo por el cual Daitaka, que no comprendía esto, era todavía indigno de llevar el Kesa. Solo cuando Ubakikuta se lo señaló pudo llegar a experimentar por vez primera el gran despertar y fue capaz de actualizar la esencia de la Mente.
Gentes de bien, debéis esmeraros en practicar la Vía. No asentéis vuestra comprensión en los libros ni tratéis de discernir lo espiritual basándoos en el conocimiento ordinario. Dejad de establecer diferencias entre el cielo y la tierra, entre lo sagrado y lo mundano, entre le karma personal y el karma colectivo. Entonces no tendréis dificultad alguna para moveros hacia el pasado o hacia el futuro ni existirá tampoco la menor diferencia entre acceder a vuestro antojo al estado iluminado o salir de el para servir a todos los seres. Todas esas diferencias son meros garabatos esbozados en el vacío o estelas en la mar. Contemplad directamente el rostro del Buda, experimentad plenamente el despertar y la naturaleza de vuestra Mente original. De este modo, al igual que una calabaza se encuentra enredada entre su propios tallos y el halo rodea una resplandeciente joya, uno comprende la existencia de la Morada Interna en la que habitan los Buda y los patriarcas y recala en ella por vez primera.

Según: Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

LA DIALÉCTICA

4 de Junio de 2010

Cuando los pájaros vuelan por el cielo, como quiera que vuelen, no existe fin para el cielo - Eihei Dogen

Nuestra practica de Shikantaza es una práctica de equilibrio. El equilibrio entre la tensión y la relajación, el equilibrio del cuerpo-y-espíritu. Y este equilibrio se encuentra a través de un movimiento que surge de diferentes direcciones. Una de estas direcciones es la actitud correcta de la atención. Para esto derivamos la atención mental hacia todos los puntos de la postura: la respiración, la postura corporal y la atención del espíritu en el aquí y ahora. Otro movimiento es el de soltar. Soltamos los prejuicios, las opiniones, los miedos, las categorías, hasta que soltamos hasta la ultima categoría que es aquella sobre la postura correcta. Justamente en ese momento nos abandonamos completamente a la postura. Nos hacemos uno con todo y podemos seguir el orden cósmico – podemos seguir el Dharma - y realizamos a la vez la verdadera libertad.

De esta manera en el Zen todas las enseñanzas surgen de Zazen. Y estas enseñanzas reflejan el mismo movimiento de unidad que se manifiesta durante nuestra práctica. Un movimiento que desde el pensamiento discursivo, racional y lógico al que estamos acostumbrados en la vida cotidiana muchas veces nos parece contradictorio. Para explicar porque en nuestra practica enfocamos tanto en abandonar el pensamiento discursivo, hablemos sobre las limitaciones de este esta forma del pensamiento en cuanto a la descripción de la realidad. Para esto tomemos como ejemplo la dialéctica. Uno de los métodos mas utilizados en los últimos dos siglos para describir la realidad social e individual.

Por lo general en el proceso dialéctico se utilizan las contradicciones para crear una síntesis. Por ejemplo se podría decir: donde por una parte esta la tensión y por otra parte la relajación en el punto exacto entre la tensión y la relajación encontramos el equilibrio.

Ósea que hablamos de un método, una receta, bastante eficaz para encontrar soluciones a la dualidad. ¿Pero es esto verdaderamente así? Comprobémoslo preguntándonos: ¿mantienen las soluciones que hemos encontrado a través de la dialéctica su validez también bajo circunstancias cambiantes? Nos entran las primeras dudas. Dudas porque las soluciones, la enseñazas receta, tendrían que mantener su validez incluso en situaciones completamente diferentes. Pero como el tiempo no existe como constante fija sino que representa la suma de los instantes que vivimos, donde cada instante es lo único que tenemos, las soluciones surgen siempre relacionadas solo a este tiempo espacio. Por eso decimos en el Zen que las recetas no existen.

Y al las dudas que ya teníamos se le pueden sumar otras que valen para cualquier descripción teórica de la realidad: cualquier descripción de la realidad siempre reflejara una situación donde un observador reflexiona sobre la realidad, donde un observador intenta de crear un guía para encontrar su camino dentro de la realidad. ¿Pero es esto posible si el observador no se hace uno con lo observado? Pregunta que nos acaba de convencer que la descripción de la realidad que se consigue a través de la dialéctica es solo una realidad descriptiva, una guía, pero no la realidad misma. ¿O de que serviría la frase de nuestro ejemplo, sin tomar la postura para experimentar el equilibrio nosotros mismos? Todo se mantendría en la ficción descriptiva. Así si en discurso dialéctico decimos: “donde por una parte esta la tensión y por otra parte la relajación en el punto exacto entre la tensión y la relajación encontramos el equilibrio” – estamos describiendo una situación, pero la relación entre el observador y lo observado perdura y por lo tanto la dualidad también.

Así muchas veces para alguien que no enfoca su vida desde la práctica de la meditación, la actitud de un practicante del Zen puede parecer contradictoria. Pero tal vez sea solo el pensamiento discursivo el que haga que se perciba el Zen como contradictorio. Para dar un ejemplo al respecto, en los últimos dos posts de este blog, en el post “ISMOS” decimos que lo mas importante es abandonar el pensamiento discursivo y soltar todas las categorías, incluso aquella de no querer hacer categorías. Así todo un post mas tarde, en “SENTARSE CON TODAS LAS ILUSIONES” afirmamos que llega un momento en el cual debemos tomar posición, en el cual debemos actuar. A primera vista afirmaciones contradictorias, pero que vistas dentro de su propio contexto de lugar y tiempo, no están en contradicción alguna sino que representan diferentes aspectos de una y la misma actividad. La actividad del despertar. Una actividad que sobrepasa las limitaciones de las contradicciones, del bien y el mal, lo lógico y lo ilógico, lo mortal y lo inmortal.

Sobre este despertar el maestro Dogen dice en el capitulo Bendowa del Shobogenzo lo siguiente:

Si un ser humano, incluso por un solo momento, manifiesta la postura del Buda en las tres formas de conducta, mientras esa persona se sienta derecha en samadhi, el mundo entero del Dharma asume la postura del Dharma y todo el espacio se vuelve el estado de realización.

La practica aumenta así el goce del Dharma, que corresponde al estado original de los budas tathagatas, y renueva el esplendor de su realización de la verdad. Incluso, a lo largo de los mundos del Dharma en la diez direcciones, los seres comunes de los tres estados y los seis estados todos se vuelven claros y puros en cuerpo y mente de manera inmediata; ellos experimentan el estado de gran liberación, y aparecen sus características originales. Luego, todos los Dharmas experimentan y comprenden la verdadera realización y las innumerables cosas ponen en practica su cuerpo búdico; en un instante, trascienden totalmente los limites de la experiencia y la comprensión; se sientan derechos como reyes del árbol Bodhi, en un momento, giran la gran rueda del Dharma, la que se encuentra en el inigualable estado de equilibrio, y establecen el estado ultimo, sin adorno y profundo de prajna. Estos estados equilibrados y verdaderos de la realización también funcionan de otra manera, siguiendo vías de cooperación intima y mística, de manera que esta persona que se sienta en Zazen resueltamente se libera del cuerpo y la mente, elimina innumerables opiniones y pensamientos impuros acumulados del pasado, y así experimenta y entiende el Dharma natural y puro del Buda. A través de cada una de la infinitesimales e innumerables moradas de la verdad de los budas tathagatas, el practicante promueve el trabajo del Buda y difunde su influencia lejos y ampliamente por sobre aquellos que tienen las cualidades ascendentes del Buda, elevando de esta manera intensamente el verdadero estado ascendente de Buda. En este momento, todo el Universo en las diez direcciones – el suelo, la tierra, el césped y los árboles; las cercas, las murallas, la tejas y las piedras – lleva a cabo el trabajo de Buda.

SENTARSE CON TODAS LAS ILUSIONES

31 de Mayo de 2010

Es solo tu ego por el cual estas sufriendo. Verdadera felicidad es cuando tu ego ya no se pone por delante

Es importante mencionar que todas las enseñanzas en el Zen están relacionadas al aquí y ahora, y este espacio tiempo no es un lugar metafísico si no que el aquí y ahora real, el de cada instante en la vida cotidiana. La vida cotidiana donde muchas veces nos topamos con situaciones donde nuestras mas profundas convicciones chocan con la realidad. Nos topamos por ejemplo con situaciones donde nos toca demostrar con claridad nuestra postura en cuanto a la lucha y la discusión. Por ejemplo en una situación donde se interpreta nuestro movimiento en dirección hacia la unidad por la debilidad y se nos critica, se nos quiere envolver en discusiones, se nos acusa de algo. ¿Como reaccionamos?¿No hacemos nada porque de reaccionar estariamos creando categorias y division? ¿o optamos por tomar posición? Por manifestarnos a través de un Ismo y decir por ejemplo:

- Si, soy budista.
- Si, creo en Buda, Dharma, Sangha.
- Si, te respeto. Y respetame tu tambien porque o si no, no habrá comprensión.

Si optamos por actuar en ese mismo instante nos damos cuenta que hemos dado un verdadero paso adelante. ¿Porque? porque suceden varias cosas muy importantes a la vez: en primer lugar abandonamos incluso la categoría de no hacer categorías. Por otra parte en ese mismo instante realizamos completamente la Vía porque actuamos completamente en sintonía con este instante. Y a través de este hecho reconocemos otra cosa que ademas le da un verdadero vuelco a nuestra práctica: que absolutamente todas nuestras ilusiones son en realidad el inmaculado Dharma.

En el Zazen Yojinki el maestro Keizan enseña: En Ku no hay ni ignorancia ni el fin de la ignorancia. Esto significa que la ignorancia y el fin de la ignorancia no son entidades separadas si no que el doble significado de un principio común. La dualidad se provoca solo debido a nuestra limitada comprensión. Durante Zazen sin rechazar las ilusiones por medio de la voluntad, sino que derivando nuestra atención hacia el balance, las ilusiones por si solas pierden su fuerza Karmica y trascienden hacia la unidad. Siendo así el Satori, la iluminación, esta directamente relacionada a las ilusiones. Y las ilusiones son por lo tanto una condición irrevocable para el Satori.

En la ilusión, el ser humano se encuentra siempre desconforme. Pero el sentirse desconforme causa la búsqueda. De un error al otro, de un Ismo al otro, la búsqueda se convierte en nuestra única orientación. Y tal vez concluyamos al final de esta búsqueda: solo existe este instante y este instante es eterno.

En un Sutra se cuenta la historia de un Brahman que buscaba enfrentarse con el Buda criticándole. Buda Shakyamuni le escucho con paciencia sin responderle hasta que este acabara para después dirigirse al Brahman y preguntarle:

- ¿Haz terminado Brahman? dime, ¿haz tenido alguna vez huéspedes en tu casa?
- Por supuesto respondió el Brahman
- Y les ofreces entonces te y galletas?
- Si claro.
- Y que haces cuando los visitantes rechazan lo que les ofreces?
- Me da lo mismo, dijo el Brahman. Si el huésped no las quiere me las como yo.
Entonces el Buda respondió:

- Brahman, hoy me haz invitado a un pastel de criticas. Yo no lo he aceptado. Te ruego por lo tanto que te lo comas tu mismo. Si hubiese dado una respuesta, esto hubiese significado que estaría aceptando comer de tu pastel. Pero no lo hago. Es todo para ti. Por lo tanto llévatelo contigo.

ISMOS

27 de Mayo de 2010


Solo si te olvidas de ti mismo llegaras al final de las ilusiones - Kodo Sawaki

Romanticismo, Modernismo, Capitalismo, Socialismo, Neoliberalismo, Hinduismo, Cristianismo, Budismo. La historia del ser moderno es una historia del desbalance, una historia de polaridad y una historia de los extremismos, una historia de los Ismos. Mientras que el romanticismo lleva ya mas de dos cientos años apostando por la vivencia de los sentidos, los que creen en el progreso siguen creyendo en las leyes de la lógica, en la productividad y en el desarrollo tecnológico. ¿Y a donde ha conducido todo esto? Hay numerosos ensayos políticos y filosóficos al respecto que tratan este tema detalladamente. Pero a partir de nuestra practica de Zazen ¿qué observamos?

Tal vez en primer lugar la constante creación de categorías: opinamos, juzgamos, comentamos. Nada ni nadie se salva de nuestra permanente construcción de categorías. Hasta de lo que creemos que es lo mas puro, lo mas sagrado, nuestra práctica, queremos hacer una categoría. Porque si observamos bien, si soltamos hasta nuestras mas profundas opiniones, nos podemos dar cuenta que incluso de nuestra práctica estamos queriendo hacer una categoría. ¿O que es lo que estamos haciendo si no, si decimos esto es sagrado y esto no, esto es puro y esto otro no? y más allá ¿que es lo sagrado, que es lo puro, si no una categoría? Así tanto en el Budismo, el Hinduismo, el Cristianismo o cualquier otra creencia, entre mas creemos, más estamos dispuestos a luchar por los Ismos. Así, sin darnos cuenta, hasta de nuestra práctica de unidad queremos hacer una categoría por la cual creemos que tenemos que luchar. Sobretodo en el Budismo frecuentemente podemos escuchar: “esta es la autentica práctica y esta no la es”. Pero volvamos a nuestra mente de principiante: ¿que tiene que ver la lucha con nuestra práctica religiosa? ¿Al luchar no estaremos queriendo hacer una categoría de lo que no conoce categoría?

De esta manera nos podemos dar cuenta que constantemente nos movemos de un extremo al otro, del romanticismo, al modernismo y del modernismo al consumismo – De un Ismo al otro. Nos enredamos así cada vez mas en el Karma y creamos Karma. Herimos y nos hieren y cada uno se aleja de los principios tan puros que creía tener.

¿Como parar? A partir de nuestra práctica de Shikantaza sabemos: Aquí y ahora, abandonando el pensamiento discursivo. Volviendo la atención a la realidad ilimitada del cuerpo-espíritu. Desde Zazen, desde la práctica de solo sentarse, sabemos que lo mas importante es abandonar las opiniones, abandonar las categorías, abandonar los Ismos. De esta forma durante nuestra práctica nos damos cuenta que el canto de un pájaro no es mejor que el ladrido de un perro, o tal vez que el olor de una flor no es mejor que el olor de un basurero. Son solo diferentes aspectos de una y la misma realidad. Y así tal vez mas que uno de nosotros llegue a la conclusión que la separación es solo una ilusión creada justamente por nuestra mente discriminativa. Porque, si dejamos de añadir cualquier cosa a nuestra práctica, si llegamos a preguntarnos ¿quien es el que crea las categorías? tal vez concluyamos: las categorías son una creación mental por lo tanto no hay nada sagrado. ¿Y que significa este “no hay nada sagrado”? Tal vez que todo sea sagrado.

El maestro Dogen enseña en el Genjo Koan sobre la realización con el cuerpo-y-espíritu lo siguiente:

Cuando el Dharma no ha satisfecho aun el cuerpo-y-mente, nos sentimos repletos con el Dharma. Cuando el Dharma llena el cuerpo-y-mente sentimos que falta un lado. Por ejemplo, al navegar más allá de las montanas y hacia el océano, cuando miramos alrededor en las cuatro direcciones, el océano sólo aparece como redondo; no parece tener ninguna otra forma en absoluto. Sin embargo, este gran océano no es redondo y no es cuadrado. Otras cualidades del océano son incontables: para los peces es como un palacio y para los dioses es como una hilera de perlas. Pero tan lejos como nuestros ojos puedan ver, parece ser redondo. Tal como lo es para el océano, así lo es para los innumerables Dharmas. Dentro el polvo y fuera del margen, los innumerables Dharmas incluyen numerosas situaciones, pero vemos y entendemos solo tanto como nuestros ojos del aprendizaje en la práctica son capaces de alcanzar. Si deseamos escuchar como los innumerables Dharmas son naturalmente, debemos recordar que aparte de su apariencia de forma cuadrada o redonda, las cualidades de los océanos y las cualidades de las montañas son numerosas e infinitas; y que hay mundos en las cuatro direcciones. No solo la periferia es así: tenemos que recordar que el presente inmediato y una simple gota de agua también son así.

Cuando los peses se mueven por el agua, como quiera que se muevan, no existe fin para el agua. Cuando los pájaros vuelan por el cielo, como quiera que vuelen, no existe fin para el cielo. Al mismo tiempo, los peces y los pájaros, desde la antigüedad, nunca han dejado el agua o el cielo.

TRASCENDER CATEGORÍAS

23 de Mayo de 2010



No te quedes mirando la luna que la luna resplandece por si misma

El romanticismo es hoy en día uno de los valores más importantes y que más venden en la sociedad moderna de consumo. Este fenómeno social esta tan incrustado en nuestra cultura que muchas veces incluso podemos llegar a creer que se trata de una información genética que hemos heredado de nuestros antepasados.

Pero mirando hacia la historia de la sociedad moderna nos entran las dudas en cuanto a la esencia de este fenómeno social dado que nos encontramos con que el romanticismo surgió como una reacción a otro proceso social. Y es que según la historia, el romanticismo nació como reacción al afán del ser humano hacia el control a través de la lógica y de la ciencia. Y dado que este afán por el control racional y la creencia en el progreso tecnológico desde hace ya varios siglos sigue perdurando, nos preguntamos ¿no será el romanticismo entonces simplemente una reacción que nace de la ansiedad del ser moderno por tener que reprimir sus sentimientos ante el orden social? Y es que el ser moderno sigue estando lejos de establecer un balance entre lo emocional y lo racional , entre lo espiritual y la ciencia, entre si y la naturaleza. Tal vez sea solo esta situación de desbalance lo que tanta melancolía y añoranza le hace sentir al ser moderno y lo que le lleva a buscar refugio en el romanticismo. Pues el romanticismo ofrece una perspectiva. Una opción concreta que propaga que la libertad individual se encuentra en la expresión y vivencia de los sentimientos. Algo que por otra parte la sociedad de consumo perfectamente sabe utilizar. Porque donde se asocia la libertad con la intensidad con la que vivimos nuestra sensaciones, el mensaje de venta mas importante es: entre mas entretenimiento y mas placer - mas libres y felices seremos.

Otra característica del romanticismo que pone en duda su condición de valor inamovible en nuestra vida es el hecho de que al propagar que la verdad se encuentra mas allá de la lógica, el romanticismo se posiciona en contradicción a las ciencias naturales. ¿Pero es esto verdaderamente así? Más dudas. Dudamos porque nuestra práctica de Shikantaza nos demuestra que lo que a partir de la dualidad se presenta como polos opuestos, a partir de la unidad en realidad no sean más que dos caras de una y la misma cosa. Y más allá, la práctica de solo sentarse nos indica que el verdadero balance no se encuentra al buscar refugio en el otro extremo si no que simplemente al abandonar cualquier categoría y al entregarse completamente a la postura. Por lo tanto no se trata de escoger entre esto y lo otro, entre lo lógico y lo sensorial, si no que únicamente en dejar de añadir cualquier cosa. En nuestra práctica mientras no exista una entrega al cien por cien con cuerpo y espíritu, mientras exista la mas minima diferenciación entre el observador y lo observado, estaremos intentando limitar lo ilimitado.

En el Budismo por lo tanto no se trata de escoger una Vía entre lo racional-y-lógico y lo emotivo-y-sensorial. El Dharma en el Budismo se basa en los hechos en el aquí y ahora - más allá de cualquier categoría. Simplemente nos sentamos con todas nuestras ilusiones en Zazen. Porque pensándolo bien ¿que otra forma mas directa podría haber para expresar la verdad que trasciende cualquier categoría que tomar la postura de Zazen?

Sobre el proceso de transcendencia de las categorías, el maestro Dogen profundiza en el Genjo Koan de la siguiente manera:

Cuando usamos todo el cuerpo-mente para mirar las formas, y cuando usamos todo el cuerpo-y-mente para escuchar los sonidos, incluso a pesar de que los estamos percibiendo de manera directa, no es como el reflejo de una imagen en un espejo, no es como el agua y la luna. Mientras experimentamos un lado, somos ciegos para el otro.

Aprender la verdad de Buda es aprendernos a nosotros mismos. Aprendernos a nosotros mismos es olvidarnos de nosotros mismos. Olvidarnos de nosotros mismos es ser experimentado por los innumerables Dharmas. El ser experimentado por los innumerables Dharmas es dejar caer nuestro propio cuerpo-y-mente, y el cuerpo-y-mente del mundo externo. Existe un estado en el que los trazos de la realización son olvidados; y este manifiesta los trazos de la realización olvidada por mucho, mucho tiempo.

Al principio, cuando la gente busca el Dharma, se encuentra muy alejada de los bordes del Dharma. Pero en cuanto el Dharma es transmitido auténticamente a nosotros, somos un ser humano en nuestro elemento original. Cuando un hombre está navegando en un bote y mueve sus ojos hacia la costa, él cree erróneamente que la costa esta en movimiento. Si mantiene los ojos fijos en el bote, el sabe que es el bote el que avanza. De forma similar, cuando intentamos entender los innumerables dharmas en base a suposiciones confusas acerca del cuerpo y la mente, interpretamos en forma equivocada que nuestra propia mente o nuestra propia esencia puede ser permanente. Si nos familiarizamos con la acción y regresamos a este lugar especifico, la verdad es evidente en el sentido de que los innumerables dharmas no son el yo. La madera se vuelve ceniza; nunca puede volver a ser madera. Sin embargo, no debemos asumir el punto de vista que la ceniza es su futuro y la madera su pasado. Debemos recordar que la madera permanece en el lugar de la madera en el Dharma. Tiene un pasado y tiene su futuro. A pesar de que tenga un pasado y un futuro, el pasado y el futuro están interrumpidos. La ceniza existe en el lugar de la ceniza en el Dharma. Tiene un pasado y tiene un futuro. La madera, después de volverse ceniza, no vuelve a ser madera otra vez. Igualmente, los seres humanos, después de la muerte no viven nuevamente. A la vez, es una costumbre establecida en el Dharma del Buda, el no decir que la vida se vuelve muerte. Es por eso que hablamos de la no aparición. Y es la predica del Buda establecida en el giro de la rueda del Dharma que la muerte no se vuelve vida. Es por esto que hablamos de la no desaparición. La vida es una situación instantánea, y la muerte también es una situación instantánea. Por ejemplo, es lo mismo con el invierno y la primavera. No pensamos que el invierno se vuelve primavera, y no decimos que la primavera se vuelve verano.

SESSHIN DE INVIERNO

19 de Mayo de 2010

Desde el 05 hasta el 09 de Julio tendrá lugar el sesshin de invierno en el templo Busshinji de Sao Paulo. Este será dirijido por Dosho Saikawa Roshi.

A los interesados en participar se les invita a tomar contacto con la secretaria del Templo Bushinji.
Los datos de contacto son:

Comunidade Budista Soto Zenshu da América do Sul
Templo Busshinji

Rua São Joaquim, 285 - Liberdade - São Paulo CEP 01508-001
Tel.(11) 3208-4515/3208-4345
Fax.(11) 3208-0418

¿Que es un sesshin?

Desde la época del Buda Shakyamuni, las sesshin son el corazón del Zen. Se trata de un periodo consagrado a la práctica intensiva de Zazen. Sesshin quiere decir entrar en contacto con el verdadero espíritu, volverse intimo con uno mismo, con el cuerpo y con el espíritu, abandonar el egoísmo y armonizarse con los demás. La acción de todos los Budas se hace realidad no sólo a través de Zazen, sino también en todo movimiento, en cada una de las acciones de la vida cotidiana. Durante una sesshin, cuya duración va de uno a varios días, cada acción es la continuación de zazen. Esta práctica guia todas las actividades de las que es la fuente. El consiste en concentrarse en cada acción con intensidad, en vivir plenamente el presente. Al participar en las sesshin, la práctica del Zen puede llevarse a cabo en la vida de todos los días. Al concentrase en cada instante, nuestra vida forma una linea armoniosa. El Zen es la enseñanza de la eternidad y la eternidad no es otra cosa que la sucesión de instantes.

EL ROMANTICISMO Y EL ZEN

15 de Mayo de 2010

Mientras exista el yo, existirán el cielo y el infierno. Sin mí, ni el cielo ni el infierno existen – Kodo Sawaki

Frecuentemente solemos pensar que las ilusiones tienen mas que ver con la ficción que con nuestra vida normal en la cual trabajamos y nos esforzamos. Solemos asociar las ilusiones con hadas, monstruos o maravillas ¿pero se dejan limitar las ilusiones solo a la ficción? Para cuestionarnos sobre este tema tomemos unos de los valores a cuales más importancia le damos en nuestra vida: el amor romántico.

“Te quiero”, “Te amo”, frases que nos gusta decir o escuchar.  Palabras de emoción, en las cuales encontramos reflejadas todas nuestras esperanzas, todo nuestro temor. Palabras que expresan sentimientos y que a la vez inducen determinados significados y que transportan imágenes, categorías y conceptos que frecuentemente podemos encontrar reflejadas perfectamente en la literatura y en el cine. Desde “Romeo y Julieta”, “La cenicienta” hasta “Mujer bonita” el amor romántico se nos es presentado como un sentimiento natural, una predisposición que llevamos dentro de nosotros y que incluso puede llegar a ser mas fuerte que nosotros,  y que así nos invita a creer en el “verdadero” amor sin el cual la vida carece de sentido y que algún día tendrá que llegar fomentando así la creencia en el destino; aquel destino  donde todo esfuerzo encuentra su recompensa en forma de un final feliz…

Pero como toda ilusión también estas imágenes se desvanecen y a lo más tardar cuando se sufren las primeras desilusiones nos cuestionamos: ¿que hay más allá de los sueños románticos? o ¿que sucede con aquellos que no creen en la omnipotencia de los sentimientos y que por lo tanto desconfían del romanticismo? ¿Caen estos tal vez en una especie de vacío sentimental?

El escritor alemán Goethe decía que el romanticismo, debido a la exageración de lo sentimental, se opone al balance de la lógica con lo espiritual. Y también desde nuestra práctica de Shikantaza, cuestionamos el sentimiento romántico. Al estudiar con cuerpo y espíritu la naturaleza de los cinco agregados, al reconocer la ausencia de substancia de los sentimientos y de la conciencia nos preguntamos: ¿Quién es el que dice “te quiero”?. En nuestra práctica de “solo sentarse” el “yo” y el “tu” son como el observador y lo observado: recién cuando dejamos de diferenciar entre nosotros y la otra persona es cuando nos hacemos uno con nuestra práctica – uno con el universo entero. Así, a partir de esta experiencia nos preguntamos: cuando nos enamoramos ¿nos enamoramos de una persona, o de una proyección de nuestros deseos? y mas allá: ¿no es el sentimiento de amor romántico en realidad una limitación de lo ilimitado?

El maestro Kodo Sawaki aclara en este sentido:

El portal del Dharma de la gran felicidad y serenidad significa no buscar el objeto de la creencia. No busques al otro lado. Si buscas al otro lado, te distancias de esta realidad.

La creencia de la que hablo, es la creencia en el principio eterno, la eterna verdad. Esta creencia consiste en abandonar las imaginaciones humanas.

¿Como es posible, que en los tiempos de Shakyamuni hasta un idiota o una prostituta despertaban a la Vía? Esto se debe simplemente a que abandonaron todos sus pensamientos dudosos. No eran ni estudiosos ni tenían mucha sabiduría ni habían escuchado muchas predicas  sobre el Dharma.  Simplemente no tenían duda alguna. Era la fuerza de su fe lo que les conducio al despertar.

UBAKIKUTA

11 de Mayo de 2010


Casa vacía, morador ausente, ni dentro ni fuera. ¿Dónde podrían ocultar, pues, sus formas el cuerpo y la mente? Keizan Jokin

Caso

El cuarto patriarca fue el venerable Ubakikuta, que sirvió a Shonawashu durante tres años antes de afeitar su cabeza y hacerse monje. En cierta ocasión, Shonawashu le formuló la siguiente pregunta:

- ¿Es tu cuerpo o tu espíritu el que ha renunciado al hogar?
- En realidad – respondió el maestro Ubakikuta – he abandonado el hogar físicamente.
-¿Cómo puede el maravilloso Dharma de los budas tener algo que ver con el cuerpo o con la mente?
Inquirió entonces el venerable.

Al escuchar esto, el maestro experimentó el gran despertar.

Teisho de Keizan Zenji:

Ubakikuta exhibió – al igual que ocurrió en vida del Tathagata – los poderosos efectos del Dharma del Buda. A la edad de diecisiete años el maestro se afeitó la cabeza. Fue entonces cuando Shonawashu le preguntó: “Ha sido tu cuerpo o tu espíritu el que ha renunciado al hogar?”. Según el budismo, existen dos tipos fundamentales de abandono del hogar, el físico y e el mental. El primero implica desprenderse del amor y del afecto, abandonar el lugar de nacimiento, afeitarse la cabeza, vestir los ropajes de monje o de monja, no tener sirvientes y esforzarse diligentemente en la práctica de la Vía durante la veinticuatro horas del día sin malgastar ni un solo instante. Eso es todo lo que desea, quien renuncia físicamente al hogar, sin complacerse en la vida ni temer a la muerte, con una mente tan pura como la luna de otoño y unos ojos tan claros como el mas resplandeciente de los espejos. Tampoco busca la mente ni añora contemplar su naturaleza original. No cultiva la santa verdad y, mucho menos todavía, los apegos mundanos. De este modo no mora en el estado de la gente ordinaria ni anhela el rango de sabio o de santo, sino que trata humildemente de convertirse en un buscador inconsciente de la Vía. Así son las personas que renuncian físicamente al hogar.

Quienes, por su parte, renuncian espiritualmente al hogar no afeitan su cabeza ni se atavían con los hábitos de monje. Aunque vivan en su hogar y se ocupen de sus obligaciones mundanas, son como lotos que no se manchan con el lodo entre el que crecen y como joyas en las que no se deposita le polvo. Así, por mas que los condicionamientos kármicos le lleven a tener esposa e hijos, no permanecen, sin embargo atados a ellos. No se pierden ni por un momento en el amor ni en la codicia. Al igual que la luna suspendida del cielo o la canica que rueda dentro de un plato, ellos se mantienen serenos en medio del tumulto de la urbe. Se hallan justo en medio de los tres mundos y ubicados más allá del tiempo. Se han dado cuenta de que pretender erradicar la pasiones es una enfermedad y de que es un error tratar de perseguir la realidad ultima. Comprenden que tanto el samsara como el nirvana son ilusorios y no se aferran, por tanto, a la iluminación ni a las pasiones. Así son quienes renuncian en espíritu al hogar.

Sin embargo, desde el punto de vista del maravilloso Dharma del Buda, esa no es ninguna explicación, por esto por lo que Shonawashu agregó que los budas no abandonan el hogar física ni mentalmente, es decir, que tal abandono no puede ser explicado en términos de los cuatro elementos o los cinco agregados, ni tampoco puede ser considerado como el profundo misterio de la verdad. Los budas son como el espacio que carece de interior y de exterior y, en consecuencia, no pueden ser concebidos en términos de sabiduría o de ignorancia y tampoco se hallan limitados por la mente o por el cuerpo. Eso fue todo lo que, en esa ocasión, se limitó a decir Shonawashu, aunque conocía muchos principios sutiles y era experto en numerosas enseñanzas.

No digáis que le Buda “es el único venerado” y tampoco afirméis que viene o que va. ¿Quién puede hablar de “antes de que sus padres nacieran” o del “tiempo que presidió al eón vacío”? Quien alcanza ese lugar trasciende tanto el nacimiento como el no nacimiento y se libera tanto de lamente como de la no mente. Se asemeja al agua que asume la forma del recipiente que la contiene o al espacio que envuelve todas las cosas. Por mas que creáis haberlo asido, vuestras manos siguieran vacías y tampoco podréis encontrarlo por mas que lo busquéis. Así es el maravilloso Dharma de los Budas. Cuando alcancéis ese lugar descubriréis que ahí no existen Ubakikuta ni Shonawashu, de modo que no podréis concluir si se mueven o están quietos, si vienen o si van. Y aunque podamos afirmar la existencia del “ser” y del “no ser”, del “yo” y del “otro”, todas estas palabras no dejarán de ser más que murmullos en el fondo de un río o ecos en la inmensidad del espacio.

Si no experimentáis, aunque solo sea una vez, ese lugar, la sabiduría de un millón de enseñanzas y el conocimiento de innumerables principios maravillosos serán tan estériles como el discurrir de la conciencia karmica ordinaria. Así pues cuando Shonawashu habló de ello y Ubakikuta alcanzó instantáneamente el despertar, fue como si estallara un trueno en el cielo despejado o como si un violento fuego arrasara súbitamente toda la tierra. Ese estruendo no solo arrancó de raíz el oído de Ubakikuta, sino que también le hizo transcender instantáneamente su misma existencia. El violento fuego que entonces se desencadeno redujo a cenizas las enseñanzas de los budas y el verdadero rostro de los patriarcas, cenizas que tenían estampadas el nombre del venerable Ubakikuta y eran tan duras como la piedra y tan negras como la laca. Ubakikuta ayudó a muchas personas a desprenderse de su naturaleza ordinaria y haciendo pedazos sus cuerpos contaba en vano la vacuidad arrojando tallos de hierba y quemando la misma vacuidad, se desembarazaba de cualquier rastro de ella.

Segun: Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Cronicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

CON CUERPO Y ESPIRITÚ

7 de Mayo de 2010

Y siendo así, el hecho es que las flores, aunque sean amadas, caen; y la maleza, aunque sea odiada, florece - Eihei Dogen

En la vida cotidiana lo que realmente nos provoca problemas es que todo el mundo toma por la verdad lo que ve o lo que escucha. ¿Pero no es así que lo que lo que percibimos como verdad o falso, no es solo un punto de vista que surge desde nuestro karma? ¿Y puede ser lo que surge del karma la verdad? Y así entran las dudas y nos preguntamos: ¿No estamos solo exibiendo nuestras ilusiones?¿existe la verdad? A esta ultima pregunta respondemos desde nuestra práctica de Shikantaza tomando con cuerpo y espirtú la postura: Si, la verdad existe asi como el balance existe - solo que hay que realizarla.

Asi, del estudio de la postura de Zazen se pueden sacar infinitas conclusiones aunque tambien surgen preguntas. Una de estas preguntas puede ser: ¿por qué si no hay un cuerpo igual al otro, una postura que sea igual a la otra, hablamos de la postura correcta? Tal vez porque aunque lo sepamos o no, lo hallamos experimentado o no, la postura en balance existe. Y como la postura en balance existe podemos hablar y diferenciar entre una postura en balance y otra que no lo es. ¿Y como puede experimentar alguien que esta discapacitado corporalmente el balance? Es importante remarcar que así como el balance corporal existe, tambien el balance en el espiritu existe, pero que el verdadero balance transciende las limitaciones del cuerpo y el espiritu:

Shin Jin datsu raku – dejar caer el cuerpo espiritu – dice el maestro Nyojo.

Así, el acceso al balance es posible por ambos lados tanto corporal como espiritual y está en funcion de las circumstancias. La postura de Zazen no es un concepto rigido limitado al cuerpo o al espiritu solamente sino que debe mas bien ser entendido como la quietud dentro del movimiento o tambien el movimiento dentro de la quietud del cuerpo espiritu. Muchas mas razones se podrian dar para explicar por que en nuestra práctica de Shikantaza decimos que estudiar la postura significa estudiar el Budismo.

Durante zazen, al soltarlo todo, soltamos tambien culaquier categoria y concepto y al soltar los conceptos, las interpretaciones que nos hacemos sobre la realidad pierden zu fuerza. De esta menera nos damos cuenta que son solo nuestros fantasmas mentales los que nos hacen problemas, tanto corporal como mentalmente – en realidad nos dejamos llevar por nuestras propias ideas o interpretaciones sobre lo que la realidad deberia ser – una y otra vez seguiendo nuestras ilusiones. En vez de entrar completamente en el instante presente, nutrimos ideas sobre un futuro mejor o nos lamentamos sobre lo que ha ocurrido en el pasado. ¿Que significa entrar en este instante? Que cada uno de su respuesta a esta pregunta.

En el Zen se dice: la boca del sabio es su espiritu. Tal vez sea este el punto mas importante en cuanto a la postura de Zazen: en diferencia a la palabras, la postura es un hecho. Cuando soltamos durante zazen, incoscientemente e instantaneamente abandonamos las ideas personales y establecemos con cuerpo y espiritu el contacto con lo ilimitado en nosotros y cuando establecemos este contacto se manifiestan en nosotros todos los Budas y todos los maestros ancestrales.

Lo mismo sucede cuando recitamos un sutra. Recitar el Maka Hannya Haramita Shingyo sin pensar en su significado (que de todas maneras estaremos recepcionando a partir de nuestras categorias personales, con nuestra consciencia limitada) es un ejemplo de ello, dado que la verdadera profundidad no esta en el siginficado de las palabras, si no que en la recitacion misma. Se podria decir que todo este Sutra es una Mantra y en un Mantra lo mas importante es el espiritu con cual lo recitamos:

El Sutra de la gran sabiduria termina de la siguiente manera:

Sin nada que obtener, el bodhisattva confía en la Gran Sabiduría O y la mente está libre de obstáculos. Sin obstáculos no hay miedo. Alejado de las visiones erróneas se llega al Nirvana. Gracias a esta Gran Sabiduría O todos los budas de los tres tiempos han obtenido el perfecto, completo e insuperable despertar. Por lo tanto, Prajna Paramita es el mantra milagroso, el mantra resplandeciente, el mantra más elevado, el mantra incomparable, aquel que extingue todo sufrimiento. Es la Verdad sin error. Este mantra proclamado por Prajna Paramita dice así:

Id, id, id juntos. Id juntos más allá del más allá hasta la liberación última

GATE GATE ● PARAGATE
PARASAMGATE ● BODHI SVAHA
Hannya Shingyo

LA POSTURA. UNA CUESTIÓN DE EQUILIBRIO II.

3 de Mayo de 2010



Como un sueño, un fantasma, una flor de vacuidad, así es nuestra vida. ¿Porque tendriamos que sufrir para atrapar esa ilusión? Kanchi Sosan

La espalda redondeada:

Las causas para la espalda redondeada pueden ser numerosas: la incapacidad de bascular la pelvis hacia adelante a causa de músculos rígidos o piernas muy musculosas, problemas mecánicos o un zafu demasiado delgado. El peso del cuerpo descansa detrás de los ísquiones (ver figura 6, isquion en posición 1).

La cabeza, debido al juego de interdependencia de las vértebras va caer hacia adelante. La nuca soporta sola el peso del la cabeza que creara una tensión en la altura del hueso. En esta postura redondeada la caja torácica esta comprimida y la respiración disminuida.

Las vértebras son mantenidas durante la duración de la meditación en una situación que solicita tanto los músculos intervibratorios como los discos. Un desequilibrio se instala entre la musculatura de adelante y de atrás, izquierda y derecha. Los ligamentos y músculos posteriores son puestos en tensión crónica. El disco intervebral queda atrapado hacia adelante y suelto hacia atrás comprimiendo los elementos nerviosos que se sitúan dentro del canal Raquídeo. En especial el nervio ciático donde las raíces salen a nivel lumbar - ver figura:

La consecuencia a medio plazo de este conjunto de tensiones crónicas es que pueden provocar una inflamación local o general, una hernia discal u otros problemas que llevaran tarde o temprano a una práctica dolorosa o hasta incluso imposible. Para corregir una espalda redondeada, es necesario intervenir sobre la misma pelvis, ejerciendo hacia adelante presión sobre el hueso sacro.

La ayuda que también podemos aportar, si es posible, consiste en elevar la pelvis utilizando un zafu mas alto, o también liberando las piernas autorizando provisoriamente un soporte debajo de una o de las dos rodillas. Otros medios también pueden ser empleados, dado que toda postura difiere a las demás.

La hipercombadura

En el caso de la hipercombadura, existe una incomprensión sobre la noción del equilibrio, de la relajación y hay miedo a abandonarse. El practicante fuerza en cuanto al deseo de hacerlo bien, de mantenerse en la “buena” postura, de obtener algo.

La pelvis esta exageradamente puesta en una anteversion. La combadura exagerada va a tensar los músculos lumbares como cuerda, sosteniendo igualmente los ligamentos anteriores, cerrando los discos intervibratorios hacia atrás, haciéndolos bailar hacia adelante.

En consecuencia, la caja tórica va a quedar bloqueada, estilo militar, frenando el movimiento natural de la respiración. La cabeza va a inclinarse naturalmente para atrás y el mentón se ira para adelante. Para corregir esta postura de la cabeza, vamos a sugerir al practicante a reentrar el mentón creando de nuevo una tensión exagerada en el cuello pero sobretodo en la nuca. Tambien vemos como aparece un doble mentón. (figura 8). Como en el caso de la espalda redondeada a largo plazo la hipercambrura también va a cargar los ligamentos, los músculos y los discos con un esfuerzo perjudicador con múltiples consecuencias (fatiga, inflamación, desordenes mecánicos ect.) que pueden tener como consecuencia que el practicante se aburra de la práctica.

Para corregir esta postura hipertensa, lo ideal seria posicionar la pelvis hacia atrás, aunque esto no es fácil durante zazen mismo.

Será mas fácil apoyar la mano sobre el Esternón, incitando a disminuir la tensión en el tórax y lograr así a consecuencia relajar la combadura lumbar. No es fácil recibir una corrección de este tipo dado que aquel que la recibe tiene la impresión que se le esta conduciendo hacia una actitud muy relajada, sosa, ósea con una nueva referencia que el no reconoce.

También se puede utilizar el kyosaku en la espalda (puesto en el cóccix por la parte trasera del cráneo) y pedirle al practicante que se relaje a lo largo del bastón. Una corrección se acepta mejor si se conversa después de zazen. Si es necesario incluso uno le puede mostrar al otro su error adoptando su postura de tal manera que el otro la pueda ver desde el exterior. Sin olvidar de intervenir también sobre la altura del zafu (disminuirla).

Sacar fácilmente conclusiones es imposible.

Cada practicante se encuentra en su practica con dificultades que son personales suyas. No existe una corrección “estándar”. Las correcciones deben ser hechas o ser sugeridas por los que enseñan con el espíritu de compasión, de delicadez, y con una verdadera comprensión de la mecánica corporal. Siendo todo interdependiente, cada corrección se repercute en otra parte. Hay que actuar en función de no crear una nueva dificultad por una falta de raciocinio. Si no sabemos de donde surge el error, es mejor no corregir. Si no comprendemos una corrección, no hay que dudar en preguntarle al responsable. El origen de la mayoría de los errores se encuentra en la posición de la pelvis, el centro de la postura. A partir del buen posicionamiento de la pelvis el resto se dará solo, aunque sea de poco a poco. Podemos llegar a corregir deformaciones remotas de la columna vertebral, con paciencia y una fe sólida.
En cuanto a la postura de la piernas, seria muy extenso si se quisiese abordar aquí todos los aspectos. Existe el loto completo, el semi loto y el cuarto loto. Incluso se justifica para iniciantes poco acostumbrados a la postura y que se topan con verdaderas dificultades a que utilicen una banca o una silla para aliviar las piernas sin hacer de esto un habito.

Lo esencial es hacer lo mejor posible para que la espalda se mantenga recta sin esfuerzo.

Igualmente, todo quien busque corregirse no deberá ni luchar contra sus errores o anomalías ni tampoco ser negligente con ellas o querer dominarlas a la fuerza. Al contrario, deberá preocuparse para dirigir su propia corrección. Algunas veces cometer un error posibilita comprender mejor.

La postura se crea con cada zazen de nuevo, manteniéndonos atentos a todo lo que sucede dentro del cuerpo e intentando comprender su dinámica desde el interior. A través de toda la práctica hay que seguir cuestionándose, aceptar ser molestado, estudiarse a si mismo. El maestro Deshimaru le llamaría: “mantenerse frescos, no ser como la cerveza tibia”.
En cuanto al cuerpo mismo, este no esta tan importante. Es efímero por naturaleza y condicionado por las leyes de la impermanencia, pero el Buda le utiliza para aparecer en este mundo. Esta es la razón por la cual esta morada debe ser mantenida, respetada y utilizada para practicar la Vía. Es en la postura donde cada uno ve su propio espíritu y que revela nuestra verdad original. El cuerpo, el espíritu, como son una unidad, son la eternidad en una simple postura, en un solo instante.

por: Guy Mokuho Mercier - ver más en: http://www.tenborin.org/index-en.asp

LA POSTURA. UNA CUESTIÓN DE EQUILIBRIO I.

29 de Abril de 2010


Si os abandonais a la espiración y dejáis que vuestra inspiracion os llene en un armonioso vaivén, solo queda un zafu bajo el cielo vacío y el peso de una llama - Koun Ejo

La postura de zazen es en nuestra práctica de Shikantaza el pilar de toda nuestra comprensión del Budismo. La postura refleja todos los aspectos de nuestra práctica dado que toda expresión corporal tiene su correlacion espiritual y todo estado espiritual se refleja durante zazen también corporalmente. Por esta razon es para todo practicante muy recomendable estudiar a fondo todos los aspectos de la postura de Zazen. Va aquí una propuesta concreta al respecto:

CORREGIR LO ESENCIAL - Por Guy Mokuho Mercier

La realidad morfológica de la postura de zazen es que esta es frecuentemente mala en una gran cantidad de practicantes, tanto nuevos como ancianos. Hasta que esta no sea comprendida, enseñada y practicada correctamente, pueden aparecer dificultades que pueden hacer la práctica misma, difícil o hasta incluso imposible.

Los consejos que dan aquellos que son responsables de enseñar durante las introducciones a la practica o durante zazen, tienen que ser precisos, claros y correctos, porque frecuentemente los consejos son interpretados en función a la idea que cada uno se hace de su propio cuerpo o por una imagen errónea que sostenemos sobre lo que debería ser la postura correcta. Pero, así como el ojo no puede verse a si mismo, no es posible ver su propia postura desde el exterior. Y de esta misma manera tampoco podemos corregirnos a nosotros mismos a partir de un concepto o de un esquema imaginario. Por lo tanto el papel de quien enseña debe representar la simplicidad y la verdad de la postura que reside en una percepción clara de la verticalidad y de los mecanismos corporales que influyen sobre la postura.

El deseo de obtener o de alcanzar algún resultado o los malos hábitos de comportamiento, se oponen a la comprensión intuitiva de esta verdad. La postura de zazen es una postura sin tensión donde todo es un juego de equilibrios. De naturaleza, el equilibrio en si es inestable; es Mujo, la impermanencia, la capacidad de cuestionarse todo en todo momento, ajustándose así al momento presente. La perdida de esta búsqueda de equilibrio fija la postura dentro de una rigidez corporal que a la vez refleja y crea la rigidez del espíritu. Pero a pesar de la aparente contradicción, para mantenerse sentado ningún esfuerzo es necesario(para mantenerse recto), dado que esta posición corresponde a un estado de equilibrio estable. Mantenerse inmóvil en este estado significa mantener en todo momento la atención despierta hacia mantener el cuerpo en “en las diez direcciones”, sin mantenerse en ninguna de ellas. “Dentro de una implicación total” dice el maestro Dogen.

Shikantaza, “solo sentarse”, no requiere numerosos conocimientos, pero debe respetar la mecánica corporal dado que esta ha sido creada por la naturaleza misma. Dentro del “solo sentarse” no hay otra cosa que hacer que mantenerse dentro de la condición normal del cuerpo, dentro del equilibrio justo entre la tensión y el relajo. Entre el “hacer” y “no hacer”.
Un mejor conocimiento del cuerpo facilitara mucho la práctica de zazen. Es imposible describir todos los mecanismos que la simple postura sentada implica, pero cada uno podrá de acuerdo a sus necesidades ampliar algunos de los principios expuestos aquí en respecto a la pelvis o a la columna vertebral.

La Pelvis

El postulado básico de la postura es: «la postura entera depende de la posición de la pelvis» que es donde se encuentra el centro de gravedad del cuerpo. Es esencial comprender que en posición sentada la pelvis debe permitir la elevación sin tensión de toda la columna vertebral, lo que posicionara automáticamente la cabeza en la posición justa. De ahí la importancia primordial de un zafu suficientemente alto o relleno, adaptado a cada individuo. (No dejar a un principiante practicar sin haber estudiado este punto con el). La parte baja de la pelvis, el isquion, lo que algunas veces llamamos “los huesos del trasero” está en contacto con el zafu. El punto meridiano entre los dos ísquiones (detrás de cual se encuentra el ano, y que delante del cual se encuentran los genitales) es el punto de partida del eje vertical de donde se eleva la postura y que pasa por la coronilla del cráneo y que es también la cumbre del triangulo que la coronilla compone con los puntos de contacto entre las rodillas y el suelo


G:rodillas, I:isquion, SC:coronilla del cráneo, A:ano, S:genitales

Es en función a este triangulo como se estabiliza la pelvis y como se levanta el eje vertical de la postura. Según la estabilidad se los ísquiones avanza, por una razón o la otra, antes de alcanzar el punto de equilibrio, o la espalda se va redondear y el mentón va a sobresalir , o la columna vertebral va a estar exageradamente tensa (hipercombadura lumbar), la caja tórica bloqueada y la nuca rígida. Mantenerse inmóvil durante un lapso de tiempo largo dentro de una de estas actitudes va a terminar creando a largo o corto plazo dolor de espalda. Entre estos dos estados esta la postura del medio.

El principio de la interdependencia es el segundo postulado que se aplica a todos los elementos del esqueleto y la musculatura. Este determina a partir del centro que es la pelvis, todo el juego de equilibrio, tensiones y relajaciones que van a crear la postura. La tensión (o la relajación) justa de la columna vertebral, la posición justa de la cabeza dependen únicamente de la posición justa de la pelvis (que para recordarlo nuevamente, solo depende la altura del zafu). Corregir la cabeza sin corregir la pelvis, corregir la pelvis sin tener en cuenta la altura del zafu es significativo para una comprensión incompleta o una visión parcial de la postura de zazen.

La columna vertebral

La columna vertebral es un mango óseo compuesto por 7 vértebras cervicales, 12 vértebras dorsales, 5 membranas lumbares, el sacurm (hueso meridiano de la pelvis) y el cóccix. El conjunto de vértebras compone una serie de curvas que varían de un individuo al otro y que son moldeadas por el comportamiento o los hábitos. Esto va hasta deformaciones irreversibles que hay que tener en cuenta cuando se corrige la postura. En el estado optimo las vértebras están sobrepuestas una a otra como un pilar de cubos. Estas están separadas por un disco intervertebral previsto de una medula, el núcleo, una especie de bola rellena de un liquido gelatinoso. El disco y el núcleo forman un amortiguador que esta hecho para soportar el máximo de carga recibido por las vértebras.

Las vértebras están unidas por un conjunto de ligamentos continuos o incontinuos que mantienen las articulaciones entre ellas. Ellas cumplen un papel pasivo y no se extienden. La movilidad de las vértebras esta asegurada por un serie compleja de músculos delante, atrás y laterales que permiten la flexión, la tensión y la torsión de la columna vertebral.

En posición sentada, cuando la pelvis esta correctamente posicionada sobre un zafu suficientemente alto, el juego de toda la musculación intervebral se ajusta según la ley de mínimo esfuerzo, entre adelante y atrás, derecha e izquierda, creando así una posición de equilibrio sin tensión en la cual dejamos verdaderamente que la columna vertebral se relaje en dirección al cielo, en el sentido de la verticalidad. Las vértebras dejan de esta comprimidas o de esta solicitadas por movimientos que surgen de actitudes voluntarias y la energía es distribuida por todo el cuerpo por el canal raquídeo sin mantenerse conciente en cuanto a las tensiones. Para un individuo con constitución normal no hay esfuerzo para mantener la columna vertebral es su posición optima de equilibrio. Solo pequeños e ínfimos movimientos de los músculos intervibratorios pueden generar el equilibrio sin crear tensión. No hay que querer obtener la postura, hay que abandonarse a ella. En función del individuo, las posturas se encuentran de una o de otra parte de la posición de equilibrio, hasta los dos extremos que son la espalda redondeada y la hipercombadura.

Por: Guy Mokuho Mercier - ver más en: http://www.tenborin.org/index-en.asp

ZEN Y EDUCACIÓN

25 de Abril de 2010

¿Quien es el que está ante mi?
No lo se - Bodhidharma

En nuestra práctica, la relación que llevamos con nuestros hijos da una fiel imagen de nuestra propia comprensión sobre el Budismo. Aceptamos a los niños como alguien que no esta separado a nosotros por lo cual se podria decir que tratamos a los niños con los mismos derechos de un adulto y ademas de eso, tomando en cuenta todas sus necesidades, ayudándoles a superar sus dificultades donde podemos y respetando sus intereses donde lo requieren. De esta manera el niño desde muy pequeño ya tiene la posibilidad de mantener el contacto activo con su mundo interior sin que esto signifique una contradicción con la vida en comunidad donde hay que armonizarse con los demás.

¿Pero que sucede con la educación del adulto? o para ser mas concretos ¿cómo se enfoca en el Zen la educación de la persona adulta que ha decidido emprender la Vía del Buda? Por lo general en la práctica de la atención en todos los aspectos de nuestra práctica, pero sobretodo en la postura. Para explicar este punto, un ejemplo: cuando alguien se decide a practicar el Zen, de las primeras preguntas que se pone son: ¿Que es el Zen? ¿Qué es Zazen? Y en nuestra práctica de Shikantaza respondemos: Solo sentarse. Sin objetivo. ¿Por que practicar? Por nada; nos sentamos y practicamos el Dharma solo por el Dharma, sin meta, sin sostenerse a nada. Solo este instante, aquí mismo que es el único lugar en el que vivimos. En si algo facilmente comprensible ¿pero lo es realmente?. Dado que nuestra práctica no tiene objetivo, transciende cualquier concepto o lógica - por ejemplo tambíen aquellos sobre la ignorancia. Según la comprensión del maestro Dogen el sentarse es en si la realización; por lo tanto no es algo que nos lleva a un estado superior, no nos cura de la ignoracia porque ante todo no existe la ignorancia y por lo tanto tampoco la extinción de la ignorancia.

Como estas, muchas confusiones y trabas aparecen sobre el camino y estas nos exigen una constante práctica de la atención: si alguien habla mal de otro para justificar su propia práctica ¿significa esto practicar la unidad o respetar los preceptos?. Y también nos topamos con trabas, incluso algunas de ellas que no tienen solución: enfocamos la atención de nuestra práctica en el momento presente ¿pero que sucederá hasta que no hallamos realizado la unidad? estaremos intentando seguir lo mejor posible nuestra meta. Pero Shikantaza es la práctica de Zazen sin objetivo ¿no?. Una contradicción en si que tarde o temprano nos llevará a parar. Y es entonces cuando se demuestra la madurez de nuestro Zazen. ¿seguimos con la práctica o lo dejamos por que no hay nada que pueda ser obtenido? ¿por qué practicamos? Preguntas a las cuales cada uno de nosotros deberá dar su propia respuesta.

Asi queda claro por que la compañía de un verdadero maestro de la tradición es imprescindible; una persona que halla realizado la unidad y que pueda enseñar lo que esto significa. Nuevamente muchas preguntas aparecen: ¿como compaginar la búsqueda de un verdadero maestro con el aprecio hacia este momento, el aprecio a la vida? ¿si todo es perfecto en este instante que mas hay que buscar? A estas preguntas le llamamos en el Zen la búsqueda de la Vía y es aconsejable tomarse su tiempo en su respuesta. En el Bendowa, el primer capitulo del Shobogenzo, cuenta el maestro Dogen la historia de su propia búsqueda de la Vía:

Después de establecer la voluntad de buscar el Dharma, visité buenos consejeros en cada rincón de nuestra tierra. Conocí a Myozen del templo Kennin. Rápidamente pasaron nueve estaciones de heladas y de flores mientras yo le seguía, aprendiendo algo de las costumbres del linaje Rinzai. Solo Myozen había recibido la autentica transmisión del supremo Dharma del Buda, como el discípulo mas excelente del maestro fundador, el Maestro Eisai – los otros estudiantes nunca se pudieron comparar con el. Luego fui al gran Reino del Sung donde visite a buenos consejeros en el este y oeste de Chekiang y escuche la tradición a través de las puertas de los cinco linajes. Finalmente visite al Maestro Zen Nyojo del la montaña Dai-byaku-ho, y allí pude completar la gran tarea de toda una vida de practica. Después de eso la comienzo de la gran era Sung de Shojo, volví a casa con la determinación de difundir el Dharma y salvar a los seres vivientes – sentí como si se hubiese puesto un gran peso sobre mis hombros. Sin embargo, mientras esperaba circunstancias propicias, donde yo pudiera descargar mi sentido de misión, pensé que podría pasar alga acuática, a la manera de los antiguos sabios. Sin embargo si hubiera algunos practicantes sinceros que tuvieran como prioridad la voluntad por alcanzar la verdad, permaneneciendo naturalmente despreocupados por la fama y el lucro, ellos podrían ser mal guiados por falsos maestros lo que desgraciademaente arrojaría un velo sobre la comprensión correcta. Se embriagarían en forma inútil engañándose a si mismos y hundirían por siempre en el estado de la ilusión. ¿Cómo podrían ser capaces de promover la verdaderas sentíais del prajna, o tener la oportunidad de alcanzar la verdad? Si yo fuera arrastrado ahora como una nube o un alga, ¿qué montañas y ríos debieran ellos visitar? Al sentir que esto seria una situación dolorosa decidí compilar las costumbres y normas que experimente directamente en los monasterios Zen del gran Reino de Sung, junto con el registro de la profunda instrucción de un buen consejero que recibí y he mantenido. Dejaré este registro para personas que aprenden en la práctica y que fácilmente llegan a la verdad, de manera que puedan conocer el verdadero Dharma del linaje de los Budas. Esta puede ser una verdadera misión.

EDUCACIÓN Y ZEN

21 de Abril de 2010

El Prajnaparamita es auténticamente los mas venerables Budas, y los mas venerables Budas son auténticamente el Prajnaparamita – Buda Shakyamuni

En el enfoque que se le da a la educación, se pueden observar todos los principios, las esperanzas y las contradicciones de una sociedad. Mientras que hasta ahora casi todos los conceptos de educación veían en el niño un ser humano que requería ayuda o que debía ser conducido hacia algo para cumplir lo mejor posible con los valores de la sociedad, hoy en día la pedagogía reconoce al niño como una persona integra y enfoca su esfuerzo en posibilitarle al niño el espacio que requiere para crecer en armonía y en balance consigo y con su entorno.

¿Y que es lo que se requiere para que un niño crezca en armonía consigo y con su entorno? Tal vez solo aceptar al niño íntegramente.¿Pero que significa de acuerdo a la comprensión budista aceptar a otra persona íntegramente? Dado que la separación es solo una ilusión, en realidad aceptar al niño íntegramente significa aceptarnos a nosotros mismos íntegramente. Tal vez sea este un punto que en la educación muchas veces queda incomprensiblemente olvidado, que tiene mucha importancia para la relación entre padres e hijos y que justamente en contacto con niños puede ser comprobado facilmente ¿porqué cuantas veces al compartir con niños no nos encontramos con nuestro Karma del pasado que aun no hemos superado? Y es justamente en ese momento cuando nuestros hijos nos obligan a actuar y nos ofrecen la posibilidad de dar un paso adelante afrontando nuestras dificultades. O tambien, ¿cuantas veces nuestro hijos no hacen que choquen nuestros conceptos sobre la realidad con la realidad como verdaderamente es? Independiente de la edad los niños son como un espejo para nosotros y así también buenos maestros que nos obligan a ver la realidad cada vez de manera fresca y renovada.

Pero para volver a la pregunta ¿que significa aceptar completa e íntegramente a un niño?: Tal vez ofrecer un ejemplo desde el exterior por una parte y a la vez permitirle al niño que desarrolle la conexión con la dimensión ilimitada que se encuentra en el y en cada uno de nosotros. Porque cuando nace un niño, este no conoce las categorías como por ejemplo aquellas sobre pureza o impureza, hasta que comienza a actuar la conciencia. Y cuando comienza a actuar la conciencia el niño sigue a los padres y a su entorno y a la vez comienza a perder la conexión con su naturaleza original. ¿Cómo impedir que esta conexión se pierda? Pregunta a la cual es importante que cada uno desarrolle sus propias respuestas y a la cual en el Zen respondemos con la práctica de la atencion en cada acto de nuestra práctica y a la cual el Sutra de la gran Sabiduría da una valiosa pista. En el segundo lapso del Maka Hannya Haramita Shingyo, el Sutra continua con una cadena de negaciones que permiten un acercamiento a la comprensión de sunayata:

“Sariputra todas las existencias son sunyata. No hay nacimiento ni muerte ni pureza ni impureza ni crecimiento ni disminución. Debido a sunyata no hay forma ni sensación ni percepción ni formación mental ni conciencia; Ni ojos ni oídos ni nariz ni lengua ni cuerpo ni mente; Ni vista ni sonido ni olor ni gusto ni tacto ni objetos mentales; ni ámbitos sensoriales ni ámbito de la conciencia. No hay ignorancia ni extinción de la ignorancia ni vejez y muerte ni extinción de la vejez y de la muerte ni sufrimiento ni causa del sufrimiento ni liberación del sufrimiento ni vía que conduzca a la liberación del sufrimiento ni sabiduría ni obtención. Sin nada que obtener, el bodhisattva confía en la Gran Sabiduría.

Así, de acuerdo al Sutra de la Gran Sabiduría, Prajna existe antes de que la conciencia perciba e intente de crear conceptos sobre ella. Y esta sabiduría esta mas allá del pensamiento e implica el estado de plena atención. Así ejercitar la atención, entrenar el espíritu en mantenerse en el aquí y ahora puede llegar a ser un pilar fundamental en la educación de ambos – tanto padres como hijos.

Una vez un estudiante del Zen le preguntó a su profesor:
“Maestro ¿como debemos enseñarle a nuestros niños los valores espirituales? El maestro miro al discípulo sorprendido ante tal pregunta respondiendo: ¿acaso hay algo que le deban enseñar a sus hijos que estos no lo lleven ya dentro de si?

PRAJNA

17 de Abril de 2010

Todo el cuerpo es la boca, colgando en el espacio;
Sin preguntar si el viento es del este, oeste sur o norte,
la campanita hace sonar su voz de Prajna:
cling, cling, cling - Tendo Nyojo

El la vida cotidiana siempre estamos puestos a prueba. Así surgen ideas buenas, ideas originales y otras que tal vez lo sean menos ¿pero en realidad que valor tienen todas estas ideas? ¿necesitamos verdaderamente algo original para ser completamente felices? ¿Existe algo que deba ser poseído para ser feliz? Tal vez no. Tal vez solo estemos siguiendo una idea, y sea justamente esta la que nos haga caer una y otra vez en nuestra propia neblina mental. Entonces: ¿que sucedería si soltásemos cualquier idea o concepto que aparezca? ¿Que quedaría?

En el Capitulo Maka-Hannya-Haramitsu del Shobogenzo el maestro Dogen expone su comprensión del Sutra de la gran sabiduría. Este Sutra contiene el principio mas fundamental del Budismo que es Prajna – la verdadera sabiduría. Para enseñar y profundizar, el maestro Dogen cuenta entre otras la siguiente historia:

En la orden del Tathagata Shakyamuni hay un bhiksu que en forma secreta piensa: „He de reverenciar el profundo prajna-paramita. Aunque en este estado no hay aparición ni desaparición de los verdaderos dharmas, aun existen explicaciones entendibles de todos los preceptos, todos los estados en equilibrio, todos los tipos de sabiduría, todos los tipos de liberación y todos los puntos de vista. También hay explicaciones comprensibles del efecto de alguien que ha entrado en la corriente, el efecto de estar sujeto a un regreso, el efecto de no estar sujeto al regreso, el efecto de arhat. También hay explicaciones comprensibles de personas de despertar independiente y personas de bodhi. Existen además explicaciones comprensibles del supremo estado verdadero y equilibrado de bodhi. También hay explicaciones comprensibles de los tesoros del Buda, el Dharma y la Sangha. Además también hay explicaciones comprensibles del giro de la maravillosa rueda del Dharma para salvar seres conscientes“.

Buda, conociendo la mente del bhisksu, le dice: „Así es como es. Así es como es. El profundo prajna-paramitta es demasiado sutil y fino para poder entenderlo.

La mente concreta del bhiksu que trabaja secretamente en este momento es, en el estado de veneración de los dharmas verdaderos, el prajna mismo – ya sean o no verdaderos dharmas no tienen aparicion ni desaparicion – y esta es una postracion venerable en si.
Justo en este momento de postrase en veneración, se realiza el prajna como explicaciones que pueden entenderse: explicaciones que surgen de los preceptos, el equilibrio y la sabiduría para salvar a los seres vivos. A este estado se le describe como la no existencia o ausencia. Así se pueden entender las explicaciones del estado de la no existencia o ausencia. Este es el profundo, sutil e impenetrable prajna-paramita.

ORIGINALIDAD

13 de Abril de 2010

¿Cual es el verdadero valor de una persona? Si es que lo buscas, ante todo debes encontrarte a ti mismo. Hacerte intimo contigo mismo - ¿que podría tener mas valor? Kodo Sawaki

En el arte moderno muchos artistas llegan a la comprensión de que la autentica creatividad, aquella creación que es verdaderamente original, solo puede ser alcanzada en un espacio libre de conceptos; libre de cualquier ideal de estética o de cualquier misión social que el arte deba cumplir. Tal vez se derive esta conclusión del hecho de que la verdadera creatividad no tenga nada que ver con un ideal si no que sea una expresión libre que fluye con el movimiento de la impermanencia de todos los fenómenos y se encuentra así en sintonía con todo el universo trascendiendo cualquier concepto de estética. De estas conclusiones podríamos deducir que solo una obra autentica transporta un verdadero mensaje de emancipación, ¿pero es esto verdaderamente así o estamos hablando de un concepto solo un poco mas refinado que aquellos que ya conocemos y por lo tanto solo un poco mas elitario que los demás? Para comprobarlo nos preguntamos: ¿no contiene todo, incluso la copia de una obra de arte, también un mensaje emancipatorio? Para responder a esta pregunta tomemos el ejemplo de una obra original y su respectiva copia.

De lo que es un original hemos hablado bastante, pero ¿que sucede con una copia de un original? Existen copias de arte, que implican verdadera maestría en la realización y pueden incluso llevar a cuestionarnos que tiene mas valor: ¿el original o su copia? Pero por lo general, en la vida cotidiana, no nos cuestionamos tanto esta pregunta porque tenemos claro que una copia tiene menos valor que un original . Pero esta es la visión en la vida cotidiana, la visión desde lo relativo ¿pero a que conclusión llegamos si tomamos la perspectiva desde lo absoluto? Según Buda, todas las existencias sin excepción alguna son la expresión del Tathagata. Por supuesto que esto incluye tanto la obra autentica como su copia o una idea original hasta la mas vulgar. Pero al vivir en un mundo lleno de dualidades que nos exige escoger y discriminar nos preguntamos: ¿cómo diferenciar lo original de una copia, como distinguir lo autentico de lo trivial y compaginar esto con nuestra practica de Bodhisattva?

Para responder a esta pregunta acudamos al Sutra de la gran sabiduría donde después de la introducción, el Buda le habla a traves de Avalokiteshvara a Sariputra, uno de sus principales discipulos, diciendole:

Sariputra los fenómenos no son diferentes de sunyata, sunyata no es diferente de los fenómenos. Los fenómenos son sunyata, sunyata es fenómeno. Las sensaciones, las percepciones, las formaciones mentales y la conciencia son igualmente sunyata.

De acuerdo al Buda los fenomenos son lo visible, todo el universo material, la forma, lo corporal. Sunayata es lo absoluto, la esencia. Osea que según Buda, lo material, todos los fenomenos son a la vez lo absoluto, la esencia, y lo absoluto a la vez es en si tambien fenomeno. Palabras claras y con un significado que solo un Buda puede verdaderamente comprender porque ¿cuántos de nosotros no se limitan a observar la realidad solo desde una perspectiva determinada: sea solo desde lo absoluto o desde lo relativo? Desde lo absoluto diciendo: “todo es sunayata asi que todo es un original” o desde lo relativo diciendo: “el original es el original y la copia es la copia”.

Pero ir mas allá del dualismo consiste justamente en ver, comprender y realizar aquí y ahora ambas perspectivas a la vez y comprender de esta manera profundamente que todo existe dentro del constante movimiento de la impermanencia y el artista, su obra, la copia y el publico estan siempre en unidad con todo a travez de la interdependencia.

O sea para volver a nuestro ejemplo: en este espacio-tiempo, tanto un original como su copia tienen la naturaleza de Buda y a la vez un original es un original y una copia es una copia – sin valoraciones sino que ambas como diferentes expresiones de una y la misma cosa. En esta comprension no importa si algo aporta o no aporta algo, lo importante es que todo fenomeno en si es una expresion de Sunayata.

El sutra conitinua y dice: Las sensaciones, las percepciones, las formaciones mentales y la conciencia son igualmente sunyata.

En cuanto a nuetro ejemplo sobre la originalidad, se podria decir que el estudio de los cinco skandhas significa en si estudiar la originalidad. Estudiando en nosotros mismos como funciona la construccion de la realidad cada uno de nosotros profundiza, deja atrás todo concepto y emprende su propio camino, que en realidad no esta separado de nadie ni nada. Asi nos damos cuenta que emprender la Via del Buda en realidad significa desarrollar la propia naturaleza de Buda y cuando esta se manifiesta nos damos cuenta ademas que en realidad esta trasciende cualquier catergoria de originalidad, vulgaridad, inteligencia o estupidez porque estos fenomenos sin distincion alguna son todos expresiones de la vida misma. De lo que se trata en nuestra práctica no es corresponder lo mejor posible a un concepto sobre lo que la realidad deberia ser sino que expresar autenticamente nuestra propia y autentica naturaleza de Buda.

KANADAIBA

9 de Abril de 2010

Una simple aguja
Puede vaciar la totalidad del océano.
Por mas que lo intente, el fiero dragón
difícilmente puede ocultar su cuerpo

El decimoquinto patriarca fue el venerable Kanadaiba. Kanadaiba quería llegar a ser discípulo de Nagarjuna y para ello, solicito su audiencia. Nagarjuna, por su parte, ignoraba que Kanadaiba era un hombre de gran sabiduría, por lo que envío a su asistente a por un cuenco lleno de agua y lo coloco ante el. Entonces fue cuando el venerable Kanadaiba clavo una aguja en el agua y le entrego el cuenco a Nagarjuna. En aquel momento ambos se reconocieron y se dieron cuenta de la afinidad de sus mentes.

Circumstancias:
En cierta ocasión, el venerable Nagarjuna había alcanzado la Vía y se hallaba predicando por el sur de la India. Muchos de sus oyentes solo creían en los bienes del mundo y, por esto después de escuchar le hablar el Dharma, le dijeron:

-No hay nada como los bienes de este mundo. Tu hablas vanamente de algo tan poco productivo como la naturaleza de Budica. ¿Pero quien puede verla?

-Si queréis ver la naturaleza budica debéis renunciar a toda vanidad – replicó Nagarjuna.

-¿Como es la naturaleza budica, grande o pequeña? le preguntaron entonces.

-La naturaleza budica no es grande ni pequeña, no aporta beneficio ni recompensa alguna, no ha nacido nunca y jamás morirá – respondió entonces Nagarjuna.

Cuando la gente se dio cuenta de la superioridad de este principio, cambio por completo su forma de pensar. Entre los presentes se hallaba Kanadaiba, un hombre de gran sabiduría que había ido a escuchar a Nagarjuna y como hemos mencionado en la exposición del caso, ambos descubrieron gratamente sorprendidos la semejanza de su nivel de comprensión. Así Nagarjuna llego a compartir su asiento con Kanadaiba del mismo modo como el Buda lo había hecho con Mahakasyapa en el monte Gridhrakuta. Entonces Nagarjuna empezó a predicar el Dharma y, mientras estaba sentado, se manifestó en forma de una resplandeciente luna llena.

-Este es el venerable mostrándonos la verdadera forma de la naturaleza budica. Cuando pensamos en ella, el samadhi sin forma se nos aparece como una luna llena. Así pues, la naturaleza budica es la claridad y el resplandor del vacío – dijo entonces Kanadaiba.

Cuando acabo de hablar el disco luminoso se desvaneció, Nagarjuna asumió su forma original y compuso el siguiente poema:

El cuerpo revela la redondez de la luna. A través de el se revela el cuerpo de todos los Budas. La enseñanza del Dharma no tiene forma fija. El verdadero efecto esta mas allá del sonido y la forma.

La vida del discípulo esta, en muchos sentidos, fundida con la de su maestro, por esto que no siempre resulta sencillo distinguir entre maestro y discípulo.

Teisho de Keizan Zenji
Esta no es una historia común y corriente. Desde el mismo comienzo, Kanadaiba era uno con la Vía y por esto Nagarjuna no dijo nada y Kanadaiba tampoco escucho una sola palabra de su boca. Es difícil, pues, discernir quien fue el maestro y quien el discípulo. ?Como podríamos distinguir al huésped del anfitrión? A consecuencia de esto, Kanadaiba instauró una tradición que acabo siendo conocida en toda la India con el nombre de la tradición deva. Como dice el proverbio „Recoger nieve en un cuenco de plata y ocultar una grulla en la brillante luz de la luna“. Eso fue precisamente lo que ocurrió cuando Kanadaiba y Nagarjuna se encontraron por vez primera frente a un cuenco repleto de agua. ?Como seria posible afirmar que el agua posee interior o exterior? Puesto que el cuenco estaba lleno, no se había desperdiciado y esta era profunda, transparente, pura y luminosa. Luego, Kanadaiba clavó la aguja en su interior que penetró tanto en lo más elevado como en lo más profundo, y ambos experimentaron la fusíón de sus mentes. Aquí no hay ni absoluto ni relativo. En este punto es difícil distinguir al maestro del discípulo. Pero, por mas que sean parecidos, no son idénticos y, por mas que se entremezclen, no hay en ellos el menor rastro de confusión.

Ese tema fue expresado por vez primera por el arqueo de la ceja y el parpadeo de Shakyamuni, y se vio representado posteriormente por Lin – yun mediante la forma de la flor de durazno y por Hsian-yen a través del sonido que provoca el golpe de un guijarro en un bambú. No existe nada a lo que podamos llamar sonido o forma y, por lo tanto, no hay visión ni sonido que abandonar. Nuestra mente es tan rotunda, tan resplandeciente y tan despojada de forma como la misma transparencia del agua pura. Es como ver la afilada punta de la aguja que, tras penetrar hasta el mismo fondo del principio espiritual, se despliega por doquier impregnándolo todo con su resplandor, como el agua que fluye empapando las montanas es inundando los cielos. También una aguja puede horadar una delgada bolsa y atravesar un grano de mostaza. Además, aunque una aguja puede ser mas dura que el diamante, no deja rastro alguno en el agua.
¿Acaso el aguja y el agua son distintos a nuestro cuerpo y nuestra mente? Cuando nos tragamos completamente la aguja, no queda nada fuera y cuando la cometamos, no es sino agua pura. Así es como se funden el camino del maestro y del discípulo, sin dejar el menor rastro de uno ni del otro. Cuando sus caminos se entremezclan y hay verdadera transparencia, no hay nada que pueda ocultar este reino. Es como una parra rodeada de parras. Nuestra mente, pues, es como una enredadera que trepa por doquier. Sin embargo, aunque podáis comprender el agua pura, debéis llegar a experimentar y aclarar completamente la existencia de la aguja que reposa en el fondo porque , si cometéis el error de tragárosla, acabara clavándose en vuestra garganta.
Pero, por mas que las cosas sean así, no debéis pensar en términos dualistas. Pensad cuidadosamente en esto engulléndolo todo y vomitándolo completamente. Por mas conscientes que seáis de su pureza, de su transparencia y de su poder de impregnación, sois tan sólidos como el diamante, sois inmunes a las tres calamidades (el agua, el fuego y el aire) y permanecéis inmutables a lo largo de los eones cósmicos de formación, continuación, extinción y no existencia.

Segun: Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Cronicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

LA NATURALEZA DE BUDA

5 de Abril de 2010

Mi cuerpo revela la redondez de la luna.
A través de el se revela el cuerpo de todos los Budas.
La enseñanza del Dharma no tiene forma fija.
El verdadero efecto esta mas allá del sonido y la forma - Nagarjuna

En el capitulo Bussho el maestro Dogen da varios ejemplos sobre su comprensión sobre la naturaleza de Buda. Según Dogen Zenji la naturaleza de Buda se expresa clara y directamente en la acción en balance en el aquí y ahora. Para exponer esta comprensión, comenta el maestro Dogen los versos de mas arriba del maestro Nagarjuna:

Comentarios de Dogen Zenji:

Déjennos escuchar por un momento estos versos del venerable Nagarjuna, cuando el dice: „mi cuerpo revela la redondez de la luna. A través de el se revela el cuerpo de todos los Budas“. Porque al revelarse su cuerpo se hace visible el cuerpo de todos los Budas es este cuerpo la redondez de la luna. Por eso deberían reconocer y explorar todo lo que es corto, cuadrado o redondo. Aquellos que no se han hecho íntimos con el cuerpo y su revelación, ni reconocen la redondez de la luna ni son como el cuerpo de los Budas. Personas que no saben piensan que lo que al honorable Nagarjuna llama la redondez del cuerpo, sea la revelación del cuerpo que se ha transformado de manera sobrenatural. Pero esta es la comprensión errónea de aquellos que no han recibido auténticamente transmitida la verdad del Buda. ¿En que lugar y en que instante podría haber existido otro cuerpo sobrenatural o diferente? Piensen que el venerable Nagarjuna en aquel época se sentaba solo en el asiento mas elevado. Su cuerpo se manifestaba de la misma manera como el de alguien, que se sienta justo aquí. Este cuerpo no es otra cosa que la redondez de la luna que se revela. La revelación del cuerpo no es ni cuadrada ni redonda, ni ser ni no-ser, ni invisible ni visible. La redondez de la luna esta mas allá de las ochenta y cuatro mil cosas y fenómenos; es simplemente un cuerpo que se revela. La expresión „la redondez de la luna“ describe la luna que como decía el maestro Fuke: Aquí esta el lugar donde ocurre algo incomprensible: fino o bruto, llámenle como quieran!. Porque este cuerpo que se ha revelado ante todo ha tenido que abandonar la adicción al yo y no es el cuerpo de Nagarjuna, sino que el cuerpo de los Budas. Porque ha revelado de manera concreta la redondez de la luna, el incluso ha traspasado el cuerpo de todos los Budas. La llanura imaginada de los Budas en este caso era insignificante. La naturaleza de Buda es tan clara y transparente, como lo es la forma de la luna llena, y esta forma no se construye de no importa que manera.

Además el verdadero efecto no tiene ni sonido ni forma. El cuerpo, que se expresa, sobrepasa el cuerpo visible y el mundo de los skandhas. Aunque su forma se parezca al mundo de las cosas y los fenómenos, pero es el cuerpo de todos los Budas, porque se revela de manera concreta. Estos son los verdaderos hechos de este mundo, que anuncian el Dharma y que no tienen una forma determinada.

Según: Shobogenzo Bussho, traducción del japonés por Ritsunen Gabriele Linnebach y Gudo Wafu Nishijima.

LA PERFECCÍON

1 de Abril de 2010

Todos los seres tienen completa e íntegramente la naturaleza de Buda: El Tathagata esta siempre presente, sin cambio alguno – Sakyamuni Buda

En la vida social hay muchas definiciones sobre la perfección. Para seguir con el ejemplo de la estética, hay muchos artistas que buscan la perfección. Mas allá de la reproducción sistemática en la cultura de masas, y mas allá de la instrumentalización política, buscan el verdadero arte, la esencia, la expresión original. Así hay artistas que dicen la perfección es la unión de la forma con el contenido, otros hablan del retrato del movimiento y otros incluso de la quietud en la impermanencia.

Pero lo que nos debemos preguntar llegando a este punto es ¿que seria la perfección si se esta siguiendo un ideal; no se esta buscando así algo mejor? y por ultimo ¿en que se diferencia esta búsqueda de la perfección de la expresión artística, de la producción mecánica de valores de la cultura de masas, si al fin y al cabo se esta siguiendo un ideal? De esta manera se puede comprender porque en el Zen diferenciamos entre la inteligencia que es astuta y la sabiduría.

En el Budismo la comprensión de la perfección implica que todas las cosas son perfectas como son. Por lo tanto no hay alguien o algo que sea mejor que esto o lo otro y la perfección trasciende así cualquier diferenciación – cualquier concepto de estética. La pregunta que queda por responder en respecto a esta comprensión sobre la perfección es ¿cómo es posible expresarse artísticamente sin discriminar? La respuesta tal vez sea: si no se trata de la persecución de un ideal, la actividad artística libre es posible, expresando aquí y ahora la actividad vital de la vida misma.

Según el Sutra de la sabiduría suprema, el estudio de los cinco agregados lleva a Ku - sunyata. Al comprender como funcionan los cinco agregados se llega a comprender que a lo que llamamos „yo“ no es una entidad fija con una existencia separada y lo mas allá nos conduce a la conclusión que la perfección significa que todos los seres son originalmente Buda.

En respecto a la naturaleza de Buda dice el maestro Dogen en el capitulo Bussho – la naturaleza de Buda del Shobogenzo:

Esta enseñanza es el darle vuelta a la rueda del Darma y el grito de león de nuestro gran maestro Sakyamuni. Ella es el pensar y la visión de los Budas y Patriarcas. Ella fue estudiada, investigada y practicada durante dos mil ciento noventa años (ahora tenemos el segundo año de la era Ninji) por apenas cincuenta generaciones de auténticos sucesores hasta llegar a mi antiguo maestro Tenido Hinojo. Veintiocho patriarcas en la India y veintitrés en China permanecían en ella y la cuidaban de una generación a la otra. Los Budas y Patriarcas de las diez direcciones se mantenían en ella y le cuidaban. ¿Cuál es el sentido de las palabras del honorado por todo el mundo? Le dan vuelta a la rueda del Dharma y significan que hay algo que ha venido así. Los seres y las diferentes formas de la existencia algunas veces son llamados “todos los seres” y otras veces como “todas la existencias”. Abreviando: todo lo que existe, es la naturaleza de Buda y el todo de toda la existencia que todo lo comprende le llamamos “los seres”. Ahora, en este instante, es el adentro y afuera de todos los seres el todo de la existencia de la naturaleza de Buda. Ella no es solo la piel, la carne, los huesos y la medula que transmitió (el maestro Bodhidharma al maestro Eka), porque (las palabras de Bodhidharma): “han obtenido mi piel, mi carne, mis huesos y mi medula (no solo conciernen a Eka). Tienen que saber, que la naturaleza de Buda ahora penetra completamente toda la existencia y por eso traspasa todo concepto sobre ser o no ser. Toda la existencia son las palabras de Buda y la lengua de Buda, es la vista clara de los Budas y Patriarcas y es la respiración de los monjes con manto de parches”.

LA ESTÉTICA

28 de Marzo de 2010


Si dejas de menospreciar el mundo, o sea si prácticas el pensar desde mas allá del pensamiento, tal vez reconoceras que todas las cosas en el universo no son otra cosa que la naturaleza de Buda - Kodo Sawaki

Uno de los meritos que tiene nuestra práctica de Zazen es que nos hace mirar la realidad de una perspectiva diferente a lo que estamos acostumbrados en la vida cotidiana. De esta manera, a través de la vigilancia que estamos practicando constantemente, podemos comprobar en que dirección nos movemos y en que dirección se mueve la sociedad y nos cuestionamos constantemente como lograr mantener el balance dentro del movimiento.
Uno de los fenómenos sociales que se encuentran en constante movimiento es a lo que llamamos estética. La estética en la vida cotidiana se comprende como el estudio de todo aquello que lleva al ser humano a percibir de una manera determinada. En términos mas generales la estética puede ser comprendida también como lo bello o lo que percibimos por elegante, integro, poético o sensible para utilizar solo algunos de los atributos que le acompañan. Porque son justamente los atributos que empleamos para clasificar las características de los fenómenos lo que determina nuestra percepción en cuanto a la estética. Y dado que estos atributos están sujetos a un contexto social no preguntamos ¿viene lo que percibo como atractivo de afuera, de la sociedad, o es tal vez algo que heredamos de nuestros antepasados? o tal vez también: ¿es el gusto algo de persona a persona diferente? Preguntas que también en el Budismo son centrales al cuestionar la manera en como percibimos la realidad y por lo tanto son de alto interés profundizar.

Para comenzar tomemos para esto el sitio donde mas se expresa lo social: los medios de comunicación. Se puede decir que los medios de comunicación, crean y transmiten valores de estética. Vende mas lo que es joven, activo, dinámico, inteligente, creativo ect. y por lo tanto todas estas características se transmiten como positivas y deseables y se convierten en ideales sociales . Y a partir de estos ideales se crean conceptos que por ejemplo nos inculcan que lo bello es bueno y influyen de esta manera incluso sobre nuestra moralidad. Cadenas de asociaciones surgen y no sugieren: delgado/a = joven = atractivo/a = exitoso/a. Y así nos llegamos a preguntar ¿pero que sucede con lo que no encaja en estos conceptos? ¿que tienen que ver todos estos conceptos conmigo? Y de esta manera percibimos también la otra cara que tiene la cultura de masas: aquella que colonializa el espacio de la autonomía individual y que reprime lo diferente. Pero también en la cultura de masas existe la impermanencia y los valores van cambiando – aunque siempre manteniendo la misma sistemática – apostando por los valores que venden mas y por eso, no solo fomentando la cultura de masas si no que reprimiendo cada vez mas lo que no encaja en los conceptos preestablecidos. La pregunta que nos ponemos al llegar a este punto es: ¿qué hacer al respecto? ¿cómo mantener la independencia, la originalidad y participar activamente en la sociedad cuidando la diversidad? De esta manera muchos de nosotros optan por el conflicto y sostienen que quien apoya la libertad individual debería posicionarse y luchar por los valores de libertad contra el populismo y la intolerancia. Pero la Vía del Budismo es llamada la Vía del medio, la Vía en la cual se puede salvar tanto al amigo como al enemigo porque practicando el desapego y no rechazo se puede llegar a comprender y realizar la unidad que representa la verdadera naturaleza de todas las cosas – y que en el Budismo le llamamos la naturaleza de Buda.

En el Zen, al igual que en el estudio de la estética, también nos preguntamos de donde vienen los gustos al cuestionarnos de donde proviene la realidad así como la percibimos. Así ya en la primera frase de Maka Hannya Haramita Shingyo – El Sutra de la gran sabiduría, encontramos la siguiente frase:

KAN JI SAI BO SATSU. GYO JIN HAN NYA HA RA MI TA JI. SHO KEN GO UN KAI KU DO IS SAI KU YAKU.
“Avalokiteshvara bodhisattva a través de la práctica profunda de la Gran Sabiduría comprende que los cinco agregados son sunyata y gracias a esta comprensión libera a todos los seres del sufrimiento”.

SHO KEN GO UN KAI KU. 
El comprende que los cinco agregados son sunyata – KU.
Los cinco agregados, los cinco skandha, son: SHIKI JU SO GYO SHIKI.

SHIKI (rûpa): El primer Skandha Shiki consiste en todos los fenómenos que podemos percibir. Todos los sonidos, todo lo que podemos ver, lo que podemos sentir, lo que podemos tocar y lo que podemos saborear. A todo esto le tenemos que sumar la conciencia. Es el mundo de los fenómenos, el mundo que podemos percibir por medio de nuestros órganos: las orejas, los ojos, la nariz, la boca, la piel y el espíritu o la conciencia.

JU (verdanâ): El segundo Skandha, son justamente estas percepciones, que pueden ser de tres orígenes diferentes: agradables, desagradables o neutral.

SÔ (samjna): son la actividad de la conciencia, la impresión mental y las ideas.

GYÔ (samskâra): por medio del segundo agregado y la actividad de la conciencia resulta el cuarto Skandha que es la voluntad. La necesidad de actuar.

SHIKI (vijñâna): Este Shiki no es el mismo que el primero, si no que es la inteligencia, el recuerdo, la experiencia, lo vivido, la lógica. “Vi” significa analizar, jnana “comprender”. Este agregado representa la totalidad de la actividad mental, mientras que los otros cuatro skandhas representan determinadas funciones mentales.


Es a través de nuestra práctica de Zazen como podemos comprender como funcionan los cinco agregados dado que durante Zazen se puede observar que el juego de esta construcción no tiene substancia alguna. Es solo una construcción que ya en el próximo momento no existe, a ser que comencemos a entretenerla. Es entonces cuando una construcción lleva a otra construcción. Es así como actúan los agregados en nuestra vida donde todo pasa tan rápido, que no nos damos ni cuenta y la construcción del ego esta hecha, y que nos hace creer que este ego tiene una entidad fija y sea algo duradero. De esta manera nos podemos dar cuenta que en realidad el estudio de nuestra percepción de la realizad representa el corazón de nuestra práctica: observar en si mismo que los cinco agregados son KU, que no tienen substancia. En nuestra practica no nos apegamos a los fenómenos ni los rechazamos porque comprendemos profundamente que Ku es la esencia de toda existencia.
El maestro Dogen decía al respecto: Todos los seres vivientes son la naturaleza budica misma y ninguna otra cosa. Por eso no se trata de si existe o no, lo que importa comprender es el hecho que toda la existencia es la naturaleza de Buda.