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MORALIDAD

Viernes, 3 de Septiembre de 2010


Cuando un Dharma aparece, un Dharma se practica.

El segundo verso del Gokan No Ge, los versos de las cinco contemplaciones que recitamos antes de cada comida, dice:

“Segundo: Mientras recibimos esta ofrenda reflexionamos si hemos obtenido los meritos y si somos dignos de ella”.

Estas palabras nos invitan a dirigir la mirada hacia el interior y cuestionarnos sobre nuestra propia práctica; sobre nuestra propia comprensión de lo que es la moral en el Budismo. Una moral que como toda teoría en el Budismo esta ligada a la práctica y no a conceptos abstractos que dicen que es lo que esta bien y que es lo que esta mal. Esto simplemente porque hablar sobre la moralidad no es lo mismo que ser ético. Así, para obtener meritos y ser dignos de los alimentos que ingerimos lo que se requiere es simplemente actuar correctamente ¿Pero que significa actuar correctamente en el Zen? ¿Hasta que punto podemos decir realmente que es lo moral o éticamente correcto si tomamos en cuenta que en el Budismo la conciencia es un sentido y lo único que realmente existe es este instante?

El maestro Dogen cuenta en el capitulo Shoaku-Makusa – No hacer el Mal - del Shobogenzo (1), la siguiente historia:

Haku Kyo-i de la Dinastía Tang en China es un discípulo laico del Maestro Zen Bukko Nyoman, y un discípulo de segunda generación del maestro Kozei Daijaku. Cuando era el gobernador del distrito Hangzhou, practicaba en la orden del maestro Zen Choka Dorin. En la historia, Kyo-i dice:

- ¿Cual es la Gran Intención del Dharma del Buda?.
Dorin dice, - No cometer los males. Practicar las muchas formas del bien.
Kyo-i dice, - ¡Si es así, incluso un niño de tres años lo puede expresar!
Dorin dice, - Un niño de tres años puede hablar la verdad, pero un anciano de ochenta no la puede practicar.

Instruido de esta manera, Kyo-i hace de inmediato una postración de agradecimiento, y luego se va.

El maestro Dogen comenta este dialogo de la siguiente manera:

Kyo-i piensa que Dorin solo le está diciendo “!no cometas los males! ¡Practica la muchas formas del bien!”, mediante el reconocimiento del objetivo consciente. Así, el no conoce ni oye la verdad que la enseñanza honrada del tiempo del no cometer los males, el buen hacer de lo correcto, ha sido parte del Budismo desde el eterno pasado al eterno presente. No ha puesto su pie en el área del Dharma del Buda. No tiene el poder del Dharma del Buda. Por ende, el se expresa de esa manera.

Aunque nos cuidemos de no cometer los males intencionalmente, e incluso aunque fomentemos la práctica deliberada de las muchas formas del bien, esto debiera ser parte de la realidad del no-cometer. En general, el Dharma del Buda siempre es el mismo, ya sea que es escuchado por primera vez de parte de un buen consejero, o si se experimente en el estado que es el efecto ultimo. A este se le llama correcto en el comenzó, correcto al final, también la causa maravillosa y el efecto maravilloso y también la causa budista y el efecto budista. La Causa-y-efecto en el Budismo esta fuera de discusión de las teorías tales como maduración diferente o corrientes iguales; al ser así sin causas budista no podemos experimentar el efecto budista. Al enunciar Dorin esta verdad el posee el Dharma del Buda. Incluso, si los males se hubiesen tragado todo el Dharma una y otra vez, aun existiría salvación y liberación en el no-cometer. Ya que las muchas formas del bien son correctas en el comienzo, al medio y al final, el buen hacer ha concebido la naturaleza, la forma , el cuerpo, la energía, etc., tal como son. Kyo-i nunca ha pisado esta senda en absoluto, entonces el dice !Incluso un niño de tres años podría expresarlo! Habla de esta manera sin ser capaz en realidad de manifestar esta expresión de la verdad. Kyo-i cuan digno de lastima eres. ¿Qué estas diciendo? Nunca has escuchado las costumbres del Buda, entonces ¿conoces o no a un niño de tres años? ¿Conoces o no las verdades de un niño recién nacido? Alguien que conoce a un niño de tres años también debe conocer a los budas de los tres tiempos. ¿Cómo podría alguien que nunca ha conocido a los budas de los tres tiempos, conocer a un nicho de tres años? No pienses que el haber visto cara a cara, significa haber conocido. No pienses que sin ver cara a cara uno no conoce. Alguien que ha llegado a concoer una simple particula, con todo el Universo, y alguien que ha penetrado un Dharma verdadero ha penetrado los innumerables Dharmas. Alguien que no ha penetrado los innumerables Dharmas, no ha penetrado ningún Dharma verdadero. Cuando aquellos que estudian la penetración, penetran hasta el final, ellos ven los innumerables Dharmas y ven los Dharmas singulares y verdaderos; por lo tanto, la gente que aprende sobre una partícula simple, inevitablemente, están aprendiendo de todo el Universo. Pensar que un niño de tres años no puede hablar del Dharma del Buda, y pensar que lo que un niño de tres años dice, debe ser fácil, es muy estupido.

Esto es porque el esclarecimiento de la vida, y el esclarecimiento de la muerte, son el gran propósito de lo los budistas. Un maestro del pasado dice, “En el preciso momento de tu nacimiento, tuviste tu parte del rugir del león”. “Una parte del rugido del león” significa la virtud del Tathagata para girar la rueda del Dharma, o el giro de la Rueda del Dharma en si. Otro maestro del pasado dice, “Viviendo-y-muriendo, yendo-y-viniendo, son el verdadero cuerpo humano”. Entonces par esclarecer el verdadero cuerpo y tener la virtud del rugido del leon puede sinceramente ser el gran asunto, que jamás puede ser fácil. Por esta razón, la aclaración de los motivos y acciones de un niño también son el gran propósito. Ahora, existen diferencias entre las acciones y los motivos de los budas de los tres tiempos y aquellas de los niños; esta es la razón porque Kyo-i, dentro de su estupidez, nunca ha sido capaz de escuchar a un niño de tres años que habla la verdad y la razón por la que el habla como lo hace. El no escucha la voz de Dorin, que es mas vivida que el trueno, y es así que el dice, “Incluso un niño de tres años podría expresarlo!”, como queriendo decir que el mismo maestro Dorin no ha expresado la verdad en sus palabras . De este modo Kyo-i no escucha el rugir del león en un niño, y pasa vanamente por el giro de la rueda del Dharma del Maestro Zen. El Maestro Zen, incapaz de contener su compasión, continuo para agregar, “Un niño de tres años puede hablar la verdad, y tu debes investigar esto minuciosamente. El anciano de ochenta años dice, “Yo no puedo practicarlo” y tu debes considerarlo cuidadosamente. Te dejo decidir si un niño habla la verdad, pero no dejo al niño para que decida. Te dejo que decidas si un anciano puede practicar, pero no dejo al anciano para que decida. El principio fundamental es proseguir, predicar y honrar el Dharma del Buda de esta manera.

(1) Eihei Dogen - Shobogenzo; Traduccíon de Luis Alfonso Díaz y Gudo Wafu Nishijima.

COLECCIÓN DE KOAN DEL MAESTRO DOGEN – SEIS

Domingo, 29 de Agosto de 2010


Los tres mundos no son otra cosa que la mente - Deiryu Sojun

Un día un monje le puso al maestro Roya Ekaku del distrito Joshu, la siguiente pregunta:

- Se dice que el universo es puro y muestra su forma original. ¿Como le es posible manifestar las montañas, los ríos y la tierra?

Roya Ekaku le respondió: Se dice, que el universo es puro y muestra su forma original. ¿!Como le es posible, manifestar la montaña, los ríos y la tierra?!

Comentarios

El maestro Roya respondió la pregunta del monje, respondiendo retóricamente palabra por palabra. Pero en realidad lo que el esta diciendo es que al universo no le es posible manifestar las montañas, los ríos y la tierra, justamente porque es puro y muestra su forma original. Las montañas, los ríos y la tierra son solo conceptos e imaginaciones que se utilizan para describir la realidad incomprensible del universo, que siempre es pura y que muestra su forma original.

Las cuatro perspectivas (1) pueden ayudar a explicar este Koan. La primera fase representa la visión idealista que dice que el universo es puro y que muestra su condición original. La pregunta del monje se mueve en la segunda de estas cuatro perspectivas porque la pureza del universo, su pureza original, este no las puede ver. Todo lo que el puede ver son las montañas, los ríos y la tierra. Esta es la perspectiva a la que aquí llamamos “materialista”.
La respuesta del maestro Roya se mueve dentro de la tercera de estas perspectivas al ser la síntesis de estas dos otras mostradas anteriormente. Las montañas, los ríos y la tierra no existen fuera de las categorías que estas buscan describir; algo que en definitiva no puede ser descrito por las palabras: la forma original del universo.

Esta forma original no es una imaginación difusa ni tampoco un espíritu que anda por ahí flotando en el espacio. Esta no es otra cosa que la realidad misma. Esta es montañas, ríos y la tierra.

A esto se refiere la cuarta perspectiva. Esta misma realidad puede ser vista como pura o como la forma original del universo o como las montañas, los ríos y la tierra. Pero finalmente esta mas allá de todas las clasificaciones. Esta tiene que ser experimentada directamente. Zazen es llamada aquella practica, en la cual la realidad puede ser experimentada directamente.

Según: Colección de 301 Koan de Dogen Zenji. Traducción del japonés, comentarios y explicaciones de Gudo Wafu Nishijima Roshi.

(1) ver mas en: Mas que palabras: El Genjo Koan – El principio de las cuatro perspectivas: http://www.sotozen.cl/?p=290

ESTE INSTANTE

Martes, 24 de Agosto de 2010


Comprender lo que es este instante, significa comprender el ser

En el Zen cualquier simple acto puede contener en si el mundo entero. Esto porque aquí y ahora, en todo aspecto de nuestra práctica, el pasado el presente y el futuro se encuentran entrelazados. Esta realidad la podemos comprender a través de todas las formas de nuestra práctica, sea tomando la postura de Zazen o levantando nuestro cuenco de comida al recitar un Sutra. De esta manera al expresar nuestra gratitud y al dedicar los meritos de nuestra práctica, influenciamos todos los mundos a través de todas las direcciones y de todos los tiempos.

Ósea que volviendo a nuestro ejemplo del GOKAN NO GE – el Sutra de las comidas, en el mismo instante en el que estamos recitando el Sutra y estamos expresamos nuestra gratitud reflexionando y agradeciendo a todos los seres que han contribuido a que los alimentos lleguen hasta nosotros, estamos dedicando los meritos de nuestra práctica a los que sufren y a la vez influenciamos directamente todo lo que acontece en todas la direcciones.

Entonces ¿a que le llamamos en el Zen ignorancia en cuanto a este instante? Tal vez solo a nuestra costumbre de ver el tiempo como un continuo que tiene comienzo y fin. Porque ¿que ocurre si aceptamos el hecho que este instante lo contiene todo? - tanto el tiempo del pasado, como el del presente así como el futuro? Entonces tal vez lleguemos a la conclusión de que hay un aspecto en el tiempo que lo trasciende todo. Y a este aspecto en el Budismo le llamamos la interdependencia.

¿Qué es entonces el tiempo si decimos que todo es interdependiente y trasciende el tiempo y el espacio? El maestro Dogen responde a esta pregunta observando el movimiento que existe en el tiempo en las diferentes direcciones: de hoy a mañana, de hoy a ayer, de ayer a hoy y llega así a la conclusión: el tiempo es existir y existir es el tiempo.

Así, profundizando sobre lo que significa este instante, comprendemos que toda acción nuestra influye sobre todo el mundo: cuando tomamos la postura de Buda y practicamos el despertar no lo hacemos solo para nosotros sino que por todas las existencias y cuando levantamos nuestro cuenco y reflexionamos sobre como han llegado los alimentos hacia nosotros y mostramos nuestra gratitud en las diez direcciones, lo hacemos por todos los seres y por todo el cosmos. Y en ese mismo instante todos los Budas del pasado, el futuro y el presente se encuentran en el aquí y ahora y comprendemos de esta manera que el espíritu de ahora es el verdadero espíritu de todos los Budas.

En el capitulo Uji – tiempo existencia, del Shobogenzo, dice el maestro Dogen:

No hemos de entender solamente que el Tiempo vuela. Debemos aprender que “el volar” no es la única habilidad del Tiempo. Si dejásemos simplemente que el Tiempo volara, podrían aparecer algunos vacíos en el. Algunos no logran experimentar y oír la verdad de la Existencia-Tiempo, y eso les sucede porque entiende el Tiempo solo como algo que pasó. Es necesario captar lo esencial y expresarlo: todo lo que existe en la totalidad del Universo se alinea en serie y a la vez es momentos individuales del Tiempo. Puesto que el Tiempo es Existencia-Tiempo, es mi Existencia-Tiempo. La Existencia-Tiempo tiene la virtud de pasar en una serie de momentos. Vale decir, desde hoy día pasa a través de una serie de momentos al ayer; desde el ayer pasa a través de una serie de momentos al hoy día; desde hoy día pasa a través de una serie de momentos al hoy día; desde el mañana pasa a través de una serie de momentos al mañana. Debido a que el pasaje por momentos separados es una virtud del Tiempo, los momentos del pasado y el presente no se apilan uno sobre el otro ni se alinean en una fila; y por lo mismo, Seigen es Tiempo, Obaku es Tiempo, y Kozei y Sekito son Tiempo. Puesto que el sujeto y objeto ya es Tiempo, la práctica y la experiencia corresponde a momentos del Tiempo.

EN

Jueves, 19 de Agosto de 2010


En un grano de arroz he encerrado todo el mundo

Los primeros versos del Gokan no ge – los versos de las cinco contemplaciones que se recitan antes de cada comida, dicen:

Primero: Reflexionamos sobre la manera como esta comida ha llegado hasta nosotros. Nuestro agradecimiento a todos los que han contribuido a ello.

Con estos versos expresamos nuestro agradecimiento tanto a la naturaleza así como a todos los seres que contribuyeron a que los alimentos llegasen a nosotros y recordamos de esta manera la interdependencia que une a todos los fenómenos. Visto de esta manera, al estudiar la interdependencia de los cinco elementos y al observar la relación que estos mantienen entre si, podemos ver que en realidad las enseñanzas de los cinco elementos contienen minuciosas explicaciones sobre la ley de causa y efecto.

Pero llegando a este punto y antes de continuar con el estudio sobre como los fenómenos se relacionan entre si, y para impedir una mala interpretación de las enseñanzas de los cinco elementos es necesario preguntarse: si los cinco elementos existen, si la interdependencia entre los fenómenos existe ¿significa esto que hay algo que tenga una esencia propia?.

Para responder a esta pregunta y consultando el Sutra de la gran sabiduría podemos leer lo siguiente: “Avalokiteshvara bodhisattva a través de la práctica profunda de la Gran Sabiduría comprende que los cinco agregados son sunyata y gracias a esta comprensión libera a todos los seres del sufrimiento. Sariputra los fenómenos no son diferentes de sunyata, sunyata no es diferente de los fenómenos. Los fenómenos son sunyata, sunyata es fenómeno. Las sensaciones, las percepciones, las formaciones mentales y la conciencia son igualmente sunyata” (ver sección Sutras de este blog).

Al traducir la palabra sunyata al español la palabra que mas se acerca al significado original de sunyata es vacío. Una traducción legitima pero a la cual siempre tenemos que añadir que no se trata de un vacío nihilista que no contiene nada. ¿Pero si sunyata en el sentido budista significa la ausencia de una identidad propia en que se diferencia sunyata del vacío? En que sunyata si contiene algo. La esencia de Sunyata es la interdependencia misma. Aquella interdependencia que trasciende todos los fenómenos y que la encontramos en todo instante. Ósea que la relación entre sunyata y la forma se establece a través de En – el principio de la mutua interdependencia. Esta interdependencia significa que los fenómenos mantienen una relación de influencia mutua y como la realidad existe solo en este instante, los fenómenos se compenetran en todo instante. Siendo esto así, lo que le llamamos „yo“ en realidad es el constante movimiento de los fenómenos que se compenetran en todo instante. La pregunta que surge entonces es: si la esencia de todo ser es la interdependencia ¿de donde surge el movimiento que provoca la impermanencia de todo fenómeno? Tal vez solo de la ola de causa y condiciones. Entonces para volver a nuestro ejemplo de los cinco elementos: Si no valoramos, si no juzgamos, si no rechazamos, si observamos el flujo de los fenómenos tal y como son, todo fenómeno es impermanente y se mueve de acuerdo a la ley de causa y efecto sin tener porque tener esencia propia.

En el Budismo, uno de los maestros que mas se dedico a estudiar śūnyatā, que como hemos visto esta directamente relacionado con el concepto de interdependencia (skrt. pratītyasamutpāda) fue el maestro Nagarjuna. Según el maestro Nagarjuna en ningún sitio hay algo que sea permanente y por eso, no hay en ningún sitio algo que no sea vacío. Siendo así todas las cosas son sin ser propio (nairātmya), sin entidad propia (asvabhāva) y vacíos (śūnya), dado que por su dependencia de factores condicionantes no disponen de una existencia propia (svabhāva). Para Nagarjuna el mundo justamente por esta falta de existencia propia, no puede ser un mundo del ser sino que de un cambio continuo. Las cosas no son, sino que ocurren, como una melodía que no es otra cosa, que una combinación de tonos. Las cosas no pasan absolutamente a la existencia, dado que su nacimiento depende de circunstancias y esta dependencia hace imposible encontrar una primera causa, una raíz palpable. Se pierde en la infinita tela de la interdependencia. Más sobre el maestro Nagarjuna y sus enseñanzas se puede encontrar en siguiente link: http://www.sotozen.cl/?page_id=893 O visitando la sección “los maestros ancestrales - Nagarjuna” de este Blog.

Entonces al reflexionar sobre la pregunta ¿de donde viene esta comida? Y ¿cómo llegó esta comida a nosotros? en realidad nos estamos cuestionando sobre la interdependencia que une todos los fenómenos. Por lo tanto recibimos la alimentación como una ofrenda que es el resultado del esfuerzo de muchos seres y de todos los elementos. Por esta razón, con toda humildad reconociendo nuestra tremenda ignorancia en cuanto a lo que verdaderamente significa este mismo instante, levantamos nuestro cuenco de comida y se la dedicamos a los tres tesoros: Buda, Dharma, Sangha. Y de esta manera agradecemos a todos los que nos han ayudado, nuestros padres, nuestros profesores, nuestros maestros y toda la humanidad. Y le dedicamos nuestra practica a todos los seres que sufren, a todos los seres que están atrapados en los seis mundos y que no se pueden liberar por si solos. Y deseamos que estos alimentos ayuden a todas las existencias.

COCINA ZEN - ELEMENTO TIERRA

Domingo, 15 de Agosto de 2010


- ¿Qué son las enseñanzas?
- Uno, dos, tres, cuatro, cinco - Tenzo Kyokun

En la enseñanza de la nutrición de los cinco elementos, que es una valiosa opción para quien desee disfrutar de una alimentación sana y en armonía con todo lo que nos rodea, el elemento tierra es el primero de los elementos. Un elemento especialmente en America del Sur de central importancia dado que la mayoría de los pueblos autóctonos asocian con la tierra el espacio físico de donde todo surge y donde se desarrolla la vida humana y animal. Así, mientras que en el pueblo mapuche (mapuche = gente de la tierra) se considera la tierra como el origen de la vida y el espacio donde se enfrentan el bien y el mal, los Aymara y los Quechua honran a la Pachamama (madre tierra) que les da a todas las creaturas la vida y les nutre.

En la enseñanza de los cinco elementos el fuego quema la madera y de ahí surge la ceniza, la tierra. Esta tierra es a la vez nuestro planeta, la madre tierra, el centro de nuestro universo, la tierra sobre la que vivimos. Todo alimento surge de la tierra y todos los otros elementos solo pueden existir porque existe la tierra. Todo surge de la tierra, se convierte en tierra y se nutre de la tierra. Así el elemento tierra es el elemento del que surgimos y del cual todos nuestros antepasados han surgido.

Según las enseñanzas sobre los cinco elementos a quien le falta del elemento tierra, le cuesta poner en practica sus ideas, le cuesta tomar responsabilidad en sus relaciones y no se siente en ningún sitio verdaderamente en casa. Quien tiene suficiente elemento tierra suele tener cualidades como la experiencia practica, la concentración y la estabilidad. A cada uno de los elementos se les atribuyen correlaciones directas con los órganos vitales así como con uno de los gustos principales que son: agrio, amargo, dulce, picante y dulce. Así, al elemento tierra se le corresponden los órganos del bazo y el estomago. El gusto que se le atribuye a este elemento es lo dulce. Lo dulce, nutre y armoniza el organismo y fortalece el cuerpo.

Dado que los alimentos influyen sobre el bienestar de la comunidad de practicantes, en la cocina Zen se pone especial atención al escoger los ingredientes. Por esta razón si es posible se desiste de utilizar el azúcar de fabrica, dado que los alimentos que son procesados industrialmente tienen muy poco valor alimenticio. Especialmente el azúcar industrial puede provocar desequilibrios al provocar adicción; una adicción que se explica a través de la cualidad del azúcar de proporcionar energía a corto plazo, pero como después la energía baja por debajo del nivel inicial, lo que se provoca es una necesidad mas grande de azúcar. Además el procesamiento del azúcar industrial le cuesta al cuerpo valiosos minerales y vitaminas, una de las principales razones por que al azúcar se le responsabiliza de tantas enfermedades, comenzando por la diabetes. Ósea que si tenemos la posibilidad de escoger, substituimos el azúcar por otro producto natural del elemento tierra como lo es la miel.

Para mantener una alimentación equilibrada en cuanto al elemento tierra se recomienda sobre todo la integración de cereales integrales a nuestra dieta diaria. Los cereales, cocidos o crudos se dejan combinar perfectamente con otros alimentos y sean dulce, salados, molidos, o como grano completo: de los cereales pueden resultar platos muy variados. Al elemento tierra pertenecen también alimentos como el zapallo, las papas dulces, las zanahorias y otros. También la carne tiene en general un alto contenido del elemento tierra, especialmente la carne de vacuno, aunque su consumo puede alterar también el funcionamiento de otros órganos vitales.

De todas estas enseñanzas que explican como se relacionan los fenomenos entre si, se puede comprender la gran responsabilidad que tiene el maestro de cocina. El Tenzo se esfuerza a dar lo mejor de si en todos los aspectos de su practica: desde la preparación de los alimentos hasta la elección de los ingredientes. Así desde como se lava el arroz hasta como se cocinan los vegetales, en todas las actividades de la cocina se practica la atención y expresamos nuestra gratitud. Y esta misma actitud del espíritu, la podemos encontrar también cuando compartimos los alimentos, al expresar nuestro agradecimiento tanto a la naturaleza como a todos las personas que contribuyeron a que los alimentos lleguen a nosotros a través de los versos de las cinco contemplaciones (Gokan no ge) que recitamos antes de las comidas:

Primero: Reflexionamos sobre la manera como esta comida ha llegado hasta nosotros. Nuestro agradecimiento a todos los que han contribuido a ello.

Segundo: Mientras recibimos esta ofrenda reflexionamos si hemos obtenido los meritos y si somos dignos de ella.

Tercero: Consideramos la codicia como un obstáculo para la libertad de la mente.

Cuarto: Apreciamos estos alimentos por la salud de nuestro cuerpo.

Quinto: Nos alimentamos con esta comida para realizar la Vía de Buda.

Hitotsu ni wa kō no tashō wo hakari, kano raisho wo hakaru.
Futatsu ni wa onore ga tokugyō no, zen ketto hakatte ku ni ōzu.
Mitsu ni wa shin o fusegi toga wo hana re ru ko to wa tontō wo shū to su.
Yotsu ni wa masani ryōyaku o koto to suru wa, gyōko wo ryō zen ga tamenari.
Itsutsu ni wa jōdō no tame no yue ni, ima kono jiki o uku

COCINA ZEN

Miércoles, 11 de Agosto de 2010


La naturaleza del viento es eterno y omnipresente – ningún sitio que no trascienda. Pero aunque la naturaleza del viento traspase el cielo y la tierra, si no empleamos un abanico, aquí no hay viento – Eihei Dogen

Lo que debemos preguntarnos en nuestra práctica es: ¿hasta que punto son todas las palabras, todas las intenciones, todas las promesas, nada mas que mentiras si no las hacemos realidad?. Por lo tanto en el Zen no se trata de pensar sobre las enseñanzas sino que en ponerlas en practica. Esta es la esencia del “Tenzo-kyokun”, uno de los principales textos del maestro Dogen. En las instrucciones para el jefe de cocina explica Dogen las formas y el espíritu con el que se práctica en la cocina de un templo Zen. Desde como se lava el arroz hasta como se cocinan los vegetales, en cada acto se practica la atención, exponemos nuestra comprensión y expresamos nuestra gratitud. Por esta razon cuando lavamos el arroz, solo lavamos el arroz. Cuando cortamos los vegetales solo cortamos los vegetales y cuando removemos la sopa, mantenemos la mente y el cuerpo puestos en el remover la sopa. Es esta la manera gracias a la cual al practicar dentro de una cocina Zen nos encotramos con nuestro espíritu original.

Así la cocina Zen alberga varias propuestas para exponer nuestra comprension del Dharma, hecho que comentaremos en los proximos posts de este blog donde trataremos la práctica de la cocina Zen a partir de la perspectiva de los cinco elementos.

Hasta entonces va aquí un fragmento del Tenzo Kyokun donde el maestro Dogen relata su encuentro con un Tenzo. Un encuentro de vital importancia para el Zen Soto.

“Cuando estaba en China, durante mi estancia en el monasterio del monte T´ien T´ung, encontré a un monje llamado Yung. Originario de la región del mismo nombre, era el Tenzo en este monasterio. Un día tras la comida, cuando me dirigía hacia el pabellón de reposo a través de la galería Este, lo vi secando champiñones frente a la Sala del Buda. Tenía una vara de bambú en las manos y no llevaba sombrero. El tórrido sol quemaba el suelo. Iba y venía chorreando sudor, volteando una y otra vez los champiñones con toda su alma. Era un trabajo ingrato y abrumador. Su espalda estaba tensa como un arco y sus blancas cejas parecían un penacho. Me acerque a él y le pregunte:

- ¿Qué edad tenéis?.

- Sesenta y ocho años.

- ¿Por qué no le pedís a un sirviente que haga esta tarea?

- Porque aquello que hace otro no lo puedo hacer yo.

- Veo que os ceñís a la regla de los antiguos, pero ¿por qué hacer esta tarea bajo el ardiente sol?

- ¿Dejarlo para más tarde?, ¿para cuando?

Ya no sabía qué más decirle. Continué mi camino a lo largo de la galería pensando en lo que acababa de decirme el cocinero. Sus palabras me habían tocado el punto sensible y, en el fondo, presentía el gran alcance de esta función.

Llegamos a China a mediados de abril de 1223, pero me quedé algún tiempo a bordo del barco en el puerto de Ch´ing Yüan. Un día, a principios de mayo, mientras conversaba con el capitán, se presentó un monje. Tenía unos sesenta años. El objeto de su misión era comprar champiñones directamente a los comerciantes japoneses que estaban a bordo. Le invité a tomar el té y le pregunté de donde venía. Me dijo que era el Tenzo del monasterio del monte Ayüwang.

- Soy oriundo de la provincia de Szechwan, pero dejé mi pueblo hace cuarenta años y ahora tengo sesenta. Durante todos estos años, he viajado de un monasterio a otro, sin establecerme en ningún sitio hasta el año pasado cuando encontré a Koun Doken, el superior del templo Ku-yün del monte Ayüwang. Vine a visitarle y me quedé cerca de él, descubriendo que hasta ese momento no había hecho más que perder mi tiempo. Al final del Ango (retiro de verano) se me encomendó ser tenzo. Mañana celebramos el quinto día del quinto mes lunar y he visto que no tenía nada bueno para ofrecer de comida. He pensado en hacer una sopa de tallarines, pero no tenía champiñones. Por eso he venido aquí con propósito de comprarlos. Así podré hacer una ofrenda a todos los monjes de las diez direcciones.

-¿Cuándo salisteis del monasterio?

- Esta tarde después de comer.

- ¿A que distancia está el monte Ayüwang?

- Quince o veinte kilómetros.

- ¿Cuándo debéis partir?

- En cuanto haya comprado los champiñones.

- Nuestro encuentro de hoy en el barco se ha debido a circunstancias fortuitas que nos han permitido conversar un momento. ¿No es esto un presagio? Os lo ruego, permitidme invitaros a pasar la noche a bordo.

- Debo volver al monasterio para preparar la comida de mañana. No estaría bien si no vigilara yo mismo la cocina.

- ¡En ese gran monasterio seguramente habrá alguien capaz de cocinar! Seguramente podran prescindir de un cocinero sin que haya un disgusto.

- Esta función ha sido confiada a este viejo. Digamos que es mi práctica de viejo. ¿Cómo podría delegar en otra persona? Por otro lado, no he pedido autorización para pasar la noche fuera del monasterio.

- Vuestra edad merece una consideración, ¿por qué no os consagráis solamente a la práctica de zazen o al estudio de las palabras de los antiguos maestros, en lugar de afanaros tanto como cocinero, sin hacer más que trabajos manuales?. ¿Qué provecho sacáis de ello?”

El cocinero se hecho a reír y me dijo:

- Mi buen amigo que venís del extranjero, ¡todavía no habéis comprendido lo que significa la práctica de la Vía y aún no sabéis lo que quieren decir las palabras y las letras!”

Su inesperada respuesta me lleno de confusión y de vergüenza y le pregunté:
-¿Qué queréis decir con “las palabras y las letras” y que entendéis por la práctica de la Vía?

- Sí no titubeáis en estas preguntas esenciales, os convertiréis seguramente en un hombre de la Vía.

En ese preciso momento, era incapaz de comprender lo que quería decir, y agregó:

- Si no comprendéis, venid un día a verme al monte Ayüwang, examinaremos más de cerca la naturaleza de las palabras y las letras. Se hace tarde, el sol pronto se pondrá, debo darme prisa en regresar.

Se levantó y partió apresuradamente hacia el monasterio.

En julio del mismo año, mientras permanecía en el monasterio del monte Tien-t´ung, recibí un día la visita del cocinero del monte Ayüwang. Me dijo:

- Voy a dejar mi función al final del Ango y tengo la intención de volver a mi región. Cuando supe que estabais aquí, pensé en venir a saludaros.

Estaba encantado de volver a verle y le acogí con alegría. Tras hablar de unas cosas y otras dirigí la conversación a la discusión que habíamos entablado a bordo del barco en relación con las palabras y las letras y con la práctica, y me dijo:

- Una persona que estudia las palabras y las letras debe saber lo que es una palabra o una letra y aquel que se consagra a la práctica de la Vía debe comprender lo que quiere decir practicar.

- ¿Qué entendéis por “las palabras y las letras”?

- Uno, dos, tres, cuatro, cinco.

- ¿Qué es la práctica de la Vía?

- No se esconde ningún tesoro en el universo.

Tras esto hablamos de otros temas que ya no es necesario mencionar aquí.

Si adquirí algún conocimiento sobre las palabras y las letras y comprendí un poco lo que es la práctica de la Vía, fue gracias a la benevolencia de este cocinero.”

LUZ Y OSCURIDAD

Sábado, 7 de Agosto de 2010


Solo si miras con los oídos y escuchas con los ojos lo comprenderas verdaderamente - Dongshan

Así como el silencio y el sonido, uno de los opuestos con mas influencia en nuestra cultura son aquellos sobre la luz y la oscuridad. Asociamos con la luz, la vida, la bondad, la esperanza, la iluminación. Con la oscuridad, lo desconocido, lo incalculable, la muerte, la depresión, en fin: todo aquello que nos provoca miedo. ¿Pero porque surge este miedo? Tal vez solo porque vemos lo bueno separado de lo malo, porque vemos la oscuridad separada de la luz, porque cuando llueve nos olvidamos que después de la lluvia viene el sol. Creamos una separación inexistente, que nos hace pensar que un fenómeno puede tener una identidad independiente. Siendo así, si nos preguntamos de donde surge el miedo, a través de la practica de la meditación comprendemos que este no surge ni de la oscuridad, ni de la muerte, sino que del afirmar que existe una existencia separada.

¿Pero de donde viene esta creencia que los fenómenos existen independientemente? ¿Por qué cuando observamos la oscuridad, no vemos que esta contiene también la luz? Tal vez porque para comunicar tenemos que utilizar las palabras y las palabras viven de la creación de opuestos. Decimos silencio y le reconocemos como lo opuesto al sonido. Decimos luz y le reconocemos como lo opuesto a la oscuridad. Y de esta manera cuando decimos luz creamos la oscuridad, cuando decimos esto es bueno creamos algo que es malo. Ósea que el utilizar palabras implica juzgar, implica comparar, implica crear oposiciones. O con otras palabras: cuando decimos que algo es bueno o maravilloso, creamos un opuesto que por lógica debe ser malo o menos maravilloso.

Por otra parte ¿significa que identidades separadas no existan, que todo es uno? En el Budismo hablamos mas bien de no-dos. Los opuestos existen, pero no separados uno del otro. Los opuestos existen pero como diferentes aspectos de una y la misma cosa. Ósea que el miedo surge de la separación, de la creencia que existe algún fenómeno que no obedezca a la interdependencia. En la psicología budista existen diferentes formas del miedo. Una puede ser la inseguridad temerosa y la otra puede ser el miedo a aquello que vuelve cuando uno lanza rabia y rechazo al mundo. El miedo se puede expresar de muchas maneras, por ejemplo buscando constantemente la confrontación para demostrar que somos mejores o simplemente retirándonos y no defendiéndonos cuando tendríamos que hacerlo y rechazando de esta manera la toma de responsabilidad. En cuanto a la superación de este miedo nuestra práctica de Zazen puede ser una gran ayuda por que nos permite ver la verdadera raíz del miedo comprendiendo con claridad la enseñanza del no-dos. Porque si comprendemos que no existe separación entre el observador y lo observado, vemos en todos los fenómenos lo que somos y entendemos que quien anda molesto y rabioso por el mundo encontrara rabia y malestar y por otra parte quien es amable y cordial encontrara muchas razones para estar feliz y contento. Tal vez comprendamos así que las emociones son fenómenos muy volátiles y pasajeras y sin esencia alguna. O con otras palabras: si observamos una nube de lluvia como viene, como pasa y después como vuelve a salir seguramente que el año tendría mas días de sol.

De esta manera, observando los fenómenos dentro de su contexto de impermanencia, la dualidad se relativiza y vamos descubriendo cosas. Descubrimos las enseñanzas y verdades que albergan todas las cosas. Hasta en lo que antes creíamos que era lo mas insignificante. Y nos damos cuenta que si antes hemos menospreciado algo era porque nosotros mismos no estábamos preparados.
Pero que buen Karma tenemos de tener nuestra práctica. Porque llega el momento en el cual toda esta actividad de clasificaciones para y simplemente empezamos a vivir, instante tras instante. Es así como dejamos atrás nuestra mente que discrimina, que dice esto es bueno y esto es malo o que piensa que la oscuridad es el opuesto a la luz. En el Zen todo esta en movimiento y todo esta en su sitio a la vez. Visto así, desistir de las comparaciones es un verdadero mensaje de paz.

COLECCIÓN DE KOAN DEL MAESTRO DOGEN - CINCO

Martes, 3 de Agosto de 2010

Los miles de mundos y la infinitud de los conceptos existen sólo para liberaros de vuestras trabas - Sekito Kisen

Un practicante laico llamado Ho-On del distrito Jo le preguntó al maestro Sekito:

¿Que clase de persona es alguien que es independiente de todas las cosas y de todos los fenómenos?. El maestro Sekito cerro la boca del laico con su mano. Al ocurrir esto, el laico reconoció súbitamente la verdad de manera clara.

En otra ocasión el laico le dirigió la misma pregunta al maestro Baso Do- Itsu: ¿Qué tipo de persona es aquella que es independiente a todas las cosas y a todos los fenómenos?
El maestro Baso Do-Itsu le replicó: te responderé en cuanto te hallas tomado de un trago toda el agua del río Seiko. Tras estas palabras el laico alcanzó la verdad.

Una persona que es independiente a todas las cosas y a todos los fenómenos es alguien que ha despertado a la verdad. Ho-On le pidió al maestro que describiera a una persona que ha trascendido el mundo de las cosas relativas y de los fenómenos. Puso su pregunta y quería volver a sentarse para esperar la respuesta del maestro cuando en ese mismo instante el maestro Sekito le cerro la boca con su mano. Aquí cambian los acontecimientos del cuestionarse a nivel idealista o espiritual a la experiencia concreta y material como lo es el poner la mano sobre la boca. Ho-On había puesto su pregunta pero entonces se le imposibilito hablar. Menos aun le fue posible al maestro hablar sobre el estado de la iluminación. El cambio repentino de la perspectiva de las consideraciones a aquella del mundo material, le posibilitó a Ho-On reconocer ambos aspectos de la realidad claramente. Ahora el mismo podía reconocer la naturaleza de una persona que es independiente de la cosas y de los fenómenos.

La segunda parte del koan esta estructurada de manera parecida. El practicante laico pone su pregunta y el maestro se la devuelve en forma de una condición que es imposible de cumplir. Este aspecto expone la naturaleza de la primera perspectiva del camino de la realización: a nivel de meros pensamientos es fácil beberse de un trago el agua del río Seiko. Pero hacerlo de verdad es algo muy diferente.

La imagen de una persona iluminada o teorías complicadas y opiniones creamos con facilidad, pero la verdadera vida en la realidad, el sentarse sobre un cojín y el practicar son cosas muy diferentes.

Según: Colección de 301 Koan de Dogen Zenji. Traducción del japonés, comentarios y explicaciones de Gudo Wafu Nishijima Roshi.

BASHUMITTA

Viernes, 30 de Julio de 2010


¿Quien podría decir que es lo perfecto y que lo imperfecto?

El venerable Bashumitta, el séptimo patriarca, coloco un vaso de vino ante el venerable Mishaka, luego se postro ante el y volvió nuevamente a levantarse.

-¿Este vaso es tuyo o mío? – le preguntó entonces el venerable Mishaka.
Bashumitta se quedó entonces un momento pensativo.
- Si crees que es mío se trata de tu naturaleza esencial, pero si crees que es tuyo recibirás mi Dharma. – prosiguió Mishaka.

Al escuchar estas palabras, Bashumitta despertó inmediatamente a la naturaleza esencial no nacida.

Circumstancias

El maestro había nacido en el norte de India y pertenecía a la familia Bharadvaja. Nadie conocía su nombre y todo el mundo creía que estaba loco porque, aunque siempre vestía pulcramente, se dedicaba a vagabundear de un lado a otro del pueblo gimiendo y gritando con un vaso lleno de vino en la mano. Por aquella época, el venerable Mishaka estaba realizando una gira de enseñanzas por el norte de la india y, cuando recaló en una ciudad sobre cuyas murallas flotaba una nube dorada, se dirigió a sus seguidores y dijo:

- Esta es una prueba del poder del gran hombre a quien transmitiré mi Dharma.
- ¿Sabes lo que sostengo en mi mano? – le preguntó Bashumitta apenas Michaka hubo terminado de hablar.
- No es un vaso puro sino impuro – replicó Mishaka.
Bashumitta colocó el vaso de vino frente al venerable Mishaka y entonces experimento el despertar a la naturaleza esencial no nacida. Luego el vaso se esfumo en la nada.
- Esfuérzate en decirme tu nombre y te explicaré la causas de las vidas pasadas que te han conducido hasta mi – prosiguió el venerable Michaka.
Bashumitta replicó entonces con el siguiente poema:

A lo largo de incontables eones
Hasta el momento de mi nacimiento en esta tierra
El nombre de mi familia ha sido el de Bharadvaja
Y el mío propio Bashumitta.

Entonces Mishaka dijo:
- Mi maestro, el venerable Daitaka, contaba que, en cierta ocasión, mientras el Venerado por todo el mundo se hallaba viajando por el norte de India, dijo a Ananda: “Trescientos años después de mi muerte habitara en esta tierra un hombre santo apellidado Bharadvaja y cuyo nombre será el de Bashumitta que acabará convirtiéndose en el séptimo patriarca del linaje del Zen”. Esta es la predicción que hizo el Venerado sobre ti. Debes aprestarte, por tanto, a renunciar al hogar.

- Sé que en una vida anterior – respondió Bashumitta- obsequié al Tathagata con un sitial de diamante. En aquella ocasión el Buda me dijo: Durante el Eon Afortunado llegaras a convertirte en patriarca del linaje del Buda Shakyamuni.
Así fue como Bashumitta se convirtió en el séptimo patriarca.


Teisho de Keizan Zenji

Antes de encontrarse con el venerable Mishaka, Bashumitta llevaba consigo día y noche un vaso de vino sin abandonarlo un solo instante. Bien podríamos decir que, en realidad el vaso era un símbolo que representaba al mismo Bashumitta. Es por esto por lo que, al comienzo de nuestra historia, Bashumitta le preguntó al venenerable Mishaka si sabia lo que sostenía en la mano. Aunque lleguéis a daros cuenta de que la mente es la Vía y entendáis que el cuerpo es el Buda, vuestro recipiente todavía sigue siendo un vaso impuro; por mas que sepáis que existió en el pasado y que sigue existiendo en el presente y que comprendáis que es algo originalmente completo, seguirá siendo, no obstante, un recipiente impuro. ¿De que pasado y de que presente estamos hablando? ¿Cuál fue su origen y cual será su final? Es inevitable que ese tipo de imágenes enturbie su pureza. Cuando Bashumitta se percató de la superioridad de este principio, puso boca abajo el vaso ante Mishaka para simbolizar su conversión.

Mishaka, por su parte, se limitó a preguntar si el vaso era de Bashumitta o suyo. Su pregunta no tenia que ver con el pasado ni con el presente y, por consiguiente, tampoco tenia nada que ver con el ir o con el venir. Solo entonces puede uno formularse la pregunta de si el vaso es “propio” o “ajeno”. Cuando Bashumitta se detuvo a pensar en el asunto, Mishaka prosiguió diciendo: “si el recipiente me pertenece, entonces se trata de tu propia naturaleza esencial”, en cuyo caso, el recipiente no era de Mishaka. Luego añadió que si creía que el recipiente era de Bashumitta, le transmitiría su Dharma. Pero, en tal caso, el vaso tampoco pertenecía a Bashumitta. Así pues, como el recipiente no era ni de uno ni de otro, tampoco puede decirse que era un recipiente y, por tanto, se esfumó en la nada. Ciertamente esta historia carece de sentido para las personas de hoy en día. Por mas que practiquéis sin descanso y arribéis a un lugar al que no puedan acceder ni los budas ni los patriarcas, seguiréis siendo recipientes impuros que necesariamente enturbian la pureza. La persona realmente pura no trata de instalarse en la pureza y en ese mismo sentido, tampoco puede decirse que exista recipiente alguno. Los senderos del maestro y del discípulo se entrecruzan cuando no existe obstáculo alguno en el camino. Vosotros recibís mi Dharma porque esa es vuestra naturaleza esencial. En realidad, nadie puede daros nada ni tampoco podéis recibir nada de otra persona. Solo cuando lleguéis al fondo del asunto podréis hablar en términos de maestro y de discípulo. Entonces el discípulo se eleva por encima de la cabeza del maestro y este se ubica a los pies del discípulo. En ese momento no existe separación alguna y mal puede decirse que haya dos cosas diferentes ya que, cuando el recipiente ha desaparecido, resulta muy difícil seguir hablando de el.
Cuando alcancéis este dominio desaparecerán vuestro cuerpo y vuestra mente. Si ya resulta difícil hablar de existencias pasadas o presentes ¿cómo podríamos hablar de nacimiento o de muerte, de idas y de venidas? ¿Cómo podéis ser consciente de la piel, la carne, los huesos y la medula? Este es un dominio en el que el cielo se funde en una sola masa en la que no caben anverso ni reverso y en la que tampoco puede hablarse de interior o de exterior.

Poema

Hoy quisiera ilustrar esta historia agregando un humilde poema ¿Queréis escucharlo?

Al igual que, en esta gélida mañana,
El eco responde al tañido de la campana,
Jamás ha sido necesario una copa vacía.

LOS CINCO ELEMENTOS

Lunes, 26 de Julio de 2010


Todo el cosmos compenetrado por la naturaleza de Buda - Reiun Zenji

Alrededor de la enseñanza de los cinco elementos se ha desarrollado también en el Budismo una rica diversidad simbólica. Así lo demuestran entre otros también las Gorinto. Originalmente las gorintō provienen de las estupas, ósea que de los monumentos utilizados para marcar sitios budistas históricamente importantes o para guardar reliquias religiosas. Con el tiempo en Japón estas estupas fueron siendo cada vez mas utilizadas como piedras funerarias hasta que en la época Meiji casi todas la piedras funerarias estaban realizadas en el estilo Gorinto. Cada sección del a Gorinto tiene una forma diferente (gorin = “cinco anillos”) que simboliza los cinco elementos del Budismo. De arriba para abajo estos son:

KU - el vacío. La nada que forma todas las cosas.
FU - el viento. Elementos en estado gaseoso.
KA - el fuego. Elementos en un estado de liberación de energía.
SUI - el agua. Elementos en un estado fluido.
CHI - la tierra. Elementos en un estado sólido.

Según la enseñanza budista esotérica, todos los aspectos de la existencia material se han originado a partir de una misma fuente y pueden ser clasificados en una de estas cinco primarias manifestaciones de los elementos. Por lo tanto el universo entero consiste basicamente de estos cinco elementos. Estos no son estáticos, si no que como toda existencia están sujetos a la inpermanencia y a la transformación continua y mantienen una relación entre si de constante creación y destrucción de tal manera que toda la naturaleza y sus leyes se explican a través de esta relación. Así, los cinco elementos tierra, agua, fuego, viento y vacío y la relación entre los elementos investigan y explican los procesos dinámicos que ocurren entre toda existencia. También se explica a través de esta enseñanza el nacimiento, la transformación y la muerte de los fenómenos. La relación entre los elementos y los procesos de interdependencia entre los elementos son de gran importancia en la medicina tradicional china, en el Shiatsu el Feng Shui, el Taijiquan, Xingyiquan en el Qigong asÍ como en la Acupuntura.

La enseñanza Budista sobre los cinco elementos tiene paralelas innegables con los cinco elementos del Tao chino pero hay también fuentes que indican que se desarrolló directamente de la filosofía natural de la India. Lo que explica que en algunas escuelas del Budismo se dice que las cinco secciones de la estupa Gorin representan a los cinco Budas; El cubo esta asociado con Ashuku (Akshobhya) la esfera con Buda Amida (Amitabha), el triangulo con Hodo (Ratnasambhava) la semi esfera con Fukujoju (Amoghasiddhi) y la joya con Dainichi Nonin (Mahavairochana Buda).

MÁS ALLÁ

Jueves, 22 de Julio de 2010

Un Buda eterno dice,
A veces de pie en la cima más alta,
A veces avanzando por el fondo del océano más profundo.
A veces tres cabezas y ocho brazos
A veces el cuerpo dorado de dieciséis pies u ocho pies.
A veces una varilla o bastón ceremonial
A veces un pilar al aire libre o una lámpara de piedra.
A veces el tercer hijo de Chang o el cuarto hijo de Lee,
A veces la Tierra y el espacio – Eihei Dogen

¿Qué es lo que verdaderamente nos deja trascender las limitaciones de la dualidad de las palabras? En el Zen, la práctica de la atención, es la conclusión directa de nuestra comprensión de la ley de causa y efecto. Dado que no es posible corregir lo que hemos hecho en el pasado aunque lo lamentemos y nuestros sueños de futuro no pueden ser vividos hasta que no se hagan presente, le dedicamos a este instante toda nuestra atención.

Siendo así, la manera mas directa de expresar nuestra comprensión del Dharma es por medio de la práctica misma. Sea en Zazen, sea venerando a los antepasados o través de las diversas ceremonias de la tradición, ponemos en toda actividad de nuestra práctica toda nuestra atención y expresamos de esta manera de forma directa nuestra comprensión del Dharma.

Van aquí algunas Fotos de la práctica en el templo Busshinji de Sao Paulo:

Veneración de los antepasados

Celebraciones de homenaje póstumo – Canto Baika

Bendiciones

Sesshin y ceremonia de Shuso Hossenshiki

PALABRAS

Domingo, 18 de Julio de 2010

Déjame que hable también con tu silencio
Claro como la lámpara, simple como un anillo
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo – Pablo Neruda

Las metáforas en el mundo de las palabras representan la unión de lo material con lo invisible, de lo lógico con lo espiritual. Pero aunque las metáforas expresen unión los maestros del Dharma enseñan dando un paso más allá. ¿Pero donde se encuentra este más allá? ¿Cómo ir más allá de las palabras empleando palabras?

La misma expresión “mas allá” así como la empleamos en este contexto expone este problema de dualidad de las palabras: “más allá” puede ser comprendido como una expresión en el sentido de profundizar, o en el sentido de inspiración, o hasta en el sentido de otra dimensión de consciencia. Pero en el budismo la vida no trascurre de manera lineal desde un principio hasta un final y no existe otra cosa que no sea este instante. Así este „mas allá“ solo puede ser comprendido como un paso mas en dirección hacia la realización de nuestra existencia en este mismo instante. O con otras palabras este “mas allá” es como la experiencia que hace alguien que se sumerge en el océano y se da cuenta que lo único que existe es el océano. Nos hacemos uno con las aguas frías y saladas del océano y entonces lo único que existe es el océano. En este sentido “más allá” solo puede significar vivir plenamente el hecho de ser uno con el océano. Y vivir plenamente significaría por lo tanto sumergirse y actuar de acuerdo a lo que cada instante requiere. La pregunta que podríamos ponernos al llegar a este punto seria: ¿si la acción en este instante es todo lo que somos, de donde saber que esta bien y que esta mal?

El maestro Dogen habla de la confianza en la ley de causa y efecto. Y es que si observamos bien ¿cuántos de nosotros pueden decir que confían completamente en la ley de causa y efecto? ¿cuántos de nosotros no exigen y requieren reglas para seguir la Vía? Pero la única manera de realizar la Vía es realizando la unión en el aquí y ahora. Esta unión es lo que en este momento nos indica que debemos hacer y de que debemos desistir sin tener que apelar a la reflexión. Es así como la confianza se vuelve certeza.

En el capitulo Hotsu bodaishin – el despertar del espiritu Bodhi – el maestro Dogen dice:

Aquellos que no conocen el Buda Dharma y que no creen en el Buda Dharma, no creen en el principio de la instanstaneadad de la aparición y del desvanecimiento de las cosas. Quien cree en la cámara del tesoro del Tathagata del verdadero ojo del Dharma y cree en el maravilloso espíritu del Nirvana, cree también en el principio de la instantaneidad de la aparición y del desvanecimiento de todas las cosas. Ahora, que nos encontramos con las enseñanzas del Tathagata, sentimos que comprendemos claramente pero solo podemos percibir un tiempo corto de un tatksana (ciento veinte instantes) o tal vez mas largo, y así confiamos solo que esta enseñanza sea verdad. Nuestra incapacidad para clarificar todos los Dharmas que enseñó el Venerado por todo el mundo, es lo mismo que nuestra incapacidad de conocer la duracíon de un instante. Por eso los discípulos de Buda jamás deberian ser presumidos.

Con estas palabras el maestro Dogen acentúa que confiar en la ley de causa y efecto no es una elección. Cuando actuamos mal no se puede volver al pasado para corregir lo que hemos hecho aunque lo lamentemos y también nuestros sueños de futuro no pueden ser vividos hasta que no se hagan presente. Todo en este mundo aparece solo en este momento y padece inmediatamente en el siguiente. Darse cuenta de este hecho es estar sumergido en el océano y darse cuenta que lo único que existe es el océano. Y si verdaderamente tenemos la certeza de que todo lo que existe es el océano comprendemos verdaderamente las palabras del maestro Dogen cuando dice que decir que el Buda Dharma no existe es como estar en mitad del océano y decir que no hay agua en el océano.

METÁFORAS

Miércoles, 14 de Julio de 2010

Cual es ella esencia del satori de Bodhidharma? Es el estado donde el que oye y los sonidos son solo uno.

“La noche pasada, a media noche, la luna entró por mi ventana”. Con estas palabras el maestro Joshu expresa la simple maravilla de la realidad en palabras. Una maravilla que en realidad no se limita a un acto especial sino que se expresa en todo acto de nuestra vida por mas simple que sea.

En el Budismo muchas veces escuchamos decir que hay que abandonar el mundo de las palabras para llegar a la comprensión donde lo relativo con lo absoluto se fusionan. ¿Pero por que se sugiere el abandono de las palabras? Tal vez no sea debido a la imposibilidad de expresar la realidad a través de las palabras si no por la manera como percibimos las palabras.

El la literatura y especialmente en la poesía existen diferentes maneras de liberar las palabras del mundo racional y conceptual mezclando lo lógico con imágenes. Esta fusión hace muchas veces posible superar lo que separa el mundo material de lo no material. Una forma literaria que se aplica para conseguirlo, son las metáforas.

Un niño le pregunta a su padre:
- ¿Papá que son las metáforas?
-Hijo no sabría explicártelo, mejor tomemos un ejemplo:
- ¿qué es un espejo?
- algo en lo que estamos otra vez, responde el niño.
- ¿Qué es una estrella?
- una luz muy lejana
- ¿Qué es un libro?
- Un atado de palabras
- ¿Qué es la luna?
- Una cosa grade y redonda en el cielo.
- Esas son metáforas.

Por lo tanto las metáforas no son solo ornamentos del idioma sino que la manera mas directa de acercarse a la verdad con palabras. Aun así, las palabras del maestro Jushin: “La noche pasada, a media noche, la luna entró por mi ventana” van incluso mas allá. Esto porque sus palabras apuntan a un hecho real abandonando así el mundo de los pensamientos.

En el Zen, muchos maestros incluso rechazan completamente el mundo de las palabras. Esto porque la esencia de la realidad la podemos encontrar en toda acción, en todo sonido y no solo al escuchar palabras. El maestro Jushin dice: “La noche pasada, a media noche, la luna entró por mi ventana” y nos preguntamos: ¿Qué es lo que se requiere para comprender el verdadero sentido de sus palabras? Tal vez lo único que se requiera verdaderamente es estar plenamente presentes en este instante habiendo abandonando cualquier estado de expectación. De esta manera inconscientemente y naturalmente nos hacemos uno con cada momento. Y al hacerlo, abandonamos tanto el rechazo como el apego sin tener que apelar a la conciencia o a cualquier concepto de moral. De esta manera apreciamos la vida en todas sus expresiones y de instante a instante, siguiendo el flujo de causa y condiciones y hacemos lo que tenemos que hacer en armonía con cada instante. Es así como la luna puede entrar por la ventana de cualquiera de nosotros.

COLECCÍON DE KOAN DEL MAESTRO DOGEN - TRES

Sábado, 10 de Julio de 2010


Es solo porque intentas comprenderlo porque te equivocas

En occidente por lo general se asocia con la escuela Rinzai la práctica de Koan y con la escuela Soto la práctica de Shikantaza – solo sentarse. En si una estimacíon correcta pero tal vez no del todo, porque así como en la escuela Rinzai también se toma la postura, también en la escuela Soto existen los Koans.

En este blog comenzaremos a publicar periódicamente algunos de estos Koans que pertenecen a la colección de 301 Koan de Dogen Zenji. Las explicaciones y comentarios son de Gudo Wafu Nishijima Roshi.

TRES

El maestro Joshu Jushin del distrito Jo le preguntó al maestro Nansen:
-¿Que sucede con una persona que ha reconocido la verdad de la existencia? ¿a dónde va?

El maestro Nansen respondió:
- Se mudará a la casa de un promotor del templo frente a la puerta del templo y se convertirá en un buey de agua castrado

Joshu Jushin respondió:
- Le agradezco al maestro por esta enseñanza que he recibido.

El maestro Nansen respondió:
- La noche pasada, a media noche, la luna entró por mi ventana.

Comentario

Este Koan comienza desde una perspectiva idealista con la pregunta del maestro Joshu sobre el comportamiento de una persona que ha realizado la verdad. Quizás tenia como muchos hoy en dia una visión idealista en cuanto a una de estas personas: “¿como se comportan los sabios, que viven en la realidad clara e inmaculada? ¿Que maravillas hacen? ¿Cómo expresan ellos la sabiduría perfecta?”

El maestro Nansen no debe haber tenido ninguna de estas maravillas. El tomó los pensamientos un poco abstractos de Joshu y los relacionó con su propia y especifica situación: el maestro Nansen se estaba poniendo viejo. Llevaba ya demasiado tiempo viviendo bajo las estrictas reglas del templo que tal vez ya le estaban siendo demasiado. ¿A dónde iría? A la casa de un promotor del templo en las cercanías, donde viviría como un “buey de agua castrado”, pacifica y tranquilamente, sin provocarle a nadie dificultad alguna. ¿A donde podría ir un ser humano que ha realizado la verdad? ¿Qué hace? Solo hace lo que la situación requiere.
Joshu expresó su gratitud por la enseñanza del maestro y el Koan cierra con la cuarta perspectiva de las cosas, la experiencia concreta de la realidad. El maestro Nansen expresa la simple maravilla de la realidad en palabras: La noche pasada, a media noche, la luna entró por mi ventana. Toda situación contiene la misma simple belleza.

REALIZACÍON

Martes, 6 de Julio de 2010


Zazen es la autentica puerta al Dharma de Buda – Eihei Dogen

A diferencia de todas las otras definiciones de la libertad que conocemos en la vida cotidiana donde el individuo lucha por ser libre, la comprensión budista sobre la libertad es que desde siempre hemos sido libres. Solo que la libertad requiere realización. Una realización que implica superar el estado dual de la mente que nos hace creer que existe un yo separado a todas las otras existencias. Una realizacíon a la que se llega a través de la práctica diaria de Zazen que es donde comprendemos con cuerpo y mente que “tu” y “yo” son solo construcciones mentales. Interpretaciones de una realidad inmaculada en todo instante.

Según el Maestro Dogen es todo acto en este mismo instante la realidad y la verdad a la vez.
Sobre la realización de la no-separación, que en el Budismo equivale a la liberación, dice el maestro Dogen en el Shobogenzo Bendowa lo siguiente:

En este momento, todo en el Universo en las diez direcciones- el suelo la tierra, el césped y los árboles; las cercas, las murallas, las tejas y las piedras – lleva a cabo el trabajo de Buda. Las personas que reciben los beneficios producidos así por el viento y el agua, son ayudadas místicamente por la influencia magnifica e impensable de Buda, y revelan el estado inmediato de la realización. Todos los seres que reciben y utilizan esta agua y el fuego, esparcen la influencia de Buda en el estado original de la experiencia, de manera que aquellos que viven y conversan con ellos, también recíprocamente dotados con la ilimitada virtud de Buda. Al expandir y promover su actividad lejos y ampliamente, ellos impregnan el interior y exterior de todo el Universo con el ilimitado continuo, impensable e incalculable Dharma de Buda.
Sin embargo el estado no resulta opacado por las visiones de estos individuos, porque el estado en el silencio, sin actividad intencional, es una experiencia directa. Si dividimos la práctica y la experiencia en dos etapas, como en los pensamientos de la gente común, cada parte puede percibirse y entenderse de forma separada. Pero si la percepción y el entendimiento se mezclan, eso no corresponde al estado regular de la experiencia, porque el estado regular de la experiencia se encuentra mas allá de la emoción ilusoria. Aunque, en el silencio, la mente y el mundo externo entran juntos al estado de la experiencia y trascienden el estado de la realización, esos movimientos corresponden al estado de recibir y usar el yo. Por lo tanto, los movimientos de la mente y el mundo externo no mueven ni una sola molécula, ni perturban ni una sola forma, pero logran el vasto y gran trabajo de Buda y la profunda y magnifica influencia de Buda. El pasto, los árboles, el suelo y la tierra alcanzados por esta influencia guiadora irradian gran esplendor, y su predica del profundo y magnifico Dharma no tiene fin. El pasto, los arboles, las cercas y las paredes son capaces de predicar para todas las almas, tanto la gente comun como los santos, predican para el pasto, y, de manera inversa, todas las almas, tanto la gente comun como los santos, predican para el pasto, los árboles, las cercas y las paredes. Al mundo de la autoconciencia y al mundo de la contienda de los objetos externos, no les falta nada – ya están provistos de la forma concreta de la experiencia verdadera. El estado regular de la experiencia verdadera, cuando se ve activado, no permite ningún momento de ocio. Incluso si es solo un ser humano el que se sienta por un momento, Zazen entra así en una cooperación mística con todos los dharmas, y penetra completamente todos los tiempos; y por ende lleva a cabo, dentro del Universo ilimitado, el trabajo eterno de la influencia guiadora de Buda en el pasado, el futuro y el presente. Para todos es completamente la misma práctica y la misma experiencia. La práctica no esta relegada al solo hecho de sentarse; golpea el espacio y resuena, como el zumbido que continua antes y después de la campana. ¿Cómo podría limitarse la práctica a este lugar? Todas las cosas concretas poseen la práctica original como sus características esenciales; esto se encuentra más allá de la comprensión. Debemos recordar que, incluso si los incontables budas en las diez direcciones, tan numerosos como las arenas del Ganges, intentaran con toda su fuerza y todos su conocimiento búdico, calcular o comprender el merito de Zazen de una persona, no podrían siquiera acercarse.

LIBERTAD

Viernes, 2 de Julio de 2010


El oceano no conoce ni fronteras ni tiempo

¿Porque mantenemos tantas ideas diferentes sobre lo que es la libertad? Tal vez porque en nuestra cultura todo Ismo mantiene una idea fija o por lo menos una propuesta sobre lo que la libertad debería ser.

En nuestra cultura podemos observar que la historia de la palabra libertad es tan antigua como la historia de occidente. Mientras que para los antiguos griegos y romanos la libertad no era un bien que se le concedía a todos, si no que un privilegio para los estudiosos y la clase alta, la comprensión actual que tenemos sobre la libertad se vino estableciendo en los tiempos de la ilustración. Kant por ejemplo diferenciaba entre una libertad negativa y una libertad positiva. Como libertad negativa entendiéndose la libertad de algo como por ejemplo la libertad en cuanto a la opresión. Y como libertad positiva entendiéndose la libertad hacia algo, como por ejemplo la libertad que consiguen los individuos de una comunidad al esforzarse por un objetivo común. Un buen ejemplo en este sentido es la revolución francesa que ponía la libertad en primer lugar cuando proclamaba: libertad, igualdad, fraternidad.

Otras definiciones mas contemporáneas hablan de la libertad individual y diferencian entre la libertad interior y la libertad exterior. Mientras que bajo libertad exterior por lo general se entienda la libertad de expresión del individuo, la libertad interior es comprendida como un proceso en el cual el ser humano gana soberenidad sobre si mismo. Ganar soberenidad sobre si mismo significa en este contexto un estado en el cual el ser humano utiliza sus posibilidades para liberarse de sus condicionamientos como por ejemplo sus impulsos, sus expectativas, sus costumbres, sus convicciones de moral, sus patrones de comportamiento.

Sea como sea, libertad interior o libertad exterior, libertad hacia algo o libertad de algo, buscar la libertad en nuestra sociedad equivale a la búsqueda de un estado en el cual se puede vivir una vida independiente y autodeterminada. En si un ideal muy respetable y que todo individuo en nuestra sociedad firmaría, pero al cual en el Budismo al ser una práctica de unidad se le añade un elemento mas. Este elemento seria el de la no-separación. En nuestra práctica, cuando alguien se libera, en realidad todos los seres se liberan. O con otras palabras: no es posible liberarse verdaderamente sin que todos los otros seres no se hayan liberado también.

Muchos de nosotros cuando comienzan a practicar, lo hacen porque sufren. O sea que el punto de partida para muchos de los que practicamos el Budismo es el de liberarse del propio sufrimiento o liberarse del propio Karma. Algo que hasta cierto punto es posible, pero si seguimos la enseñanza del Buda comenzamos a comprender que lo que significa la liberación es mucho mas de lo que imaginábamos, que es mucho mas que un concepto que se refiera solo a nuestra persona porque comprende a todos los seres a la vez. Quizás sea este el punto en el cual muchos de nosotros se deciden a tomar los votos de Bodhisattva, central figura del Budismo Mahayana. Los votos de Bodhisattva dicen:

Por numerosos que sean los seres, hago votos de salvarlos a todos.
Por numerosas que sean las ilusiones, hago votos por vencerlas a todas.
Por numerosos que sean los Dharmas, hago votos de obtenerlos a todos.
Por perfecta que sea la Vía del Buda, hago el voto de realizarla.

Tomando los votos, como Bodhisattvas nos preguntamos ¿cómo salvar a todos los seres? ¿Cómo vencer todas las ilusiones? ¿Cómo obtener todos los Dharmas? ¿Cómo realizar la Vía del Buda?. Y nos damos cuenta que un cierto nivel de realización es necesario, y llegamos así a otra cara de la no-separación: solo puedo liberar a todos los seres si me libero a mi mismo.

Llegando a este punto nos damos cuenta que la práctica de atención es una necesidad. Practicamos la realidad de la no-separación tanto para los demás como para nosotros y practicamos en todos nuestros actos con la misma atención como si nos bañasemos en las aguas heladas y saladas del océano. Nos hacemos uno con sus aguas, nos sumergimos en ellas y tal vez comprendamos en aquel instante que el océano no conoce ni fronteras ni tiempo. Es entonces cuando comprendemos algo que verdaderamente nos sorprende: en todo lugar y desde hace todos los tiempos - siempre hemos sido libres.

TANKA SHIJUN

Lunes, 28 de Junio de 2010


¿Que es la mente fina, pura y brillante? Es las montañas, los rios y la Tierra, el sol, la luna y las estrellas

El patriarca numero cuarenta y seis fue el maestro Zen Tanka Shijun (Tan-hsia Tzu-ch´un).

-¿Cuál es el mensaje fundamental transmitido por todos los sabios desde la antigüedad? – preguntó, en cierta ocasión, Tanka Shijun a Fujo Dokai (Fu-jung Tao-k´ ai).

- Si lo denominas así no haces mas que echar polvo sobre la tradición de Tosu Gisei (Tóu-tzu I-ch ´ing) – replicó el patriarca.

Al escuchar estas palabras, Tanka ShiJun experimentó un profundo despertar.

El nombre del maestro era Tzu-ch´un, de la familia Chia, de Chien-chou. A la edad de diecinueve años abandonó el hogar y posteriormente alcanzo el despertar con Fujo Dokai. En un principio permaneció en el monte Hsüeh-feng trasladándose, mas tarde, al monte Tan-hsia.

Teisho

El mensaje fundamental transmitido por todos los sabios de la antigüedad ha cambiado de aspecto buda tras buda y patriarca tras patriarca. Pero, a pesar de todas estas aparentes diferencias, existe algo, no obstante, que siempre permanece igual, algo que no tiene anverso ni reverso, algo que carece de superior y de inferior, de exterior y de interior, algo que no es propio ni tampoco ajeno. Este principio esencial, al que se denomina la “vacuidad no vacía”, existe en todos los seres y constituye la autentica morada a la que todos debemos retornar.

Sin embargo, hay muchos practicantes que creen erróneamente que se trata de una entidad original inconcebible e inefable. Los antiguos consideraban que este tipo de personas no son budistas sino meros nihilistas que no podrán alcanzar la liberación por mas que trascurra una cantidad de eones tan inmensa como el numero de granos de arena que pueblan las riberas del Ganges. Por mas escrupulosa y cuidadosamente que tratéis deponer fin a todas las cosas sumándolas en el mas completo vacío, siempre quedará algo que no puede ser vaciado. Si realmente permanecierais atentos, aunque no fuera más que por un solo instante, lograríais atisbar y encontrar la forma de expresar “el mensaje fundamental transmitido por todos los sabios desde la antigüedad”.

Sin embargo Fujo Dokai puntualizó que “si lo denominas así no haces más que echar polvo sobre la tradición de Tosu Gisei, ya que ciertamente no existe frase ni sentencia alguna que pueda contener y trasmitir este dominio. El uso inadecuado de las palabras se parece a las huellas que dejan los pájaros sobre la nieve y “no existe rastro alguno en el que puedas ocultar tu cuerpo”. ¿Qué vestigios pueden quedar cuando cesa toda conciencia corporal y desaparecen la piel, la carne, los huesos y la medula? Cuando desaparezca toda huella y no quede el menor rastro entrareis en un dominio que, si bien es imperceptible para los demás y no puede ser expresado, si que puede, en cambio, ser transmitido de mente a mente. Esta es la condición que la tradición denomina “unión entre le dueño y el servidor” o “fusión entre lo absoluto y lo relativo”.

Responded brevemente: ¿cuál es, según vosotros, la forma que tiene este dominio?

El viento puro sopla y estremece la tierra una y otra vez ¿pero quien podría apresarlo entre sus manos y mostrártelo?

Según: Francis Dojun Cook (2006): Denkoroku (Crónicas de la transmisión de la luz) Maestro Keizan. Barcelona.

UNA PERLA BRILLANTE

Jueves, 24 de Junio de 2010


Todo el Universo en la diez direcciones es una perla brillante - Gensa

Uno de los puntos que mas caracterizan la postura de Zazen es el hecho que en nuestra práctica meditamos con los ojos abiertos. Mantenemos los ojos abiertos básicamente porque hacemos todo lo posible para ver las cosas como son. Pero como lo demuestra la actividad mental durante Zazen para ver las cosas como son se requiere práctica. Durante Zazen observamos que nuestros pensamientos poco tienen que ver con la realidad lo que nos hace concluir que interpretamos, juzgamos y decidimos pero sin tener certeza absoluta en cuanto a la verdad. Un hecho que podemos verificar cada vez que comenzamos nuestra práctica cuando los pensamientos van y vienen y estos pensamientos no coinciden con la realidad concreta del aquí y ahora. Y lo mismo sucede con la realidad social en la que vivimos. Nos preguntamos ¿por qué nos atrae tanto el concepto de libertad así como lo propone la cultura de eventos? Y al intentar de dar respuestas nos damos cuenta que mantenemos ideas confusas sobre la libertad. Pero entonces ¿por qué la propuesta que propone la cultura de eventos nos parece tan atractiva? No podemos responder con seguridad; tal vez simplemente porque la libertad así como la propone la cultura de eventos no nos exige compromiso alguno. Solo se no pide ponernos al día en cuanto al evento, que participemos, y ya estamos integrados. De esta manera, sin tener que comprometerse demasiado, la diversión es mas divertida aun. Así es como comenzamos a asociar los eventos con la diversión, y la diversión al ser una experiencia positiva con la felicidad y la libertad. Una libertad volátil y de corta duración pero que promete poder repetirse. Y esta promesa seduce dandonos alivio en cuanto a la vida cotidiana donde tenemos que esforzarnos y donde estamos enfrentados a problemas. Un alivio a nuestros problemas por el cual encantados estamos dispuestos a cambiar muchos aspectos de nuestras vidas para que la diversión se repita. Las circunstancias en las que vivimos, nuestro aspecto, nuestra conciencia – así todo se empieza a mover alrededor de la diversión.

La sociedad de eventos puede ser analizada mucho mas a fondo aun, pero dado que nuestra práctica es una práctica donde paramos la actividad karmica, si se nos pregunta porque meditamos con los ojos abiertos tal vez respondamos simplemente con otra pregunta: ¿cómo despertar y ver la verdad sin abrir los ojos? Si cerrásemos los ojos durante la meditación quizás estaríamos ignorando un aspecto de la realidad. Al mantener los ojos abiertos nuestro espíritu se ve obligado a ver la realidad presente y a mantenerse despierto en cuanto a la percepción sensorial. Y es que es la observación del proceso de construcción de la realidad a través de los sentidos lo que nos hace comprender lo que la realidad no es y el portal para la comprensíon de lo que la realidad verdaderamente es.

Durante Zazen muchas veces surgen preguntas como por ejemplo: aquí en este instante ¿qué hay delante o detrás de mi? ¿qué relevancia tiene el futuro si no aprecio este instante? O tal vez ¿hasta que punto estoy apreciando este instante si me dejo llevar por mis pensamientos? Tal vez comprendamos de esta manera que en nuestra práctica no se trata de eliminar la ilusión antes de despertar si no que en ver las cosas como verdaderamente son.

En el capitulo “Una perla brillante” del Shobogenzo, el maestro Dogen expone la comprensión de la realidad y la manera de enseñar desde el punto de vista de una persona que ha realizado la verdad. Para esto utiliza la expresión del maestro Gensa: “Todo el Universo en la diez direcciones es una perla brillante”:

Después de que (Gensa) hubo alcanzado finalmente la verdad, él enseñó con palabras a la gente, que todo el Universo en las diez direcciones, es una perla brillante. Un día un monje le pregunta, “He escuchado las palabras del Maestro que dicen que todo el Universo en las diez direcciones es una perla brillante. ¿Cómo debe un estudiante entender eso? El Maestro dice, “Todo el Universo en la diez direcciones es una perla brillante ¿qué importa como entenderlo?” Otro día el Maestro le hace la pregunta al monje otra vez, “Todo el Universo en a diez direcciones es una perla brillante. ¿Cómo entiendes eso?”. El monje dice, “Todo el Universo en las diez direcciones es una perla brillante. ¿Qué importa cómo entenderlo?” El Maestro dice, “Veo que estás esforzándote por entrar en la cueva del demonio en una montaña negra”

La presente expresión “Todo el Universo en las diez direcciones es una perla brillante” se origina con Gensa. El punto es que todo el Universo en las diez direcciones no es vasto ni grande, no es pobre ni pequeño, cuadrado o redondo, concentrado o rígido, como tampoco esta en un estado de actividad vigorosa, y no es revelado en perfecta claridad. Puesto que se encuentra absolutamente mas allá del vivir-y-morir, del ir-y-venir, es vivir-y-morir, ir-y-venir. Y ya que es así, el pasado se ha ido de este lugar y el presente viene de este lugar, Cuando estamos en búsqueda de lo supremo, ¿quién puede verlo completamente como momentos separados? Y, ¿quién puede verlo completamente como mementos separados? Y, ¿quién puede retenerlo para examinarlo como un estado de quietud total? “La totalidad de las diez direcciones” describe el incesante proceso de búsqueda de las cosas para realizarlas dentro del yo, y de búsqueda del yo para realizarlo en algo. El surgimiento de la emoción y las distinciones del intelecto, que describimos como separación, son ellas mismas tan verdaderas como girar la cabeza y cambiar la expresión facial, o desarrollar cosas y lanzarse uno mismo al momento. Puesto que buscamos el yo para convertirlo en algo, la totalidad de las diez direcciones se encuentra en el estado incesante. Y ya que la totalidad de las diez direcciones es un hecho antes del momento, a veces se desborda mas allá de nuestra habilidad reguladora que es el pivote del momento. “La perla única” aun no es famosa, pero es una expresión de la verdad. Será reconocida célebremente. “La perla única” pasa directamente a través de los diez mil anos; el pasado eterno no ha terminado, pero el presente eterno ha llegado. El cuerpo existe ahora y la mente existe ahora. Incluso así, (todo el Universo) es una perla brillante. No es pasto y árboles aquel y allí, no es montañas y ríos en todos los puntos de la brújula; Es una perla brillante. “¿Cómo ha de entenderlo el estudiante?” Aunque parezca que el monje esta jugando con su intelecto condicionado al hablar estas palabras, ellas son la clara manifestación de la Gran Actividad, que es precisamente la Gran Norma en si. Si continuamos mas allá, nos debiera ser extremadamente obvio que 30 centímetros de agua corresponden a una ola de 30 centímetros; en otras palabras, 91 centímetros de la perla son 91 centímetros de esplendor. Para manifestar esta expresión de la verdad, Gensa dice, “Todo el Universo en la diez direcciones es una perla brillante”. ¿Qué importa como entenderlo? Esta expresión es la expresión de la verdad por la cual el buda sucede al buda, el patriarca sucede al patriarca, y Gensa sucede a Gensa.

DIVERSÍON

Domingo, 20 de Junio de 2010



Si mantenéis los puños cerrados, solo conseguiréis unos granos de arena. Pero si abrís las mano, conseguiréis toda la arena del desierto – Dogen Kigen

Cuanto nos gusta entretenernos, cuanto nos encanta que nos entretengan, pero profundizando sobre la sociedad de eventos observamos que cuando la cultura de masas nos invita a ser libres, lo hace para reforzar un yo que se crea a través de los sentidos. Y como los sentidos están expuestos al condicionamiento, la libertad a la que se nos invita ser participes, significa fortificar aun mas el condicionamiento. Así, nos guste o no, la libertad en la sociedad de eventos es una libertad condicionada y por lo tanto se opone al flujo natural de las cosas.

En el Zen si se espera una diversión, una distracción que no tenga que ver con este instante, seguro que nos desilusionamos pero a la vez es importante recalcar que no es importante si cometemos errores o si tenemos la razón. En nuestra práctica no se trata de hacer de una persona normal un Buda porque en definitiva la ilusión y el Satori viven juntos en este mismo instante y sin ningún problema. De esta manera se crea un espacio en el que se hace posible que la actividad mental se sosiegue. Y cuando la actividad mental se sosiega es posible comprender nuestro comportamiento mecanizado y modificar lo que crea sufrimiento si es necesario. Un comportamiento muchas veces igual de mecanizado como aquel de nuestro trabajo donde debemos ser productivos para cumplir con lo que se espera de nosotros. Un comportamiento que si observamos bien lo podemos encontrar no solo en el trabajo si no que tambien en el tiempo libre y que nos hace pensar que la mejor manera de apreciar la vida es divirtiéndonos.

En nuestra práctica, muchas veces después de tomar la postura y después de poner nuestra atención sobre la respiración, cuando nos hemos armonizado con el lugar de nuestra práctica nos preguntemos: ¿Por qué meditar? ¿Qué hago aquí?. Preguntas de gran relevancia y que requieren que nos tomemos un tiempo antes de responder. Porque ¿qué si respondemos: “para ser mejor persona” o “para ayudar a los demás” o tal vez “para relajarme”? Respuestas obvias si consideramos todos los textos sobre el Zen que hablan sobre los beneficios de la meditación para la salud corporal y mental. Textos que muchas veces comparan el espíritu ilimitado de alguien que practica sin objetivo con aquel de alguien que practica con un espíritu egoísta y que dicen por ejemplo, que aquel que tiene un espíritu egoísta, tiene un espíritu ansioso, que anda demasiado rápido o demasiado lento y que cuando habla, dice algo sobre otro lugares y se molesta con el sitio donde esta. Que dicen que quien tiene un espíritu ansioso quiere estar siempre en otro lugar; tal vez mucho mas arriba y que cuando llega arriba sigue igual de desconforme como antes porque el único momento y el único lugar que existe es el aquí y ahora. Muchos mas ejemplos se pueden dar, pero volvamos a la experiencia de nuestra práctica de Shikantaza, de solo sentarse y cuestionémonos: ¿si estamos practicando para convertirnos en mejor persona, hasta que punto podemos hablar de una práctica sin objetivo?

De esta manera podemos observar que aunque hemos callado, aunque intentemos armonizarnos con el lugar de práctica, el comportamiento mecanizado que creíamos haber dejado detrás de nosotros, nos acompaña incluso durante Zazen. Por lo tanto nos preguntamos ¿es verdaderamente el marketing de la industria de consumo, lo que nos crea nuestra ansiedad? ¿es el trabajo el que provoca el comportamiento mecanizado? ¿O será tal vez nuestra propia mente la que percibe selectivamente lo que quiere ver? Preguntas que para responder requieren una comprensión tanto corporal como espiritual. Preguntas que nos hacen comprender que practicar no es una elección si no que una necesidad. Porque mientras no comprendamos profundamente, mientras mantengamos una sola meta, mientras tengamos el mas mínimo prejuicio o el mas pequeño pensamiento, estaremos lejos del verdadero Zazen. Aquel Zazen que nos enseña que la verdadera pureza es algo que esta mas allá de las contradicciones entre la pureza y la impureza y que se realiza cuando dejamos de agregar a este instante cualquier cosa.

En el capitulo Senjo – lavarse y purificarse – del Shobogenzo, el maestro Dogen dice:

El agua no siempre es originalmente pura o impura. El cuerpo no siempre es originalmente puro o impuro. Todos los Dharmas también son así. El agua nunca es consciente o no consciente, el cuerpo nunca es consciente o no consciente y todos los dharmas también son así. La predica del Honorado del Mundo, es así. A la vez, lavar no es usar el agua para limpiar el cuerpo; mas bien, cuando mantenemos y confiamos en el Dharma del Buda de acuerdo con el Dharma del Buda tenemos este tipo de comportamiento y lo llamamos “lavado”. Es recibir la transmisión autentica de un cuerpo-y-mente del Patriarca Budista de manera inmediata; es ver y oír una frase del Patriarca Budista de forma intima; y es retener y permanecer en un estado de esplendor del patriarca Budista de manera clara. En resumen, es realizar incontables e ilimitadas virtudes. Precisamente en el momento en que dignificamos el cuerpo-y-mente con el entrenamiento, la eterna práctica original se realiza completa e integramente. De esta manera, el cuerpo-y-mente del entrenamiento se manifiesta en el estado original.

EVENTOS

Miércoles, 16 de Junio de 2010

Sin tirar de la soga y hacer sonar la campana de la práctica, tu vida seguirá estando marcada por la insatisfacción – Kodo Sawaki

Desde hace ya varias décadas que la industria de consumo masivo viene utilizando mensajes de libertad para cumplir sus objetivos. !Vive la vida!, !Hazlo! !Toma tu vida en tus manos! son de los slogans que frecuentemente podemos escuchar y leer. Frases que en el pasado se pronunciaban en un contexto de movilización social y que nos demuestran la fuerza integradora de la cultura de masas que siempre a sabido asimilar lo nuevo para renovarse y así fortificarse. Mensajes que hoy en día a primera vista expresan el derecho del individuo a la libertad de vivir su individualidad y que sugieren que la mejor manera de hacerlo es expresando nuestras inquietudes y emociones. Y para vivir las inquietudes y las emociones ¿que mejor que llevar un estilo de vida original? Y por supuesto que lo que es la originalidad se define individualmente. Nos preguntamos ¿será solo una coincidencia que la originalidad se defina solo individualmente?

Como en el Budismo sabemos que las coincidencias no existen si no que todo se rige en función a la ley de causa y efecto miramos un poco mas a fondo. Y lo que observamos es que dependiendo del estrato social o de la educación que se tiene, unos buscan la libertad en la cultura, otros en la trivialidades de la televisión y otros en el suspenso de la aventura. Mientras que los motivos de los primeros se pueden encontrar en la búsqueda de la perfección, los otros tal vez se vean motivados por sus ansias de armonía y los últimos tal vez simplemente por su narcismo. Mientras que unos buscan la contemplación, los otros buscan la comodidad mientras que los últimos requieren acción. Pero todos tienen un motivo en común: La diversión. Lo que se nos sugiere a través de los mensajes de libertad de la industria de consumo es que la diversión, definámosla como queramos, es el verdadero sentido de nuestras vidas. ¿Para que vivimos? Para divertirnos, para disfrutar. Ese es el mensaje principal y de esta manera se crea una ansiedad individual y colectiva de hacer de toda actividad una diversión, un evento.

Llegando a este punto esta claro que varias preguntas surgen. Por ejemplo: ¿hasta que punto se puede sosegar la ansiedad de diversión a través de la diversión? o ¿de esta manera el sufrimiento y la decepción no están ya programadas? O tal vez ¿que substancia tienen estas emociones que tanto deseamos satisfacer?

Preguntas, respuestas y dudas que cuando llegamos a un templo Zen o a un lugar de práctica procuramos parar. Paramos esta actividad karmica a través del silencio y nos armonizamos con las actividades del lugar de la práctica simplemente siguiendo las instrucciones. Así, si dejamos detrás de nosotros toda opinión propia, tal vez podamos descubrir las enseñanzas detrás de toda actividad en un lugar de práctica. Pues en el Zen toda actividad contiene tanto un lado espiritual como un lado material. Y toda actividad sigue un orden determinado que se basa en primer lugar en nuestra confianza en el orden cósmico.

Un buen ejemplo tal vez por su simpleza y poca espectacularidad es el simple hecho de lavarse y limpiarse. Una actividad a la cual en nuestra práctica le damos toda nuestra atención al ser el espíritu y el cuerpo una unidad. Así, el lavarse, limpiarse o raparse el cabello no tienen solo un carácter de higiene personal si no que a la vez realizan la pureza. Una pureza a la cual en el Budismo se le da gran importancia y que no significa que se tenga que limpiar algo que antes estaba sucio o manchado ni tampoco que se tenga que embellecer algo, si no que simplemente volver al estado original y natural de todo lo que existe.

De esta manera podemos comprender que las enseñanzas y actividades en un templo Zen no se basan en conceptos idealistas o abstractos pero tampoco son enseñanzas que se puedan comprender en su magnitud con la conciencia y los sentidos de alguien que no practica. Sin la práctica de Zazen todas las enseñanzas del Buda son como el retrato de una campana dispuesta a sonar. Hay que tener claro que si no se tira de la soga de la práctica la campana no sonara.

Por otra parte ¿que sucede cuando la campana de la práctica suena? En ese mismo instante, con todas nuestras ilusiones hemos dejado de soñar. Estemos en Zazen o en la vida cotidiana, al hacer que la campana suene hemos realizado el hecho que la ilusión y el despertar viven solo aquí en este instante como unidad. Nos preguntamos entonces ¿cuántas otras cosas maravillosas me he estado perdiendo en mi ansia por correr detrás de mis expectativas? Y tal vez respondamos: da lo mismo, de no haber sido así, ahora no podría estar aquí haciendo que la campana suene.